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¡QUIÉRETE… MUCHO!

¡QUIÉRETE… MUCHO

Por Ángela Peco Psicología.

AUTOESTIMA = AUTORRESPETO + AUTOACEPTACIÓN + AUTOCONCEPTO

Vamos a ir desarrollando esta idea poco a poco…

La valoración que hacemos de nosotros mismos… eso es autoestima. Podemos valorarnos en positivo o en negativo. Podemos vernos como listos o tontos, guapos o feos, abiertos o cerrados, tristes o alegres…

La forma en que nos valoramos tiene mucho que ver con cómo afrontamos la vida y sus diferentes pruebas… Si me estoy repitiendo hasta creerme que soy una persona triste a la que nadie quiere… ¿cómo creéis que afrontaré la vida?

Vamos formando nuestra autoestima desde que somos pequeñitos, “aprendemos a ser” de una determinada manera. Vamos respondiendo a la vida según quién somos (innato) y según cómo pensamos que somos (aprendido) y ambos componentes van conformando nuestra personalidad.

Cuando tenemos una autoestima positiva, confiamos en nosotros mismos, en nuestras capacidades, conocemos nuestros puntos fuertes, y también los débiles y hacemos todo lo posible por mejorarlos. Una persona así, se ve capaz de afrontar retos y responsabilidades. Además, está lanzando al mundo un mensaje: “Yo me valoro, pase lo que pase, y piensen de mí lo que quieran”.

Si nuestra autoestima es negativa, la actitud hacia la vida suele ser pesimista, con sentimiento de soledad, tendencia a no comunicar lo que siento y sentimiento de vacío y descontento en general. Esta persona se autolimita perdiendo muchas oportunidades para mejorar su bienestar. El mensaje que lanza al mundo una persona con baja autoestima: “Yo no me valoro… Necesito que los demás me valoren para sentirme bien”.

¿QUÉ COSAS PUEDES HACER PARA TENER SANA TU AUTOESTIMA?

  • Crea positividad por donde vayas: Cambia tu mundo, estés donde estés. Pon tu foco en las emociones y sensaciones positivas que vives (alegría, bienestar, placer…). A pesar de todo lo negativo que nos pase en la vida, siempre hay algo por lo que poder ser agradecidos y sentirnos afortunados.
  • Mantente lejos de las personas tóxicas: Son personas que te merman la autoestima continuamente… a veces no es fácil separarse de ellas por el sentimiento de culpa… pero sería la mejor decisión que puedes llegar a tomar. Tomar buenas decisiones también hace que tu autoestima crezca.
  • Ábrete a los cambios: La vida cambia de forma continua… muestra apertura. No juzgues y evalúa si algo va o no contigo. A veces las mejores oportunidades aparecen de donde menos te lo esperas. Abre los ojos y mira.
  • El pasado ya no existe: Estuvo ahí, pero ya no podemos hacer nada para cambiarlo. Todo pasa, todo es temporal. Aprender de lo que fue es lo más importante. Avanza, soluciona tus traumas sin anclarte a ellos, un paso adelante te ayudará a ver la vida con ojos nuevos. No permitas que el pasado determine tu futuro. Utiliza el PERDÓN, como recurso psicológico. Perdonar te va a ayudar a cambiar la percepción de lo que sucedió, te ayudará a comprender que todos, incluidos nosotros cometemos errores.
  • Identifica los pensamientos negativos, y páralos: Todo el mundo tiene pensamientos negativos… el problema es cuando son muchos, y no los controlas. Al contrario, ellos te controlan a ti… Por eso prestar atención a cuando aparecen es clave. Me doy cuenta de lo que estoy pensando. Analizo rápido porque estoy pensando así, y lo cambio por un pensamiento positivo. Si haces esto de forma diaria cada vez que “te pilles” pensando mal… te cambiará la cara ante la vida.
  • Aprende reconocer tus fortalezas. Si te pones a elaborar una lista de todas las cosas buenas que tienes a tu favor, lo que has logrado en la vida con ellas… te vas a sorprender de todo lo que eres capaz.
  • Responsabilízate de las decisiones que tomes. La equivocación es nuestra compañera de viaje, no un látigo con el que castigarnos. Aprende a reconocer tus errores. De esta forma será más fácil que aprendas a sumir riesgos. No pasa nada si te equivocas. Los errores no son sinónimo de fracaso, sino de intento.
  • Autorrecompénsate: ¡Prémiate cuando hagas las cosas bien! Hazte un pequeño regalo (o grande), dite algo bonito, haz algo que te guste hacer.
  • Tú has de ser tu prioridad: No, no eres egoísta por ello. Cuando cuidas tu bienestar eres una persona responsable también hacia los demás. Ten en cuenta que no puedes ofrecer a los demás aquello que no tienes.
  • Participa en actividades nuevas que nunca hayas hecho antes. Sal de tu zona de confort.
  • Maneja las críticas con inteligencia emocional. Las personas siempre van a buscar algo o alguien de quién hablar. No has de dar tanta importancia a la opinión de los demás. Da más importancia a tu opinión. Y por favor deja de compararte con nadie… compararse es la mejor manera de frustrarse. Sé tu mismo.

Si te paras a pensar… la única persona que está contigo todos los días de tu vida… ¡eres TÚ! Delegar nuestro estado de ánimo a los demás es un error. La única persona responsable de sentirte bien contigo misma eres TÚ.

Con toda esta lista ya puedes empezar a trabajar sobre ti. Ponte manos a la obra. Mantener alta nuestra autoestima, va a aportarnos muchos BENEFICIOS:

  • Tendremos más estabilidad mental.
  • Tomaremos mejores decisiones.
  • Bajará nuestro nivel de ansiedad y subirá nuestra sensación de seguridad.

¡Pero no tenemos que confundir tener una autoestima sana con ser narcisistas con la autoestima inflada! No tiene nada que ver…

Las personas narcisistas, con el ego por las nubes… realmente son personas inseguras. Autoestima no es ni egocentrismo, ni arrogancia, ni orgullo, ni superioridad…

Una persona que se muestra hacia los demás con prepotencia, destacando sus fortalezas y haciéndote ver sus perfecciones… que no te confunda. Su autoestima está herida.

Quizá nos cueste trabajo diferenciar esto, porque realmente la línea que separa a una cosa de la otra es muy fina… quizá la clave está en la humildad, que es una de las armas que “machaca” al ego. No somos ni mejores ni peores que los demás… somos diferentes.

Cuando te quieres a ti mismo… no tienes necesidad de “ensuciar la imagen de los demás”, ni de echarlos por tierra… Cuando te quieres a ti mismo, te es mucho más fácil querer a los demás.

 

“Te has criticado a ti mismo durante años, y no ha funcionado. Prueba a halagarte y observa qué ocurre”

 Louise L. Hay

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