amor Sternberg
Artículos Relaciones Personales

LOS 3 INSEPARABLES DEL AMOR…

amor Sternberg

Por Ángela Peco Psicología.

En este artículo vamos a analizar el AMOR, esta misteriosa y poderosa emoción… Basándonos en los trabajos de uno de los psicólogos que más tiempo ha dedicado en su vida en investigar sobre este tema, Robert Sternberg, con su Teoría Tridimensional del Amor.

El AMOR es una de las áreas humanas más inquietantes, complejas, emocionantes… Esta emoción puede subirnos al cielo o bajarnos a lo más profundo del averno…

Quizá…El AMOR… sea uno de los principales motivos por los que los pacientes acuden a consulta de psicología…

Gracias a Sternberg podemos analizar las relaciones amorosas, comprendiendo los sentimientos que aparecen en las diferentes etapas por las que va caminando una pareja en su relación según el vínculo que van desarrollando entre ellos.

LA TEORÍA DE ROBERT STERNBERG

Sternberg propone que para que ocurra una relación de amor verdadero han de convivir 3 componentes: PASIÓN, INTIMIDAD y COMPROMISO… y los define de esta forma:

  • PASIÓN: Deseo sexual o romántico de una elevada intensidad que se acompaña por una fuerte tendencia a buscar la unión física y/o emocional con el otro.
  • INTIMIDAD: Necesidad de conocer al otro, de experimentar confianza en lo que es, lo que hace y lo que siente. Sensación de cercanía y preocupación por su bienestar. Necesidad de acercamiento y de revelación mutua.
  • COMPROMISO: Voluntad de mantener el vínculo a lo largo del tiempo unido al sentimiento de responsabilidad que esta decisión conlleva. Querer superar problemas juntos.

Esta teoría que sorprende por su sencillez, ha sido avalada científicamente por cientos de estudios realizados.

Este es un ejemplo de representación de la Teoría del TRIÁNGULO DEL AMOR de Sternberg.

Gráfico Sternberg

¿Pero… cómo se interpreta?

Sternberg a partir de estas 3 dimensiones del AMOR, propone que según la intensidad en las combinaciones de unas con otras, pueden darse hasta 7 tipos diferentes de amor:

  1. Cariño: Aparece cuando hay INTIMIDAD, pero ni pasión ni compromiso. Muy típico de las relaciones de amistad. Son relaciones perdurables.
  1. Encaprichamiento: En este caso el único componente que existe entre los miembros de la relación es la PASIÓN, pero no existe intimidad ni compromiso. Son los “flechazos”… sentimientos de gran intensidad pero poco profundos.
  1. Amor Vacío: Sucede en relaciones donde ha desaparecido la pasión y la intimidad… y que se mantienen únicamente por un COMPROMISO formal adquirido por ambas partes. Algunas parejas que llevan mucho tiempo juntas suelen pasar por este tipo de amor… A veces es sólo una etapa… obsérvalo.
  1. Amor Romántico: En este caso hay PASIÓN y hay INTIMIDAD… pero el compromiso no existe. Es la sensación de flotar en el aire… todo es muy romántico, ideal… pero ante las dificultades es un amor que se desvanece…
  1. Amor Sociable: En este tipo de amor existe INTIMIDAD y COMPROMISO, pero cero PASIÓN. Son parejas en las que hay un disfrute con la compañía del otro, pero no existe deseo sexual alguno. Suele darse entre buenos amigos o parejas más maduras.
  1. Amor Fatuo: Existe PASIÓN y COMPROMISO fuertes… pero carecen de intimidad. El pegamento de estas relaciones es la pasión. Suele darse en personas que se muestran indecisas, o inseguras en muchas facetas de su vida.
  1. Amor Consumado: Sería el culmen del Amor. La relación en la que existe equilibrio entre los 3 componentes: PASIÓN, INTIMIDAD y COMPROMISO. Lo más difícil de este tipo de amor no es conseguirlo… sino mantenerlo.

Sternberg afirma que tendemos a buscar amor en aquellas personas que tienen una idea del amor similar a la nuestra… aunque con ciertas diferencias que nos hacen buscar la complementariedad.

También afirma que pueden existir otro tipo de relaciones en las que no aparecen ninguno de los tres componentes. Las nombra como formas de NO AMOR.

Los componentes pueden ir variando a lo largo del tiempo en su forma de aparecer en la pareja, transformando nuestras relaciones en un tipo de amor u otro.

“La pasión es la más rápida de desarrollar, y la más rápido se desaparecer. La intimidad se desarrolla más lentamente, y el compromiso más gradualmente aún”

Robert Sternberg

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¿AMOR… PARA TODA LA VIDA…?

Por
Ángela Peco Psicología.

Empezamos
la temporada de bodas.

Declarar
delante de todos que “Amas a alguien, para toda la vida”, firmarlo, grabarlo en
oro… (el más puro de los metales).

Esa
frase que está arraigada dentro de nosotros… (queramos o no) y que nos
condiciona a la hora de elegir a esa persona con la que queremos compartir la
vida en todas o muchas de sus facetas: “Para toda la vida”…

amor arena

Esta
frase dota de solemnidad (casi asusta un poco) a un sentimiento “sencillo”,
lleno de magia y presente en la vida de todos: el Amor.

Quizá
en alguna ocasión te has preguntado al ver a una pareja mayor, o incluso al ver
a tus padres… ¿cómo han conseguido mantener todo el tiempo su relación, sin rendirse,
sin aburrirse y aún, mostrándose cariño…? Y quizá después de esta pregunta, te
has respondido de una de estas dos maneras:

  • Porque se han
    resignado a vivir juntos.
  • Porque han
    aprendido a convivir, a respetarse, haciendo prevalecer el cariño por encima de
    todo lo demás.

Pero
volviendo al presente… ahora todo es distinto.

Las
relaciones de pareja cada vez duran menos tiempo, y es cada vez más complicado
tener una pareja para toda la vida.

Cuando
empezamos la aventura de una nueva historia de amor deseamos con toda el alma que
sea “la definitiva”, que nos dure siempre. Pero… muchas veces, con el paso del tiempo
y a pesar del “esfuerzo” que realizamos, el amor se acaba.

Muchos
estudios han demostrado que lo que entendemos como Amor… dura ¡¡¡tres años!!! …
sorprendente?? Realmente este tiempo es lo que dura la novedad, la sorpresa, lo
que nos mantiene en modo ON… pero el AMOR es mucho más.

El
que una pareja se mantenga en el tiempo puede relacionarse en gran medida con
estos factores:

  • Admiración mutua.
    Quiero decir… admirar al otro por lo que es en su intimidad, no tanto por sus
    logros, su posición social o económica… no, me refiero a admirarlo porque
    valoras más sus aspectos positivos que los negativos, que también eres capaz de
    ver.
  • Compromiso.
    Muchas personas aún siguen pensando que
    el compromiso está relacionado con casarse, tener hijos, una mascota o tener
    una hipoteca común… Esos son compromisos sociales, por los que muchas “parejas”
    se mantienen atrapadas… pero no es a ese tipo de compromiso al que me refiero.
    Se trata de que cada miembro de la pareja sea consciente de sus valores
    principales, y que cada miembro se comprometa con los valores fundamentales del
    otro.
  • Confianza.
    Conceder y concederte espacio dentro de la pareja. Confianza no es control.
    Confiar es respetar la libertad.
  • Atracción.
    El mantener una vida sexual sana y satisfactoria para ambos, es igual de
    importante a la hora de lograr una pareja que perdure. Esto también significa
    saber gestionar los periodos en los que, fisiológicamente, puede haber una
    pérdida de la libido.

Pero
no quiero que nos quedemos aquí…

Es
clave que entendamos que estos factores han de ser bidireccionales en la pareja. No pueden ejercerse sólo en una
dirección, y tampoco ser estáticos… han de evolucionar en el tiempo, en ambas
direcciones. Esto significa que los dos miembros de la pareja han de recibir
del otro y ofrecer al otro admiración, compromiso, confianza y atracción, para
que la relación no empiece a cojear.

Un
par de apuntes para aterrizar estas ideas:

  • Bajar a Tierra:
    Normalmente cuando comenzamos una relación no podemos evitar “idealizar” al
    otro. De hecho, este fenómeno tiene la culpa de que muchas relaciones no vayan
    a ningún lado… El amor romántico de telenovela juega malas pasadas. Las buenas
    relaciones se construyen cada día.
  • Trabajar en Equipo:
    Crecer al lado de tu pareja es clave, conseguir su apoyo en tus logros, y
    apoyarlo en los suyos. Una pareja que se mantiene igual durante años, que se acomoda
    en sus avances, corre el peligro de que le ocurra lo mismo que al agua cuando
    se estanca… Marcarse objetivos juntos y por separado, con el apoyo del otro,
    revitaliza la relación. El amor que dura toda una vida trabaja en equipo. Son
    dos personas mirando en una misma dirección y apoyándose la una en la otra.

En
referencia a este último apunte… sí, hablar de pareja es hablar de dos, si no,
no sería pareja… pero hablar de dos no significa hablar sólo de dos, porque dos
es igual a uno más uno… es decir, pareja es hablar de EQUILIBRIO entre Dependencia e Independencia.

Trabajar
en equipo, ya sabes lo que conlleva:

  • Tener bien
    definidos los roles, pero sin rigideces, siempre actuando con flexibilidad, en
    un espacio de libertad.
  • Manejar bien los
    conflictos.
  • Saber cuándo
    perdonar, ceder, dar nuevas oportunidades…
  • Aliviar el
    estrés del otro.
  • Cuidar al otro,
    y saber cuidarse a uno mismo…

El
amor es un viaje en compañía.

Este
viaje no siempre es fácil, implica mantener el compromiso y la admiración a
pesar de las dificultades y de las diferencias que surgen. Superar los cambios
que aparecen en la vida interna y externa de las dos personas que conforman la
relación. Afrontar los desafíos vitales con entendimiento y buscando siempre ese ganar-ganar para
ambos. Porque Amar nunca es perder.

De
hecho, si sientes que en tu pareja estás perdiendo… es que algún “enemigo secreto”
del amor se ha colado en tu relación.

¿Cuáles
son estos enemigos secretos?

Control.
Desprecio. Crítica interna y abierta. Faltas de respeto. Falta de compromiso…

En
el momento que se cuelan… tienden a multiplicarse, de forma sutil a veces, o
descarada otras… y sientes que duele, que hace daño, y dañas, y entonces… el
veneno está haciendo lo que sabe hacer. El antídoto: SÍNCERATE. Primero, contigo mismo/a. Nadie va a llenarte tus vacíos
internos y tampoco puedes culpar a nadie por ellos.

Las
personas pasamos a lo largo de nuestro camino vital por varios momentos
críticos. Si estás en pareja, esos momentos los vives a su lado.

Me
refiero a momentos negativos, pero también positivos como: Que no encuentras
trabajo, que fallece una persona importante para ti, que no vienen los hijos o
que sí habéis tenido un hijo, ¡o dos!, que has ascendido laboralmente…

Cuando
ocurren hechos así, nuestro cerebro está afrontando esos cambios, porque nos
tenemos que adaptar a nuevas circunstancias.

Pues
la pareja, igual que el cerebro, ha de adaptarse a las mismas.

Y
de nuevo aparece una palabra de la que os he hablado en ocasiones: la RESILIENCIA, que es fundamental en
todos los aspectos de nuestra vida para lograr el éxito, y por supuesto,
también lo es, cuando hablamos del éxito en la pareja.

RESILIENCIA:
Capacidad que tiene una persona para
superar una circunstancia adversa y que sale fortalecida de la misma, una vez
que la supera.
Importantes aquí cuatro palabras: Flexibilidad, creatividad,
dinamismo y comunicación.

Cuando
una pareja aplica estas cuatro palabras en las etapas de cambio en su vida
común, se convierte en una pareja
“inoxidable”
, y en estas parejas, ninguno de sus miembros limita la
libertad individual del otro.

“Un
matrimonio de éxito requiere enamorarse muchas veces, siempre de la misma
persona”

Mignon
McLaughlin