Víctimas de nuestra cabeza
Artículos Relaciones Personales

SOMOS VÍCTIMAS DE NUESTRA PROPIA CABEZA

Víctimas de nuestra cabeza
Por Ángela Peco Psicología.

Nuestro pensamiento es realmente quien crea nuestra realidad.

Todo comienza ahí.

La vida es como es, las cosas son como son, las personas hacen lo que hacen… el cómo a ti te afecta todo eso, depende de la interpretación que tú haces de esas cosas.

El pensamiento da lugar a la emoción… y si te enganchas a un bucle de pensamiento negativo – emoción dolorosa y autodestructiva… finalmente terminarás con tu propia derrota.

Nos enganchamos a emociones negativas de tristeza, frustración, dolor, enfado… y nos contamos la historia de que estas emociones que nos invaden son producto de la “mala suerte” que tenemos, de que se me ha roto el ordenador, me han llamado la atención en el trabajo, me ha engañado mi mejor amigo, me ha dejado mi pareja, no he podido hacer lo que tenía planificado…

Sin embargo… te estás confundiendo… tu mente te está engañando…

Tu problema no es lo que te pasa… a mucha gente le pasa todo eso… y peores cosas… y no todos se sienten de esa manera en esas circunstancias…

¿Entonces…?

Pues… entonces lo que ocurre es que has de poner el foco dentro, no fuera…

No son los hechos.

Son tus pensamientos sobre los hechos los que provocan esas emociones.

Si te descubres en una emoción negativa, que además se repite continuamente en tus días, en tu vida… pon atención a qué tipo de pensamientos están generando esa emoción.

El pensamiento genera tu emoción, y es esa emoción la que va a producir más pensamientos que la alimentan… y eso crea el círculo tóxico en el que te encuentras… Y ahí estás tú en esa rueda… como un pequeño hámster, sin saber cómo bajarte de la misma… cómo poder pararla…

La vida presenta situaciones complicadas: un despido, una ruptura amorosa… situaciones que no van a cambiar por mucho que pienses en ellas…

Analiza tus pensamientos:

  • ¿Tiendes a culpar a los demás de lo que te sucede?
  • ¿Te machacas a ti mismo, autocastigándote por lo que te pasa?

Pues ni lo uno ni lo otro… ACEPTA… la realidad es como es… no vas a poder cambiarla… SÓLO VAS A PODER CAMBIAR TU MANERA DE VIVIRLA.

La mayor parte de nuestros pensamientos son irracionales… es decir… no se corresponden con la realidad y sin embargo nos influyen directamente en cómo es nuestro estado emocional y finalmente van creando la realidad en que nos desenvolvemos…

Lo que piensas de ti mismo, lo que piensas de los demás, lo que piensas de lo que te sucede es lo que va a crear tu realidad…

Tu pensamiento va a generar tu ansiedad, va a generar tu depresión… no la situación que estás viviendo en sí.

Dos personas ante una misma situación pueden vivirla, experimentarla o entenderla de forma distinta en función de sus pensamientos.

Un pilar de la psicología es apoyarte a que seas capaz de sustituir los pensamientos irracionales por otros más realistas… Enseñarte a transformar los pensamientos para transformar tus emociones y por tanto apoyarte a tomar decisiones más adecuadas, sobre todo sin apoyarte en el miedo…

¿Qué emociones tienes? ¿Qué pensamientos se asocian a esas emociones?

  • Relativiza.

 

  • Elimina los “tengo que…”, “necesito…”, “debo hacer…” de tu vocabulario… también de tu diálogo mental… porque no somos superhéroes, y a veces cuando no logramos cumplir ese nivel de autoexigencia caemos en culpa, ira, depresión, miedo…

 

  • Cambia tus costumbres… y cambiarás tu vida. Todo gira en torno a estos tres verbos: PENSAR – SENTIR- HACER. Cambia uno de ellos y los otros dos cambiarán también. Para esto es importante TOMAR CONCIENCIA… Los pensamientos se automatizan… y el cambiarlo al principio ha de ser un EJERCICIO DE VOLUNTAD: es costoso, pero si lo haces de forma constante, cada vez que te pilles… finalmente automatizarás una nueva forma de pensar mucho más positiva, que sin duda mejorará tu vida. ¡Merece la pena probarlo!

 

  • Si sientes CULPA por algo… enciende tu alarma… Muchos problemas de salud mental, los más comunes (ansiedad, depresión, fobias…) aparecen cuando nuestro pensamiento se centra en interpretaciones negativas de hechos que nos han ocurrido, y en la culpa que nos generan esos hechos.

 

  • Practica la AUTORREFLEXIÓN, AUTOCOMPRENSIÓN y AUTOCOMPASIÓN… No te conviertas en tu propio enemigo.

 

  • Además de los pensamientos negativos propios… prueba a no sumarte a los pensamientos negativos colectivos… Nos restan energía y poder. ¿Te suenan estos?: “Odio los lunes”, “sin dinero no hay donde ir”, “se acabó el verano, se acabó lo bueno…”, “es lo que hay”…

 

Intenta hacer este ejercicio…

Coge papel y lápiz.

Identifica los pensamientos que te limitan.

Durante un par de semanas identifica cada noche qué situaciones te han hecho sentir mal. Anota al menos dos cada día.

En cada situación anota qué pensaste, qué sentiste y qué hiciste. En ese orden.

Anota las conclusiones que has sacado…

 

 

“Cada vez que discuto con la realidad, pierdo.”

Byron Katie.