Artículos AngelaPecoPsicología

Artículos Etapas Vitales

JUBILARSE… ESE PUNTO DEL CAMINO…

Igual que los 18 años, en nuestro país suponen el paso a la mayoría de edad… el cumplir los 65 años supone la entrada a la conocida como Tercera Edad…

De repente, al cruzar el umbral de los 65 años, te ves abocado a cambiar radicalmente tu rutina diaria, y pasas de llevar una vida activa, con una organización concreta y con unos objetivos marcados… a no tener ninguna obligación laboral, sin horarios y con un montón de tiempo libre…

Pasamos gran parte de nuestra vida trabajando… Para muchas personas su trabajo no sólo es eso… sino que se trata de un proyecto de vida en el que han dedicado mucho esfuerzo, mucho tiempo… Para muchos, el trabajo es su seña de identidad… Y de repente, esa identidad ha de cambiar…

Se produce un cambio brusco de roles… De un día para otro, pasas de ser una persona activa (laboralmente hablando), con las connotaciones sociales que conlleva esa etiqueta… a ocupar el papel de cuidador/a o amo/a de casa…

Todas estas distintas características… hacen de esta etapa un momento delicado, que si no se afronta con la preparación adecuada puede convertirse en una complicada crisis vital.

Prepararse…

¿Pero cómo se tiene que preparar una persona para la jubilación?

La persona ha de hacerse consciente, de que con la jubilación no sólo va a tener que modificar sus conductas, sus motivaciones y sus actitudes… sino que además tendrá que prevenir situaciones de aislamiento social y de pobreza económica… en las que se puede llegar a caer sino se gestionan bien los recursos personales, sociales y económicos con los que se cuenta a partir de ahora…

Sí, SOLEDAD y POBREZA… dos palabras que no se quieren pasar por la cabeza de nadie que vive bien cuando trabaja, pero que desgraciadamente están presentes en la vida de muchas personas mayores…

Disminuye el contacto social con compañeros de trabajo, con clientes… que realmente eran nuestro círculo social…

Disminuyen los ingresos, ya que en muchas ocasiones las jubilaciones no son generosas…, sino más bien escasas…
Esta situación sin lugar a dudas, afecta significativamente al estado de ánimo y a la calidad de vida…, y por lo tanto a nuestro grado de satisfacción en general.

Son muchas las investigaciones que se han realizado respecto a este tema… y se ha llegado a generar incluso un modelo defendido por Atchey, que nos habla del PROCESO DE ADAPTACIÓN A LA JUBILACIÓN por el que una persona suele pasar…

Se trata de unas fases por las que todo el mundo suele transitar hasta acomodarse a su nueva situación vital. Estas son las FASES (Quizá si ves el mapa… puedas ver que no estás tan perdido, e incluso, que quizá estás yendo por un buen camino):

PREJUBILACIÓN: Empezamos a formarnos la idea de la jubilación. La persona empieza a prepararse emocionalmente para esta nueva etapa. En esta fase solemos soñar despiertos e idealizamos ese nuevo momento…

JUBILACIÓN: Esta fase se puede afrontar de diferentes formas:
Luna de miel: Cuando la persona hace todo lo que quiso hacer y su trabajo, y la falta de tiempo no le permitían poder llevarlo a cabo… Ahora sale de viaje, baila, se apunta a cursos…

Actividad continuada: Cuando la persona se planifica su tiempo con diferentes actividades que conforman una nueva rutina diaria…

Descanso: Cuando la persona reduce el tiempo que dedica a cualquier actividad y entra en una etapa de aburrimiento, con la falta de fuentes de gratificación y refuerzo que esto supone… y que acabará desencadenando un estado de ánimo depresivo…

DESENCANTO Y DEPRESIÓN: No todas las personas que se jubilan tienen que caminar por esta fase del camino… sólo entran aquí aquellas personas que no saben buscar nuevas actividades que llenen sus días de satisfacción. Muchas personas, llegadas a este punto, se dan cuenta de que el idealismo que se habían formado en un principio… no es tal.
REORIENTACIÓN: A esta etapa sólo llegan aquellas personas que han pasado por la anterior… una vez que “tocan tierra” … Reevalúan y comienzan a vivir esta etapa de una manera más real.

ESTABILIDAD: La persona se acomoda a la nueva situación, sin revelarse a ella. Organiza sus horarios, sus rutinas… de manera adaptativa, y comienza nuevas relaciones sociales y tareas diarias llenando sus días de nuevas gratificaciones.
La vida es un continuo proceso de adaptación, el problema viene cuando nos resistimos al cambio, cuando no fluimos con él…

Para evitar tener que pasar por la fase de DEPRESIÓN… 
intenta seguir estas PAUTAS, que quizá puedan ayudarte:

No enmascares tus sentimientos. Lo que es, es. Cuando no aceptamos nuestras emociones, podemos llegar a engañarnos a nosotros mismos, incluso podemos auto-sabotearnos… Si no admites que te encuentras mal, difícilmente vas a buscar soluciones que te ayuden a sentirte mejor. Esto a la larga, te va a perjudicar mucho más.

• Establece nuevos horarios. Rutina, te necesito. No permitas que la pasividad se convierta en tu estilo de vida… La cama, o el sillón y la televisión no son buenos compañeros de viaje… 
No caigas en eso de me levanto tarde, me acuesto tarde… porque vas a entrar en un círculo vicioso en el que cada vez te sentirás peor contigo mismo.
Organiza tus días, mantén unas rutinas poco estrictas, pero que te ayuden a no perderte en la desidia. Y sobre todo… socializa por favor…

Habla con tu pareja de lo que os pasa… Los dos estáis pasando por lo mismo muy probablemente. La vida os está cambiando, ahora estáis “demasiado” tiempo juntos, y eso supone un cambio de roles para ambos muy importante. Marcar puntos de acuerdo, marcar tiempos de independencia y tiempos compartidos… Puede ser un momento de tensión hasta que se adecúen de nuevo los roles, pero también un momento de empatía compartida, los dos podéis poneros en el lugar del otro, porque quizá los dos estéis pasando por lo mismo.

• Lo que pasó, pasado es… Céntrate en el momento actual. A nuestro cerebro le encanta recrearse en lo que fue (y aunque a veces no fue tan bonito como nos lo pinta, siempre nos lo cuenta de una forma que nos embelesa…). No te pierdas en fantasías pasadas… no es real. Cada etapa puede ser maravillosa, así es que ¡manos a la obra!

Aprende cosas nuevas. Te encuentras en un buen momento para aprender a realizar cualquier cosa que te despierte tu curiosidad o que te interese. No te pongas límites. Haz una lista con las actividades que siempre has querido hacer… y ponte a ello.

Cuídate. Este punto es clave… Los problemas de salud hay que prevenirlos de cualquier manera, ya que cualquier alteración en nuestra salud física se va a trasladar de forma inmediata a nuestra salud psicológica… de modo que:
– Haz deporte: reserva un hueco al día para salir a caminar, bailar, hacer gimnasia, yoga…
– Duerme bien.
– Come sano.

Sin lugar a dudas… la JUBILACIÓN es un momento de reflexión.

El secreto de la buena jubilación, es la mentalidad con la que una persona se sumerja en ella. Por esto, sin caer en la obsesión… es bueno y positivo el plantearnos y el reflexionar lo que significa envejecer para uno mismo… No centrar nuestra vida únicamente en el trabajo, rodearnos de estímulos que nos hagan crecer personalmente y junto a las personas que elijas. Nutrirnos, para que llegados a este punto de nuestro caminar, las curvas sean más fáciles de sobrellevar.

La jubilación como todos los cambios en la vida, puede ser una gran oportunidad. Afrontar esta etapa desde el NO FATALISMO y tampoco desde el IDEALISMO… es el punto clave.

“La mejor forma de predecir tu futuro… es crearlo”
Patti LaBelle

Artículos Hábitos Saludables

112… PROFESIONES COM… PASIÓN

Por Ángela Peco Psicología.

He tenido la suerte de trabajar en algunas  ocasiones al lado de otros profesionales sanitarios en el mundo de la emergencia: enfermeros/as, auxiliares, técnicos de transporte sanitario, técnicos de UVI, otros psicólogos…

Pero otros profesionales como policía, bomberos… también podrán verse reflejados en este artículo…

Todos ellos, trabajan con personas y para las personas. Cuidando, salvando, curando, apoyando emocionalmente…

Todos esperando que su trabajo aporte apoyo, salve vidas… todos esperando que “las cosas vayan bien”…

Todos ellos, trabajando junto a personas y para personas que están afrontando situaciones duras y que como trabajadores enfrentan una elevada carga emocional o de sufrimiento…

En estos trabajos corres el riesgo de:

  • Presenciar el fallecimiento de niños o personas jóvenes, o que sean víctimas de heridas graves.
  • Intervenir en situaciones en las que por alguna circunstancia te identificas con la víctima…
  • Verte inmerso en situaciones en las que grupos de personas descontroladas pueden hacerte temer por tu propia seguridad.
  • Vivir situaciones en las que la víctima no ha sobrevivido, después de un soporte prolongado. p.ej. en casos de suicidio.
  • Presenciar reacciones de estrés agudo de los supervivientes y los afectados en accidentes, víctimas de atentados…
  • Encontrarte con el sufrimiento y el dolor de las víctimas y los supervivientes de accidentes de tráfico.

Todas estas… situaciones que te hielan el alma… por muy bien puesto que lleves el uniforme…

Y es que… a pesar de nuestros deseos, de nuestro esfuerzo, de las jornadas largas e intensas… de la implicación, a veces obsesiva, en la que pones en el asador todo y más de lo que puedes y eres… no sólo a nivel profesional, sino a nivel personal… Hay veces que las cosas “no van bien…”

Cuando esto nos sucede… corremos un riesgo… SÍ… en estos casos, incluso los profesionales de la salud, que se supone que sabemos manejar los efectos secundarios de nuestro trabajo, podemos “caer” en lo que se conoce como FATIGA POR COMPASIÓN

Se trata de una especie de cuadro de síntomas similares a los de un Trastorno de Estrés Postraumático que se caracteriza por experimentar uno mismo el estado emocional de las personas a las que estamos atendiendo, o hemos atendido, identificándonos con ellos…

¡Es como si la empatía se nos disparase!

La EMPATÍA por supuesto que nos hace falta en nuestro trabajo, ponernos en lugar de los demás es básico para hacerlo bien. ¡No somos máquinas!… y la empatía es lo que nos aporta ese punto de calidez y calidad hacia el trato con las personas.

Trabajar con personas requiere al menos esto.

Pero, curiosamente… a mayor empatía, corres mayor riesgo de experimentar este síndrome.

Alguien puede pensar… ¡pero si estos profesionales están hartos de vivir este tipo de situaciones!, no puede pasarles eso con cada caso que atienden o ven…

Claro que no… pero hay ocasiones en las que, a pesar de las fortalezas personales y los recursos internos, el hecho de trabajar en contacto directo con la enfermedad y la muerte…  los trabajadores crean un vínculo emocional con las personas a las que atienden… motivos… los que sean que resuenen en el interior de cada uno…:

  • Porque la persona te cae bien…
  • Porque lo ves todos los días…
  • Porque compartes conversaciones y deseos de recuperación con ellos…
  • Porque te recuerda a tu hijo, a tu padre…
  • Porque su historia “te toca” alguna tecla…

O, si lo expresamos en otros términos, los factores que determinan que esto suceda pueden encuadrarse en:

  • Exposición constante.
  • Compromiso emocional.
  • Relación terapéutica.

¿Qué síntomas pueden llegar a experimentarse?

  • Problemas en la memoria.
  • Pensamientos negativos recurrentes, a pesar del esfuerzo porque no aparezcan.
  • Flashbacks  o reexperimentación: revivir o recordar en forma de rumiación mental aquello que nos ha marcado…
  • Sentimientos de miedo intenso.
  • Estrés… pero no generado por un exceso de trabajo, sino por un compromiso elevado que te has planteado para con la persona que atiendes…
  • Rabia.
  • Cefaleas.
  • Cansancio crónico.
  • Insomnio.
  • Hipertensión.
  • Sensación de alerta permanente…
  • Baja motivación.
  • Sentimientos de incomprensión.
  • Sentir que no eres buen profesional…
  • Culpabilidad…

Si quieres ofrecer una atención de calidad, es muy importante que te cuides…

Tu trabajo salva vidas… o ayudas a vivirlas mejor…y eso tiene un valor incalculable. Pero no puedes dejar que el coste sea el de la tuya… no tendría sentido…

Protegerte de los impactos y las heridas psicológicas es una obligación… Si te sientes identificado con los síntomas anteriores… pide ayuda.

Si estas situaciones no se gestionan bien pueden derivar en un efecto rebote… es decir, sanitarios o profesionales de la emergencia que después de vivir con entusiasmo sus primeros años de trabajo, ven mermada su motivación y autoestima profesional con el paso del tiempo, manteniendo una calidad cada vez menor en su trabajo y la relación con sus pacientes y compañeros…

Lo más responsable es PREVENIR…

EN TU DÍA A DÍA…

  • Cuida tu salud mental y aprende pautas de actuación para prevenir el estrés.
  • Déjate de cafeína… y pásate a refuerzos a base de vitaminas C y B, fruta, verdura, bebidas isotónicas, zumos naturales…
  • Practica algún deporte… unos 30 minutos al día te ayudarán para metabolizar la noradrenalina que segregamos ante situaciones de estrés.

CUANDO ESTÉS VIVIENDO UNA EMERGENCIA…

  • Obtén toda la información previa que puedas y compártela con tus compañeros.
  • Toma los descansos que necesites para evitar la fatiga emocional y los errores por cansancio.
  • Si hay cambios de turnos, pasa toda la información sobre lo ocurrido, si va acompañada de expresión de sentimientos, mejor. Recordar que somos personas…
  • Si te toca acudir a una emergencia lejos de casa… mantén contacto con los tuyos… te ayudará.
  • Nunca actúes solo. Trabajar en parejas, mantendrá una actitud de vigilancia de un compañero al otro, tanto para ofreceros apoyo, como para alertaros de señales que manifiesten estrés, cansancio, necesidad de comer…

CUANDO HAYA PASADO LA INTERVENCIÓN…

  • Escribe sobre lo que has vivido, como te has sentido, qué has experimentado… relata todo, escribe la historia con principio, desenlace y final, ponle nombre a tus emociones, a tus sentimientos… podrás valorar lo que ha sucedido.
  • Realiza ejercicios que te ayuden a relajarte, a eliminar el estrés: Yoga, respiraciones abdominales…

Además, si contáis con algún profesional de la psicología en el equipo… podéis utilizar técnicas como:

  • DEBRIEFING: Existen varias versiones de esta técnica, pero a grandes rasgos consiste en realizar sesiones de grupo con intervinientes, en los que se abordan las experiencias vividas durante la intervención, analizando conductas, emociones, pensamientos… siempre desde la perspectiva de cada participante. Dura entre 1 y 4 horas.

Normalmente se recomienda llevar a cabo del Debriefing entre 24 y 48 horas después de la actuación, ya que en las primeras 24 horas puede existir todavía una activación emocional muy alta por parte del técnico.

El objetivo es que los trabajadores exterioricen sus emociones, así como lo que les sucedió durante la actuación sanitaria, cómo les ha afectado y qué ha significado para ellos.

En estos grupos, entre otras cosas no se permiten críticas ni juicios hacia otros, solo se habla de uno mismo. O si la persona opta por no hablar, también se respeta.

  • DEFUSING: Es una técnica similar al Debriefing, pero más rápida… Su duración es de 20 a 45 minutos… y se hará en muchos casos justo después de la intervención, lo único… que sería conveniente hacer después una sesión de Debriefing.

“Se cifra que los profesionales de emergencias se exponen a un daño psicológico seis veces superior al resto de la población”

Schmitz et al, 2012

Artículos Relaciones Personales

SEPARADOS… PERO BIEN AVENIDOS

Por Ángela Peco Psicología.

Para nosotros, los adultos, afrontar una situación de ruptura sentimental es complicado y difícil.

Cuando hay niños por medio, para ellos es mucho más complicado y difícil aún…

Uno de los dos (o papá o mamá…)  ya no vive en casa, tampoco lo recoge ya del cole, ni le ayuda con los deberes, ni cenan juntos, ni hay beso de buenas noches…

Todo es raro para todos… pero para ellos, los niños, mucho más…

Los abuelos están raros, en casa todo es raro, todos estamos como tristes, el sonido del móvil nos altera… todo son horarios, prisas, gritos, preocupación… y sí, esta situación sin lugar a dudas, a los niños les afecta más…

Esta situación no solo les afecta en casa, sino en todos sus ambientes… jugando al fútbol, estando con sus amigos, mientras está en clase… Sienten rabia y esa rabia se muestra en su carácter, y lo exteriorizan como pueden o saben…

De todo esto podemos deducir que un divorcio… a veces no sólo es cosa de dos… por eso es tan importante que este momento se afronte por la pareja con hijos con una alta dosis de RESPONSABILIDAD. El objetivo: que la ruptura no afecte en nada el bienestar de los niños.

Un dato… En España aproximadamente en el 60% de los divorcios hay hijos de por medio…

Fundamental… Esforzarse por el buen entendimiento.

Pero esto no siempre es así… ya que cuando se llega a una ruptura, venimos de episodios de falta de respeto, de culpas o falta de amor… y eso siempre dificulta el entendimiento, porque cada uno ve el mundo desde su perspectiva… con sus propias gafas…

Con todo esto no quiero decir que una pareja tenga que mantenerse a pesar de los pesares “por los hijos”. ¡Ni mucho menos!

Es muy habitual escuchar decir eso de “Si no me separo es por mis hijos” …  Una frase que para nuestra mente es demoledora. Que consigue engañarnos y nos hace continuar y alargar una situación agónica de convivencia… por los hijos. Según mi experiencia… esto no hace, más que empeorar aún más las cosas…

Cuando una persona decide separarse, o se le pasa la idea por la cabeza en alguna ocasión, han tenido que venir pasando “cosas” que han terminado avocando los pasos a ese lugar del camino.

La persona que toma la decisión puede sentir frustración, dolor, decepción, enfado, tristeza… puede que ya esté cansada de haberlo intentado varias veces y de que al final, siga sin funcionar su relación… y llega un momento en el que te das cuenta que lo que era para siempre… ha llegado al final.

Plantéate si vives en un hogar (con todo lo que conlleva esta palabra) … o vives en una casa con alguien de quien eres compañero de piso y con quien, además, no te llevas bien…

Si sabiendo esto… sigues sin dar el paso “por los hijos…” has de saber que…  para los niños, el hecho de convivir en un hogar donde los padres viven en conflicto continuamente o mantienen una relación de irrespeto, sin comunicación… además de producirles angustia, estrés mantenido y confusión, también les está trasladando una FUENTE NEGATIVA DE APRENDIZAJE, de la que ellos aprenderán cosas como a relacionarse en pareja, a convivir con los demás, a solucionar los problemas, a mostrar afecto…

No me gusta nada utilizar esta frase… “Los niños son como esponjas…” , (aunque todos sabemos lo que quiere decir…) ¡los niños son personas!, y sí,  se enteran absolutamente de todo, y sienten todo.

Aunque creas que viven en su mundo de juguetes y cuentos maravillosos, ellos saben perfectamente cuando mamá está triste, cuando papá está alterado, cuando se cierra la puerta del baño porque papá y mamá están discutiendo… y estas situaciones les genera miedo, incertidumbre, culpa…

Imagina por un momento que tú eres un niño pequeño… ¿Acudirías a pedir ayuda, apoyo o simplemente a pedir un mimo a tu padre o tu madre si viven continuamente enfadados con la vida, encerrados en habitaciones separadas…? Seguramente que no… Quizás harías lo posible para lograr que tus padres se hablasen bonito, se dijeran cosas buenas… y quizá sintieras culpa si no consigues este objetivo… o quizá te pusieras a llamar la atención, portándote fatal para que así los dos tengan algo en común por lo que preocuparse que no sean ellos mismos…

No se… es bueno a veces (o siempre) ponernos en el lugar de los niños, o recordar el cómo nos sentíamos cuando nosotros lo éramos…

No separarnos “por los hijos” … y no hacer nada para mejorar nuestra relación, salvo dejar pasar el tiempo… no es responsable para con nosotros, pero tampoco para con ellos… porque les estamos enseñando mensajes muy contundentes…

  • En las relaciones de pareja hay que aguantar… al final todas son lo mismo…
  • En pareja no hace falta expresar afecto. Se puede vivir ignorando al otro… haciendo como si todo estuviera bien.
  • Los conflictos se resuelven evitando el problema… o en el otro extremo, a voces, a golpes…

¿DE VERDAD SIGUES PENSANDO QUE LA SEPARACIÓN PRODUCE UN TRAUMA EN LOS NIÑOS?

¿TIENES YA CLARO QUÉ ES LO QUE PRODUCE TRAUMA EN LOS NIÑOS?

Exacto… No todo va bien por el hecho de que papá y mamá vivan bajo el mismo techo… No es la separación lo que provoca el trauma en los niños… es el CÓMO se lleve a cabo esa separación

Cuando llevamos a cabo la separación de una manera adecuada, el niño está aprendiendo que a veces, aunque nos duela, hay que tomar decisiones complicadas en la vida…

Los adultos tenemos la responsabilidad de ser MODELOS para nuestros hijos… BUENOS MODELOS… y más aún a la hora de afrontar momentos complicados como lo es una separación.

Nuestros hijos afrontarán con entereza esta situación si nosotros como adultos cooperamos para llevarlo a cabo de manera positiva.

Como siempre te dejo ALGUNAS CLAVES:

  • NEGOCIACIÓN. Llegar a acuerdos es lo primero. Ganar-Ganar. Evita las críticas a la otra parte y no permitas que nadie de tu familia las lleve a cabo. No hay culpables. Ambos habéis llegado a la situación actual, ambos sois responsables de la misma…
  • Haz todo lo posible para que los niños NO TENGAN QUE IR ANTE UN JUEZ…
  • EXPLICARLE AMBOS a los niños, con cariño, lo que ha pasado y en qué punto del camino estáis como familia. Tienen que tener claro que no van a perder a ninguno de sus padres. Aquí dos puntos son importantes:
  • No generar expectativas de reconciliación
  • Evitar el sentimiento de abandono

– NO UTILICES A TUS HIJOS… No son moneda de cambio.

– SIGUES TENIENDO QUE CUMPLIR CON TUS OBLIGACIONES COMO PADRE O MADRE, te separas de tu pareja, no de tus hijos. Participar de su educación, de sus cuidados…

– SI TIENES UNA NUEVA PAREJA… NO CONFUNDAS A TUS HIJOS CON ROLES PARENTALES. Su madre siempre será su madre y su padre siempre será su padre. Introduce a esta tercera persona en su vida de forma suave… y sin confundirles.

– TU HIJO NO ES TU ESPÍA… TAMPOCO TU “CORRE-VE-Y-DILE”…

Los niños van a vivir el divorcio a través de los ojos de sus padres… Afrontar esta etapa de cambio centrados en el PARA QUE… en lugar de en el POR QUÉ… os ayudará a vosotros y también a los niños a vivirla desde una perspectiva que os aporte a todos, sobre todo, seguridad.

 

“Llevó años darme cuenta que el divorcio de mis padres no había sido mi culpa”

Kurt Cobain.

Artículos Hábitos Saludables, Artículos Relaciones Personales

¡QUIÉRETE… MUCHO!

¡QUIÉRETE… MUCHO

Por Ángela Peco Psicología.

AUTOESTIMA = AUTORRESPETO + AUTOACEPTACIÓN + AUTOCONCEPTO

Vamos a ir desarrollando esta idea poco a poco…

La valoración que hacemos de nosotros mismos… eso es autoestima. Podemos valorarnos en positivo o en negativo. Podemos vernos como listos o tontos, guapos o feos, abiertos o cerrados, tristes o alegres…

La forma en que nos valoramos tiene mucho que ver con cómo afrontamos la vida y sus diferentes pruebas… Si me estoy repitiendo hasta creerme que soy una persona triste a la que nadie quiere… ¿cómo creéis que afrontaré la vida?

Vamos formando nuestra autoestima desde que somos pequeñitos, “aprendemos a ser” de una determinada manera. Vamos respondiendo a la vida según quién somos (innato) y según cómo pensamos que somos (aprendido) y ambos componentes van conformando nuestra personalidad.

Cuando tenemos una autoestima positiva, confiamos en nosotros mismos, en nuestras capacidades, conocemos nuestros puntos fuertes, y también los débiles y hacemos todo lo posible por mejorarlos. Una persona así, se ve capaz de afrontar retos y responsabilidades. Además, está lanzando al mundo un mensaje: “Yo me valoro, pase lo que pase, y piensen de mí lo que quieran”.

Si nuestra autoestima es negativa, la actitud hacia la vida suele ser pesimista, con sentimiento de soledad, tendencia a no comunicar lo que siento y sentimiento de vacío y descontento en general. Esta persona se autolimita perdiendo muchas oportunidades para mejorar su bienestar. El mensaje que lanza al mundo una persona con baja autoestima: “Yo no me valoro… Necesito que los demás me valoren para sentirme bien”.

¿QUÉ COSAS PUEDES HACER PARA TENER SANA TU AUTOESTIMA?

  • Crea positividad por donde vayas: Cambia tu mundo, estés donde estés. Pon tu foco en las emociones y sensaciones positivas que vives (alegría, bienestar, placer…). A pesar de todo lo negativo que nos pase en la vida, siempre hay algo por lo que poder ser agradecidos y sentirnos afortunados.
  • Mantente lejos de las personas tóxicas: Son personas que te merman la autoestima continuamente… a veces no es fácil separarse de ellas por el sentimiento de culpa… pero sería la mejor decisión que puedes llegar a tomar. Tomar buenas decisiones también hace que tu autoestima crezca.
  • Ábrete a los cambios: La vida cambia de forma continua… muestra apertura. No juzgues y evalúa si algo va o no contigo. A veces las mejores oportunidades aparecen de donde menos te lo esperas. Abre los ojos y mira.
  • El pasado ya no existe: Estuvo ahí, pero ya no podemos hacer nada para cambiarlo. Todo pasa, todo es temporal. Aprender de lo que fue es lo más importante. Avanza, soluciona tus traumas sin anclarte a ellos, un paso adelante te ayudará a ver la vida con ojos nuevos. No permitas que el pasado determine tu futuro. Utiliza el PERDÓN, como recurso psicológico. Perdonar te va a ayudar a cambiar la percepción de lo que sucedió, te ayudará a comprender que todos, incluidos nosotros cometemos errores.
  • Identifica los pensamientos negativos, y páralos: Todo el mundo tiene pensamientos negativos… el problema es cuando son muchos, y no los controlas. Al contrario, ellos te controlan a ti… Por eso prestar atención a cuando aparecen es clave. Me doy cuenta de lo que estoy pensando. Analizo rápido porque estoy pensando así, y lo cambio por un pensamiento positivo. Si haces esto de forma diaria cada vez que “te pilles” pensando mal… te cambiará la cara ante la vida.
  • Aprende reconocer tus fortalezas. Si te pones a elaborar una lista de todas las cosas buenas que tienes a tu favor, lo que has logrado en la vida con ellas… te vas a sorprender de todo lo que eres capaz.
  • Responsabilízate de las decisiones que tomes. La equivocación es nuestra compañera de viaje, no un látigo con el que castigarnos. Aprende a reconocer tus errores. De esta forma será más fácil que aprendas a sumir riesgos. No pasa nada si te equivocas. Los errores no son sinónimo de fracaso, sino de intento.
  • Autorrecompénsate: ¡Prémiate cuando hagas las cosas bien! Hazte un pequeño regalo (o grande), dite algo bonito, haz algo que te guste hacer.
  • Tú has de ser tu prioridad: No, no eres egoísta por ello. Cuando cuidas tu bienestar eres una persona responsable también hacia los demás. Ten en cuenta que no puedes ofrecer a los demás aquello que no tienes.
  • Participa en actividades nuevas que nunca hayas hecho antes. Sal de tu zona de confort.
  • Maneja las críticas con inteligencia emocional. Las personas siempre van a buscar algo o alguien de quién hablar. No has de dar tanta importancia a la opinión de los demás. Da más importancia a tu opinión. Y por favor deja de compararte con nadie… compararse es la mejor manera de frustrarse. Sé tu mismo.

Si te paras a pensar… la única persona que está contigo todos los días de tu vida… ¡eres TÚ! Delegar nuestro estado de ánimo a los demás es un error. La única persona responsable de sentirte bien contigo misma eres TÚ.

Con toda esta lista ya puedes empezar a trabajar sobre ti. Ponte manos a la obra. Mantener alta nuestra autoestima, va a aportarnos muchos BENEFICIOS:

  • Tendremos más estabilidad mental.
  • Tomaremos mejores decisiones.
  • Bajará nuestro nivel de ansiedad y subirá nuestra sensación de seguridad.

¡Pero no tenemos que confundir tener una autoestima sana con ser narcisistas con la autoestima inflada! No tiene nada que ver…

Las personas narcisistas, con el ego por las nubes… realmente son personas inseguras. Autoestima no es ni egocentrismo, ni arrogancia, ni orgullo, ni superioridad…

Una persona que se muestra hacia los demás con prepotencia, destacando sus fortalezas y haciéndote ver sus perfecciones… que no te confunda. Su autoestima está herida.

Quizá nos cueste trabajo diferenciar esto, porque realmente la línea que separa a una cosa de la otra es muy fina… quizá la clave está en la humildad, que es una de las armas que “machaca” al ego. No somos ni mejores ni peores que los demás… somos diferentes.

Cuando te quieres a ti mismo… no tienes necesidad de “ensuciar la imagen de los demás”, ni de echarlos por tierra… Cuando te quieres a ti mismo, te es mucho más fácil querer a los demás.

 

“Te has criticado a ti mismo durante años, y no ha funcionado. Prueba a halagarte y observa qué ocurre”

 Louise L. Hay

Artículos Depresión

NO, EL SUICIDIO NO ES LA OPCIÓN…

Por Ángela Peco Psicología.

De entrada…, he de reconocer que escribir de este tema… me incomoda…

Quizá esa incomodidad nos ocurre a todos… de modo
que quizá por ese motivo, a día de hoy, hablar del suicidio parece un tema tabú
en nuestra sociedad.

Sin embargo, es algo que, a muchas personas, en
algunos momentos de su vida llega a pasársele por la cabeza… Concretamente al
80% de la población…

Hablamos de SUICIDIO cuando alguien decide quitarse la vida de forma deliberada.

Actualmente es la primera causa de muerte no natural
en España. De hecho, dobla al número de muertes por accidentes de tráfico…

Un dato muy potente es que una tercera parte de las
personas que intentan suicidarse… vuelven a intentarlo en el período de un año.

Y el 10% de estas personas lo acaban haciendo…

MOTIVOS…

Normalmente, es la no aceptación, el escape, la
huida de una situación que no estamos preparados para manejar, para afrontar…

NO ES UN ACTO DE COBARDÍA… es el desenlace de todo un proceso, que suele ser duro y largo. Sin embargo, NUNCA ES LA MEJOR OPCIÓN.

Es una búsqueda de alivio…

La persona que decide afrontar la situación que vive, de esta manera, suele sentir vergüenza, culpa, sentimientos de pérdida muy fuertes o de soledad…

De hecho, la lectura que solemos hacer de los intentos de suicidio es que son “gritos de ayuda” … Piden ayuda ante una situación que les desborda, que creen que estará siempre, porque anticipan el futuro, miran la cima de la montaña en lugar de mirar el camino paso a paso.

Ten en cuenta que SIEMPRE no vas a estar en el mismo sitio, del mismo modo… porque SIEMPRE ES MUCHO TIEMPO… y después de la tormenta
(aunque algunas tormentas parezcan interminables), siempre llega la calma.

El suicidio para la persona que sufre, se presenta
como la única solución permanente ante el dolor. Pero la desesperanza, el
dolor… todo es temporal, no son permanentes. Todo pasa.

Algunos expertos explican que segundos antes de
realizar el hecho… aparece a nivel neuronal una especie de reacción que ocasiona
“enajenación mental transitoria en la que fracasa el instinto de supervivencia”.

Por otro lado, en autopsias cerebrales, de personas
que han decidido quitarse la vida, han encontrado niveles muy elevados de serotonina (curiosamente una de las hormonas de la felicidad) … Generándose la hipótesis de que el cerebro ejecuta la búsqueda de mecanismos compensatorios para
regularse… y se excede. Pero todo son hipótesis muy difíciles de demostrar…

Lo que sí está claro es que las personas que se suicidan tienen detrás una fuerte historia (factor ambiental), aunque también existe la predisposición psicológica (factor genético).

No podemos hablar sólo de una causa en el suicidio… Nadie se suicida “sólo” por un mal de amores, o porque me haya quedado en la ruina, o porque tenga una enfermedad… hay detonantes, eso está claro, pero existe una mezcla de factores ambientales y genéticos difícil de determinar.

Nos ocurren muchas  situaciones en la vida, cada día, que hacen que nos desbordemos emocionalmente, de modo que actuamos sin control…

¿Pero… por qué ante hechos así, hay personas que salen adelante, a pesar del
sufrimiento, el dolor o la pérdida… y otras deciden acabar con sus vidas?…

El PERFIL PSICOLÓGICO de la persona que intenta
suicidarse:

  • Personas a las que les cuesta pedir ayuda

No buscan ayuda porque creen que nada les va a
ayudar, porque no desean contarle a nadie que tienen problemas, porque piensan
que buscar ayuda es un signo de debilidad, o simplemente no saben dónde pueden buscarla…

El suicidio aparece ante la desesperanza. La persona
siempre tiene más opciones… pero no las ve o nadie se las muestra…

  • Personas que presentan trastornos mentales

No siempre el suicidio se relaciona con “enfermedad
mental”, pero un 90% de los intentos de suicidio tienen como base un trastorno
de enfermedad mental o una enfermedad incurable.

Entre los trastornos mentales que más riesgo
presentan destacan el trastorno bipolar, la depresión y los trastornos
psicóticos (esquizofrenia).

Enfermedades como la depresión son especialistas en la creación de estados emocionales negativos, que facilitan la ejecución de
conductas suicidas.

El foco atencional se centra en el lado negativo de la vida, los pensamientos giran en torno a esa negatividad. Darte cuenta de esta parcialidad a la hora de pensar, y ver las cosas con perspectiva te ayudará a salir de la “hipnosis” a la que te somete la depresión en la que quieres escapar de todo, de todos, hasta de ti mismo…

SEÑALES DE ALERTA

  • Ha tenido intentos de suicidio fallidos.
  • Existe historia familiar de suicidio.
  • Está viviendo un
    momento de estrés añadido: problemas económicos graves, separaciones
    complicadas, enfermedad grave…
  • Personas con depresión o con un problema de alcohol o drogas.
  • Personas que sufren una enfermedad o dolores crónicos.
  • Personas que han
    vivido guerras o sufrido actos violentos, traumas, abusos o discriminación.
  • Quien no cuenta con el apoyo familiar o social adecuado.
  • Presenta síntomas como:
    • Tristeza continua sin explicación. Sensación de estar siempre a punto de llorar, pero no termina de expresar su tristeza con el llanto.
    • Sentimientos muy fuertes de culpa o vergüenza.
    • Realiza comentarios como: ”Nadie me echará de menos cuando no esté” …
    • Autoestima muy baja. Percepción muy negativa de sí mismo, de sus capacidades, de sus potencialidades…
    • Aislamiento social y familiar. La persona prefiere estar sola.
    • Le resulta imposible o muy difícil llevar a cabo actividades cotidianas y suele presentar alteraciones en el ciclo del sueño.

Sin embargo, como he dicho antes, ante estas situaciones, muchas personas deciden seguir adelante… en ellas se ha visto como crucial que han decidido apoyarse en diferentes FACTORES DE PROTECCIÓN.

Son los que disminuyen la probabilidad de que se
lleve a cabo el suicidio a pesar de presentar muchos de los factores de riesgo.

Dentro de estos factores de protección se encuentran:

  • Tener hijos.
  • Tener un apoyo socio-familiar de calidad.
  • Presentar habilidades en las relaciones sociales y en la solución de problemas.
  • Presentar una autoestima adecuada y confianza en uno mismo.

¡Estos factores de protección pueden lograrse!

Por eso es tan importante PEDIR AYUDA A TIEMPO.

¿Cómo puedes ayudar tú a una persona que presente este problema?

El suicidio se da como resultado de un acto impulsivo, repentino o bien como resultado de una cuidadosa planificación.

La mayoría de las personas que piensan en suicidarse
realmente no quiere morir, lo que desean es liberarse del sufrimiento.

  • COMUNICACIÓN: Ten una predisposición especial no a hablar, sino a escuchar, sin juzgar ni lo que te diga ni lo que haga. La persona que está pensando en el suicidio necesita ser escuchada, necesita transmitir sus emociones y necesita escuchar que la entiendes y que es normal pensar como piensa en el momento que está viviendo.
    Pero es eso… un momento en toda una larga vida. Caminar en ese momento, buscar un aprendizaje de ese momento, para seguir caminando viendo la vida de otro modo. Quédate con esto: Hablar sobre el suicidio está bien. Ayuda a la persona a liberarse, al sentirse comprendida reduce su ansiedad.

  • POR FAVOR… NUNCA DESAFÍES A UNA PERSONA QUE ESTÁ CONTEMPLANDO LA POSIBILIDAD DE SUICIDARSE. Si retas a una persona, ante la rabia que te genera el oírlo, a que lo haga… le estás dando una razón más para hacerlo. Estas personas necesitan tu apoyo, no tu rabia.

  • BUSCAR AYUDA PROFESIONAL: Psicólogos y Psiquiatras pueden ofrecer apoyo a la persona con tendencias suicidas a la hora de buscar opciones para afrontar sus problemas.

  • TELÉFONOS DE AYUDA: Te quiero dejar este número de teléfono, es el conocido como TELÉFONO DE
    LA ESPERANZA, funciona en España. Si crees que puede ayudarte, no lo dudes, llama: 717.003.717

“La vida tiene dos caras, la buena y la mala. Negar
una de ellas tan solo provocará que nos golpee con más fuerza”

Anónimo

Artículos Hábitos Saludables, Artículos Infancia

INFANCIAS ROBADAS… POR LOS VIDEOJUEGOS

Por Ángela Peco Psicología.

Una videoconsola es “un buen regalo para la Comunión” … Seguro que ha sido el regalo de Comunión de muchos niños de entre 9 y 11 años… Un regalo peligroso que, de no utilizarse de la manera adecuada, puede ocasionar grandes descontroles conductuales… y más…

Hace pocos días la Organización Mundial de la Salud ha reconocido la Adicción a los Videojuegos como Trastorno Mental

Se trata de una adicción no tóxica, encuadrada dentro de las adicciones de comportamiento.

Para las personas que la padecen (muchas de ellas… NIÑOS), el hecho de no poder jugar conlleva estrés, un grado muy elevado de ansiedad, trastornos de sueño e incluso trastornos de alimentación.

Es bueno que sepas que entre el 3 y el 10% de los jugadores a videojuegos se convierten en adictos a ellos…

Cada vez son más pequeños los niños que se adentran en la “cultura del gaming”, conectándose a través de la red para llevar a cabo juegos de rol, competiciones on line…  Estos juegos, provocan una dependencia tan intensa que, niños y adolescentes, se pasan más horas jugando que durmiendo…, que no descansan ni para comer, o que empiezan a sufrir delirios como escuchar tonos del videojuego mientras está apagado…

 

El gancho… Las misiones

El hecho de tener que ir consiguiendo misiones, hace que el jugador siempre tenga un motivo para seguir jugando… cuantas más misiones alcances, más exclusivo te conviertes.

El alcanzar ciertos niveles hace que se ganen el reconocimiento social de los demás jugadores, de los colegas, y el propio juego también te lo reconoce…

Pero llegar hasta ahí, requiere muchas horas de vida no vivida.

Actualmente, estos juegos no son como los que había hace 20 años… que jugabas, te pasabas alguna pantalla y si se acababa el juego empezabas otra vez y lo dejabas por aburrimiento. Ahora existen las actualizaciones… que los creadores de videojuegos sacan para que cuando ya lo dominas puedas seguir jugando, para lograr nuevos retos. Así el juego no acaba nunca…

 

SEÑALES QUE HAN DE PONERTE ALERTA con tu hijo. Observa y comprueba…

  • Si juega a videojuegos más de cuatro horas al día seguidas sin parar…
  • Si ha de elegir entre varias actividades de ocio, los videojuegos son siempre lo primero.
  • Si está jugando, no atiende cuando hablas con él o lo llamas.
  • Prefiere jugar a los videojuegos antes que quedar con sus amigos.
  • No hace los deberes ni sus obligaciones de casa y está bajando su rendimiento en el colegio… y lo peor retrasa su aprendizaje de competencias y habilidades propias de su edad.
  • Si le quitas o le paras la partida, o se acotan horas para jugar se muestra irritable y agresivo: golpea puertas, paredes, insulta, agrede a sus padres…
  • Presenta cambios muy bruscos de humor, no se relaciona con la familia, y siempre prefiere estar solo.
  • Ha gastado todos sus ahorros en juegos o accesorios para jugar.
  • Ha dejado de comer con todos o come mientras juega, presentando trastornos de la alimentación como consecuencia.
  • Muestra signos de tensión en el rostro, especialmente en las mandíbulas mientras juega.
  • Se queja de dolores óseos, problemas de circulación en la espalda, las manos, los muslos…

Concretando un poco más… La adicción a los videojuegos, como todas las adicciones presentan estos ingredientes:

  • FOCALIZACIÓN: Los videojuegos son el núcleo central de la vida del niño.
  • MODIFICIACIÓN DEL ESTADO DE ÁNIMO: Sensación de euforia mientras juega, y apatía cuando no lo hace.
  • TOLERANCIA: Cada vez necesita jugar más para sentirse mejor.
  • ABSTINENCIA: Cuando no es posible jugar o se limita el tiempo de juego.
  • CONFLICTOS: Con familiares, amigos… deterioro a nivel social, escolar, familiar…

 

¿Os suenan nombres como… WOW, LOL o FORNITE…? Son juegos a los que pueden comenzar a jugar hasta niños con 7 años… y que son catalogados como “altamente adictivos”. ¡Los niños entre 6 y 7 años no saben diferenciar aún realidad y ficción de forma clara…!

La obsesión con este tipo de juegos, puede generar consecuencias serias tanto en la salud del niño como en su vida en general: familiar, escolar, social… por eso te recomiendo que pruebes a llevar a cabo buenas prácticas que eviten que tengas que utilizar la figura del psicólogo para atajar un problema que pueda convertirse en algo realmente grave para tu hijo…

  • NO LE PERMITAS COMPRAR MÁS VIDEOJUEGOS NI LE FACILITES FORMAS DE ACCEDER A ELLOS. Seguro que el aburrimiento será tu aliado, y cuando se canse de jugar a los que tiene y su estado de agitación, provocado por la consecución incesante de recompensas, vaya bajando, entonces la frustración lo hará aburrirse y cederá. (Tu firmeza aquí, pase lo que pase…)

 

  • ANÍMALO A QUE OCUPE SU TIEMPO LIBRE CON OTRAS ACTIVIDADES. Romper el ciclo del juego con otro tipo de estímulos lo hará salir del círculo vicioso en que se encuentra.

 

  • LIMÍTALE EL TIEMPO DE JUEGO… si ves muy complicado que corte con los videojuegos de forma radical porque se pone muy agresivo. Lleva a cabo con él la elaboración de un horario donde se reparta el tiempo para jugar de forma equilibrada. Nunca permitas que se mantenga jugando a los videojuegos más de una hora seguida (tampoco en vacaciones).

 

  • UTILIZA EL USO DEL VIDEOJUEGO COMO RECOMPENSA por realizar de forma adecuada la tarea, por haber estudiado… Siempre anteponiendo una actividad al uso de los videojuegos.

 

  • PROCURA CONTROLAR EL CONTENIDO DE LOS JUEGOS, intentando cambiar los juegos violentos por otros más educativos.

 

  • SIÉNTATE Y ESCÚCHALO… muchas veces esta conducta lleva detrás muchas más cosas… Normalmente, los chicos que presentan estos problemas presentan características tales como:
    • Personalidades con tendencia a la dependencia…
    • Conviven dentro de situaciones familiares complicadas (problemas de comunicación, separaciones, exceso de trabajo por parte de los padres, poca supervisión del niño…)
    • Problemas en el colegio y a nivel social (víctimas de bulling, soledad…)

En muchas ocasiones los videojuegos son una forma de evadirse de lo que ocurre a su alrededor o de no aceptar la realidad, en ellos ocultan y descargan los sentimientos que les hacen sentir incómodos… para no afrontarlos.

Por lo serio que es todo esto para la vida de los niños… evita dejar que tu hijo se quede solo con la Tablet o el videojuego… Supervísalo SIEMPRE… para evitar los inconvenientes de los que vengo hablándote en todo este artículo.

 

“El secreto, querida Alicia, es rodearse de personas que te hagan sonreír el corazón. Es entonces, y sólo entonces que estarás en El País de las Maravillas”

(Extracto de “Alicia en el País de las Maravillas”)

Artículos Hábitos Saludables

AFRONTAR EL DIAGNÓSTICO DE CÁNCER…

Por Ángela Peco Psicología.

Escuchar la palabra CÁNCER… nos revuelve el estómago, nos nubla la mente, y somete a la persona a la que se lo diagnostican y a su entorno, a una situación de indefensión y vulnerabilidad como pocas otras cosas lo hacen…

Según la Organización Mundial de la Salud, vivir con cáncer es más común de lo que nos gustaría, ya que la mitad de todos los hombres y un tercio de las mujeres tendrán un diagnóstico de cáncer en su vida.

Desgraciadamente, el número de casos aumenta cada año… pero afortunadamente, también cada vez más personas con diagnóstico de cáncer sobreviven.

Escuchar este tipo de datos… así de forma general, nos aterra… porque “estamos todos dentro del saco”. Sin embargo, cuando ese diagnóstico es más directo y te afecta a ti directamente o a alguien muy cercano, el miedo y el shock nos paraliza. En nuestra mente aparecen tres palabras: Miedo, sufrimiento, muerte…

Aunque no lo parezca… todos estamos preparados para afrontar las mayores dificultades. Seguro que alguna vez has podido comprobarlo en tu vida.

Después del diagnóstico…

… Quizá optar por buscar una segunda opinión sea buena idea… para tener una certeza absoluta.

Si se confirma… sería bueno, a la hora de elaborar mentalmente lo que le sucede a la persona (sin conjeturas y sin quitar ni poner ningún hecho que nuestra mente pueda utilizar para rellenar vacíos de información y engañarnos), que recopilásemos toda la información posible en relación a: tipo de cáncer, alternativas de tratamiento y pronóstico.

Es muy importante también que la persona diagnosticada se ponga en manos de un experto en nutrición, ya que variar su dieta y adecuarla es clave en este momento.

¿Qué pautas psicológicas puedes seguir ante una situación así?

  • PERMÍTETE EXPRESAR LO QUE SIENTES, SEA LO QUE SEA: Todas las emociones que te surjan en este momento, tienen que salir. Encarcelarlas en tu interior, no harán más que complicarte más la vida.

Enfado, rabia, frustración, tristeza… sí, son emociones negativas. Por eso no puedes quedarte con ellas dentro.

Sácalas de la forma que mejor te haga sentir… busca la manera: llorando, gritando, meditando, cantando… a solas o en compañía, como sea, pero ponles nombre y sácalas fuera.

  • QUE LAS EMOCIONES NO TE AHOGUEN: Igual que antes te he recomendado “crear un espacio” para expresar tus emociones. Ahora te pido que limites ese espacio de manera temporal.

Mantener a todas horas nuestra mente en foco con las emociones, nos puede llegar a sobrepasar. Has de saber parar, y limitar ese momento de emotividad.

Has de ocuparte de tu descanso, de tu alimentación, de mantener tus relaciones sociales…  No dejes que la emotividad negativa inunde tu vida.

Tú eres quien ha de controlarlas, no al revés.

  • UTILIZAR INTERNET PARA INFORMARTE NO ES BUENA IDEA…: Son palabras médicas nuevas, desconocidas, que a veces no sabemos ni qué pueden significar… Y ante eso solemos tener como solución ponernos a buscar en Internet… muchas veces alarmándonos más de lo que debemos, asustándonos aún más…

Pregunta todas tus dudas al equipo médico que lleve tu caso. Anota todas las dudas que tengas y pregunta.

  • CONTINUA CON TUS ACTIVIDADES DIARIAS. Aunque la situación a la que te enfrentas parece que te ha metido en un agujero fuera del tiempo… no permitas que el cáncer sea el centro de tu vida. Mantente presente en cada una de las pequeñas cosas que hagas… desde desayunar a pasear al sol, sintiendo todas y cada una de las sensaciones placenteras que te inunden. Si la mente te juega la mala pasada de irse a lo negativo a un futuro incierto… ¡tráela de nuevo aquí y ahora! Es lo único verdadero… lo demás son sólo proyecciones irreales.
  • MEJOR EN COMPAÑÍA… Acompañar sin forzar. Es muy positivo que la persona que sufre cáncer se sienta acompañada, pero no abrumada por la compañía. A veces incluso nutre el estar en silencio con alguien. Si tu caso es que eres familiar de una persona que ha sido diagnosticada de cáncer, y no sabes que decirle… no digas nada, sólo acompaña. Los pacientes con cáncer que reciben apoyo por parte de su círculo más cercano afrontan la enfermedad con menos dificultad.
  • PROTÉGETE EMOCIONALMENTE HABLANDO. Aléjate de personas complicadas, de situaciones que te generen conflicto… Y provéete de apoyo, de personas que te aporten paz, cariño y que te sostengan ante tus cambios de ánimo.

Si eres familiar, amigo… también estarás pasando por un momento de shock, de no saber muy bien cómo actuar frente a la persona que ha sido diagnosticada…

  • Escúchala, no hables si no tienes nada que decir… a veces sólo escuchar mirando a los ojos, sintiendo sus palabras y ofreciendo tu apoyo, puede ser la mejor terapia.
  • Si te habla de la enfermedad… no cambies de tema. Respeta su necesidad de desahogo.
  • Siempre con sinceridad. Si no te “sale” estar positivo, pues no te sale… no fuerces nada. El falso optimismo puede hacer que la persona se sienta con la presión de tener que negar lo que siente, de no poder expresarlo, incluso de sentir culpabilidad por no sentirse como “debería sentirse” …
  • No hagas todo por la persona… la sobreprotección incapacita siempre, merma autoestima, ahoga…
  • Intenta utilizar el sentido del humor… pero sin pasarte. La risa y el sentido del humor son una herramienta muy poderosa, pero cuando es bien utilizada. Deja que sea la persona la que tome la iniciativa… el ritmo de este baile no lo vas a marcar tú, lo marca la persona que padece esta enfermedad.
  • Refuerza los esfuerzos por avanzar y salir adelante que lleve a cabo la persona: Si tiene buen aspecto, si tiene iniciativa para llevar a cabo alguna actividad, si mantiene un buen ánimo y una actitud proactiva…
  • Anímala a realizar alguna actividad, siempre que se sienta preparada para llevarla a cabo. Buscar ocupaciones que mantengan la mente centrada en algo que no sea la enfermedad.
  • Respeta su privacidad… Es la persona que padece la enfermedad quien decide a quién se lo dice y de qué manera. Cuando la persona decida contar lo que le sucede lo hará. Primero tiene que asimilarlo y estar preparada para hablar con el resto de lo que le sucede.

 

El MANTENER UNA ACTITUD POSITIVA aparte de ser bueno para todo en la vida, es clave para el manejo de la enfermedad. Ciencias como la PSICONEUROINMUNOLOGÍA así lo afirman. Existen relaciones biológicas entre el sistema inmune (el que nos defiende de las enfermedades), el sistema nervioso, el endocrino y la conducta. Nada se pierde por comprobarlo.

 

«A veces en las consultas atendemos a pacientes mirando al monitor y olvidándonos de lo necesario que es mirarles a los ojos para que se sientan personas»

Anabel Heiniger

Hematóloga especialista en leucemia infantil en Málaga

Artículos Relaciones Personales

ÉPOCA DE ENFADOS… CALIENTA EL SOL…

Por Ángela Peco Psicología.

¡Por fin vacaciones!

Llega el verano, el solecito, el calor… y las ¡vacaciones!

Vivimos de tal manera, que el trabajo, las tecnologías y otras ocupaciones, hacen que nos olvidemos de algo importante… Nuestra familia.

Por eso… ¿Qué hacemos en vacaciones? Pues… sobre todo aprovechar para estar más tiempo con la familia. Al menos, seguro que más tiempo del que solemos pasar a lo largo del año.

Y ya sabes… “el roce hace el cariño”, …pero cuanto más tiempo pasamos juntos más probabilidades hay de que surjan problemas, rencores, y asuntos que solucionar…

Y como tenemos falta de costumbre… pues, eso hace que, muchas veces, en vacaciones… caigamos de nuestra idílica nube de algodón… y nos encontremos de bruces con la temida CONVIVENCIA y los conflictos que genera (y que, con el estrés, las prisas, y los «tengo que hacer…» no habíamos abordado a lo largo de todo el largo año).

El verano y sus vacaciones, sin duda, nos ofrece una oportunidad para que aprendamos a convivir en familia. Pero para eso… tenemos que darnos la ORDEN de… ¡RELAJARSE!…

Si te relajas, si no estás tan pendiente de lo que el otro hace mal, o lo que te molesta de los demás… Podrás conseguir muchas cosas buenas: Los vínculos de apego con tus hijos serán más sanos, y tendrán una autoestima de hierro… La relación con tu pareja será más reconfortante y rica… Existirán más momentos alegres y de colaboración… AL FINAL… ESO ES LO MÁS IMPORTANTE DE LAS VACACIONES.

Mantener una buena relación tanto con los hermanos como con los padres, fortalece los vínculos afectivos y mejora la autoestima de cada uno de los miembros de la familia. Aquí te dejo algunas pautas para mejorar tu convivencia familiar… ¡Toma nota de cara a las vacaciones!

PAUTAS PARA MEJORAR LA CONVIVENCIA FAMILIAR EN VERANO

  • ¡PLANIFICA!… SIN EXCESOS: Buscar actividades comunes (ver una película, escuchar música, dar un paseo, bailar, jugar…) que compartir (sin abusar de ellas) y respetar espacios a la vez. Aportar cada uno alguna idea (también los niños) y entre todos consensuar lo que podéis hacer. Pero… no se trata de planificar un sinfín de actividades que os dejen exhaustos, y sin tiempo para descansar realmente… DEJA EL EXCESO DE AGENDA… bastante ha sido todo el año…
  • REPARTIR LAS RESPONSABILIDADES: A veces esto resulta tan obvio, que se nos olvida… Es básico que para que TODOS los miembros de la familia dispongan de tiempo libre y de descanso, TODOS han de asumir responsabilidades. Es la única forma de que no sólo uno se agote, y de que no sólo unos pocos disfruten…

Los niños también entran dentro de este reparto de tareas, siempre de acuerdo a su edad y sus capacidades, además es una parte importante para ellos, ya que sienten que también aportan y enriquecen su autoestima y sentimiento de pertenencia al “clan”.

No te olvides de una cosa: ¡Las responsabilidades no conllevan el ganar un premio! No se hacen para conseguir algo… se hacen con naturalidad, y se enfocan de esa manera… Quizá pueda ayudar el hecho de que se conviertan en algo positivo, divertido… Que no se vean como una carga… Tu ejemplo aquí también es clave para ellos.

  • HABLAR… SOBRE TODO, HABLAR: Comunicarnos, expresarnos… Si los problemas no se hablan, si no solucionamos los malos entendidos… pues ¡ahí se quedan!, no se esfuman… se quedan ahí, esperando… y haciéndose más grandes… Quizá por esa razón el verano suele ser el momento en que estallan… porque muchos conflictos no resueltos nos están esperando con el bañador puesto…

Puede que “notes” o sientas que tu hijo, o tu pareja tengan un problema… si no lo cuenta por pudor, por indefensión, por lo que sea… anímales a que lo hagan. Con paciencia. Si muestras interés a prueba de negación seguro que finalmente lo comparten contigo. Buscar soluciones entre todos es la mejor forma de “hacer familia”.

¡Pero esto no quiere decir que te pases al otro extremo! Es importante respetar las emociones y los tiempos de cada uno…

Es decir… “Ni Juan, ni Juanillo…” El EQUILIBRIO del que siempre os hablo.

  • RESPETAR LA INTIMIDAD: Todos tenemos días o momentos en los que necesitamos estar solos con nosotros mismos. Quizá este sea uno de los puntos más calientes. Es decir, de los que más conflictos genera. Cada uno hemos de tener nuestro espacio de privacidad, y lugar para tener nuestra propia manera de hacer las cosas… Y esto me enlaza con otro punto clave… la MEZCLA DE ROLES… pon tus alertas y si te pillas dentro de un conflicto generado por este punto, ¡para!… y busca esta explicación que te añado a continuación…

En verano, por proximidad, por espacio y por tiempo… “todos nos metemos en los roles de todos” … y eso nos molesta.

Algunos ejemplos:

 “Si siempre soy yo la que fríe los pimientos, y hoy los estás friendo tú… me pongo de los nervios, porque estás salpicando la cocina, se te están quemando, les has puesto poca sal… y no hay nadie que fría los pimientos mejor que yo”.

Y pasa lo mismo con otros hechos “sin importancia” …

“Si siempre soy yo quien conduce…”

“Si siempre soy yo quien hace las cuentas con el niño… y hoy decides hacerlo tu…”

Así es que por favor, PACIENCIA y TOLERANCIA… Respeta que cada uno tenemos formas diferentes de hacer las cosas… y que en vacaciones es necesario que flexibilicemos nuestros roles.

  • PRACTICA EL “PEDIR PERDÓN”: Uff… como nos cuesta a todos pedir perdón… Pero es algo IMPRESCINDIBLE para mantener relaciones familiares sanas. Vences tu orgullo, reconoces el error… y lo dices: “lo siento”. ¿Cómo crees que va a reaccionar la otra persona ante esto?… Pues, es muy probable que con COMPRENSIÓN. Por un lado, tú, “te quitas un peso de encima”, por el otro lado, el otro… mejora su empatía porque se pone en tu lugar y te comprende. De lo contrario… las dos partes se reafirman en el ego, y “el Ego… responde siempre al Ego del otro…”.
  • CELEBRAR JUNTOS LOS ÉXITOS DE LOS OTROS: Cuando un miembro de tu familia consigue un logro, es un éxito familiar. No han de ser grandes cosas… quizá es celebrar la caída de un diente de tu hijo, o celebrar que ha aprobado todo, o celebrar que hemos acabado de pagar el coche… Tampoco es necesario preparar una gran fiesta, con mesas dulces y sesiones de fotos… quizá es sólo preparar una comida especial, sorprender con un detalle… Son momentos de recarga, de unión, de CREAR BUENOS RECUERDOS juntos.
  • COMER JUNTOS SIN TELE, SIN MÓVIL…: Parece mentira que algo tan primario como es comer… nos una… Pues sí, así es.

Cuando nos reunimos en torno a una mesa, para comer, nos une. Se fortalecen nuestros lazos familiares y ayuda a que se refuerce el vínculo con los más jóvenes. Ayuda a nuestros hijos porque su cerebro necesita mantener conversaciones de forma regular con sus padres, eso les ayuda a entender sus necesidades y las expectativas que ellos tienen.

  • PASE LO QUE PASE… SIEMPRE RESPETO. Sobre todo, a tus mayores, por favor… hacia todos, pero en especial a ellos. El respeto se enseña con EJEMPLO, las teorías, son eso… Si tú hablas de respeto, pero se lo faltas continuamente a tu pareja, a tus padres mayores… tus hijos aprenden por imitación. Así es que NI LA EJERZAS, NI LA PERMITAS (la falta de respeto). Muy importante.

Intenta no juzgar, cada uno es responsable de aquello que hace o deja de hacer, de lo que tolera y lo que decide. No tienes que estar de acuerdo con todos los miembros de tu familia. El desacuerdo también enriquece si se afronta desde el respeto.

  • DISCUSIONES ZERO. Hablar no es discutir. Cuando hablas y dialogas, te sientes bien, después. Cuando discutes no. Nadie se siente bien después de una discusión… y los primeros que no comprenden lo que pasa… los más pequeños. Recuerda que, en vacaciones, ellos también están más presentes en el núcleo familiar… se “empapan” de todo… y les afecta mucho, todo.

Si detectas que estás a punto de ¡BOOM!… tómate tiempo para relajarte… y ya, después en calma y con sensatez, y sin estruendos… afrontas el problema.

  • MUESTRA TU CARIÑO. Expresa tu afecto, tu ternura, tu gratitud, tu amor… de la manera que quieras… pero en bonito por favor… no caigas en eso de “yo es que no soy de besos… no soy de hablar… no soy de…”. Son excusas para no salir de tu zona de comodidad… Todos somos de AMOR. Todos reaccionamos bien ante él. ¡Arriesga! ¡Y… demuestra!

Estos son los pilares clave para una buena convivencia, sabiendo que ninguna familia es igual a otra, que cada una tiene sus propios problemas, sus propias dinámicas… A veces bajo un mismo techo se unen personalidades muy fuertes y las circunstancias pueden ser complicadas…

Sea como sea… no dejes que el caos se imponga al respeto y la tolerancia. Las personas son quienes forman a las familias. De las personas que la forman depende que la familia sea sana o no lo sea.

Realmente, si te paras a pensar sobre todo lo que llevas leído hasta ahora… es HACER VALER LA CALIDAD (la calidez…), FRENTE A LA CANTIDAD. Aprovechar las vacaciones para crear relaciones familiares de calidad.

 

“La familia es la cosa más importante del mundo”.

Princesa Diana

Artículos Hábitos Saludables

MI ENEMIGA… LA COMIDA…

Por Ángela Peco Psicología.

  • Insatisfacción con la imagen corporal y consigo mismas.
  • Miedo a no ser aceptada/o (miedo al rechazo).
  • Rechazo a su cuerpo.
  • Perfeccionismo exagerado.
  • Pensamientos repetitivos sobre la comida, el peso o la imagen…
  • Evitar situaciones donde pueden sentirse observadas o donde han de mostrar su cuerpo (ir a una piscina pública por ejemplo…), así como momentos de intimidad física (vestuarios públicos…)
  • Mienten a su entorno más cercano, a su familia, pareja… para que no controlen lo (poco o nada) que comen…
  • Se comparan continuamente con la apariencia sus modelos…
  • Sentimiento de culpa tras comer.
  • …AUTOESTIMA MUY BAJA…

Estas son algunas de las características que comparten las personas (normalmente mujeres, chicas, a partir de los 12 años), que sufren algún Trastorno de la Conducta Alimentaria, todos ellos (ahora los iremos viendo), comparten además una de las fobias más peligrosas que existen tanto a nivel mental como físico: el MIEDO A ENGORDAR.

Como en la mayoría de trastornos psicológicos que os comento semanalmente… existe el efecto CÍRCULO VICIOSO… En este caso es:

La persona come cantidades o tipos de alimentos que considera que son excesivos… Eso la lleva a realizar o mantener una dieta muy estricta… Lo que aumenta su preocupación por el peso, la silueta, la imagen corporal… Todo esto va acompañado de una autoestima que baja cada vez más al no llegar a la perfección autoexigida… Para alcanzar esos objetivos, comienzan las conductas compensatorias: ejercicio extremo, vómito autoinducido, laxantes… Y después se vuelve a cerrar el círculo con una nueva sobreingesta…

Las personas que caminan dentro de ese círculo, viven cada una de sus comidas diarias como un “recuento de calorías” acompañado de un sentimiento de culpa que hace complicado seguir comiendo y que convierte a la “comida” en un terrible enemigo…

Para EVITAR esas sensaciones tan dolorosas, las personas intentan por todos los medios no afrontar e incluso NEGAR las sensaciones fisiológicas que origina el hambre.

Su miedo a subir de peso, hace que vivan dentro de una obsesión.

  • Su obsesión: No engordar.
  • Su compulsión: Pesarse continuamente (antes de comer, antes de cenar, cuando acaban de hacer deporte…) cada gramo que pierden es un premio que refuerza su esfuerzo… pero si no han “perdido” lo que consideran suficiente… aparece la frustración, aparece la ira… y como consecuencia, conductas compensatorias más estrictas aún.

Las consecuencias afectan a todos los ámbitos en que se desenvuelve la persona, haciendo que su vida quede alterada a todos los niveles:

  • A nivel fisiológico, al comienzo de esta enfermedad, suelen darse: Estreñimiento, tensión baja, sensación de frío, cabello debilitado, piel seca y deshidratada, uñas quebradizas… Si el trastorno persiste, puede generar un retraso en el desarrollo fisiológico, e incluso la inanición puede llevar a la muerte de la persona.
  • A nivel social: Su implicación en actividades de ocio, con sus amigos, su rendimiento en los estudios, su actitud en el trabajo… todo va a estar determinado y relacionado con su sensación de control y en muchos casos acaban aislándose, perdiendo el interés por cosas que antes les gustaban, o por el contrario… realizando estas tareas de manera excesiva o estricta.
  • A nivel emocional: El estado de ánimo también se ve alterado. Se convierten en personas deprimidas, irritables, irascibles y con un alto nivel de ansiedad y con pensamientos alterados y dicotómicos del tipo “todo o nada”.

Pero estos apuntes son muy generales… Os voy a intentar dar pinceladas algo más concretas sobre cada uno de los trastornos más conocidos que genera este miedo a engordar:

ANOREXIA NERVIOSA

Miedo irracional a engordar que lleva como consecuencia aparejada, la privación de la comida.

Personas que, con peso normal e inferior a la media, en la mayoría de los casos, comen como si estuvieran a dieta para mantener su peso a niveles muy bajos, ya que tienen un miedo intenso a engordar.

Personas que tienen alterada su percepción del peso y de su silueta corporal, negando de forma rotunda que sean personas delgadas o que su vida pueda correr peligro.

Podemos distinguir dos tipos de Anorexia Nerviosa:

  • Purgativa: En la que destacan los “atracones” (comer insaciablemente, sin poder parar, sin poder controlar lo que comen o la cantidad) y después, acto seguido, provocarse el vómito, tomar diuréticos, laxantes, enemas…
  • Restrictiva: Reducir la cantidad de los alimentos que se toman y realizar ejercicio en exceso con el fin de reducir el peso.

BULIMIA NERVIOSA

Muy similar a la Anorexia Nerviosa Purgativa, ya que consiste también en “atracones” seguidos de conductas purgativas, con la diferencia de que… quien sufre Bulimia suele mantener su peso y sentir mucha vergüenza de sí misma por perder el control en su forma de comer.

TRASTORNO POR ATRACÓN

 En este caso, existen también los “atracones” pero después no se da ninguna conducta inadecuada compensatoria para los mismos. Es decir, después no hay ni uso de laxantes, ni diuréticos, ni ejercicio extremo, ni vómito autoinducido…

Los atracones se llevan a cabo cuando la persona se encuentra sola, ya que siente una gran vergüenza al hacerlo, al comen sin sensación de hambre y de forma muy rápida.

Pero como siempre os digo, no quiero que os alarméis…

Quizá no todos conozcamos a personas en nuestro entorno cercano que hayan sufrido estos trastornos tan dañinos, pero casi seguro que sí, todos conocemos a personas (casi siempre mujeres…) que parece que “siempre se encuentran a dieta”, que controlan mucho lo que comen, no al punto de sufrir un trastorno alimenticio, pero sí que pueden encontrarse en ese umbral peligroso que puede llegar a cruzarse en momentos de mayor vulnerabilidad…

Si crees que puedes encontrarte en ese límite peligroso…

Pide ayuda, “no tienes que poder con todo”, eso no te hace más débil.

Un profesional de la psicología te ayudará a ver las distorsiones cognitivas que te mantienen en continua obsesión con el peso o la talla.

Un nutricionista te ayudará a llevar a cabo una alimentación sana y a ver la comida como el motor que necesitas para funcionar óptimamente.

Finalmente… no quiero que nadie se quede con la idea de que estos trastornos, sólo se dan por un problema que las personas que los presentan tienen con su imagen… Si fuese sólo cuestión de imagen, estas personas en el momento que viesen que ya han adelgazado, pararían…

Es mucho más…, es la necesidad de perfección, es el miedo a recaer, es la distorsión en su percepción…

En pleno siglo XXI los trastornos de la alimentación siguen siendo un reto para nuestra sociedad, una sociedad que cada vez se encuentra más enferma de sí misma… de sus estereotipos, y de sus demandas. Una sociedad donde la fascinación y el culto al cuerpo ideal refuerzan problemas como este del que estamos hablando.

Superar este tipo de trastornos dentro de una sociedad como la nuestra, es de titanes, pero muchas personas lo logran. Logran restaurar la normalidad en sus vidas. La clave es el APOYO, y la PERSISTENCIA. (Son trastornos con los que se ha de convivir toda la vida, como ocurre con la mayoría de adicciones, ya que podríamos hablar de la adicción a adelgazar…).

Son personas que no solo han de luchar contra su miedo a comer, su miedo a engordar… también han de abordar a lo que mantiene todo eso: Hipersensibilidad a la crítica, excesiva dependencia, miedo al abandono…

“Vivimos en una sociedad donde la boda importa más que el amor o el físico más que el intelecto. Vivimos en una cultura donde el envase es más importante que el contenido”

                                                                             Eduardo Galeano

Artículos Ansiedad

CUANDO TE LO PIENSAS… ¡DEMASIADO!

Por Ángela Peco Psicología.

​Sí… es cierto
que ser impulsivo puede traerte problemas a la hora de tomar una decisión
adecuada.

Sin embargo, algunas personas, debido a que
reflexionan demasiado… pueden llegar a NO ACTUAR…

elegir

Tan malo es lo uno como lo otro.

Siempre los extremos haciendo de las suyas.

Ya os he comentado en algún otro post anterior, la
importancia que tiene que seamos ágiles a la hora de decidir en nuestro día a
día.

Decidimos continuamente, pero a veces nos
encontramos en una situación donde hacerlo es fuente de gran ansiedad que no
sabemos gestionar muy adecuadamente.

Una forma muy curiosa de EVADIRNOS de la
responsabilidad de decidir… es la de ANALIZAR DE FORMA MINUCIOSA cada una de
las consecuencias negativas que tendría el hecho de equivocarnos en la decisión
a tomar… así es como en lugar de actuar… nuestro cerebro nos “engaña” una vez
más… nos hace creer que estamos haciendo algo cuando imaginamos todos los
escenarios posibles que podrían darse si tomásemos una u otra decisión… sin
embargo… así podemos pasarnos días, meses… sólo analizando, sin actuar…

En psicología a este fenómeno lo conocemos como “PARÁLISIS POR ANÁLISIS”.

Podría decirse que se da cuando en el Proceso de
Toma de Decisiones, la persona se queda “estancada” en la fase de análisis
previo del problema, sin llegar nunca a darse la fase de acción porque siempre
estamos buscando la opción “perfecta”.

Se trata de una paradoja
que aparece cuando tenemos demasiada información sobre algo.

Nos paralizamos porque nuestro cerebro se fatiga ante tantas opciones y tiende a recorrer
caminos “en círculo”.

Algunos ejemplos…

“Quieres montar una empresa, pero nunca das el paso
porque analizas cada riesgo, cada consecuencia de según qué opción elijas…
finalmente siempre tienes que analizar algo mejor antes de decidirte…”

“Quieres pedirle algo a tu pareja, pero no te
atreves y mentalmente te planteas el si se lo dices de una u otra forma,
analizando las consecuencias según tu manera de plantearle la situación, y
según la respuesta que él o ella te ofrezca…”

Esta situación de continua duda… nos lleva a la NO
ACCIÓN.

Piensas tanto las cosas… que finalmente haces que
nunca sucedan…

Esto se conoce con el nombre de COSTE OPORTUNIDAD:
Al estar dudando continuamente, y cambiando de opinión de manera constante, una
persona aborda su vida de una manera poco eficaz…

En otras palabras: nos “cuesta” más el hecho de
quedarnos parados que lo que nos hubiese “costado” haber tomando una decisión,
aunque no hubiese sido la perfecta…

Muchas personas viven continuamente en esta
situación, perdiendo grandes oportunidades y asumiendo costes importantes tanto
emocionales como económicos… todo por no dar el paso.

Cuando barajamos
demasiadas opciones
terminamos por no centrarnos en ninguna… Y esta
situación puede afectar a muchas áreas de nuestra vida: A la pareja, a los
estudios, a lo laboral…

En cualquier ámbito de nuestra vida contamos con montones de opciones a la hora de tomar
una decisión: Montones de tiendas de ropa con montones de modelos de
pantalones, montones de opciones para conocer a la persona ideal, montones de
gimnasios a los que apuntarte, montones de opciones de actividades
extraescolares a las que apuntar a los niños, montones de lugares a los que ir
de vacaciones, montones de cursos que poder hacer…

Esta situación… que podríamos decir que “nos ofrece
mayor libertad” porque tenemos la posibilidad de “elegir” lo que más nos
apetezca… sin embargo, hace que nuestro cerebro necesite movilizar más recursos
cognitivos y debilita nuestro proceso de toma de decisiones, porque no “ponemos
FOCO” en nada concreto…

Vivimos en un estado casi constante de insatisfacción, y más cuantas más
alternativas existan.

¿Pero por qué…?

Porque al tener tantas alternativas dando vueltas en
nuestra mente, en el momento de elegir, nos centramos, sobre todo, NO EN LO QUE
SÍ ELEGIMOS…, sino en… TODO LO QUE PERDEMOS por haber elegido eso… entre tantas
posibilidades.

Este proceso se acentúa cuando vivimos con:

  • Miedo a equivocarnos. Si nos diéramos cuenta de que nunca hay certeza de
    nada… ese miedo al error es lo que nos paraliza y, por tanto, lo que nos lleva
    al error.
  • Tendencia al perfeccionismo. Nada es suficientemente bueno, ni perfecto como
    para abandonar tu zona de comodidad…
  • Excusas para explicar por qué no tomas la decisión…

COMO SIEMPRE… DARTE CUENTA DE QUE ESTÁS EN LAS REDES
MENTALES ES LA CLAVE PARA AVANZAR

¿Cómo salir de ese círculo vicioso?

  • Ponte fecha de caducidad y respétala. Márcate un tiempo para tomar la
    decisión.
  • Ve paso a paso… márcate pequeñas metas
    para quitarte la sensación de vértigo. Podrás ir moviéndote despacio, pero al
    fin… ¡moviéndote! Una decisión grande siempre son muchas decisiones pequeñas.
  • El momento ideal es… ahora. Decide en base a tus principios, a tus valores…
  • Reduce el número
    de opciones que barajas, ya verás cómo te será mucho más fácil jugando al descarte.
  • Nunca vas a poder controlar todos los detalles. Busca la perfección en lo que ES. La vida es
    continuo cambio, movimiento, lo único que es seguro… es la no vida… la muerte.

“Lo perfecto es enemigo de lo bueno”

                                                                              
Voltaire.