Artículos Ansiedad

¿PROCRASTINAS?… COMPRUEBA TU ANSIEDAD…

Por Ángela Peco Psicología.

Podíamos decir que procrastinar significa algo así como… POSPONER…

Pero no quiero que te quedes con una idea vacía y simple de este concepto… Procrastinar no es sólo posponer… es posponer sin que tú lo hayas decidido.

Es como si ante un hecho que no te apetece afrontar, pues te tomas la píldora de retrasar hacerlo, o afrontarlo…

En el primer momento esa píldora, te tranquiliza… pero después vuelve a venir esa sensación de que “tengo algo pendiente que no termino de resolver” … como si una nube gris enturbiara cada día nuestra claridad mental, nuestra alegría. Estrés y sensación de derrota es lo que suelen presentar las personas que tienen como norma el procrastinar.

Por muchas píldoras de procrastinación que te tomes… el efecto inmediato acaba pasando y cada día, todos los días está ese sentimiento que eres incapaz de olvidar, tienes algo pendiente… y eso hace que sientas: culpa, nerviosismo, malestar…

Muchas de las personas que sufren ansiedad experimentan esta sensación provocada por la procrastinación.

¿Pero cómo que es un síntoma de la ansiedad… si precisamente es un no hacer para evitar afrontar aquello que me agobia?… Precisamente por eso… tu cerebro no deja de estar activo ya que no puede dejar de pensar en lo que ha dejado de hacer y tenía que haber hecho.

Pregúntate lo siguiente…

– ¿Te dices a menudo que has de hacer algunas cosas pero que al final no las terminas?

– ¿Te propones con frecuencia realizar tareas, y te sientes culpable si las retrasas?

– Normalmente siempre hay un motivo lógico para posponer eso que tienes que hacer… Pero… ¿te pasa esto demasiado a menudo?

Si has respondido que sí a dos o más de las preguntas anteriores… probablemente estés PROCRASTINANDO.

Pero… ¿Por qué nos sucede esto?

  • Normalmente procrastinamos con metas que no son nuestras… me explico, con metas que son consideradas por nuestro subconsciente como una “obligación”, más que como un deseo propio. Por ejemplo, son metas que nos hemos autoimpuesto en función de lo que nuestros padres esperaban de nosotros, o nuestra pareja, o nuestros amigos, o jefes… De esta forma… vemos la tarea por hacer no como un reto o un motivo (que me motiva…), sino como una obligación.
  • Otra escusa suele ser: “Si lo hago, lo hago bien, si no, no lo hago” … El siempre odioso perfeccionismo… Cuando nos proponemos hacer las cosas con un alto grado de perfección, damos por hecho que nos va a ser muy costoso llevarlo a cabo… y eso mismo nos hace retrasarlo buscando el momento en que más tiempo o energía tengamos para poder acometerlo… tiempo que finalmente nunca llega. La “perfeccionitis aguditis” hace que procrastines.
  • Miedos… Si aparece por algún rincón de nuestra psiquis la inseguridad o el miedo… vamos a dejar lo que nos lo provoca para otro momento. Muchas veces no tenemos claro miedo a qué o inseguridad por qué… de modo que postergamos. Aparecen aquí dos miedos muy comunes:
    • MIEDO AL FRACASO: El miedo a fracasar nos paraliza y hace que dejemos para después algo importante que tenemos que hacer para evitar un posible fracaso que anticipamos.
    • MIEDO AL ÉXITO: Pensar que triunfar nos llevará a asumir algunos costes que no queremos asumir: más trabajo, menos tiempo libre…
  • Porque la actividad esa que tienes que hacer, no es un hábito… eso hace que entre en conflicto con tus hábitos (en los que tu cerebro se encuentra cómodo).

Muchos de nosotros a lo largo de nuestra vida, vamos cargando con varias cosas por hacer, tareas grandes, pequeñas, importantes, cotidianas…

Es curioso, pero, normalmente las personas que más procrastinan son aquellas que tienen un nivel de autoexigencia más alto. No me refiero a exigentes en temas ordinarios de la vida: limpieza, orden… Me refiero a autoexigencia en temas relacionados con: agradar, no quedar mal, completar los trabajos, ofrecer la imagen adecuada…

No quiere decir que todas las personas exigentes son procrastinadoras… Igual que una persona puede procrastinar en unos aspectos de su vida y no en otros… Normalmente las conductas que más se refuerzan son las que más tienden a repetirse.

Cuando estamos procrastinando, lo que hacemos es evitar algo que anticipamos como desagradable. Al evitarlo, obtenemos ese refuerzo que necesitamos.

Procrastinar no es de personas que tienden a perder el tiempo… no tengas esa idea.

Muchas veces, optamos por no abordar una determinada tarea, por el motivo que nos digamos… y eso conlleva que nos pongamos a resolver de forma muy eficaz otras muchas. Pero realmente… lo que nos provoca culpa es no haber hecho eso que no hemos abordado.

El círculo vicioso de esta situación sería entre la ansiedad y la culpa que genera más ansiedad a su vez…

ETAPAS DE LA PROCRASTINACIÓN

Primero: Notas una sensación de incomodidad, o de ansiedad, ante eso que tienes que hacer…

Segundo: Tu cerebro, ante eso, busca bajar la tensión llevando a cabo alguna otra tarea… entonces tiendes a hacer otras cosas… por eso te vuelves tan productivo haciendo otras cosas que no son la que tienes que hacer.

Tercero: Tu cerebro almacena como “dolorosa” la actividad esa que tienes que hacer y entonces busca distracciones o alguna razón lógica que te convenza del hecho de aplazarla. Ahí es donde aparecen las excusas cargadas de razón que te han impedido realizar lo que tenías que hacer.

NO PROCRASTINES…

  • Muchos me preguntáis ¿Qué tengo que hacer para no procrastinar?… Lo único que hay que hacer es… o bien decidir hacerlo y hacerlo, o bien, decidir no hacerlo y no hacerlo. ¡Es así de simple!, lo único importante aquí es que hagas lo que tu decidas. Cuando tú decides, entonces se para todo, para la culpa, las somatizaciones, la angustia… y tu autoestima empieza a mejorar.
  • Recuerda esto… “El que mucho abarca…”. Es normal que, si estás con muchas cosas entre manos, tengas siempre la sensación de que no llegas a todo. Quizá sea bueno que te lo preguntes, y si es así priorices… Decir que “no” a algunas cosas o personas puede ayudarte. Tú por dentro sabes qué es lo realmente importante para ti.
  • Si no empiezas a hacer eso que tienes que hacer… por favor, NO HAGAS NADA MÁS… observa que estás procrastinando, y entonces párate. Si no haces lo que tienes que hacer, entonces no harás nada más en su lugar… Eso te generará tal incomodidad que finalmente optarás por ponerte manos a la obra.
  • Ponte plazos y comprométete con ellos. Esta medida es más eficaz si otros pueden contrastar que estás cumpliendo esos plazos. (Tu psicólogo, tus compañeros de trabajo, tu pareja…). Cuando compartes tus objetivos con los demás, está comprobado que tu motivación aumenta.
  • Intenta no enfocarte sólo en las obligaciones… en los “tengo que” … Busca también saber qué es lo que te gusta y te hace disfrutar y averigua lo que no lo hace. Observa si el objetivo que persigues se relaciona con aquello que te gusta… o no…
  • Divide la tarea en pequeñas metas. Dar pequeños pasos hasta conseguir llegar al final.
  • Elimina distracciones de en medio. Si te pones con algo, ¡hazlo! Procura no tener opciones que te hagan repartir la atención.
  • Establece descansos, y respétalos. Sin saltártelos y tampoco sin extenderlos demasiado. Todo en su justa medida.
  • Si algo es importante, lo es. No le quites importancia a lo que la tiene. Cuando te convences de que algo no es un problema cuando sí lo es, aumenta tu probabilidad de procrastinar.
  • Estamos diseñados para considerar las necesidades del presente como más urgentes que las del futuro. De esta forma, puedes engañar al cerebro haciéndole ver que eso que tienes que hacer hay que hacerlo ¡para ya!
    • La procrastinación pasiva es la que normalmente conocemos. Tenemos que hacer deporte, pero nos quedamos viendo una serie… por ejemplo.
    • La procrastinación activa es la que se hace queriendo. Es decir, que como sabes que cuando no te queda más remedio y a fecha límite te vuelves productivo, pues así lo haces.
  • Cambia tu diálogo interno… y el externo también. Fíjate que a lo largo de este artículo, me estoy refiriendo a la tarea que pospones como “lo que tienes que hacer”… Esa suele ser la forma en que nos referimos a esa acción que no hacemos. Cuando nos expresamos (interna o externamente) en esos términos de «tengo que” o “debo de”… nuestra decisión propia se anula… y eso propicia el auto-sabotaje, la falta de motivación y de autocontrol. Es importante que replanteemos nuestro diálogo interno, y cambiemos esas expresiones por otras como: “decido hacer”, “elijo empezar…”.
  • Lo importante es empezar… a partir de ahí todo es más fácil.

Si no tomas medidas en relación a parar la procrastinación… poco a poco ese hábito irá extendiéndose a otras áreas de tu vida… manteniéndote en una vida donde cada vez hay más insatisfacción y más ansiedad.

Como te he adelantado antes… Procrastinar no solo tiene que ver con gestión del tiempo, la ansiedad, la baja autoestima y la dificultad para gestionar emociones, también están relacionadas.

Ponte manos a la obra!

PROGRAMA PSICO-FORMATIVO: «CONOCE Y DOMINA TU ANSIEDAD»

Artículos Ansiedad, Artículos Depresión, Artículos Duelo

ESTOY BIEN… PERO, SIENTO CULPA.

COVID19

Por Ángela Peco Psicología.

No, no tengo COVID… pero… ¿Porqué yo no? ¿Por qué yo lo he podido superar y mi familiar no?… ¿Por qué yo no he tenido casi síntomas y mi familiar está tan grave?…

Esta situación se conoce como SÍNDROME DEL SUPERVIVIENTE o CULPA DE SUPERVIVIENTE… Y puede derivar en futuros casos de DEPRESIÓN.

Son muchas las personas que están sobreviviendo a esta pandemia… y en muchos casos, salir de esta supone una gran alegría… Pero hay otras personas que no sienten esa sensación porque en sus cabezas ronda una pregunta ¿Por qué yo sí y mi familiar no?…

Cada día… es como si por dentro hubiese un volcán a punto de explotar… nuestra ANSIEDAD está ahí esperando que bajemos la guardia para poder salir… ahora todo le es propicio… Por eso tu actitud en este momento es muy importante.

Cada uno estamos enfocando este TIEMPO DE NO-TIEMPO de una manera diferente:

  • Algunos no pueden dormir.
  • Otros están todo el día en período de hibernación: pelis, series, videojuegos, comer, responder whatsapp…
  • La hiperactividad es el día a día de otros, y su forma de paliar la ansiedad… porque cuando hacen cosas, no piensan… y cuantas más cosas hagan mucho mejor…
  • Otras personas que ya padecían ansiedad… ahí continúan intentando sofocar como pueden ese fuego que se aviva ante esta realidad tan complicada de asimilar.

Lo cierto es que estamos viviendo un sufrimiento que no es sólo propio, es un sufrimiento que es de todos y por todos y que no sólo quedará en la memoria de una persona… quedará en la memoria de toda la humanidad…

Este sentimiento de culpa del que os hablo… surge, sobre todo:

  • En personas que han perdido un ser querido. Por ejemplo: uno de los miembros de un matrimonio; hijos que han perdido a sus padres… o padres que han perdido a uno de sus hijos…

Los sentimientos de negación, rabia, culpa… son habituales.

  • Personas que sufren por sus compañeros de trabajo que están enfermos, o por los que han perdido su trabajo y están pasando por mucha incertidumbre sobre el futuro…
  • Otros… no han perdido a nadie, y han superado la enfermedad… pero tienen ese sentimiento de dolor, de vacío, de irrealidad al ver tanta gente morir…

Muchas personas después de vivir de cerca situaciones de dolor, guerra, sufrimiento… o situaciones como las que estamos viviendo este último mes… se hunden en un profundo estado de culpa, de sufrimiento y de constante estrés. Los síntomas que suelen darse son:

  • Insomnio.
  • Desmotivación por seguir.
  • Flashbacks o recuerdos continuos del episodio traumático.
  • Mal humor e irritabilidad.
  • Cefaleas, dolor muscular…
  • Sensación de desconexión de la realidad.

¿Y si siento esa CULPA… qué puedo hacer?

  1. Primero tienes que saber que lo que te pasa no es nada raro … les sucede a muchas personas que han vivido situaciones semejantes a las que estás viviendo tú. Sobre todo, cuando han perdido a alguien cercano o se enfrentan continuamente a la muerte.
  2. No des poder a ese sentimiento de culpa… Busca un refugio, en tu casa, con personas queridas y con las que puedas expresar tu dolor, tus sentimientos…
  3. Recuerda cuáles son tus valores, tu significado en la vida, tus prioridades.
  4. Cuida de todos aquellos a quienes tengas cerca… Puede ser tu familia, tus vecinos, tu perro, tu gato… puede ser contribuir como mejor puedas a tu comunidad…
  5. Insisto una vez más en la importancia de establecer rutinas estos días.
  6. Plantea nuevas metas en tu vida… si son a corto plazo y no muy ambiciosas mejor… Nos ayudan a agarrarnos con fuerza a la vida.
  7. Intenta sentir, entender, comprender… que a veces hay cosas que escapan a nuestro control… Aceptar esto es clave para tu bienestar.

No te quepa ninguna duda que lo vivido a lo largo de este mes te va a cambiar la forma de ver la vida y de estar en ella… a ti, y a todos…

De ti, de cada uno de nosotros depende que cuando termine esta etapa… nos volvamos seres más humanos, que demos más importancia a las personas, al agradecimiento, a la comunidad… o por el contrario, que optemos por ser seres más distanciados entre nosotros (para protegernos…). Ojalá y optemos por la primera decisión…

SER más HUMANOS.

Sin lugar a duda este virus nos está dando una lección de humildad… No somos tan fuertes como pensábamos…

Superarlo físicamente está siendo un reto.

Superarlo mentalmente, será el siguiente:

  • Estrés Postraumático.
  • Conductas Obsesivo-Compulsivas.
  • Sentimiento de vacío ante los duelos no elaborados.

Ahora vienen los días del después… El segundo round.

 

“La búsqueda del significado es la clave para la salud mental y el florecimiento humano”

Viktor Frankl.

 

buena convivencia con niños
Artículos Infancia, Artículos Relaciones Personales

CONVIVIENDO JUNTOS… LOS LÍMITES, TAMBIÉN SON AMOR. NUESTROS HIJOS LOS NECESITAN.

buena convivencia con niños

Por Ángela Peco Psicología.

Cuando llevamos varios días juntos en casa, con nuestros hijos, con nuestra pareja, con responsabilidades, con necesidad de buscar huecos que a veces no encontramos… surgen emociones como impaciencia, irritabilidad, malestar… y entonces, desde ahí, nuestro nivel de tolerancia… se hace pequeño, aparecen los sentimientos encontrados, y los estallidos conductuales.

¿Pero hay alguna manera de poder canalizar todo esto para que nuestra convivencia llegue a buen puerto?

Mi recomendación para ti es que te centres en aplicar lo que se conoce como DISCIPLINA POSITIVA.

No se trata de técnicas nuevas, ya que proceden de los estudios de dos psiquiatras vienesas de principios del siglo XX. Pero hoy nos pueden servir de mucha ayuda.

Nuestra única misión con esta forma de educar es la de ENTENDER LA CONDUCTA DE NUESTROS HIJOS E HIJAS, así como guiarles de forma AFECTIVA y con FIRMEZA, pero siempre con RESPETO.

Sé que hablar de firmeza y afecto a veces puede írsenos un poco de las manos… porque no es fácil.

De hecho, nos pasamos la mayor parte del tiempo yendo de la PERMISIVIDAD al AUTORITARISMO… y de aquí, gracias al sentimiento de culpa que nos generan a veces nuestras salidas de tono… volvemos otra vez a empezar… y así, mal vamos…

Los pilares fundamentales del modelo que te propongo son:

  • COMUNICACIÓN.
  • AMOR.
  • ENTENDIMIENTO.
  • EMPATÍA.

La única restricción que voy a ponerte es la de LA LUCHA DE PODER. Si entras dentro de este campo… entonces hay que parar, dejar enfriar, aplicar el TIEMPO FUERA POSITIVO dejar que tu AMÍGDALA vuelva a su lugar, se calme… y entonces desde la calma, comenzar el proceso de comunicación.

No se trata sólo de AMOR Y COMPRENSIÓN, también como os he dicho se trata de EMPATÍA… Ponerse en lugar de nuestros hijos.

Nuestros hijos son muy BUENOS OBSERVADORES, pero son MUY MALOS INTÉRPRETES de lo que observan y eso hace que, a veces, sus creencias, las que guían su conducta, vayan desencaminadas y se confundan, llevando a cabo comportamientos que necesitan ser reconducidos.

Por ese motivo te pido empatía con ellos. Saber cómo se sienten a veces de confusos, ponerte en su lugar y ofrecerles esa orientación que necesitan, pero que no saben pedirte. Ofréceles REGLAS y LÍMITES, y por favor ELIMINA LOS CASTIGOS…

¿PERO… LOS LÍMITES SON CASTIGOS… O NO?

Nos venimos equivocando desde hace un tiempo…

Tendemos a confundir ELOGIOS Y PREMIOS con MOTIVAR Y ALENTAR. Pensamos que estamos reforzando y motivando a nuestro hijo/a cuando le decimos constantemente a cada cosa que hace “MUY BIEN”…

Quiero transmitirte la idea de que ELOGIAR NO ES MOTIVAR… De hecho, cada una de estas opciones está alentando MOTIVACIONES DIFERENTES. Me explico…

  • Cuando ELOGIAMOS: Estamos reforzando la MOTIVACIÓN EXTRÍNSECA. Se acostumbran a pensar que sólo cuando los demás les reconocen lo que hacen bien, ellos son valiosos. “Soy valioso porque alguien me dice que lo hago bien”.
  • Cuando MOTIVAMOS: Estamos reforzando la MOTIVACIÓN INTRÍNSECA. Saben que son valiosos porque ellos saben el esfuerzo que les ha llevado conseguir un determinado logro. No necesitan que nadie más se lo diga.

Estas pueden ser algunas TÉCNICAS que puedes utilizar para servirte más de la MOTIVACIÓN que de los ELOGIOS:

  • Describe, en lugar de alabar. “Me estoy dando cuenta de lo mucho que te has esforzado para conseguir hacer… y lo has logrado” … en lugar de “Muy bien, lo has conseguido” … De esta forma pones el foco en el proceso, y no solo en la meta. La meta no es tan importante como el proceso que le ha llevado a lograr su reto.
  • Usa el agradecimiento, en lugar de los premios (pegatinas, dulces…). Siempre intenta anteponer el afecto, el refuerzo social antes del refuerzo material. Los refuerzos materiales dan buen resultado a corto plazo… pero, no generan un sentimiento interno de capacidad.
  • Empodera a tu hijo, en lugar de compararlo. Puedes utilizar frases como “Confío en que hoy…”, pero no utilices frases como “Has visto como lo hace tu hermano, pues fíjate de él y haz…”
  • Valida antes que corregir… Ante una conducta que quieras cambiar, siempre comienza con una validación, y después NO USES PERO… USA “Y”… Ejemplo: “Te veo muy animado con tu juego nuevo, veo que te lo estás pasando en grande… Y es la hora de cenar, de modo que vamos a lavar las manos como si fueras un cohete, o un correcaminos, ¡tu eliges!, cenamos y luego sigues con ese juego tan chulo”. El “pero” niega la primera parte que es la que a él le gusta, la “Y” la valida.
  • Utiliza el TIEMPO FUERA POSITIVO, pero no solo para tus hijos… también úsalo TÚ. Un lugar en el que puedas calmarte, antes de estallar, un lugar en el que vuelvas a la racionalidad, en el que calmes ese exceso de emoción.

Elige lo que te ayude, puede ser leer, mirar al horizonte, escuchar música, cocinar… tus hijos aprenderán que ellos pueden hacer lo mismo: cuando estén con la emoción desbordada, ir a un lugar de calma, donde volver a reencontrarse consigo mismos.

 

Después, desde la calma, el cariño y el respeto, resuelves lo que haga falta. Somos su mejor modelo. Usa eso para enseñar también.

 Un pilar fundamental en esta forma de educar, es el lograr generar con tus hijos un SENTIMIENTO DE PERTENENCIA Y CONEXIÓN al grupo familiar… eso te facilitará mucho a la hora de contrarrestar los posibles episodios de DEPENDENCIA o REBELDÍA.

Para trabajar este punto en cuenta que nuestros hijos, igual que nosotros, tienen, entre otras, estas NECESIDADES:

  • NECESITA RECONOCIMIENTO… Si no obtiene este reconocimiento, aparece el RESETIMIENTO… y puede buscar la ATENCIÓN CONSTANTEMENTE (porque entiende que sólo se la reconoce cuando sus padres le dan atención).

¿Cómo sé si es esto lo que sucede?: Fíjate en tu emoción: Te sientes IRRITADO, PREOCUPADO, CULPABLE… entonces tu hijo está aquí… tu hijo está en modo ATENCIÓN INDEBIDA… para ayudaros intenta:

  • Pídele ayuda en actividades o tareas útiles.
  • Programa un tiempo especial para estar con él.
  • Establece rutinas positivas en casa.
  • Usa más motivación y menos elogios.
  • Abrázalo.
  • NECESITA PODER INFLUIR EN EL ENTORNO EN QUE VIVE… Si no obtiene ese poder… se va a REBELAR. Tu hijo puede entender que sólo pertenece a tu familia cuando está al mando. Él es quien manda.

¿Cómo sé si es esto lo que sucede?: Fíjate en tu emoción: Te sientes AMENAZADO, DESAFIADO, DERROTADO… entonces tu hijo está aquí… tu hijo está en modo PODER MAL ORIENTADO… para ayudaros intenta:

  • Utilizar el Tiempo Fuera Positivo (tanto para ti como para él).
  • Darle opciones: Hazle algún encargo diario que tenga que atender, necesita involucrarse en la vida familiar desde otro punto de vista.
  • Pide su opinión a la hora de solucionar algún problema familiar (no hace falta que sea algo relevante).
  • Llevar a cabo reuniones familiares donde habléis todos.
  • NECESITA JUSTICIA Y EQUIDAD… Si no está cubierta esta necesidad aparece la REVANCHA. No se siente querido, y su reacción será la de HACER DAÑO, aparece la VENGANZA.

¿Cómo sé si es esto lo que sucede?: Fíjate en tu emoción: Te sientes DOLIDO, DECEPCIONADO, AMENAZADO… entonces tu hijo está aquí… tu hijo está en modo VENGANZA… para ayudaros intenta:

  • Entender que tu hijo se siente herido, por eso, lo primero valida sus sentimientos. A partir de ahí su comportamiento comenzará a modificarse.
  • Muéstrale empatía, entra en su mundo.
  • Enfócate en solucionar el problema, ayúdalo a que repare el daño, no en castigarlo.
  • NECESITA SENTIR QUE ES HÁBIL. Si no se siente así… INDEFENSIÓN APRENDIDA… tu hijo se rinde… porque piensa que NO ESTÁ A LA ALTURA DE LAS EXPECTATIVAS DE SUS PADRES (Deficiencia asumida).

¿Cómo sé si es esto lo que sucede?: Fíjate en tu emoción: Te sientes DESESPERADO, SIN ESPERANZA, INÚTIL… entonces tu hijo está aquí… tu hijo está en modo DEFICIENCIA ASUMIDA… para ayudaros intenta:

  • Entender el mensaje que tu hijo te da: “No te des por vencido… Ten paciencia conmigo, muéstrame que pasos tengo que dar para lograr eso que me dices”.
  • Hazlo a su lado, pero no lo hagas por él.
  • Reconócele cualquier intento positivo.
  • Abrázalo. El contacto es muy importante, aunque te rechace al principio…

Resumiendo, la DISCIPLINA POSITIVA busca que tomes en cuenta a tus hijos a la hora de poner los límites a su conducta, buscando su compromiso, valorando sus decisiones y sobre todo haciéndoles ver que sus actos tienen consecuencias. Todo esto no funcionaría si a la receta no incorporas AMOR Y RESPETO.

Así es que… por tu parte:

  • DA EJEMPLO. Si les muestras que llevas a cabo lo que dices, lo aprenderá.
  • SE FIRME A LA HORA DE FIJAR LÍMITES. Hazle sentir importante participando en este momento de toma de decisiones.
  • HAZLE SABER QUE TE PONES EN SU PIEL. Negocia con tu hijo. Que la decisión que se tome sea un ganar-ganar.
  • SEÑALA SUS ACTOS, NO SU PERSONA. Elogia lo que hace, no lo que es. (No es un niño malo, ha hecho mal tal cosa…)
  • HAZLES PENSAR: Usa el diálogo y la reflexión.
  • RECUERDA… QUE LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO… Usa un cuadrante de REGLAS EN CASA, hacerlo juntos, con dibujos. Los acuerdos hechos de forma visual duran más.
  • USA LA REGLA DE LAS 3 “R”: RECONOCER, RECONCILIARSE Y RESOLVER

Y sobre todo recuerda… la única conducta que puedes controlar es la tuya.

 

“Cuando cambies… antes de mejorar… Todo va a empeorar…”.

J.Nelsen

 

 

También te puede interesar:

LAS RABIETAS EN LOS NIÑOS

NIÑOS QUE MIENTEN

¿Y SI ENSEÑAMOS A LOS NIÑOS INTELIGENCIA EMOCIONAL?

 

Artículos Hábitos Saludables

GESTIONO BIEN MIS EMOCIONES… A PESAR DEL CONFINAMIENTO

emocion flores

Por Ángela Peco Psicología.

Vivimos estos días preocupados… asustados, con rabia…

Algo que es normal porque estamos viviendo una situación que jamás habíamos vivido antes… y lo nuevo, y más, si es peligroso… asusta, nos desestabiliza…

Esta situación nos está viniendo grande a muchos… y no voy a entrar en nada más…, porque mi objetivo no es buscar culpables… mi objetivo es enseñarte a que gestiones tus emociones lo mejor posible estos días, para que las consecuencias del confinamiento no sean negativas, ni a nivel mental, ni de relacionamiento, ni para ti, ni para los tuyos…

Tenemos que tener en cuenta, que las emociones que estemos sintiendo estos días… NO SÓLO TIENEN QUE VER CON LA SITUACIÓN QUE ESTAMOS VIVIENDO, sino con la mochila emocional con la que ya cargamos… Estos días TODO SE VA A INTENSIFICAR. ¡Cuidado con esto! Porque la mochila estos días puede hacerse más pesada…

Dentro de la teoría de la Ingeniería Emocional vamos a partir de la existencia de 6 emociones básicas, necesidades básicas emocionales que tenemos como seres humanos:

MIEDO – TRISTEZA – RABIA – ORGULLO – AMOR – ALEGRÍA

Para empezar… lo primero que te propongo es que IDENTIFIQUES ¿CUÁL ES TU EMOCIÓN DOMINANTE EN ESTOS MOMENTOS DE CRISIS?

Para responder a esta pregunta… primero has de mostrar SINCERIDAD CONTIGO MISM@…

Una vez que la identifiques y la tengas clara… podrás saber cómo gestionarla.

En todas las emociones siempre vamos a hablar de EMOCIÓN POR EXCESO y EMOCIÓN POR DEFECTO. Estos dos extremos…, los dos, DISFUNCIONALES.

Nunca me cansaré de decirlo EL TÉRMINO MEDIO ES LO SALUDABLE EN TODO, TAMBIÉN EN LA EMOCIÓN. La emoción centrada, es la emoción auténtica, la emoción funcional. Es a ese punto central, medio, donde tenemos que llegar cuando “pillemos” que nuestra emoción dominante en un momento determinado se encuentra en exceso o en defecto.

Vamos a hacer un repaso de todas estas emociones para que tengas claro con cuál de ellas te identificas, cuál es tu emoción dominante en este momento, y también puedas ver si estás en exceso o en defecto en la misma… y muy importante, hagas lo posible para centrarla…

EL MIEDO:

En la rueda de las emociones que estás viendo… vamos a empezar por el MIEDO que es la emoción más funcional de todas.

Además, es la emoción que en estos momentos nos está dominando a la mayoría de personas, ya que estamos afrontando una situación de AMENAZA.

Pero nuestro miedo, ha de tener una función… que como ya sabéis es la función de PROTEGERNOS.

  • MIEDO POR EXCESO: Cuando estamos interpretando la situación como una gran amenaza. Como que aún está por llegar lo peor. Estas personas viven esta situación como un aislamiento estricto, rígido, excesivo… vivido desde la ansiedad y vivido desde el estrés. Cuando nos encontramos aquí, seguimos todas y cada una de las instrucciones por exceso, llegando incluso a la COMPULSIÓN: lavarse las manos de forma excesiva e incoherente, limpiar todo excesivamente… sin un sentido lógico y coherente. Cuando vivimos esta situación de esta forma… nuestro sistema inmunológico se deprime, y somos más propensos a enfermar.

Además, critican mucho a las personas que no hacen esto en la forma que ellos consideran que es la correcta. Sienten que las personas que no cumplen las normas de una forma tan estricta… son una amenaza. El miedo entonces se vuelve disfuncional, y puede hacer que, para evitar esta amenaza, nos aislemos en exceso, desarrollemos una compulsión…

Intenta identificar cuáles son esos comportamientos o actividades que estás realizando por un miedo por exceso.

  • MIEDO POR DEFECTO: Son aquellas personas que viven la situación de manera IMPRUDENTE, tanto para ellos mismos como para los demás. No sigue las normas que se indican porque cree que son una exageración…

¿Hacia donde hay que llevar tanto un extremo como el otro? Hacia la CENTRALIDAD, hacia el MIEDO SANO.

Sabiendo que la función del MIEDO es la de PROTEGERNOS, estos son los puntos que nos pueden ayudar a, apoyándonos en nuestra emoción de miedo, controlar esta sensación de amenaza:

  • Controlamos nuestros pensamientos negativos.
  • Seguimos las instrucciones dadas por las autoridades con rigurosidad y de forma adecuada.
  • No leemos demasiado noticias sensacionalistas, y aprendemos a distinguir bien cuáles son las amenazas reales de las que no lo son, o son imaginarias… (nuestra cabeza, siempre va muy por delante…).
  • No hablamos demasiado del tema.
  • No enviamos ni reenviamos demasiados mensajes de WhatsApp con noticias o informaciones sin comprobar o alarmistas… que intoxican a las personas.
  • Logramos controlar la sensación de amenaza. Esta sensación de control de la amenaza va a hacer que nos sintamos empoderados ante la situación, y no indefensos ante ella.

LA TRISTEZA:

Siguiendo las flechas de dirección del gráfico llegamos a la emoción de la TRISTEZA.

La tristeza, se considera la emoción más INTELIGENTE, la que es capaz de DETECTAR LAS PÉRDIDAS y la que nos PERMITE DESARROLLARNOS ante la adversidad, PENSAR PLANES DE ACCIÓN para afrontar las situaciones de dolor.

TRISTEZA POR EXCESO: Cuando estamos viendo constantemente las pérdidas de la situación (pérdidas de productividad, pérdidas económicas, pérdidas de amigos, contactos, seres queridos… los fallecimientos que está habiendo…). Pero además de ver estas pérdidas presentes… estamos viendo todas las pérdidas futuras que van a suceder. Nos adelantamos a pérdidas negativas que todavía no han ocurrido, pero que podrían ocurrir, hacemos cálculos sobre las repercusiones de varias hipótesis… Nos anticipamos a todo desde la sensación de temor. Aquí aparece la ansiedad por el futuro… porque el futuro también se vive como una pérdida. Pero también es clave aquí la sintomatología depresiva. El mensaje que percibimos cuando tenemos esta emoción dominante es “ESTA SITUACIÓN ES UNA GRAN PÉRDIDA”.

TRISTEZA POR DEFECTO: No nos paramos a pensar, no nos paramos a reflexionar… y por lo tanto NO NOS VAMOS A PERMITIR QUE ESTA SITUACIÓN NOS AYUDE A DESARROLLARNOS.

Nuestra tendencia ha de ser caminar hacia la TRISTEZA SANA o AUTÉNTICA. La tristeza funcional, preguntarnos:

¿Qué puedo hacer para desarrollarme como persona en esta situación?… Una vez que acepto que esta situación conlleva unas pérdidas, reales, a las que identifico… ¿Cómo ante estas pérdidas puedo desarrollarme? RESILIENCIA… Haz lo posible para encontrar en esta situación todas esas actividades que te ayuden a desarrollarte (acciones concretas…). Es decir… qué sientes que estás perdiendo… y qué cosa concreta puedes hacer para afrontar esa pérdida y crecer. (Ej: siento que pierdo el contacto con mis seres queridos… pues instalas Skype en tu ordenador y en los suyos y os conectáis, o hacéis videoconferencia por WhatsApp…)

LA RABIA:

Continuando con la lectura del gráfico, nos centramos ahora en la emoción de la RABIA.

La RABIA es la emoción que DETECTA LAS INJUSTICIAS. Además es la emoción de la PALABRA, la emoción del DIÁLOGO, la emoción de EXPRESAR…

RABIA POR EXCESO: Nos encontramos aquí cuando estamos buscando continuamente culpables a esta situación. Criticamos la acción de todo el mundo, nos parece mal absolutamente todo… lo que hace el gobierno, lo que hacen nuestros vecinos (si salen, si entran, si se van a comprar, si no compran nada…). Todo es criticable, todo es injusto…

Vivimos esta situación como si se tratara de una conspiración. Esta situación se vive como una gran injusticia. Creemos que existe un interés político, que el virus se ha creado para terminar con la población… etc… que independientemente de que pensemos que son ciertas, o no… lo inadaptativo es caer en la OBSESIÓN… EN EL DOLOR…

Cuando estamos en esta polaridad, podemos entrar incluso en el HUMOR NEGRO en relación a esta situación: Memes de “me río del coronavirus”… pero de forma muy negra…

RABIA POR DEFECTO: Pasividad absoluta. No aparece el enfado, no nos comunicamos… es como si nos hubiesen cortado la palabra, la comunicación. Preferimos no hablar, no decir nada, no expresar… Cuando estamos en esta situación, nos convertimos en personas cerradas.

Hemos de encaminarnos hacia la RABIA SANA.

  • No alimentar confabulaciones y controlar los pensamientos fantasiosos.
  • Ir a la acción desde la creatividad para ayudar de verdad. Concretar nuestra rabia en acción. Ese es la auténtica función de la rabia sana. Es un impulsor para la acción. ¿Qué acciones puedes realizar para ayudar de verdad, sin intoxicar a la gente?
  • Expresarnos sin critica incisiva ni excesiva. Proponemos soluciones desde la creatividad y desde la implicación, desde la ayuda de verdad.
  • Usamos la palabra para expresarnos, pero sin intoxicar.

EL ORGULLO:

Siguiendo el gráfico, la siguiente parada es el ORGULLO.

El ORGULLO es la emoción por excelencia de la autoestima y la autovaloración de la persona.

ORGULLO POR EXCESO: Cuando no le damos importancia a la situación que estamos viviendo. Cuando nos creemos por encima de esta situación en crisis y estamos convencidos de “que no va con nosotros”. Hacemos vida normal sin seguir las medidas, porque minimizamos totalmente cualquier efecto que pueda tener esta situación, tanto en nosotros mismos como en los demás. Damos sensación de prepotencia… y pensamos que “los demás son unos obsesivos, unos exagerados…”. Son estas personas que no siguen las medidas, las que están siendo detenidas en la calle…, ¡las que tienen un diálogo del tipo… “qué me vas a decir a mi…!”.

ORGULLO POR DEFECTO: Aquí la emoción del orgullo se desvía al extremo contrario. Lo tenemos muy abajo. Aparece cuando no confiamos en nosotros mismos, en nuestra valía personal… Cuando pensamos que no podemos ayudar en esta situación. Nos metemos en una autovaloración super negativa de nosotros mismos… Nos paralizamos… El diálogo es: “no sirvo para nada”, “no puedo salir de esta situación…”. Nuestro lenguaje es muy juzgante con nosotros mismos.

Nuestra misión aquí ha de ir encaminada a centrar nuestra emoción a un ORGULLO SANO.

  • Caminar hacia la empatía, la concienciación y la responsabilidad social: Seguir las pautas adecuadas y además, ayudar a los demás a lograr seguirlas.
  • Apoyar a los más vulnerables. Soy una persona sana, joven… pero… ¿qué pasa con los más vulnerables? Pensar que nuestra acción, no sólo es por nosotros, sino para protegerles a ellos.

EL AMOR:

Subiendo el siguiente escalón de la rueda… llegamos al AMOR.

El AMOR es esa emoción básica que nos ayuda a entrar en un ESPACIO DE SEGURIDAD, de PERTENENCIA, de COMUNIDAD.

AMOR POR EXCESO: Queremos demasiado… o mejor dicho… “CUIDAMOS DEMASIADO”, descuidándonos nosotros mismos… Aquí están las personas que quieren ayudar por encima de todo… incluso de sí mismas, aunque incluso me ponga en peligro y me pueda contagiar… sin pararnos a pensar que, si no nos cuidamos a nosotros mismos, no podemos cuidar a los demás.

Cuidado aquí… no sólo por el riesgo de contagio… sino también, por el cansancio emocional, por el cansancio físico. Y aquí tengo que hacer un inciso a… MUJERES, SANITARIOS, CUIDADORAS… tener presente la autorregulación, para no entrar en AGOTAMIENTO, en ESTRÉS POSTRAUMÁTICO… Acabamos de empezar. Dosifica por favor. ¿Pregúntate si estás en un amor por exceso? No te agotes en el intento por favor… esto puede ser largo.

AMOR POR DEFECTO: El opuesto… Personas que no se preocupan por nadie, que no cuidan a nadie, que no se sienten parte de ninguna comunidad… Los que van a la suya.

No sienten que “la unión hace la fuerza”, no sienten que “juntos podemos combatir al virus…”

Busca centrarte en un AMOR SANO.

  • Quédate en casa. No eres imprescindible para nadie. Cuídate a ti mismo. Y haces las acciones de cuidado y apoyo a los demás desde ahí: desde las redes, los balcones, interesarte llamando, haciendo tu trabajo con las medidas, si has de hacerlo…
  • Cuídate a ti mism@, cuida al Planeta, cuida tus relaciones, pero sin agotarte en el intento.
  • Esta situación es una oportunidad para “unirnos más”, para dedicar tiempo de calidad a los nuestros, para recuperar valores.

LA ALEGRÍA:

Finalmente, cerramos la rueda llegando a la emoción de la ALEGRÍA y la PLENITUD. Emoción difícil de alcanzar en estos momentos… pero a la que hay que aspirar ¡siempre!

Pero esta emoción también hay que tratarla con respeto, porque también puede ser una emoción disfuncional si está en los extremos.

ALEGRÍA POR EXCESO: Vivimos la situación con SOBREEXCITACIÓN. Se interpreta la situación como “una gran oportunidad”: una gran oportunidad de trabajo, de ingresos, de rentabilidad… El diálogo sería algo así como… “Esto es una desgracia… pero esto nos ha dado una gran oportunidad…” Es ese doble lenguaje en el que podemos caer si somos empresarios, emprendedores… (teleconsultas, telemedicina, videocursos…). Está muy bien buscar ideas y soluciones para sobrellevar la situación, pero la clave está en ¿desde dónde lo haces? ¿es desde el oportunismo? Si es así, estás en una emoción de Alegría por Exceso…

ALEGRÍA POR DEFECTO: El diálogo interno que tendrías, de encontrarte en este extremo sería… “no hay oportunidad que valga”, “no hay nada que hacer”…

Caminar hacia una ALEGRÍA SANA es el objetivo y estas pueden ser algunas pautas:

  • Ofrecernos oportunidades, tanto a nosotros mismos como a los demás, desde el AMOR y la ALEGRÍA… no desde el oportunismo.
  • Primar nuestras acciones desde el SENTIDO DE PERTENENCIA, el SENTIDO DE COMUNIDAD.

Como habéis podido comprobar el ESFUERZO emocional que tenemos que hacer estos días es de concentrar nuestras emociones en el CENTRO. EVITAR en lo posible que se nos vayan a los EXTREMOS.

  • Si puedes INTENTA HACER LA RUEDA COMPLETA varias veces al día.
  • Transita todas las emociones EN LA DIRECCIÓN QUE TE INDICAN LAS FLECHAS.
  • OBSERVA cuál es tu EMOCIÓN DOMINANTE en un momento concreto.
  • OBSERVA si a lo largo del día te encuentras en una situación de PÉNDULO en la PARTE DE DEBAJO DE LA RUEDA: Miedo- Tristeza-Rabia; Rabia-Tristeza-Miedo; Miedo-Tristeza-Rabia…
  • Intentar transitar por la PARTE SUPERIOR DE LA RUEDA: Orgullo-Amor-Alegría. Aunque de vez en cuando tengamos que bajar de nuevo, para subir después. Pero intenta NO ESTANCARTE EN UNA ÚNICA EMOCIÓN. Y sobre todo INTENTA TENER CENTRADA LA EMOCIÓN EN QUE TE ENCUENTRES.

 

“Una persona RESILIENTE comprende que es el arquitecto de su propia alegría… de su propio destino”.

Anónimo.

Tiempo Confinamiento
Artículos Ansiedad, Artículos Hábitos Saludables

ESTOS DÍAS TODO SE PARA… ¡MENOS NUESTRA CABEZA!

Tiempo Confinamiento

Por Ángela Peco Psicología.

Confinamiento, cuarentena, pandemia, coronavirus, desinfectantes, mascarillas … son palabras que estos días nos rebotan a todos en la cabeza.

Y cada cabeza ahí va… haciendo su cóctel…

Unos lo gestionan pegados al televisor, otros ignorando completamente las medidas que hay que tomar, otros con miedo, desconfiando de todo y todos…

Y como casi siempre sucede en estas situaciones de crisis unos sacarán lo mejor de sí mismos (ahí podéis ver a todo el personal sanitario dejándose la vida por salvar la nuestra…) y otros sacarán lo peor que llevan dentro (ayer escuché que alguien contaminado escupió a un policía en la cara…).

Pero igual que el conjunto social, también el individuo tiene ambas polaridades dentro (la buena y la mala). Y estos días no te extrañe verte muy arriba… y en otros momentos con la cara contraria.

¡Vamos a analizar todo esto!

Preocupaciones, falta de concentración, problemas de sueño, rumiación de pensamientos… ¿te está pasando?

Desde hace una semana hemos tenido que afrontar una serie de cambios en nuestras vidas que nos han dado la vuelta a nuestras rutinas, nuestros movimientos. ¡Todo se ha modificado! Hemos pasado de hacer vida casi todo el día en la calle y con muchas personas… a estar en casa (muchos afortunados) y sólo contactar vía telemática con nuestra gente.

Todo esto, en un clima de pánico (no es sólo miedo lo que hay), en un clima de confusión e incertidumbre ante las medidas que se están tomando y que la mayor parte de nuestra sociedad jamás antes había vivido.

Es normal sentir confusión y temor ante este aluvión de noticias sobre algo que amenaza tu salud y la de los tuyos. Recuerda que el miedo también está cumpliendo un papel en esta historia. El problema aparece cuando el miedo se vuelve inadaptativo.

Los problemas que más estamos viendo estos días en las personas… NO SÓLO SON POR MIEDO A CONTRAER LA ENFERMEDAD, también la gente tiene miedo a la SITUACIÓN ECONÓMICA QUE SE AVECINA: Pérdidas de ingresos, despidos… y también… SÍ, TAMBIÉN POR SOLEDAD (personas que tienen miedo de afrontar solas una situación de enfermedad: ancianos y jóvenes, sobre todo).

Todos soñamos con que esta situación termine lo antes posible… pero mi recomendación es que NO TE PONGAS FECHAS PARA VOLVER A LA NORMALIDAD. Es importante que instaures la normalidad desde ya en tu vida, hoy. Y ESO NO ES QUE NO HAGO NI CASO A LO QUE ME ESTÁN DICIENDO Y SIGO HACIENDO LO QUE HACÍA… ¡NO! Lo que te recomiendo es que instaures una normalidad, unas nuevas rutinas en esta nueva forma de vivir: horarios de sueño, horarios de trabajo, rutinas de higiene personal y de hogar… abandonarse y vivir como si todos los días fuesen domingo… no es buena opción.

Cuando vivimos esperando que algo llegue… y por las circunstancias que sean no llega… aparece la ANSIEDAD… y en este caso (ahora), el problema se agudiza porque la ansiedad se refuerza por la colectividad… es decir… todos entendemos esa ansiedad, nos identificamos con ella… y al sentirnos reforzados, ¡nos la permitimos! Intenta salir de esta situación de ansiedad colectiva que no hace bien a nadie, tampoco a ti.

Psicológicamente hemos atravesado como país por situaciones parecidas… recuerdo aún el 11-M. Pero en este caso, en el actual… nos afecta a todos, al planeta entero, es global.

Estos días y esta situación, sin lugar a dudas es más delicada para las personas psicológicamente más vulnerables: personas con depresión, hipocondría, ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo…

También son días delicados en lo familiar… las situaciones de mala convivencia familiar se acentuarán si ya antes había historia previa de maltrato o conflicto familiar.

Personas que viven solas… pueden alterarse también ante una situación de aislamiento prolongado.

ALGUNAS PAUTAS QUE PUEDEN VENIRTE BIEN:

  • Establece unas rutinas diarias o semanales.
  • Mantente en contacto con tus familiares y amigos.
  • Aprovecha y dedica tiempo a tus aficiones, a aprender cosas nuevas.
  • No te hagas esclavo/a del WhatsApp, redes sociales, televisión…
  • Procura solucionar todos los problemas que vayan ocurriendo derivados de la convivencia.
  • Lleva una dieta adecuada: no te permitas todo, a todas horas. Autocontrol.
  • Recurre al buen humor: ¡es el mejor desinfectante mental! Y en eso los españoles somos bastante buenos. Pero siempre un humor blanco por favor, con respeto.
  • Pero no sólo el humor es importante. También el optimismo es clave. Y para eso no podemos dejar a nuestra mente en piloto automático… Si dejamos a nuestra mente volar… ya os lo he dicho en muchas ocasiones… ella vuela para protegerte, y te protege metiéndote el miedo en el cuerpo… entonces aquí juega un papel clave la VOLUNTAD EN EL CONTROL DE TUS PENSAMIENTOS: tener la voluntad de pensar con optimismo. Eso la mente no puede hacerlo sola. Requiere de tu esfuerzo, de tu voluntad. Si lo entrenas acabarás rutinizando esa forma de pensar, y entonces cuando el optimismo se haya convertido en rutina, tu mente también aprenderá a hacerlo sola. Pero mientras tanto necesita tu voluntad.

Estos días es muy importante que gestiones tu estado de miedo… y para eso:

    • Intenta INFORMARTE BIEN: En fuentes oficiales, contrastadas. Si te llegan mensajes de WhatsApp alarmistas… no los creas a la primera… sigue su trazabilidad, comprueba si son o no reales antes de creerlos o difundirlos. No contribuyas a difundir miedo. Todo esto lo que hace es aumentar la sensación de riesgo.
  • CONFÍA EN EL PERSONAL SANITARIO: Ve adecuando tu conducta a las indicaciones que los sanitarios van ofreciendo: mantener las distancias personales, evitar las reuniones… Pero no tomes precauciones innecesarias: ducharse de forma compulsiva, evitación exagerada de personas… UN EXCESO DE CONTROL… TE PUEDE LLEVAR AL DESCONTROL. Cuidado con esto por favor.
  • PRESTA ATENCIÓN A POSIBLES SÍNTOMAS: Fiebre, tos, problemas al respirar… Si los detectas comunícalos a las autoridades y sigue sus instrucciones. Pero no satures los servicios de urgencias médicas. Aquí la clave es: MANTENER LA CALMA.
  • RECUERDA COMO LO HAS CONSEGUIDO EN OTRAS OCASIONES: Seguro que en tu vida has pasado por otras experiencias en las que has tenido que afrontar situaciones de miedo o ansiedad y las has logrado superar. Pues con esta también lo vas a conseguir. Los seres humanos somos seres RESILIENTES. ¡Pon en marcha todas tus capacidades!
  • EXPRESA TUS SENTIMIENTOS. Si necesitas apoyo de un profesional, no tengas pereza ni problema en hacerlo. Muchos psicólogos te ofrecemos la posibilidad de la terapia on line o telefónica. Te pongo este símil… si estos días te encontrases con fiebre, tos, o problemas respiratorios… ¿consultarías al médico verdad?… es normal. Pues por favor si sufres síntomas de ansiedad, si necesitas recomendaciones para controlar el pensamiento que se dispara… acude a tu psicólog@. La salud física es clave para no enfermar de COVID-19, pero la salud mental es clave para no enfermar de miedo.
  • TEN CUIDADO CON ESTA PARADOJA: “No pienses en el coronavirus… no pienses en el coronavirus… no pienses en el coronavirus…” ¡¡¡Exacto!!!! Si te obligas a no pensar mucho en algo… ¡ya estás pensando en ello! Intentar no pensar en una cosa… es pensarla dos veces. Así es que te propongo la técnica… del DESPUÉS PIENSO EN ESTO.
  • INFORMA A LOS PEQUES… PERO NO LES METAS MIEDO. Cuéntales verdad, hay muchos recursos on line, muy trabajados que te van a ayudar. Ten siempre en cuenta su momento evolutivo y su capacidad de comprensión. A ellos, como a ti, les ayuda también las normas en casa, las rutinas, organizar minirreuniones en las que se establezcan objetivos a conseguir cada día… Son días largos y es bueno que haya tiempo para hacer de todo: estudiar, jugar, divertirse…

“Se mide la inteligencia de un individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar”.

Immanuel Kant.

Artículos Ansiedad

PERFECCIONISMO: El arte de amargarse la vida…

Por Ángela Peco Psicología.

Es muy bueno querer hacer bien las cosas, esforzarse, superarse… son aspectos muy positivos del ser humano, que además te hacen sentir mejor, mejorar tu autoestima y tener esa sensación de valía personal…

Pero como todo… en los extremos viene el peligro.

El peligro del perfeccionismo radica en querer hacer todo tan bien, que al final por miedo a no hacerlo de esa forma… no lo haces.

Es decir, que justo tu afán de superación es lo que te impide avanzar, ya que cuando no logras llegar al punto de perfección que te has propuesto, el estrés emocional y la ansiedad que te genera ese hecho paralizan tus progresos.

Vivimos en una sociedad llena de “trampas”… siempre os hago referencia a esto…

Estamos enredados en un mundo que favorece la competitividad. Y es, en este mundo, donde el perfeccionismo no sabemos si considerarlo un defecto o una virtud.

Alabamos el perfeccionismo en las cosas, la impecabilidad en las personas… Sin embargo, cuando el perfeccionismo llega a ser una obsesión, puede convertirse en una fuente insaciable de miedos, dudas e infelicidad.

Pero… ¿alguna vez te ha pasado que lo que es “perfecto” para alguien, puede no serlo para ti… o al revés?

Así es…, ¡¡LA PERFECCIÓN NO EXISTE!!… Existe tu idea sobre lo que es perfecto. Ideas que son distintas en cada uno, porque (afortunadamente) cada uno somos diferentes del otro.

 

LA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN…

Este concepto, del que tanto hablamos los psicólogos… está íntimamente relacionado con la idea que quiero transmitirte en este artículo sobre el perfeccionismo.

Cuando tu tolerancia a la frustración es baja… en tu cabeza constantemente está la autocrítica. Esto es un mecanismo que utilizas para anticiparte a cualquier fallo que puedas tener. ¿Te suena?

Una persona perfeccionista… está en autocrítica constante… no se deja pasar ni una… parte de su tiempo lo invierte en revisar opciones, plantear posibilidades, buscar más información… todo lo que suponga tener controlada la situación.

Finalmente… llegarás a la conclusión de que NO PUEDES CONTROLAR TODO EN ESTA VIDA… La perfección se apoya en un ideal utópico.

Relájate y aprende a parar. Intenta parar cuando lo que hagas llegue a su punto óptimo de aceptabilidad.

Cuando comparas lo que haces o lo que eres con unos estándares inalcanzables para lo que juzgas… el resultado siempre será de insatisfacción.

No te digo que no te esfuerces, tampoco que no sueñes grande… no se trata de eso. Te digo que no te frustres con metas que no son reales. Te digo que busques metas pequeñas en dirección a otra mayor. Pero todo a su tiempo… aceptando los errores y las imperfecciones, estableciendo estándares alcanzables.

Valora tus pequeños logros, todo aquello que haya supuesto un avance en la dirección correcta, prémiate, acepta tus imperfecciones… porque son perfectas. Es lo que ES.

Cuando aprendes a tolerar la frustración… aprendes a continuar a pesar de los obstáculos, aprendes a perseverar en tus metas, aprendes a desarrollar fuerza de voluntad… y aparece la magia: tu autoestima aumenta.

EL PROBLEMA DEL PERFECCIONISMO…

El perfeccionismo está detrás de alteraciones como: trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad, depresión, trastornos obsesivo compulsivo, trastorno de pánico…

Si, claro, también hay personas que su perfeccionismo lo han canalizado de una forma adaptativa.

Un PERFECCIONISMO NO PATOLÓGICO es aquel que parte del REALISMO, es decir, es el que tienen personas que poseen estándares altos pero realistas, para las que el orden, la organización y el afán de superación es importante y forma parte de sus vidas.

El PERFECCIONISMO PATOLÓGICO aparece cuando esos estándares son irrealizables, cuando existe una preocupación excesiva por los errores, y un “auto-daño” continuo por no llegar a lograrlo…

ESTÁNDARES ALTOS + AUTOCRÍTICA ELEVADA + BAJA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN PERFECCIONISMO PATOLÓGICO

CIRCULO VICIOSO DEL PERFECCIONISMO…

Como casi siempre os digo… todo lo que conlleva patología se mueve dentro de un círculo… y destripar ese círculo puede ayudarnos a salir de él.

Vamos a analizar el círculo vicioso del perfeccionismo, que tiene como ingredientes: expectativas, frustraciones y amenazas subjetivas…

El desarrollo de este círculo podría ser algo similar a esto:

  • Cuando lo que hago no alcanza mi expectativa, considero que haga lo que haga no va a ser nunca suficiente… Eso hace que mi percepción de AUTOEFICACIA, de AUTOCONTROL disminuya.
  • Lo que conlleva una BAJA AUTOESTIMA que va relacionada con la necesidad de que sean los demás los que aprueben lo que hago, lo que soy… ELEVO MI NECESIDAD DE APROBACIÓN.
  • Si no se produce la aprobación tampoco por parte de los demás, mis pensamientos obsesivos saltan y no cesan las RUMIACIONES… aparece entonces una forma subjetiva, errónea y desajustada de interpretar la realidad: “no me han felicitado por mi esfuerzo… eso significa que no he hecho lo suficiente, no está tan bien como debería… siempre voy a ser una persona mediocre” …
  • Aumenta la AUTOCRÍTICA… y volvemos a empezar…

¡PARA ESTE CÍRCULO! Aprende a reconocer el perfeccionismo

Estas son algunas pistas que pueden ayudarte a ver si tu perfeccionismo tiende a lo patológico:

  • Retrasas las cosas una y otra vez, porque no te ves capaz de hacerlas bien…
  • Tienes problemas a la hora de terminar un trabajo.
  • Te obsesionas demasiado por detalles muy pequeños, que solo percibes tu…
  • Te da miedo cometer errores.
  • Ante las dificultades, sueles tirar la toalla.
  • Cuando logras algo… aparecen sentimientos de insatisfacción.
  • Si no consigues lo que pretendes… sientes que no vales.
  • No paras de compararte con los demás.

Si te has pillado en alguno de estos puntos… plantéate la posibilidad de mejorar alguno de estos guiones:

  • Observa si en tu diálogo interno hay muchos “debería…”. Son creencias absolutistas y rígidas que de no cumplirse aumentan tu nivel de estrés y ansiedad… Cámbialas por otras como: “Me gustaría…”
  • Analiza tu tendencia al “todo o nada”… lo bueno y lo malo, lo que es perfecto y lo que no… Aprende a ver los tonos medios. Todo es mejorable… pero disfruta de donde has llegado. El resto llegará…
  • Sobregeneralización: Siempre tengo que ser el mejor… ¿de verdad…? ¡no te lo creas!
  • Organiza tus metas. Divídelas en otras sub-metas más pequeñas. Cuando las vayas alcanzando mejorará tu sensación de eficacia.
  • Trabaja para aumentar tu tolerancia a la frustración: Los errores son parte del camino. Permítete la oportunidad de crecer y mejorar… Equivocarse es de humanos.
  • No evites, aproxímate con cautela. Cuando evitas algo… aumentas su poder. Acércate a lo que quieres, con cuidado, persigue tus metas sin miedo.
  • Separa lo que haces de lo que eres. No eres lo que haces. Tu vida, lo que eres, no es la foto de un solo instante… es una peli de vídeo… las cosas cambian, tú cambias… todo es transformación, porque todo es movimiento…
  • Entre el perfeccionismo y el descuido… hay mil opciones más.
«El perfeccionismo… es la voz del opresor».
Anne Lamott.
Víctimas de nuestra cabeza
Artículos Relaciones Personales

SOMOS VÍCTIMAS DE NUESTRA PROPIA CABEZA

Víctimas de nuestra cabeza
Por Ángela Peco Psicología.

Nuestro pensamiento es realmente quien crea nuestra realidad.

Todo comienza ahí.

La vida es como es, las cosas son como son, las personas hacen lo que hacen… el cómo a ti te afecta todo eso, depende de la interpretación que tú haces de esas cosas.

El pensamiento da lugar a la emoción… y si te enganchas a un bucle de pensamiento negativo – emoción dolorosa y autodestructiva… finalmente terminarás con tu propia derrota.

Nos enganchamos a emociones negativas de tristeza, frustración, dolor, enfado… y nos contamos la historia de que estas emociones que nos invaden son producto de la “mala suerte” que tenemos, de que se me ha roto el ordenador, me han llamado la atención en el trabajo, me ha engañado mi mejor amigo, me ha dejado mi pareja, no he podido hacer lo que tenía planificado…

Sin embargo… te estás confundiendo… tu mente te está engañando…

Tu problema no es lo que te pasa… a mucha gente le pasa todo eso… y peores cosas… y no todos se sienten de esa manera en esas circunstancias…

¿Entonces…?

Pues… entonces lo que ocurre es que has de poner el foco dentro, no fuera…

No son los hechos.

Son tus pensamientos sobre los hechos los que provocan esas emociones.

Si te descubres en una emoción negativa, que además se repite continuamente en tus días, en tu vida… pon atención a qué tipo de pensamientos están generando esa emoción.

El pensamiento genera tu emoción, y es esa emoción la que va a producir más pensamientos que la alimentan… y eso crea el círculo tóxico en el que te encuentras… Y ahí estás tú en esa rueda… como un pequeño hámster, sin saber cómo bajarte de la misma… cómo poder pararla…

La vida presenta situaciones complicadas: un despido, una ruptura amorosa… situaciones que no van a cambiar por mucho que pienses en ellas…

Analiza tus pensamientos:

  • ¿Tiendes a culpar a los demás de lo que te sucede?
  • ¿Te machacas a ti mismo, autocastigándote por lo que te pasa?

Pues ni lo uno ni lo otro… ACEPTA… la realidad es como es… no vas a poder cambiarla… SÓLO VAS A PODER CAMBIAR TU MANERA DE VIVIRLA.

La mayor parte de nuestros pensamientos son irracionales… es decir… no se corresponden con la realidad y sin embargo nos influyen directamente en cómo es nuestro estado emocional y finalmente van creando la realidad en que nos desenvolvemos…

Lo que piensas de ti mismo, lo que piensas de los demás, lo que piensas de lo que te sucede es lo que va a crear tu realidad…

Tu pensamiento va a generar tu ansiedad, va a generar tu depresión… no la situación que estás viviendo en sí.

Dos personas ante una misma situación pueden vivirla, experimentarla o entenderla de forma distinta en función de sus pensamientos.

Un pilar de la psicología es apoyarte a que seas capaz de sustituir los pensamientos irracionales por otros más realistas… Enseñarte a transformar los pensamientos para transformar tus emociones y por tanto apoyarte a tomar decisiones más adecuadas, sobre todo sin apoyarte en el miedo…

¿Qué emociones tienes? ¿Qué pensamientos se asocian a esas emociones?

  • Relativiza.

 

  • Elimina los “tengo que…”, “necesito…”, “debo hacer…” de tu vocabulario… también de tu diálogo mental… porque no somos superhéroes, y a veces cuando no logramos cumplir ese nivel de autoexigencia caemos en culpa, ira, depresión, miedo…

 

  • Cambia tus costumbres… y cambiarás tu vida. Todo gira en torno a estos tres verbos: PENSAR – SENTIR- HACER. Cambia uno de ellos y los otros dos cambiarán también. Para esto es importante TOMAR CONCIENCIA… Los pensamientos se automatizan… y el cambiarlo al principio ha de ser un EJERCICIO DE VOLUNTAD: es costoso, pero si lo haces de forma constante, cada vez que te pilles… finalmente automatizarás una nueva forma de pensar mucho más positiva, que sin duda mejorará tu vida. ¡Merece la pena probarlo!

 

  • Si sientes CULPA por algo… enciende tu alarma… Muchos problemas de salud mental, los más comunes (ansiedad, depresión, fobias…) aparecen cuando nuestro pensamiento se centra en interpretaciones negativas de hechos que nos han ocurrido, y en la culpa que nos generan esos hechos.

 

  • Practica la AUTORREFLEXIÓN, AUTOCOMPRENSIÓN y AUTOCOMPASIÓN… No te conviertas en tu propio enemigo.

 

  • Además de los pensamientos negativos propios… prueba a no sumarte a los pensamientos negativos colectivos… Nos restan energía y poder. ¿Te suenan estos?: “Odio los lunes”, “sin dinero no hay donde ir”, “se acabó el verano, se acabó lo bueno…”, “es lo que hay”…

 

Intenta hacer este ejercicio…

Coge papel y lápiz.

Identifica los pensamientos que te limitan.

Durante un par de semanas identifica cada noche qué situaciones te han hecho sentir mal. Anota al menos dos cada día.

En cada situación anota qué pensaste, qué sentiste y qué hiciste. En ese orden.

Anota las conclusiones que has sacado…

 

 

“Cada vez que discuto con la realidad, pierdo.”

Byron Katie.

amor Sternberg
Artículos Relaciones Personales

LOS 3 INSEPARABLES DEL AMOR…

amor Sternberg

Por Ángela Peco Psicología.

En este artículo vamos a analizar el AMOR, esta misteriosa y poderosa emoción… Basándonos en los trabajos de uno de los psicólogos que más tiempo ha dedicado en su vida en investigar sobre este tema, Robert Sternberg, con su Teoría Tridimensional del Amor.

El AMOR es una de las áreas humanas más inquietantes, complejas, emocionantes… Esta emoción puede subirnos al cielo o bajarnos a lo más profundo del averno…

Quizá…El AMOR… sea uno de los principales motivos por los que los pacientes acuden a consulta de psicología…

Gracias a Sternberg podemos analizar las relaciones amorosas, comprendiendo los sentimientos que aparecen en las diferentes etapas por las que va caminando una pareja en su relación según el vínculo que van desarrollando entre ellos.

LA TEORÍA DE ROBERT STERNBERG

Sternberg propone que para que ocurra una relación de amor verdadero han de convivir 3 componentes: PASIÓN, INTIMIDAD y COMPROMISO… y los define de esta forma:

  • PASIÓN: Deseo sexual o romántico de una elevada intensidad que se acompaña por una fuerte tendencia a buscar la unión física y/o emocional con el otro.
  • INTIMIDAD: Necesidad de conocer al otro, de experimentar confianza en lo que es, lo que hace y lo que siente. Sensación de cercanía y preocupación por su bienestar. Necesidad de acercamiento y de revelación mutua.
  • COMPROMISO: Voluntad de mantener el vínculo a lo largo del tiempo unido al sentimiento de responsabilidad que esta decisión conlleva. Querer superar problemas juntos.

Esta teoría que sorprende por su sencillez, ha sido avalada científicamente por cientos de estudios realizados.

Este es un ejemplo de representación de la Teoría del TRIÁNGULO DEL AMOR de Sternberg.

Gráfico Sternberg

¿Pero… cómo se interpreta?

Sternberg a partir de estas 3 dimensiones del AMOR, propone que según la intensidad en las combinaciones de unas con otras, pueden darse hasta 7 tipos diferentes de amor:

  1. Cariño: Aparece cuando hay INTIMIDAD, pero ni pasión ni compromiso. Muy típico de las relaciones de amistad. Son relaciones perdurables.
  1. Encaprichamiento: En este caso el único componente que existe entre los miembros de la relación es la PASIÓN, pero no existe intimidad ni compromiso. Son los “flechazos”… sentimientos de gran intensidad pero poco profundos.
  1. Amor Vacío: Sucede en relaciones donde ha desaparecido la pasión y la intimidad… y que se mantienen únicamente por un COMPROMISO formal adquirido por ambas partes. Algunas parejas que llevan mucho tiempo juntas suelen pasar por este tipo de amor… A veces es sólo una etapa… obsérvalo.
  1. Amor Romántico: En este caso hay PASIÓN y hay INTIMIDAD… pero el compromiso no existe. Es la sensación de flotar en el aire… todo es muy romántico, ideal… pero ante las dificultades es un amor que se desvanece…
  1. Amor Sociable: En este tipo de amor existe INTIMIDAD y COMPROMISO, pero cero PASIÓN. Son parejas en las que hay un disfrute con la compañía del otro, pero no existe deseo sexual alguno. Suele darse entre buenos amigos o parejas más maduras.
  1. Amor Fatuo: Existe PASIÓN y COMPROMISO fuertes… pero carecen de intimidad. El pegamento de estas relaciones es la pasión. Suele darse en personas que se muestran indecisas, o inseguras en muchas facetas de su vida.
  1. Amor Consumado: Sería el culmen del Amor. La relación en la que existe equilibrio entre los 3 componentes: PASIÓN, INTIMIDAD y COMPROMISO. Lo más difícil de este tipo de amor no es conseguirlo… sino mantenerlo.

Sternberg afirma que tendemos a buscar amor en aquellas personas que tienen una idea del amor similar a la nuestra… aunque con ciertas diferencias que nos hacen buscar la complementariedad.

También afirma que pueden existir otro tipo de relaciones en las que no aparecen ninguno de los tres componentes. Las nombra como formas de NO AMOR.

Los componentes pueden ir variando a lo largo del tiempo en su forma de aparecer en la pareja, transformando nuestras relaciones en un tipo de amor u otro.

“La pasión es la más rápida de desarrollar, y la más rápido se desaparecer. La intimidad se desarrolla más lentamente, y el compromiso más gradualmente aún”

Robert Sternberg

Quizá también puedan gustarte estos artículos:

¿AMOR… PARA TODA LA VIDA…?

LA VIDA EN PAREJA…

La ira reflejada en la furia de un gorila
Artículos Hábitos Saludables, Artículos Relaciones Personales

LA IRA… ¿CÓMO PARARLA?

La ira reflejada en la furia de un gorila

Por Ángela Peco Psicología.

Todas las emociones son normales y saludables… pero cuando perdemos el control sobre ellas… se nos vuelven en contra, convirtiéndose en monstruos que nos manejan.

Con la IRA pasa justo eso… cuando perdemos el control sobre nuestra propia ira, pueden ocurrir serias consecuencias a nivel personal, laboral, social… e incluso a nivel de salud.

La Ira, al igual que el resto de emociones, es una emoción neutra… no es ni buena ni mala.

Todos sentimos ira en un determinado momento, porque estamos diseñados para sentirla.

Si sentimos que nos tratan mal, o de forma injusta, o si algo no sale como esperabas… cualquier cosa puede despertar esa emoción…

Sin embargo… la emoción no es el problema en sí mismo.

El problema es… lo que hacemos con esa emoción. El problema es… que muchas veces la emoción supera nuestro autocontrol y podemos incluso… hacer daño a los demás… o a nosotros mismos.

Por ese motivo, por ti y por los que viven a tu lado, controlar tus estallidos de ira, y aprender a expresar tus emociones sin dañar, mejorará sin ninguna duda tu situación familiar, social, y de salud.

¿Cuáles son los pasos que has de ir dando?

  • Averigua qué esconde tu ira…

Puede haber muchas cosas debajo de la alfombra de la ira… desde conductas aprendidas de niño por imitación (gritos, golpes, tirar objetos, dar portazos, chillar, insultar…) porque aprendiste que así se resolvían los problemas…

Puede que tu ira sea la máscara que está utilizando otra emoción que no quiere salir… como por ejemplo la vergüenza, el dolor, la inseguridad… Desenmascara tu propia ira… cuando sientas que vas a estallar, pregúntate… ¿Es ira, o es vergüenza, dolor… que no se gestionar?

  • Observa las señales que hacen que todo se dispare…

Normalmente antes de la explosión, en nuestro cuerpo pasan cosas.

Es como una olla cuando empieza a hervir… al agua le pasan cosas.

Observa esas cosas:

  • Respirar más rápido.
  • Necesidad de caminar.
  • Tensión en los hombros.
  • Palpitaciones en el corazón.
  • Dolor de cabeza.
  • Aprietas la mandíbula.

Estas señales, te indican que algo no va bien, así es que mejor que vayas por otra dirección…

  • Aprende a calmarte.

Una vez que aprendes a detectar esas señales de las que te he hablado antes… el siguiente paso es tomar el control. Tú has de manejar tu ira, no ella a ti:

  • Respira profundamente… eso aliviará tu tensión física. Llénate de aire desde el abdomen, coge aire por la nariz y suéltalo por la boca en el doble de tiempo que has tardado en cogerlo… irás notando la calma dentro…
  • Muévete, pero ya. Tienes un exceso de energía que has de liberar… sal a caminar, a correr, ponte a limpiar la casa… lo que sea que te haga movilizar la energía.
  • Aunque te parezca un tópico…¡Si! Cuenta hasta 10, o hasta 20… pero es importante que tu mente se dedique a otra cosa diferente, la tienes que distraer, acabar con la cadena de pensamientos que disparan la ira.
  • Exprésala, pero bien.

 Evidentemente la ira que llevamos dentro, hay que sacarla… pero sin hacer ni hacernos daño… hay que sacarla, pero bien.

Hablando con respeto. Canalizando esa potente energía para lograr cambios positivos.

Si no expresamos la ira podemos incluso enfermar… imagina si es potente su energía…

Identificar sus niveles (desde la molestia… a la pasión ciega que nos lleva a destruir o autodestruirnos) es clave para su control.

Otra idea que me parece importante transmitiros es que NO PUEDES NO SENTIR IRA… viene en el lote. Nacemos con ella dentro. Todos los seres humanos la tenemos, incluso los seres más tranquilos la sienten y experimentan…

Pero todos hemos de aprender a controlarla, a lidiarla, a canalizarla de forma positiva, sin hacernos daño, ni a nosotros ni a los demás.

Todos los días tenemos mil razonas para enfadarnos… la vida no es perfecta a nuestros ojos… Aceptarlo, y encauzar de forma inteligente nuestra energía, hará que tengamos una vida más fácil.

La ira puede enfermarte…

Si partimos del enfoque holístico de la salud… partimos de la idea de que las enfermedades comienzan siendo emociones no resueltas, que cuando llegan a su nivel más alto alteran la salud física incluso.

Las emociones tienden a dañar o a impactar sobre diferentes áreas del cuerpo… en el caso de la ira, el punto de acción suele ser la zona estomacal y hepática: úlceras, cálculos biliares, problemas con la vesícula…

Puedes buscar algunos estudios serios que avalan esto… sé que puede parecerte un poco irreal… pero a veces la realidad supera la ficción.

Además, se relaciona la ira con: anomalías cardíacas, accidentes cerebro-vasculares, engrosamientos en las paredes arteriales…

A más ira, más adrenalina. A más adrenalina, más riesgo de sufrir estas afecciones…

¿Cuál es la salida?

  • Tomar conciencia de lo que estás sintiendo.

Ni explosión, ni implosión… ni para fuera, ni para dentro…

Antes de lanzar la bomba en un sentido o en otro, tienes que desactivarla.

Sólo puedes desactivarla tomando conciencia de que la tienes en tus manos. Obsérvala, siéntela, y desactívala. Te bastan con 10 segundos.

Recuerda lo que te he comentado antes… quizá no sea ira… quizá sea miedo… Siempre está mejor visto sentir ira, que sentir miedo… pregúntatelo…

Normalmente, la ira es sólo la punta del iceberg de algo más profundo.

  • No racionalices la emoción. Siéntela en todas sus manifestaciones y responsabilízate de ella.

Intenta unir la mente a la emoción, no las separes. No se trata de racionalizar lo que sientes… se trata de integrar mente, cuerpo y emoción. Todo está unido.

Comprender la emoción, responsabilizarnos de ella, sin juzgarnos por ello, sin culpar a nadie, sin mentir. Darte cuenta que tus emociones son tu responsabilidad. Tuya, nada más.

Apaga tu piloto automático, y enciende la conciencia sobre tus emociones. Trata de entenderlas, comprenderlas, aceptarlas y canalizarlas de forma positiva.

  • Detecta los pensamientos que activan tu ira… y páralos. Son la primera parte del proceso.

Lo que importa no es lo que pasa sino lo que creemos que pasa, lo que interpretamos. Nuestro pensamiento sobre lo que pasa es lo que nos enfada.

Detecta esto en ti, y te liberarás del sufrimiento que te está generando, que te estás generando.

¿Cómo empiezas?

Sé que, a nivel teórico, todo suena muy sencillo, pero en la práctica no lo es tanto… por eso, quizá lo mejor es comenzar con la técnica del Tiempo Fuera.

Cuando veas que el nivel de ira sube y sube sin poder frenarlo… observas tu cuerpo, tus pensamientos y eres incapaz de frenar… ¡vete! , ¡aléjate del lugar donde se ha empezado a disparar la ira!, deja que se enfríe el pensamiento, la emoción… y después vuelve y soluciona, con calma.

Es una técnica que se aplica sobre todo en casos de emergencia. Aléjate de la situación que te provoca ira. Eso es mejor que realizar alguna conducta que pueda hacer o hacerte daño.

Sobre todo, NO ECHES LEÑA AL FUEGO:

  • No realices conductas que te enciendan más: salir con portazos, rompiendo objetos…
  • Termina con los pensamientos que alienten la ira.
  • Las decisiones importantes, mejor no las tomes en un estado así.
  • Evita tomar alcohol o consumir drogas.
  • Trata de no conducir o llevar a cabo deportes de riesgo…

Tu objetivo ha de ser terminar con la ira… no que la ira acabe contigo.

“Aferrarse al odio es como tomar veneno y esperar que sea el otro el que muera”

Buda

Artículos Infancia, Artículos Relaciones Personales

BULLYING: MONSTRUOS CON CARA DE NIÑO…

BULLYING

Por Ángela Peco Psicología.

1 de cada 10 niños sufre bullying o acoso escolar

No se trata de algo anecdótico o aislado…

Presta atención a las señales que tu hijo te ofrece… 

Como siempre os digo… no todo se expresa con palabras…

«La concienciación sobre el acoso escolar se ha incrementado, pero sigue pasando desapercibido para algunos por ser «cosas de niños».

Laura Corrochano.