Artículos Infancia

NIÑOS QUE MIENTEN…

Por Ángela Peco Psicología.

Cómo siempre que os hablo de niños… antes de fijarnos las metas con el niño… hay que buscar las causas de su conducta en los padres, o en sus figuras de referencia…

Sé que como padres nos cuesta mirarnos en el espejo que son los hijos… pero nos hace mucha falta, para no culparles a ellos de todo, y entenderles más.

De hecho, si no nos miramos en ese trasparente espejo… las cosas se van a ir complicando…

Normalmente un niño miente por dos causas principalmente: FRUSTRACIÓN y EXCESO DE EXIGENCIA POR PARTE DE SUS PADRES. Ten en cuenta que la mentira es una CONDUCTA DE EVITACIÓN DEL CASTIGO principalmente.

Otras veces… sólo IMITAN… ¿a quién?… pues a sus padres…

Casi todos los especialistas coinciden en que los niños comienzan a mentir sobre la edad de 7 años (antes también lo hacen pero sin intención). A partir de esta edad, ya le ponen intención, sobre todo falsean la realidad para obtener un beneficio. Aunque sinceramente, creo que la edad no tiene tanto que ver, como la necesidad que ellos experimentan de hacerlo o no…

¿Que por qué mienten?… Pues por razones muy parecidas a las que tenemos los adultos cuando mentimos:

  • Por FRUSTRACIÓN: alardear de que tienen muchas cosas con los compañeros, y sin embargo no tienen tantas…
  • Por LLAMAR LA ATENCIÓN: inventan que les duelen cosas, que tienen un problema en el colegio (quizá se siente desatendido…)
  • Porque les EXIGIMOS DEMASIADO: mienten para no defraudar a los padres… dicen que algo les encanta cuando no es verdad… lo que les genera más frustración…, o que han sacado una buena nota y no es cierto…
  • Por IMITACIÓN a los adultos… suelen engañan para obtener algún beneficio, o evitar situaciones desagradables… cuantas veces nos han visto decir cosas como… “dile que no estoy”… o “me encanta el regalo (y después a solas decir que no te gusta nada)”…
  • Porque la VERDAD LES ABURRE, y prefieren vivir en su mundo imaginario… suelen ser niños con un alto coeficiente intelectual.
  • Por MIEDO AL CASTIGO. Si han hecho algo que consideran que puede conllevar castigo… mienten para no afrontarlo.
  • Para PROTEGER o… CASTIGAR a otros…

La mejor herramienta para prevenir que un niño mienta demasiado en crear un VÍNCULO BASADO EN LA CONFIANZA: Confía en tu hijo… demuéstrale esa confianza, díselo, díselo mucho… El lenguaje crea realidad en nuestro cerebro.

También ayuda para fomentar la sinceridad que el ambiente en que el niño convive con sus padres y hermanos, o en el cole… sea libre, relajado, sin represiones ni miedos a equivocarse… que no sienta que cada vez que habla va a tener una consecuencia negativa…

¿Qué es ADECUADO HACER cuando has “pillado” a tu hijo en una mentira?

  • Hazle saber que mentir no es bueno. No le señales sólo lo que ha hecho o dicho mal… también recalca el efecto que ha tenido su mentira sobre los demás, o lo que ha podido llegar a pasar. Sobre todo ha de entender que al mentir los demás dejarán de confiar en él…
  • Dale la importancia justa. No le ancles a esa situación con etiquetas como ERES un MENTIROSO… intenta no etiquetar, ni juzgar… SI COMPRENDER por qué lo ha podido hacer… Autocrítica como adultos por favor…
  • No te pases con los castigos. Siempre procura evitarlos… ya que tu hijo quizá miente tanto para evitar más castigos… Ten en cuenta que él puede interpretar que lo castigas por haberte contado la verdad… no por haber dicho antes la mentira…
  • Trabaja con él su autoconfianza… A veces mienten porque buscan aprobación. Dale otras herramientas que no sean la mentira… Enséñale a tomar decisiones, tranquilo, defendiendo su postura sin miedo, aunque no sea la que todos comparten… que te exprese su opinión. Pregúntale siempre el POR QUÉ de lo que dice, o decide… y no te conformes con un “porque sí”, o “porque no”… ellos son capaces de explicar mucho más, si tienes paciencia para que busquen en sus cabecitas.
  • No le mientas tú, ni le hagas promesas que no vas cumplir, o le digas verdades a medias… Eres su ejemplo. A veces les mentimos cuando nos hacen preguntas embarazosas, o se ponen muy pesados… En lugar de mentirle, dile algo así como “déjame un ratito que lo piense y ahora te lo digo después”…
  • Búscale oportunidades para que sea sincero… En lugar de castigarle si no lo hace… refuérzale la valentía que ha tenido al asumir la verdad de lo que ha hecho.
  • Aunque a veces sus mentiras te hagan gracia… Nunca lo admires por mentir, ni le rías esas gracias…
  • Utiliza el juego, el teatro… para hacerle ver cómo se sentiría él en su lugar, si alguien se hubiese comportado así con él… que lo visualice.

¿CÓMO PUEDES SABER SI TU HIJO TE MIENTE…?

  • Les cuesta sostener la mirada.
  • Se comportan con inquietud, como si estuvieran incómodos.
  • Intentan cambiar de tema muy hábilmente…
  • A veces se ponen rojos, o tartamudean…
  • Se retuerce o esconde las manos.
  • Puede que gestualmente digan lo contrario de lo que dicen con palabras…
  • Les da la risa.
  • Se enfadan bastante si les dices que no les crees…

Las mentiras forman parte del desarrollo normal del niño.

No te alarmes, pero sí, ten en cuenta esas pautas que hemos visto, para que sea capaz de autorregular esta conducta y no tienda a convertirse en un problema…

¿CUÁNDO SE CONVIERTEN EN UN PROBLEMA?

Cuando mienten sin darse cuenta, cuando lo hacen sin ningún motivo, y las mentiras son frecuentes, además no lo reconocen ni aún mostrándoles la evidencia… y sobre todo cuando la mayor preocupación es la de hacerlo por agradar a los demás… o para que castiguen a otros.

Cuando los niños mantienen sus mentiras pueden llegar incluso a desarrollar algunos TRASTORNOS… tales como:

  • Trastorno en el Control de Impulsos.
  • Juego Patológico (el fin de las mentiras es continuar jugando a videojuegos por ejemplo…)
  • Cleptomanía (roba objetos de forma impulsiva aunque no los necesite)
  • Trastornos ficticios (simulan enfermedades para tener atención u otros beneficios como por ejemplo no ir al cole).
  • Mitomanía: Aparece cuando el niño intenta convencer a los demás de una realidad que inventa.

 “La mejor forma de hacer buenos a los niños es hacerlos felices”

Oscar Wilde