Artículos AngelaPecoPsicología

Artículos Capacidades Diferentes

HERMANOS DE… «PERSONAS ESPECIALES»

Por Ángela Peco Psicología.

Cuando eres hermano de una persona con necesidades especiales… aparecen muchos sentimientos con los que has de convivir… vergüenza, culpa, rabia… pero a la vez te proporciona la oportunidad de convertirte en una persona de gran autonomía y madurez personal.

La figura de los hermanos es una de las fuentes más ricas de aprendizaje que tenemos en la vida. Nuestro hermano es nuestro primer amigo…

Con tus hermanos “entrenas”: discutes, compartes, peleas, te reconcilias, juegas, te alias, negocias, cedes… aparecen emociones como la envidia, los celos, el amor…

Ambos… aprenden que han de compartir todo… incluso el cariño y la atención de los padres.

¿Pero que pasa si tu hermano… no camina…? ¿O no habla?… o ¿qué pasa si dice o hace cosas sin sentido?… ¿Qué sentimientos te despierta entonces?

No hay muchos estudios que hablen sobre este tema… Unos parten de la idea de idealizar la situación… otros parten de la idea de que es negativo para el hermano… Bueno… prefiero quedarme en el PUNTO MEDIO… prefiero quedarme con esta palabra, que todo lo une… NORMALIZACIÓN.

Podemos partir de algunas cosas que pasan, y que sería un error negar:

  • Normalmente un niño con un hermano con diversidad funcional, en la infancia, no se pregunta nada más… su hermano es así, y ya está. Los hermanos de niños con discapacidad, en la etapa infantil, pueden sentir celos o sentir que se les deja de lado, ya que el hermano necesita más atención de los padres: pruebas médicas, hospitalizaciones… y eso supone que el otro hermano ha de quedarse al cuidado de los tíos, abuelos… lo que puede en algunos casos conllevar el sentimiento de “abandono”.
  • A medida que van creciendo, y se adentran en la adolescencia, suele aparecer un nuevo sentimiento respecto a su hermano… el de la vergüenza… (cuando llega la adolescencia, ese sentimiento de vergüenza nos ha embriagado a todos/as… tengamos hermanos con discapacidad o no)… en este caso, la vergüenza aparece porque el hermano “hace cosas raras”, o porque tiene que contestar continuamente a sus amigos a esa pregunta de … “¿qué le pasa a tu hermano?”… y a la vez aparece el sentimiento de culpa por aparecer esa sensación de malestar respecto a su hermano/a, o por hacer y experimentar cosas que su hermano no podrá…

Otros sentimientos que aparecen en esta etapa:

  • Sentimiento de miedo… miedo de que a ellos también les pueda pasar…
  • Obsesión: por cuidar de él, por protegerle de burlas, de agresiones de otros…
  • Enfado: porque no se comporta como los hermanos de los demás;… porque lo sea o no… tiene que hacer de “hermano mayor”…
  • Estas emociones o esos malestares viven siempre dentro de la persona, aprende a convivir con ellos y en el mejor de los casos los convierte en comprensión, madurez y amor incondicional. A pesar de eso, esos miedos se recrudecen en etapas clave de la vida de las personas: adolescencia y madurez…, es aquí en la madurez cuando muchos se hacen conscientes de que en algún momento ellos habrán de tomar el relevo a sus padres como tutores de su hermano…

Pero lo mismo que hemos visto esta cara de la moneda… toda moneda tiene dos caras… y ahora toca ver la otra, la positiva…

Los hermanos de personas con necesidades especiales sin duda coinciden en que sienten que gracias a la vida con sus hermanos han desarrollado más sensibilidad, han aprendido a valorar pequeños logros, a valorar la vida

El tener un hermano con diversidad funcional ayuda a desarrollar una empatía difícil de conseguir en niños que no viven esta experiencia… Muestran más sensibilidad a una edad muy temprana, desarrollando formas alternativas de comunicarse muy sutiles, a través de miradas, juegos exclusivos… forma de comunicarse que nadie más utiliza…

¿Qué puedes hacer como padre o madre de un niño con necesidades especiales y otro que no las tiene?

Estoy segura que vives dentro de una lucha. Una lucha por tener que estar al 100% para tu hijo con diversidad funcional, y a la vez también para tu otro hijo que también te necesita…

Pero ¿sabes una cosa? Es el mismo dilema que viven el resto de padres con varios hijos… aunque se que esto pueda resultarte sorprendente…

Mi recomendación es que mantengas esa NORMALIDAD de la que siempre os hablo…

  • Tus dos hijos son exclusivos y especiales cada uno por sí mismo… DEDÍCA ESPACIOS EXCLUSIVOS a cada uno de ellos. LOS DOS SON IMPORTANTES. A veces corremos el riesgo de centrarnos mucho en “aquel que percibimos” que más nos necesita… y dedicar al otro, el “tiempo que nos queda”. Los hermanos (tengan o no discapacidad) tienden a verse como rivales, en la etapa infantil, sobre todo. Cuando un niño tiene un hermano con diversidad funcional, también lo ve como un rival, sobre todo si sus padres le dedican todo su tiempo, esfuerzo, atención… eso hará que el otro niño tenga que buscar destacar, para bien o para mal… para obtener lo mismo… CUIDADO CON ESTO…
  • HABLA CON TU HIJO SOBRE LAS NECESIDADES DE SU HERMANO. Dale herramientas positivas para que aprenda a afrontar y reaccionar positivamente ante las miradas o las preguntas de otros sobre su hermano.
  • EVITA COMPARARLES. Valora a cada uno. Reconoce a cada uno por lo que es y lo que hace, por lo que logra. Sin comparaciones.
  • FOMENTA LA COLABORACIÓN DE TODOS EN CASA. Formar equipo, en donde cada uno sea importante por lo que aporta. Cada uno dentro de sus posibilidades. Evita la sobreprotección.
  • ACEPTA EL CONFLICTO… NO LO REPRIMAS. Enfadarse y discutir es normal entre hermanos… Riñe a los dos por igual y apoya a los dos por igual. Intenta ayudarles a encontrar otras formas más positivas de expresarse, y ayúdales a reconciliarse.
  • HAZ PARTÍCIPE A TU HIJO de decisiones que haya que tomar respecto a su hermano con necesidades especiales. Su opinión cuenta.

Pero este tema, me parece tan importante…, lo vivo tan de cerca…, que no quiero caer en tópicos, falsos mitos, ni banalizaciones o generalizaciones… ya que cada caso, cada persona, cada familia es un mundo por sí misma… y a parte de todas esas recomendaciones que os he hecho hay que tener en cuenta las características individualizadas de cada caso. Por ejemplo:

  • TIPO DE DISCAPACIDAD: El grado y tipo de discapacidad y afectación condiciona mucho la relación entre los hermanos.
  • EL ORDEN DEL NACIMIENTO: No es lo mismo nacer antes, que después del hermano con necesidades especiales.
  • EL GÉNERO, tanto del hermano como de la persona con necesidades especiales… Las hermanas tienen más tendencia a adoptar el rol de cuidadoras, y los hermanos el de defensores.
  • La EDAD… se vive la realidad de una forma distinta dependiendo de la edad y el grado de madurez. También es determinante si la diferencia de edad entre los hermanos es grande o no…
  • La FAMILIA: El nivel de estrés, el grado de unión, su forma de comunicación, sus dificultades de adaptación…

Conozco muchos casos de hermanos de personas con necesidades especiales… y no hay en ellos ningún rasgo que los distinga de sus iguales, no son personas desadaptadas, ni tienen traumas… son personas que valoran muy positivamente haberse criado con un hermano con discapacidad… pero todos ellos tienen un rasgo común… todos tienen también un rasgo dentro de sí que les hace ser personas especiales…

“Hay un niño pequeño dentro del adulto que es mi hermano. Cuánto lo odié, y cuánto lo amo también”.

Anna Quindlan

Artículos Ansiedad

¿TIENES MIEDO A SALIR DE CASA…?

Por Ángela Peco Psicología.

El ser humano desde siempre ha buscado adaptarse al medio… pero además siempre ha buscado su guarida, su protección…

Sí…, en casa se está genial…

En tu casa te sientes a gusto, sientes seguridad, control…

Cruzar la puerta de nuestra casa y enfrentarnos a lo de fuera, a veces nos incomoda… pero la agorafobia no es sólo eso…

AGORAFOBIA es un miedo tan terrible a salir de casa, que la persona sufre ataques de pánico cuando se expone a lo que más teme… el mundo exterior.

Académicamente la agorafobia se define como el “miedo y la ansiedad intensa que se siente al estar en lugares de donde es difícil escapar o disponer de ayuda”… “miedo a multitudes, puentes, o estar solo en espacios abiertos…”

La persona que sufre agorafobia no soporta salir de casa, ir a la calle o estar en un parque… incluso tampoco puede disfrutar de cosas que para los demás son un placer… tales como pasar  un día junto al mar… 

Todo esto puede parecernos algo exagerado, algo que no le pasa a mucha gente… sin embargo, es una fobia más común de lo que piensas.

Este miedo va en aumento en nuestra sociedad. El individualismo que nos caracteriza, la autosuficiencia, la inseguridad, la necesidad de control,… son factores que hacen que cada vez sintamos más la necesidad de vivir protegidos, de cuidarnos de los demás… de volver a la caverna…

Casi siempre os hablo de CÍRCULOS VICIOSOS… Pues en este caso este círculo sería algo parecido a esto:

  • Un día sales a la calle y aparece una pequeña idea de malestar al pasar por cierto lugar o cruzarte con cierta persona, o al afrontar cierta situación… llegas a casa, y llegas a la conclusión de que donde mejor estás es en casa…
  • La siguiente ocasión intentarás evitar todo eso que te incomodó… ya que tus ideas anticipatorias se han disparado y, con alguna excusa intentas no afrontar la situación (por ejemplo, evitas ir a comprarte ropa por la ansiedad que te genera hacer cola para pagar o probarte la ropa y la compras por internet, con la excusa comprensible de que para ti es más cómodo, rápido… bla, bla, bla… pero que realmente oculta tu incomodidad y ansiedad real…).
  • Con el tiempo ya no solo evitas esa situación, sino además otras similares. Poco a poco vas evitando más situaciones y vas saliendo menos de casa… reforzándote así la idea de que estar en casa es lo más seguro y menos peligroso.
  • La sensación de nerviosismo, ahogo, sudoración, temor… que sientes cuando tienes que afrontar esas situaciones… desaparecen cuando decides no hacerlo y quedarte en casa, y solucionar las cosas desde ahí (hoy día es perfectamente posible) … sin embargo…
  • Cuando haces esto… comienzas a alejarte de las personas que te unen a la vida real, tu obsesión crece al igual que tu ansiedad y la motivación que mantiene tu entusiasmo y tu alegría de vivir empiezan a desaparecer… empiezan a aparecer los síntomas de depresión y cada vez la creencia de que “no debes” salir de casa es más fuerte.

¿Cuáles son los síntomas más comunes?

PSICOLÓGICOS:

  • Miedo a quedarse solo y por lo tanto depender siempre de alguien.
  • Miedo a ir a lugares de los que no poder escapar.
  • Miedo a perder el control en público.
  • Sentimiento de distancia con los demás.
  • Sentir que todo es irreal, incluso tu propio cuerpo.
  • Agitación, nerviosismo.
  • No querer salir de casa.

FÍSICOS:

  • Dolor en el tórax y en el pecho.
  • Sensación de ahogo.
  • Mareos, desmayos…
  • Sudoración.

¿Pero cuál es la causa de este problema?

La causa es nuestra conocida ya… ANSIEDAD…

Sentimos miedo cuando no podemos controlar algo…

En este caso, salimos a la calle, y ahí puedes controlar tu forma de actuar… pero no todo lo demás…: el tráfico, las reacciones de las personas, los accidentes que puedan pasar… Todo eso hace que se incrementen los temores…

Normalmente la agorafobia es el resultado de una ansiedad mal tratada o no tratada. La Agorafobia suele ser la compañera de los ataques de pánico. El miedo al miedo… Miedo a que me de mucho miedo y no pueda controlarme y me pille fuera de casa, fuera de lo conocido, fuera de lo que sí controlo.

 

¿Qué va a ayudarte?

EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN Y RELAJACIÓN. Liberar la tensión muscular que acumula el cuerpo ante la situación que te da tanto miedo es fundamental. Los músculos también tienen memoria. Hemos de proporcionarles experiencias agradables. Realiza esos ejercicios “en marcha”… es decir cuando te encuentres justo en esos lugares que te disparan el miedo.

HABLA DE TUS MIEDOS. No mientas, ni te mientas. Explica como te sientes, habla de ello. Pide información. Alguien dijo que “la información te haría libre”… así es. Cuando conoces algo, puedes controlarlo.

ENSAYA MENTALMENTE COMO ABORDAS TU MIEDO. Imagina que afrontas la situación que más miedo te da, y observa en tu imaginación cómo lo haces. Eso te ayudará a la hora de hacerlo realmente… Seguro que cuando eras niño/a lo hacías a la hora de abordar conversaciones con amigos, profesores… ¡practícalo!

SIEMPRE EN POSITIVO POR FAVOR. No me gustan mucho las recetas Candy-Candy… pero ser positivos ha de ser una obligación en nuestros días… Hemos aprendido a que nuestro cerebro en su afán de protegernos nos limita muchísimo con mensajes de miedo… ¡No son reales! Cambia tus pensamientos catastrofistas por otros que te alienten y te empoderen. TODO ES NEUTRO… La calle, los coches, la comida, esa persona… lo que nos produce ansiedad y miedo es la interpretación que hacemos de esos estímulos.

NO ABANDONES TUS RUTINAS. Si necesitas llevarlas a cabo con ayuda, pide esa ayuda, permítete ir despacio, sin presión, pero ¡no abandones!

DEJA DE VER LAS NOTICIAS Y LOS PROGRAMAS SENSACIONALISTAS. Violencia, robos, abusos… ¿te suena?… Al día suceden miles de cosas, buenas y malas… el filtro de las noticias te muestra solo lo morboso. ¡Deja de ver eso! Sólo te mete en el cerebro la idea equivocada de que todo eso puede sucederte a ti… de nuevo, otra mentira…

VE AFRONTANDO LO QUE TEMES… PASO A PASO… En psicología esto se llama exposición progresiva, ya que poco a poco vas enfrentándote a ese monstruo que te tiene tan asustado/a… poco a poco vas dándote cuenta, que no es un monstruo… sólo es una idea que apareció en tu cabeza.

HÁBLATE CON VERDAD… No te mientas más a ti mismo/a. Desmiéntete lo que no sea objetivo, cierto, real…

SI SIENTES QUE ESTAS EN UN ATAQUE DE PÁNICO… Prueba estos pasos:

  • Deja lo que estés haciendo.
  • Observa tu cuerpo, siente la ansiedad dentro. Sólo párate y obsérvala, no es nada que no conozcas… ha venido a verte la ansiedad…
  • Imagina que tienes que ponerle un titular a tu estado, ponlo… “Siento como si…” “Estoy…”
  • Después céntrate en respirar entrando y soltando el aire por tu nariz usando la misma cantidad de tiempo para inhalar que para exhalar…
  • Mentalmente, dite cosas como: “No te va a pasar nada… tranquila/o”…, “Se acaba pasando…”
  • Relaja bien todo el cuerpo…
  • Cuando haya pasado… sigue con lo que estabas haciendo.

Tu miedo va a terminar en el momento en que seas consciente de que es tu mente la que crea ese miedo.

Recuerda…  que esta información es orientativa. Si necesitas saber si sufres o no agorafobia debes acudir a una consulta de atención psicológica para ser evaluado/a.

Puedes haber sufrido en alguna ocasión un episodio de ansiedad similar a los que produce la agorafobia, pero eso no quiere decir que la padezcas.

“El miedo es la incertidumbre… en busca de seguridad”

J. Krishnamurti.

Artículos Infancia

7 PUNTOS CLAVE SI TU NIÑO/A SUFRE DESCONTROL DE ESFÍNTERES

7 PUNTOS CLAVE SI TU NIÑO SUFRE DESCONTROL DE ESFÍNTERES

Por Ángela Peco Psicología.

  1. El control de esfínteres es un proceso evolutivo que normalmente se concluye entre el cuarto y el quinto año de edad. PASADO ESTE LÍMITE DE EDAD, LA FALTA DE CONTROL URINARIO O FECAL SE CONSIDERA PROBLEMÁTICA.
  1. La secuencia común de aprendizaje de este control es la siguiente: Primero, continencia fecal nocturna. Segundo, control fecal diurno. Tercero, continencia urinaria diurna. Cuarto, control de la orina nocturno. (Este último es el que más tarda en lograrse).
  1. ENURESIS: Descarga involuntaria y persistente de orina, al menos 2 veces a la semana, durante al menos 3 meses consecutivos. Bien de día o bien de noche, o en ambos momentos. Después de los 4-5 años de edad.
  1. Lo más probable es que tu enuresis nocturna acabe por desaparecer por sí sola.
  1. ENCOPRESIS: Afecta a niños y niñas entre 4 y 9 años. Incapacidad de controlar la emisión fecal. Puede darse con o sin estreñimiento. En algunas ocasiones puede derivar en el “miedo a hacer caca”.
  1. Si el niño ha aprendido a controlar sus esfínteres, y de pronto sufre un retroceso en este control, hemos de valorar: cambios relevantes que le hayan sucedido, situaciones estresantes en el colegio o en casa, algún tipo de malestar que no está sabiendo transformar…
  1. Establecer cambios en la alimentación, llevar a cabo rutinas a la hora de evacuar y sobre todo no ridiculizar ni presionar son claves. Es necesario reforzar la idea de que se trata de un retraso madurativo que se solucionará más tarde o más temprano.

“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente… sino la que responde mejor al cambio”

Darwin 

Artículos Duelo, Artículos Infancia

¿CÓMO AFRONTAN LOS NIÑOS LA MUERTE DE UN SER QUERIDO?…

¿CÓMO AFRONTAN LOS NIÑOS LA MUERTE DE UN SER QUERIDO?

Por Ángela Peco Psicología.

MUERTE… una palabra muy grande… demasiado grande, para seres tan pequeños…

Nos descoloca tanto, nos duele tanto a los adultos… que a veces, para evitar ese dolor, intentamos no hablar de ella con nuestros niños… Y sin embargo a ellos, les duele igual.

A veces, intentamos hasta evitar mostrar cómo nos sentimos ante un hecho así… “para que los niños no sufran”, decimos… pero realmente… es para evitarnos el sufrimiento de verlos sufrir…

Otras veces… nosotros no somos capaces de sostenernos a nosotros mismos, ya que también estamos afrontando nuestro propio duelo…

Por muy TABÚ que nos parezca este tema… el proceso de DUELO es algo normal… y necesario.

Vivimos en una sociedad tan sobreprotectora con los niños, que tendemos a apartarles de las realidades incómodas de la vida. Sin embargo, de esta forma… no les preparamos para aprender a afrontar muchas de las situaciones que tendrán que vivir a lo largo de su vida.

Cuando aceptamos la pérdida que supone la muerte de un ser querido, nos adaptamos al presente en el que la persona que ha fallecido ya no está, y nos preparamos para continuar el camino.

Un duelo normal puede durar entre uno y dos años. Aunque depende mucho de las características del fallecimiento, y de la fortaleza de la persona que afronta el duelo, entre otras cosas…

En los niños… esto se diversifica más aún, ya que, según su edad, van a afrontar la pérdida de una forma u otra, ya que depende de su momento evolutivo… pero también de la actitud de los adultos que lo acompañan.

Os dejo algunas PAUTAS para cada franja de edad…

  • Sobre los 2 años: El pequeño no conoce el significado de la muerte… sólo entiende la pérdida como separación. Sabe que le falta alguien.

Si el bebé pierde a una persona significativa para él… Aparecen sentimientos de abandono, miedo y desasosiego.

Las reacciones suelen ser de: llanto, intranquilidad, inseguridad, desapego, retroceso en el aprendizaje, rechazo hacia otras personas, irritabilidad…

  • Entre los 4 y 6 años: Para los niños de esta edad las personas tienen una duración atemporal, indefinida… No comprenden el concepto de dejar de existir.

En esta etapa los niños conciben el mundo de forma literal… por eso la explicación de la muerte ha de ser con un lenguaje muy concreto… por ejemplo: “su cuerpo estaba muy enfermito y el doctor ya no ha podido arreglarlo”. La idea de morir que puedes transmitirles a esta edad es que el cuerpo de la persona ha dejado de funcionar…

Aquí… hablar con el niño sobre la muerte es clave… no huir de estas conversaciones… explicarle al niño que la muerte está presente diariamente en la naturaleza, en los animales…

Y por favor… teniendo en cuenta que los niños de esta edad se toman todo de forma mágica y literal… evitar expresiones como “se ha ido al cielo”… o “se ha marchado…” o “está durmiendo”… puede que el niño quiera saltar desde un piso muy alto para ir al cielo él también… (caso real), o quizá le estemos alimentando la idea de que puede volver… o desarrolle una fobia a dormir…

Suelen expresar el dolor con tristeza, rabia, incertidumbre, enfado, falta de atención, miedos…

  • Entre los 6 y los 9 años: En esta etapa los niños ya distinguen perfectamente entre fantasía y realidad. Pueden comprender la muerte y las consecuencias de la misma.

Son conscientes de que algunas cosas ya no vuelven a ser igual, y que además son definitivas…

Con la muerte de un ser cercano, querido, desaparece la estabilidad en su mundo, su protección. Y ante esta pérdida, la reacción suele ser: Rechazo.

Nos encontramos en la edad de la “personificación” … por eso hay que tener precaución con el sentimiento de CULPA en esta etapa.

El haber oído frases con anterioridad tales como: “Me vas a matar a disgustos”… ó “Mi gran problema eres tú…” pueden guardarse en el interior del niño y creer en un momento dado que han podido ser el motivo del fallecimiento.

Cuando un niño de esta edad no expresa sus sentimientos, no canaliza la rabia de forma positiva, no siente cercanía y apoyo, no es validado su dolor… puede llegar a desarrollar: Agresividad, rechazo a las personas que le quieren ayudar, necesidad de permanecer con las figuras más cercanas por miedo a que mueran, odio a la persona fallecida, pesadillas nocturnas, falta de concentración.

Incluso aparecen los primeros síntomas psicosomáticos: Estrés postraumático, dolor de estómago, no quieren comer…

  • De los 9 a los 12 años: Su cerebro a esta edad, está completamente preparado para tomar conciencia de la realidad. Los sentimientos que presentan son ambivalentes: Curiosidad sobre la muerte y miedo hacia la misma…

En esta etapa es muy importante estar alertas y vigilar posibles ideas suicidas. Es una etapa donde es muy importante hablar con el niño, mucho, preguntarle, escucharle… observar sus cambios de comportamiento…

A esta edad, el silencio es uno de los mayores problemas… el silencio tapa las emociones, las ahoga, las aplaza, las enquista…

En esta etapa de la vida, tan dura para todos… SOBRE TODO…

ESCÚCHALO… Que exprese sus emociones, que te cuente como se siente, cuáles son sus recuerdos más bonitos junto a la persona que ha fallecido…

ACÉRCATE FISICAMENTE, permítele que te sienta cerca: abrázalo, tócalo, acarícialo, llora con él…

TODO ESTÁ BIEN… no hay una manera correcta o errónea de sentirse… No todos muestran la pena de la misma forma que lo hacemos los adultos… Un niño pequeño puede que no llore, pero que lo exprese con hiperactividad o portándose fatal. Un adolescente, puede que se exprese enfadado y se encuentre más a gusto con sus amigos… Todo es expresión… lo importante es que salga.

TRANSMITELE SEGURIDAD… Asegúrale que por muy triste que te vea, seguirás siendo capaz de cuidarle y quererle.

MANTENTE ALERTA sobre todo si el niño cambia con radicalidad… si de ser un niño sociable se vuelve retraído… si comienza a rendir poco en el colegio…, si se mete continuamente en problemas con otros niños… Quizá en estos casos, el niño no esté elaborando adecuadamente su proceso de duelo… y tengas que buscar ayuda.

POR OTRO LADO… ¿ES BUENO QUE EL NIÑO ASISTA AL FUNERAL…?

Depende de cada niño, de su madurez, de sus temores…

Puede ser bueno que el niño asista, pero siempre antes con una preparación previa en cualquiera de los casos.

Los niños al participar en el funeral, comenzarán a entender la muerte y lo que conlleva, el “no retorno”… y les ayudará a procesar el duelo.

Pero antes han de estar preparados para saber que van a ver a mucha gente llorando (o riendo otros… y eso le dolerá), que algunos familiares estarán muy afectados, que habrá flores… Aun así, es recomendable que siempre haya alguien, una figura de referencia que lo acompañe y lo atienda en todo momento.

ALGUNOS “MITOS” QUE DEBEMOS EVITAR…

Intenta no caer en algunos MITOS… que solemos escuchar:

  • “El sufrimiento de los niños dura poco”. Su dolor, como el tuyo… no termina nunca. El niño va a crecer y se va a desarrollar viviendo con esa pérdida. Has de darle importancia a que exprese sus sentimientos, a que hable sin miedo, a sentirse seguro…
  • “Los bebés no sufren ni saben lo que es el duelo”. No te lo creas… sienten las emociones con mayor intensidad que nosotros, los adultos. Lo que les diferencia, es que su expresión verbal está menos desarrollada y eso no les permite expresar lo que sienten,… y por lo tanto al no expresarlo los adultos no reconocemos esas emociones… Aprende a “leer” la expresión emocional de tu hijo, en sus “no-palabras”.
  • “El trauma por la muerte de un ser querido siempre ocasiona trastornos emocionales a largo plazo”. Cuando un niño siente atendida su necesidad de expresión de sentimientos, cuando se siente acogido, acompañado, validado… tiende a desarrollarse con normalidad.
  • “Lo que hay que hacer en estos casos es terminar con el dolor del niño”… El duelo es un proceso que nunca termina… reaparecerá sin duda a lo largo de la vida. La receta: cariño y comprensión para ir procesando la experiencia de la ausencia en cada una de las etapas vitales.

ALGUNAS MANIFESTACIONES DEL DUELO MAL ELABORADO EN LOS NIÑOS…

Inseguridad, rabia, sentimiento de abandono. No aceptan lo sucedido:

  • Ansiedad por todo lo inesperado: Cualquier cambio en sus vidas lo afrontan con dolor y miedo.
  • Adoptan el rol de la persona fallecida. Si es el papá el que ha fallecido, empiezan a comportarse como si tuviera que ser ahora él esa figura. Intentan que todo siga igual…
  • Se convierten en niños irrespetuosos, no llevan a cabo sus obligaciones, culpan de lo sucedido a los demás…

A MODO DE CONCLUSIÓN:

  • Comunícale al niño pronto la noticia, pero poco a poco. Antes de que otros se lo cuenten de mala manera. Cuéntale lo que pueda soportar, sin detalles macabros… de forma breve.
  • Dile la verdad… no va a volver. No utilices eufemismos con él del tipo “se ha convertido en una estrella”, “está en un mundo mejor…”
  • Ofrécele apoyo afectivo. Importante contacto físico.
  • Muestra tus emociones delante del niño. No es malo, eso sí, siempre que no pierdas el control…
  • No recomiendo que asistan al entierro… pero sí al funeral (al acto religioso, civil…) Siempre que el niño decida que quiere ir. Siempre en compañía de alguien muy cercano de la mano. O si es adolescente, acompañado de sus amigos.
  • No fuerces que exprese emociones, pero sí has de estar totalmente disponible para escucharle cuando las vaya a expresar.
  • No le des consejos… les producirá más malestar. Sólo ofrece tu apoyo.

“No diré no llores… porque no todas las lágrimas son malas”

 J.R.R Tolkien

Artículos Ansiedad, Artículos Depresión

¿CÓMO NOS AFECTA PSICOLÓGICAMENTE EL OTOÑO?

Por Ángela Peco Psicología.

Si… ¡llegó Septiembre…!

Terminando el verano, el otoño está a la vuelta de la esquina…

Las personas que sufren de ansiedad y depresión… saben a qué me refiero…

Además de los bonitos paisajes que nos deja esta estación, el otoño nos trae también cambios en nuestros ritmos vitales:

  • Terminan las vacaciones de verano.
  • Bajada de temperaturas. Con el frío salimos menos de casa.
  • Volvemos al trabajo y a las rutinas.
  • Aparecen los pequeños resfriados u otras enfermedades a consecuencia de la bajada de defensas.
  • Disminución de las horas de luz natural…

Al haber menos horas de luz, nuestro cerebro lo que hace es que produce menos serotonina (ya os he explicado en otros artículos que este neurotransmisor regula nuestro estado de ánimo, el sueño…).

Muchos expertos ven una clara correlación en los bajos niveles de vitamina D y la astenia otoñal o el TAE.

La vitamina D se sintetiza en el organismo a través de la piel por la acción de los rayos ultravioletas del sol.

También interviene en la síntesis de la dopamina y de la serotonina, muy importantes para la sensación de felicidad.

Estos cambios en la exposición a la luz también alteran la liberación de la melatonina, una hormona que regula el reloj biológico del cuerpo. Nuestro cuerpo aumenta su producción por la tarde, cuando disminuye la luz solar y prepara al cerebro para el sueño reparador.

Todos estos cambios fisiológicos llevarían a modificar el estado de ánimo en personas predispuestas a ello.

Por término medio, tardamos entre dos y tres semanas en acomodarnos a estos cambios… Pero, puede haber personas que presenten este tipo de sintomatología más tiempo… afectando así a sus vidas de forma significativa.

¿PERO TODO ESTO CÓMO NOS AFECTA?

Como en todo… hay personas que se muestran más sensibles a estos cambios que otras…

Normalmente los síntomas que aparecen son:

  • Falta de Energía
  • Menos motivación para llevar a cabo nuestras actividades diarias.
  • Sensación de tristeza, apatía, falta de disfrute…

Este conjunto de síntomas se conoce como DEPRESIÓN OTOÑAL (o también Trastorno Afectivo Estacional).

Afecta al 10% de la población, sobre todo a mujeres entre 20 y 50 años, y a personas con tendencias depresivas.

Es importante destacar que la mayoría de las personas con algunos de estos síntomas no sufre un trastorno depresivo, para hablar de Trastorno Afectivo Estacional (TAE) es necesario que se repita al menos dos años consecutivos en los meses de otoño/invierno, en algunos casos, seguidos de hiperactividad en primavera/verano.

 ¿CÓMO PUEDES ABORDAR ESTOS SÍNTOMAS…?

  • No te quedes en casa… Sal fuera todo lo que puedas, y prolonga tu exposición a la luz natural: Da paseos, haz tus recados cuando es de día… Haz ejercicio al aire libre… ¡Recuerda que el Sol es un antidepresivo natural! Aprovéchalo.
  • Duerme bien… Duerme todo lo que necesites, procura no alterar los horarios del sueño, crea la rutina de dormirte siempre a las mismas horas… y respeta el mínimo de 8h de sueño.
  • Come sano… Puede que sientas una mayor sensación de hambre. No caigas en la tentación del fiambre o los bollos sin medida… Mantener una alimentación sana y equilibrada siempre ayuda a afrontar los cambios de estación, y más aún en otoño. Legumbres, cereales, verduras… y todo lo que aporte hierro y fortalezca al organismo. Los frutos secos también son muy apropiados… Por favor elimina de tu dieta los productos de azúcar refinado y con carbohidratos simples, cafeína, y otros estimulantes… Y si puedes, incrementa tu ingesta de vitamina C.
  • Cuida tu vida social… Igual que el verano es una época en que vivimos «hacia fuera», el otoño nos invita a “reconectar” con nosotros mismos. El otoño no invita tanto como el verano a salir con amigos, y a llevar a cabo planes, pero intenta no perder la costumbre de planear salidas, encuentros con amigos y familiares… ¡No te aísles!… También puedes aprovechar para apuntarte a una actividad lúdica y desarrollar un talento: artesanía, baile, pintura… Y se me ocurre que también puedes disfrutar de esas cosas únicas que te ofrece el otoño como disfrutar de un bonito paseo, bien abrigados, comiendo castañas calentitas…
  •  Expresa tus emociones… y si tienes que llorar… ¡llora! El llanto también libera endorfinas. Pero no te aferres sólo a este consejo… también es muy positivo que practiques tu sonrisa siempre que puedas. Regala tu sonrisa a alguien amable, a un niño, a tu madre, a tu hijo… Verás como multiplica tu alegría.
  • Aprende a Meditar. Parar la mente, limpiarla de negatividad. Con 15 minutos al día… notarás la diferencia.
  •  Transforma los Pensamientos Negativos…No tengo ganas de hacer nada”…, “Con este frío mejor me quedo en casa…”, “que rollo de lluvia…”, pensar así hará que si piensas que vas a tener un mal día… al final así sea (Profecía Autocumplida…). Cuando piensas mal… acabas estando peor… compruébalo… Si te pillas en un mal pensamiento… ¡cámbialo por una frase auto motivadora! Pero ten en cuenta una cosa… es mejor que te la digas en segunda persona… te pongo un ejemplo: En lugar de decir… “Voy a superar esto…” es más eficaz que te digas a ti mismo… “Vas a lograrlo”.

Se trata de llevar a cabo pequeños cambios en la rutina, con los que conseguirás avanzar en el calendario desafiando a los síntomas que, de no hacerlo, pueden abatirnos y convertirse en algo más serio y complicado de solucionar…

A medida que los días van pasando… esas sensaciones irán desapareciendo… nos estamos adaptando a la nueva estación. En otoño los árboles dejan caer sus hojas marchitas… así nosotros hemos de dejar caer nuestras tristezas… para que las limpie el viento…

“El arte de vivir… es cambiar las hojas, sin perder las raíces…”

Albert Camus.

Lecturas recomendadas

OBSERVA EL «LAGO» DE TU MENTE…

Por Ángela Peco Psicología.

Alguien dijo… que los cuentos sirven para dormir a los niños y para hacer que los adultos DESPIERTEN…

Hoy quiero dejaros uno de mis favoritos: “EL CUENTO DE BUDA Y ANANDA: LA CLARIDAD DE LAS AGUAS”.

Cuentan que, en un caluroso día de verano, Siddhartha Gautama estaba atravesando un bosque junto a su principal discípulo, Ananda.

Sediento, Buda se dirigió a su acompañante:

  • Ananda, hace algo más de una hora cruzamos un arroyo. Por favor, toma mi cuenco y tráeme un poco de agua. Me siento muy cansado — Buda estaba haciéndose mayor…

Así lo hizo Ananda. Deshizo sus pasos, pero cuando llegó al arroyo, acababan de cruzarlo unas carretas tiradas por bueyes que habían removido las hojas muertas y el cieno, enturbiado el agua y convirtiéndolo en un barrizal.

Esta agua ya no se podía beber; estaba demasiado sucia. Así que Ananda regresó junto a su maestro… con el cuenco vacío.

  • Tendrás que esperar un poco — dijo Ananda — . Iré por delante. He oído que a sólo cuatro o cinco kilómetros de aquí hay un gran río. Traeré el agua de allí.

Pero Buda insistió:

  • Regresa y tráeme el agua de ese arroyo.

Ananda quedó perplejo, no podía entender la insistencia, pero si su maestro se lo pedía, él, como discípulo, debía obedecer… Así que volvió a tomar el cuenco en sus manos y se dispuso a iniciar el camino de regreso al arroyo.

  • Y no regreses si el agua sigue estando sucia — dijo Buda — . No hagas nada, no te metas en el arroyo. Simplemente siéntate en la orilla en silencio y observa. Antes o después el agua volverá a aclararse, y entonces podrás llenar el cuenco.

Molesto y enfadado, Ananda volvió hasta allí, descubriendo que su maestro tenía razón. Aunque aún seguía algo turbia, el agua estaba visiblemente más clara. De modo que se sentó en la orilla, observando pacientemente el flujo del río…

Poco a poco, el agua se tornó cristalina. Ananda tomó el cuenco y lo llenó de agua, y mientras lo hacía, comprendió que había un mensaje en todo esto. Ahora podía comprender.

Rebosante de júbilo, Ananda regresó bailando hasta donde estaba Buda, entregándole el cuenco y postrándose a los pies de su maestro para darle las gracias.

– Soy yo quien debería darte las gracias, me has traído el agua — dijo Buda.

– Volví enfadado al río — contestó Ananda — , pero sentado en la orilla, he visto como mi mente se aclaraba, al igual que el agua del arroyo. Si hubiera entrado en la corriente, se habría enturbiado de nuevo. Si salto dentro de la mente, genero confusión, empiezan a aparecer problemas. He comprendido que puedo sentarme en la orilla de mi mente, observando todo lo que arrastra: sus hojas muertas, sus dolores, sus heridas, sus deseos… Despreocupado y atento, me sentaré en la orilla y esperaré hasta que se aclare. Por eso, maestro, yo te doy las gracias…

 

———————————————————————————-

Vivimos diariamente totalmente identificados con nuestros pensamientos, creyendo que es verdad lo que nos cuentan… pero la MENTE, MIENTE…

Si te paras a observarlos, de forma tranquila, con objetividad, sin esperar nada… podrás descubrir que igual que un lago perturbado por el movimiento de las ondas, NO nos REFLEJA UNA REALIDAD REAL, SINO DISTORSIONADA…

Sólo cuando la agitación mental pasa… sólo entonces vemos las cosas de forma clara…

Te invito a realizar este sencillo ejercicio… observar tus pensamientos… hasta que la agitación de tu lago mental… cese…

Si te apetece… me cuentas cómo te ha ido! 😉

Artículos Depresión

DEPRESIÓN ENCUBIERTA: LA HUIDA… HACIA ADELANTE

Por Ángela Peco Psicología.

Sólo hace falta echar un vistazo a nuestras redes sociales… sonrisas, poses y alegría… ¡por todos lados!

Sonrisas…

Hoy no voy a hablaros de la depresión que todos conocemos… la que todos, en mayor o menor medida, hemos podido sentir en algún momento de nuestras vidas.

No voy a hablaros de la depresión que todos identificamos con decaimiento, tristeza, desinterés, cansancio o irritabilidad…

Voy a hablaros de otro tipo de depresión, que está cada vez más presente… la que se esconde detrás de muchas de las sonrisas que vemos diariamente…

La depresión que se esconde… La sufren las personas que huyen… hacia delante…

La depresión a veces no se ve. No se diagnostica…

Estas personas tienen todos los síntomas que he relacionado antes… pero los esconden… llevan una vida normal, todo aparentemente dentro de la normalidad: en su trabajo, con su familia, con sus amigos… pero internamente hay sufrimiento, mucho…

El hecho de que esta depresión sea invisible a los demás… hace que su detección y tratamiento sea más complicado y tiende a cronificarse. Una de las causas… la falta de apoyo (porque nadie se lo imagina…) para salir de ella.

LO QUE NO SE VE… NO EXISTE, ¿O SÍ…?

No siempre la persona esconde estos síntomas de forma consciente.

A veces sí, pero no siempre…

Hay muchos factores que determinan esto:

  • El miedo al rechazo o a la crítica.
  • Creer que tristeza es sinónimo de debilidad o de inutilidad…

Cuando este “autoengaño” se lleva a cabo de una forma más inconsciente, la persona suele quitarle importancia a lo que le sucede.

No lo cuenta, porque no quiere dar lástima, porque considera que lo que le pasa no es tan importante… y a veces porque es tan EXIGENTE CONSIGO MISMA, que no puede permitirse admitir que está ocurriéndole justo lo que ha criticado muchas veces en los demás: que son débiles, que se quejan demasiado…

Las PERSONAS MÁS PROPENSAS a sufrir este tipo de trastorno son:

  • Personas con personalidad introvertida. Les cuesta hablar de sus problemas o expresar a los demás sus emociones y sus preocupaciones o sus problemas…
  • Personas con grandes responsabilidades, que tienden a ocuparse de todo y que no se permiten ningún fallo, o debilidad.
  • Personas muy perfeccionistas y con un alto grado de autoexigencia.

¿PERO… SI LA PERSONA LO ESCONDE… CÓMO PUEDE DETECTARSE ESTE TIPO DE DEPRESIÓN…?

Pues de nuevo… las paradojas de la psicología…

En psicología… lo que parece “blanco”… en realidad… es “negro”… El “sí” muchas veces es “no”… la “calma” aparente, encierra un “torbellino de ira”…

Algunas de las señales que han de mantenernos alertas para detectar esta patología son:

  • POSITIVISMO excesivo y DISPONIBILIDAD exagerada: Personas siempre dispuestas para todo y para todos, los primeros en ayudar, en escuchar… nunca tienen problemas… siempre los demás están antes que ellos mismos. Personas que no quieren llamar la atención, ni ser el centro de miradas, ni que les pregunten… Se esconden perdiéndose en los demás.

Aprenden a cambiar su humor “de cara a la galería”. Quizá los demás las admiren por su positivismo y felicidad… pero “la procesión va por dentro”… Las personas alegres no son inmunes a la depresión…

  • VIVEN EN CONSTANTE ACTIVIDAD: Trabajo, deporte, quedar con amigos, actividades y horas extra… Su tónica es estar continuamente ocupados. El mantenerse en constante actividad les evita parar a sentir cómo están ellos mismos. La continua actividad es su máscara, su muleta psicológica.

 

  • CANSANCIO EXTREMO. Ni un sueño de más de 8 horas puede reparar el cansancio que la persona experimenta. Es una sensación de no poder más… y “tener que” hacerlo. SUELEN QUEJARSE DE “AGOTAMIENTO” o “ANSIEDAD”… si eso es así, mantén la atención… puede que debajo haya mucho más…
  • NO PASAN DEMASIADO TIEMPO CON LOS DEMÁS: Esta forma de vivir, les agota, incluso físicamente. Buscan mil excusas para poder tener momentos de soledad dónde poder ser y estar realmente consigo mismos y mostrar su dolor sin necesidad de preocupar a nadie. Para evitar que esa máscara de felicidad se caiga delante de los demás… evitan pasar “más tiempo del necesario” con alguien.
  • HABLAN DE FILOSOFÍAS Y DE ARREGLAR EL MUNDO… más de lo habitual…: El significado de la vida, la búsqueda de la felicidad… los deseos de cambiar su vida…
  • PROBLEMAS DE SUEÑO. Siempre dormir mal es un indicador… de que algo pasa.
  • PROBLEMAS DE ALIMENTACIÓN. Suelen ser comedores emocionales (ya os hablé de este concepto en otro artículo anterior “ALIMENTOS Y EMOCIONES”…). A veces comemos para llenar algunos vacíos… del alma. Comemos de forma compulsiva, sentimos placer momentáneo, nos sentimos mal, aparece la culpa… más peso a lo que duele… O por el contrario… dejamos de comer… porque es una forma de controlar fuera, lo que tenemos descontrolado por dentro…
  • AUMENTO DEL CONSUMO DE ALCOHOL… Sobre todo, la persona aprovecha eventos sociales… y se bebe la tristeza.
  • BÚSQUEDA CONSTANTE DE MOTIVACIÓN: La persona prueba continuamente actividades nuevas, ya que siente que no encuentra placer en nada de lo que hace, o con nada de lo que tiene… es una búsqueda incesante en busca de la alegría que no encuentra. Sienten un vacío tan grande… que nada les llena.
  • VIVEN CON INTENSIDAD ALGUNAS EMOCIONES… Por ejemplo estallan en llanto al ver una película, o se emocionan en exceso con un hecho que ocurra en su vida diaria… Se describen como “muy sensibles”…
  • Suelen ser personas CON MIEDO AL RECHAZO y al ABANDONO… No, no son personas falsas… son personas que tienen miedo a ser rechazadas y se protegen. Protegen a las personas a las que quieren, protegen sus sueños… de sí mismos.

La persona piensa que, si oculta lo que le sucede, los síntomas acabarán desapareciendo… Sin embargo, lo que sucede es justo lo contrario: se agravará más el problema.

El sufrimiento continuo, unido al ritmo de vida frenético al que se someten con el fin de no afrontar su dolor… puede terminar provocando un desgaste emocional y físico tan grande que termine en un DESBORDAMIENTO EMOCIONAL.

¿CUÁL PUEDE SER UNA SALIDA?

  • Explícale a alguien (profesional, amigo, familiar…) lo que te pasa.
  • Elige bien a las personas que quieres que te apoyen. Ten a tu lado a personas que, de verdad, te aporten.
  • Cuenta cómo te sientes.
  • No disimules tus emociones. Escúchalas… si detectas demasiada ira, o apatía… ponte manos a la obra, busca ayuda.
  • Afronta la vergüenza y la culpa y pide ayuda.
  • No minimices lo que te pasa: “ya se me pasará…”, “serán las hormonas…”.
  • La depresión NO SE CURA… La depresión SE SUPERA… No se pasa sola… requiere de tu fortaleza personal, de tu buen ánimo, de tu voluntad consciente, y si lo necesitas… de un buen tratamiento psicológico (o/y farmacológico si es necesario…)

“Por muy lejos que te vayas, nunca conseguirás huir de ti mismo”

Neil Gaiman

Artículos Infancia

NIÑOS QUE MIENTEN…

Por Ángela Peco Psicología.

Cómo siempre que os hablo de niños… antes de fijarnos las metas con el niño… hay que buscar las causas de su conducta en los padres, o en sus figuras de referencia…

Sé que como padres nos cuesta mirarnos en el espejo que son los hijos… pero nos hace mucha falta, para no culparles a ellos de todo, y entenderles más.

De hecho, si no nos miramos en ese trasparente espejo… las cosas se van a ir complicando…

Normalmente un niño miente por dos causas principalmente: FRUSTRACIÓN y EXCESO DE EXIGENCIA POR PARTE DE SUS PADRES. Ten en cuenta que la mentira es una CONDUCTA DE EVITACIÓN DEL CASTIGO principalmente.

Otras veces… sólo IMITAN… ¿a quién?… pues a sus padres…

Casi todos los especialistas coinciden en que los niños comienzan a mentir sobre la edad de 7 años (antes también lo hacen pero sin intención). A partir de esta edad, ya le ponen intención, sobre todo falsean la realidad para obtener un beneficio. Aunque sinceramente, creo que la edad no tiene tanto que ver, como la necesidad que ellos experimentan de hacerlo o no…

¿Que por qué mienten?… Pues por razones muy parecidas a las que tenemos los adultos cuando mentimos:

  • Por FRUSTRACIÓN: alardear de que tienen muchas cosas con los compañeros, y sin embargo no tienen tantas…
  • Por LLAMAR LA ATENCIÓN: inventan que les duelen cosas, que tienen un problema en el colegio (quizá se siente desatendido…)
  • Porque les EXIGIMOS DEMASIADO: mienten para no defraudar a los padres… dicen que algo les encanta cuando no es verdad… lo que les genera más frustración…, o que han sacado una buena nota y no es cierto…
  • Por IMITACIÓN a los adultos… suelen engañan para obtener algún beneficio, o evitar situaciones desagradables… cuantas veces nos han visto decir cosas como… “dile que no estoy”… o “me encanta el regalo (y después a solas decir que no te gusta nada)”…
  • Porque la VERDAD LES ABURRE, y prefieren vivir en su mundo imaginario… suelen ser niños con un alto coeficiente intelectual.
  • Por MIEDO AL CASTIGO. Si han hecho algo que consideran que puede conllevar castigo… mienten para no afrontarlo.
  • Para PROTEGER o… CASTIGAR a otros…

La mejor herramienta para prevenir que un niño mienta demasiado en crear un VÍNCULO BASADO EN LA CONFIANZA: Confía en tu hijo… demuéstrale esa confianza, díselo, díselo mucho… El lenguaje crea realidad en nuestro cerebro.

También ayuda para fomentar la sinceridad que el ambiente en que el niño convive con sus padres y hermanos, o en el cole… sea libre, relajado, sin represiones ni miedos a equivocarse… que no sienta que cada vez que habla va a tener una consecuencia negativa…

¿Qué es ADECUADO HACER cuando has “pillado” a tu hijo en una mentira?

  • Hazle saber que mentir no es bueno. No le señales sólo lo que ha hecho o dicho mal… también recalca el efecto que ha tenido su mentira sobre los demás, o lo que ha podido llegar a pasar. Sobre todo ha de entender que al mentir los demás dejarán de confiar en él…
  • Dale la importancia justa. No le ancles a esa situación con etiquetas como ERES un MENTIROSO… intenta no etiquetar, ni juzgar… SI COMPRENDER por qué lo ha podido hacer… Autocrítica como adultos por favor…
  • No te pases con los castigos. Siempre procura evitarlos… ya que tu hijo quizá miente tanto para evitar más castigos… Ten en cuenta que él puede interpretar que lo castigas por haberte contado la verdad… no por haber dicho antes la mentira…
  • Trabaja con él su autoconfianza… A veces mienten porque buscan aprobación. Dale otras herramientas que no sean la mentira… Enséñale a tomar decisiones, tranquilo, defendiendo su postura sin miedo, aunque no sea la que todos comparten… que te exprese su opinión. Pregúntale siempre el POR QUÉ de lo que dice, o decide… y no te conformes con un “porque sí”, o “porque no”… ellos son capaces de explicar mucho más, si tienes paciencia para que busquen en sus cabecitas.
  • No le mientas tú, ni le hagas promesas que no vas cumplir, o le digas verdades a medias… Eres su ejemplo. A veces les mentimos cuando nos hacen preguntas embarazosas, o se ponen muy pesados… En lugar de mentirle, dile algo así como “déjame un ratito que lo piense y ahora te lo digo después”…
  • Búscale oportunidades para que sea sincero… En lugar de castigarle si no lo hace… refuérzale la valentía que ha tenido al asumir la verdad de lo que ha hecho.
  • Aunque a veces sus mentiras te hagan gracia… Nunca lo admires por mentir, ni le rías esas gracias…
  • Utiliza el juego, el teatro… para hacerle ver cómo se sentiría él en su lugar, si alguien se hubiese comportado así con él… que lo visualice.

¿CÓMO PUEDES SABER SI TU HIJO TE MIENTE…?

  • Les cuesta sostener la mirada.
  • Se comportan con inquietud, como si estuvieran incómodos.
  • Intentan cambiar de tema muy hábilmente…
  • A veces se ponen rojos, o tartamudean…
  • Se retuerce o esconde las manos.
  • Puede que gestualmente digan lo contrario de lo que dicen con palabras…
  • Les da la risa.
  • Se enfadan bastante si les dices que no les crees…

Las mentiras forman parte del desarrollo normal del niño.

No te alarmes, pero sí, ten en cuenta esas pautas que hemos visto, para que sea capaz de autorregular esta conducta y no tienda a convertirse en un problema…

¿CUÁNDO SE CONVIERTEN EN UN PROBLEMA?

Cuando mienten sin darse cuenta, cuando lo hacen sin ningún motivo, y las mentiras son frecuentes, además no lo reconocen ni aún mostrándoles la evidencia… y sobre todo cuando la mayor preocupación es la de hacerlo por agradar a los demás… o para que castiguen a otros.

Cuando los niños mantienen sus mentiras pueden llegar incluso a desarrollar algunos TRASTORNOS… tales como:

  • Trastorno en el Control de Impulsos.
  • Juego Patológico (el fin de las mentiras es continuar jugando a videojuegos por ejemplo…)
  • Cleptomanía (roba objetos de forma impulsiva aunque no los necesite)
  • Trastornos ficticios (simulan enfermedades para tener atención u otros beneficios como por ejemplo no ir al cole).
  • Mitomanía: Aparece cuando el niño intenta convencer a los demás de una realidad que inventa.

 “La mejor forma de hacer buenos a los niños es hacerlos felices”

Oscar Wilde

Otras publicaciones

PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS

  1. PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS

Por Ángela Peco Psicología.

¿Te gusta escuchar?

¿Ayudar a los demás cuando lo están pasando mal?

¿Quieres ayudar o apoyar a alguien, pero realmente no sabes muy bien cómo reaccionar?

Todos los días suceden situaciones críticas en nuestro entorno, a las personas con las que nos relacionamos, y a nosotros mismos… situaciones con las que a veces tenemos que “lidiar”:

Ejemplos, hay muchos…:

  • Vas en el tren y a una pasajera se le pasa su parada y entra en una crisis de nervios…
  • Una persona mayor se mete con un niño por el color de su piel y éste se pone a llorar porque no entiende nada…
  • Vas por la carretera y ves un accidente de tráfico, paras pero no sabes cómo actuar hasta que lleguen los médicos…
  • Una amiga acaba de sufrir un ataque de ansiedad porque su pareja acaba de marcharse de casa…
  • Tu madre ha tenido una recaída de su dura enfermedad y no sabes como acompañarla…
  • Una vecina está en shock tras la muerte súbita de su hijo…

En casos como estos, aunque tengamos iniciativa… puede que no tengamos claro si lo que estamos haciendo mejora o empeora las cosas…

En este artículo te voy a dejar unas ideas básicas sobre los PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS, que quizá en algún momento puedan serte de utilidad.

¿Qué son los PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS?

Es el apoyo psicológico que se ofrece a alguien en un “momento de crisis” por el que está atravesando.

Normalmente los Primeros Auxilios Psicológicos se utilizan ante situaciones de emergencia, y se dirigen sobre todo a personal de emergencias… pero todos podemos enfrentarnos a situaciones de emergencia en un momento dado. El saber no ocupa lugar, y cuando se trata de mejorar la vida de las personas sobre todo en momentos críticos para ellas… ¡el saber es la mejor opción!

Varios estudios han demostrado que cuando una persona que acaba de sufrir una crisis, shock, accidente… la intervención psicológica en este momento es clave para un restablecimiento posterior más adecuado.

¿QUÉ SE SUPONE QUE ES UNA “CRISIS”?

Se puede definir como un “estado temporal de trastorno o desorganización que se caracteriza por la incapacidad de la persona para abordar una situación determinada”

En una situación de “crisis”, la persona se siente incapaz e ineficaz. Carece de habilidades en ese momento para gestionar la situación.

Esa situación normalmente va a conllevar un cambio radical, (o no, pero un cambio, al fin y al cabo), en la vida de las personas…

 ALGUNAS CLAVES…

  • BUSCA UN LUGAR donde no se esté en contacto directo con la situación traumática. Un lugar tranquilo donde poder dialogar, pero donde la persona se sienta cómoda… Dos ideas a tener en cuenta en este punto: PRIVACIDAD y CONFIDENCIALIDAD.
  • ACTÚA DE FORMA EDUCADA, GENTIL… con calma y mostrando tu solidaridad. Demuestra con tu forma de actuar que te importa la persona y que eres respetuoso con ella en la situación que está atravesando.
  •  Ayuda con las NECESIDADES BÁSICAS: Maslow hablaba de la importancia de cubrir las necesidades básicas en una persona… en una situación en crisis (aunque os parezca algo banal… es fundamental), facilitarle a la persona y a los suyos agua, alimento, un sitio seguro donde dormir, un teléfono para comunicarse con sus seres queridos si es el caso…
  • LO PRIMERO ES ESCUCHAR: Sí, escuchar. No, preguntar. Escucha cómo la persona en crisis visualiza la situación, cómo te la comunica (con palabras o sin ellas…). Es básico que la persona se sienta escuchada y entendida. Eso le ayudará a reducir su nivel de ansiedad. Nunca fuerces a la persona a contarte más de lo que realmente te quiere contar…
  • Deja que la persona se exprese cómo le surja en ese momento, como quiera… NO ES UNA CONVERSACIÓN. NO ES NECESARIO QUE COMPRENDAS LO QUE DICE… SÓLO NECESITA LIBERAR… Y QUE ALGUIEN LA ESCUCHE.
  • TRANQUILIZA… PERO CON REALISMO: No utilices frases hechas del tipo… “no pasa nada”… “todo va a estar bien…”, “tienes que ser fuerte…”. Intenta sustituirlas por otras como “lamento mucho lo que te ha ocurrido”… “no sé cómo te sientes porque nunca me ha pasado algo parecido… pero si quieres puedo escucharte”…
  • La persona NO NECESITA CONSEJOS, NI SERMONES TEÓRICOS… NO TIENES QUE DIRIGIR NADA… SÓLO ACOMPAÑAR.
  • ELIMINA FUENTES DE ESTRÉS AÑADIDAS: No sometas a la persona a ningún tipo de interrogatorio… sólo pregúntale y dale solución a cosas que le puedan estar generando ansiedad en ese momento, cosas cotidianas: buscar un lugar para pasar la noche, buscar a alguien que recoja a los niños de colegio
  • INDAGA SOBRE LO QUE HA PASADO: Pero con las ideas claras… céntrate en el pasado inmediato, el presente y el futuro inmediato… lo demás en ese momento nos sobra.
  • IDENTIFICA, CON LA PERSONA, POSIBLES SOLUCIONES: Junto a la persona intenta vislumbrar soluciones que cubran sus necesidades más inmediatas, así como para las que vayan a surgir al día siguiente, por ejemplo. De esta forma la persona pone su cerebro a funcionar quitando el foco de atención únicamente del evento traumático y poniéndolo en buscar opciones.
  • APOYA A LA PERSONA EN LA REALIZACIÓN DE UNA ACCIÓN: Simplemente es apoyar a la persona a dar “un paso” en el afrontamiento de la situación que le está tocando vivir. Tu función es de soporte, sólo acompañar, a su ritmo, acompasar.
  • NORMALIZA SUS REACCIONES… No se está volviendo “loco”, ni tampoco comportándose como un energúmeno/a… La persona ha de entender que sus reacciones son normales ante una situación anormal… Su forma de actuar es normal… lo que no es normal es lo que le acaba de ocurrir.

Cuando ofrecemos apoyo, seas profesional o no, a una persona en situación de crisis, su reacción va a variar dependiendo de si se trata de una gran catástrofe o una crisis cotidiana…

En cada situación de crisis hay que tener en cuenta tanto los factores de la situación, como las fortalezas y debilidades personales de quien la está afrontando… pero además su cultura, sus creencias… el respeto a esto último es igual de importante para que la persona a la que apoyas de verdad se sienta apoyada…

 

¿CÓMO SUELEN REACCIONAR LAS PERSONAS EN CRISIS POST-TRAUMÁTICA?

Podemos hablar de 4 momentos clave:

  • SHOCK: Cuando la persona ante la situación, siente que se desvanece por dentro… Le aparece la sensación de que se “acaba el mundo”.
  • NEGACIÓN: La persona intenta negar lo que le ha sucedido… Quiere creer que es un sueño…
  • BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN: Busca de forma ansiosa una forma de responder ante la situación que está viviendo…
  • EXPRESIÓN EMOCIONAL: Aparece el momento de duelo, expresando rabia, esperanza intermitente, llanto…

El conocer los PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS es fundamental en el día, tanto como conocer las técnicas de RCP o la maniobra de Heimlich…

Somos cuerpo… pero también mente…

 

“No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo”.

Albert Camús

Otras publicaciones

LA VIDA EN PAREJA…

Por Ángela Peco Psicología.

Toda relación es un vínculo entre varias personas.

En la relación de pareja el vínculo es entre dos personas.

Vivir en pareja es muy bonito, pero a la vez complicado, muy complicado…

Generar vínculos sanos, requiere sobre todo, que las personas que los forman lo estén también… y eso no siempre es así, ya que todos en mayor o menor medida tenemos “esas heridas”… y normalmente subconscientemente, buscamos y encontramos la “horma para nuestro zapato”…

Para que los vínculos funcionen, y sean sanos… han de darse dos ingredientes básicos: AMOR y RESPETO.

En las relaciones son inevitables los conflictos y son esos dos factores son los que nos ayudan a solucionar las discrepancias, a suavizarlas y QUERER solucionarlas…

Otros dos ingredientes que también complementan la receta son: COMUNICACIÓN y CONFIANZA.

Cuando estas cuatro importantes “patas de la silla” existen en una pareja, es difícil que pueda romperse… pero si alguno de estos factores se debilita o desaparece… los esfuerzos de ambos miembros de la pareja deberían centrarse en restablecerlo, para que todo pueda seguir funcionando… bien.

La pareja no es un ente estático, al contrario, crece, evoluciona, cambia… pasa por diferentes etapas.

Te voy a escribir algunas pinceladas, como siempre digo, conocer el mapa, quizá nos ayude a ver con más claridad si nos hemos desviado del camino, o si las piedras que han aparecido, es normal que aparezcan y sólo hay que dar un salto para salvarlas…

FASE 1: ENAMORAMIENTO: Época de las famosas “mariposas en el estómago”. Deseo, pasión. Fantasía y mucha creatividad con la que sorprender a la persona de la que estamos enamorados. Es la fase más dulzona, más ciega… casi ni se perciben las cosas que nos alejan. Se evitan discusiones, se cede… ¡todo es magia!

FASE 2: CONOCIMIENTO: El enamoramiento se acaba pasando y entonces se entra en una fase de conocimiento más profundo, con un mayor grado de intimidad… y entonces descubrimos las peculiaridades del otro. Empezamos a mostrarnos como realmente somos… Con lo bueno, y lo no tanto… La idealización da paso al realismo.

FASE 3: CONVIVENCIA: Tras superar la fase anterior, suele tomarse la decisión de afrontar la vida en común, compartiendo convivencia y hogar. Curiosamente en esta etapa, la vida sexual se vuelve más pobre, y aparece la famosa rutina. El amor se expresa de forma más afectiva y en forma de apoyo. A la hora de resolver los conflictos que surgen en clave para el buen funcionamiento la NEGOCIACIÓN.

FASE 4: AUTOAFIRMACIÓN: Tras la novedad de la convivencia, aparece una etapa donde afirmarse individualmente es necesario. Existe compromiso y vínculo, pero respeto a la individualidad. Suelen aparecer “crisis personales” no resueltas… (hacer lo que siempre quise y no pude…). Aparece el reencuentro con uno mismo. Aquí es importante la COMUNICACIÓN y el RESPETO al otro. Acompañar. Comprender.

FASE 5: CRECIMIENTO: Entramos en una etapa más madura de la relación. Más estable. Ya con las bases más sólidas se plantea la decisión de ampliar la familia. Apareciendo de nuevo emociones desconocidas, nuevo entusiasmo, ilusión por un proyecto común.

FASE 6: ADAPTACIÓN: Y al igual que la vida cambia, cambia la pareja, adaptándose, moviéndose al son que nos va marcando. Este momento suele ser clave… o consolidación o ruptura. Surgen nuevos intereses, problemas que afrontar: jubilación, enfermedades, nido vacío… Al superarse, puede ser un momento de nuevo reencuentro, ya que suele coincidir con un momento de menos responsabilidades y cargas familiares, laborales…

 

¿Has detectado ya en qué fase te encuentras?…

Este mapa es sólo orientativo, es el mapa, pero no el territorio… cada pareja es un mundo, y las etapas pueden recorrerse de muchas maneras.

Hay parejas que transitan por estas etapas de una forma armónica, y otras con mil turbulencias…

 

¿PERO CÓMO SE LLEGA A TERMINAR UNA RELACIÓN…?

Normalmente el dejarnos llevar por una confianza mal entendida, una pasividad cómoda y otras conductas de este tipo, pueden romper esas cuatro patas de “la silla del amor” … y hacer tambalear nuestra relación, que tan idílica se presentaba en un principio…

¿De qué conductas hablo?

A ver si te suenan estas… si te ves realizándolas en relación a tu pareja o de tu pareja hacia ti… cuidado, no vais por buen camino…

DESPRECIAR AL OTRO, O LO QUE HACE (aunque sea en broma… el subconsciente recuerda que no las entiende). Faltas de respeto, insultos, humillaciones, aunque sean pequeñas o en broma, críticas hirientes… ¿Si hay amor, de verdad crees que puede tratarse así?

IGNORARLO. Hacer el vacío es una de las conductas que más daño hacen. Si esa es vuestra forma de solucionar los conflictos, dejaros de hablar… no es la mejor manera. La persona que es ignorada, no siente atendidas sus necesidades de comunicación, de apoyo… puede acabar con su autoestima muy herida, ya que en el fondo es una forma de humillación.

ANULAR AL OTRO. Si tu pareja te dice cómo te tienes que vestir, qué tienes que hacer, dónde, con quién, quiénes han de ser tus amigos, cómo tienes que hablar… te está anulando. Si alguien te quiere cambiar… no te quiere.

DEPENDENCIA EMOCIONAL. La conducta anterior suele dar paso a esta otra. Personas que están tan anuladas emocionalmente que se sienten incapaces de vivir sin su pareja.  Tienen la autoestima tan herida que las críticas, la indiferencia, las humillaciones… les dotan de identidad. Este tipo de conductas pueden terminar en otras más destructivas y dolorosas aún para ambos miembros de la pareja.

MÍNIMOS ESFUERZO. Como siempre os digo, el punto medio es fundamental para todo, en la pareja también. Hemos de mantenernos en nuestro lugar, pero también, en ocasiones es necesario ceder, siempre con la actitud de ganar-ganar. Es decir… pequeños sacrificios por el otro, y del otro por ti… “hoy por ti, mañana por mí…”.

 

A veces estas feas conductas son soportadas durante años y años en las parejas… conductas que no son ocasionales, sino que se hacen crónicas, continuas, recurrentes…

Muchas parejas en esta situación son conscientes de su toxicidad y de que no les hace bien seguir juntos… sin embargo no se toma la decisión de terminar… ¿pero por qué?

Normalmente, la respuesta mayoritaria es POR MIEDO A LA SOLEDAD, aunque le ponemos otros adornos (los hijos, los medios económicos, la familia…)

Quizá estamos confundidos con la idea de SOLEDAD, quizá debamos reconciliarnos con ella y dejar de verlo como algo catastrófico…

Quizá huimos de la soledad, porque no nos atrevemos a estar solos con nosotros mismos… Quizá este sea el punto clave…

De cualquier forma… lo mejor es que, aunque duela, seamos SINCEROS CON NOSOTROS MISMOS, analizar nuestra relación de forma objetiva, y tomar una decisión firme.

Los problemas, los baches, las dificultades, van a estar ahí… superarlos juntos nos ayuda a crecer de forma individual, y a la vez como pareja.

¿Qué podemos hacer para que nuestra pareja sea sana y fuerte?

  • NO PERDÁIS LA INDIVIDUALIDAD. Es la gran paradoja de la pareja, juntos sí, pero dos. Es inevitable compartir gustos, intereses… claro, ¡eso fortalece el vínculo entre vosotros!, sin embargo, nunca dejes tus gustos de lado por miedo a perder al otro, no dejes de expresar lo que piensas por ese miedo. Si lo haces te estás traicionando, y a la larga… no te lo vas a perdonar. En una pareja sana, cada uno sigue siendo él mismo, es uno de los secretos de la fortaleza de la pareja.
  • NO ESCONDAS TUS DEBILIDADES. La sinceridad ha de ser la base de toda pareja. No somos perfectos, no tenemos que aparentar serlo. Debajo de ese disimulo, existe una falta importante de amor propio.
  • CUIDADO CON LA RUTINA. Cuando llega la rutina, suele llegar para quedarse, es como una visita pesada… además llega a veces sin darnos cuenta… El truco para evitar esto… es la vida individual plena, y sobre todo estar atentos a vuestra zona de confort, salir de la zona de comodidad solo requiere una cosa: Voluntad.
  • FLEXIBLE POR FAVOR: La pareja perfecta 100% no existe. Tampoco ha de cumplir por completo nuestras expectativas. Tolerancia y respecto. Los extremos recuerda que no son buenos.
  • DEJA CLARO LO QUE NO ES NEGOCIABLE PARA TI: Para eso has de tener claro primero qué es eso que no estás dispuesto/a a negociar, y después transmitirlo a tu pareja. La comunicación es tan importante… Dejar claros ciertos aspectos nos evitarán muchas discusiones en el futuro.
  • PREGÚNTALE AL OTRO TAMBIÉN POR SUS LÍMITES: De nuevo la comunicación, y la consideración. Tú tienes tus límites, pero el otro también. Observar que no sean contradictorios los tuyos con los suyos… y en caso de que lo fuesen… de nuevo NEGOCIACIÓN.

Reconoceros en estos errores, identificarlos y tener predisposición para reflexionar juntos como resolverlos, cediendo ambas partes, es la clave para continuar.

PLANTEATE ESTAS PREGUNTAS… QUIZÁ TE DEN ALGUNA PISTA…

¿DÓNDE ESTÁN TUS PROPIOS LÍMITES?: ¿Qué cosas no son negociables para ti?  ¿Qué es lo que no están dispuesto/a a tolerar bajo ningún concepto en la pareja?

¿TE ENCUENTRAS EN UNA SITUACIÓN DE CONFLICTO CON TU PAREJA? ¿Qué parte del conflicto es por la relación y qué parte es por una expectativa personal no cumplida? A veces solemos culpar al otro por no cumplir aquello que deseamos…

¿CUÁLES SON TUS CARENCIAS AFECTIVAS? Son tuyas, no son responsabilidad de tu pareja. Son tu responsabilidad solucionarlas.

¿ERES FLEXIBLE? ¿Estás dispuesto/a a negociar las diferencias?

Lo que hace bonito una relación es aprender, crecer, amar, divertirse, disfrutar… juntos.

Para lograrlo, lo primero que hemos de hacer es amarnos a nosotros mismos… Abandonarnos a nosotros mismos, rechazarnos a nosotros mismos son los primeros pasos de un fracaso anunciado…

No puedes dar lo que no tienes…

 

“No dejes que tu pareja ocupe todo tu ser y tu mente, de tal manera que no haya lugar para ti. Amar no es desaparecer”.

Walter Riso