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NIÑOS QUE MIENTEN…

Por Ángela Peco Psicología.

Cómo siempre que os hablo de niños… antes de fijarnos las metas con el niño… hay que buscar las causas de su conducta en los padres, o en sus figuras de referencia…

Sé que como padres nos cuesta mirarnos en el espejo que son los hijos… pero nos hace mucha falta, para no culparles a ellos de todo, y entenderles más.

De hecho, si no nos miramos en ese trasparente espejo… las cosas se van a ir complicando…

Normalmente un niño miente por dos causas principalmente: FRUSTRACIÓN y EXCESO DE EXIGENCIA POR PARTE DE SUS PADRES. Ten en cuenta que la mentira es una CONDUCTA DE EVITACIÓN DEL CASTIGO principalmente.

Otras veces… sólo IMITAN… ¿a quién?… pues a sus padres…

Casi todos los especialistas coinciden en que los niños comienzan a mentir sobre la edad de 7 años (antes también lo hacen pero sin intención). A partir de esta edad, ya le ponen intención, sobre todo falsean la realidad para obtener un beneficio. Aunque sinceramente, creo que la edad no tiene tanto que ver, como la necesidad que ellos experimentan de hacerlo o no…

¿Que por qué mienten?… Pues por razones muy parecidas a las que tenemos los adultos cuando mentimos:

  • Por FRUSTRACIÓN: alardear de que tienen muchas cosas con los compañeros, y sin embargo no tienen tantas…
  • Por LLAMAR LA ATENCIÓN: inventan que les duelen cosas, que tienen un problema en el colegio (quizá se siente desatendido…)
  • Porque les EXIGIMOS DEMASIADO: mienten para no defraudar a los padres… dicen que algo les encanta cuando no es verdad… lo que les genera más frustración…, o que han sacado una buena nota y no es cierto…
  • Por IMITACIÓN a los adultos… suelen engañan para obtener algún beneficio, o evitar situaciones desagradables… cuantas veces nos han visto decir cosas como… “dile que no estoy”… o “me encanta el regalo (y después a solas decir que no te gusta nada)”…
  • Porque la VERDAD LES ABURRE, y prefieren vivir en su mundo imaginario… suelen ser niños con un alto coeficiente intelectual.
  • Por MIEDO AL CASTIGO. Si han hecho algo que consideran que puede conllevar castigo… mienten para no afrontarlo.
  • Para PROTEGER o… CASTIGAR a otros…

La mejor herramienta para prevenir que un niño mienta demasiado en crear un VÍNCULO BASADO EN LA CONFIANZA: Confía en tu hijo… demuéstrale esa confianza, díselo, díselo mucho… El lenguaje crea realidad en nuestro cerebro.

También ayuda para fomentar la sinceridad que el ambiente en que el niño convive con sus padres y hermanos, o en el cole… sea libre, relajado, sin represiones ni miedos a equivocarse… que no sienta que cada vez que habla va a tener una consecuencia negativa…

¿Qué es ADECUADO HACER cuando has “pillado” a tu hijo en una mentira?

  • Hazle saber que mentir no es bueno. No le señales sólo lo que ha hecho o dicho mal… también recalca el efecto que ha tenido su mentira sobre los demás, o lo que ha podido llegar a pasar. Sobre todo ha de entender que al mentir los demás dejarán de confiar en él…
  • Dale la importancia justa. No le ancles a esa situación con etiquetas como ERES un MENTIROSO… intenta no etiquetar, ni juzgar… SI COMPRENDER por qué lo ha podido hacer… Autocrítica como adultos por favor…
  • No te pases con los castigos. Siempre procura evitarlos… ya que tu hijo quizá miente tanto para evitar más castigos… Ten en cuenta que él puede interpretar que lo castigas por haberte contado la verdad… no por haber dicho antes la mentira…
  • Trabaja con él su autoconfianza… A veces mienten porque buscan aprobación. Dale otras herramientas que no sean la mentira… Enséñale a tomar decisiones, tranquilo, defendiendo su postura sin miedo, aunque no sea la que todos comparten… que te exprese su opinión. Pregúntale siempre el POR QUÉ de lo que dice, o decide… y no te conformes con un “porque sí”, o “porque no”… ellos son capaces de explicar mucho más, si tienes paciencia para que busquen en sus cabecitas.
  • No le mientas tú, ni le hagas promesas que no vas cumplir, o le digas verdades a medias… Eres su ejemplo. A veces les mentimos cuando nos hacen preguntas embarazosas, o se ponen muy pesados… En lugar de mentirle, dile algo así como “déjame un ratito que lo piense y ahora te lo digo después”…
  • Búscale oportunidades para que sea sincero… En lugar de castigarle si no lo hace… refuérzale la valentía que ha tenido al asumir la verdad de lo que ha hecho.
  • Aunque a veces sus mentiras te hagan gracia… Nunca lo admires por mentir, ni le rías esas gracias…
  • Utiliza el juego, el teatro… para hacerle ver cómo se sentiría él en su lugar, si alguien se hubiese comportado así con él… que lo visualice.

¿CÓMO PUEDES SABER SI TU HIJO TE MIENTE…?

  • Les cuesta sostener la mirada.
  • Se comportan con inquietud, como si estuvieran incómodos.
  • Intentan cambiar de tema muy hábilmente…
  • A veces se ponen rojos, o tartamudean…
  • Se retuerce o esconde las manos.
  • Puede que gestualmente digan lo contrario de lo que dicen con palabras…
  • Les da la risa.
  • Se enfadan bastante si les dices que no les crees…

Las mentiras forman parte del desarrollo normal del niño.

No te alarmes, pero sí, ten en cuenta esas pautas que hemos visto, para que sea capaz de autorregular esta conducta y no tienda a convertirse en un problema…

¿CUÁNDO SE CONVIERTEN EN UN PROBLEMA?

Cuando mienten sin darse cuenta, cuando lo hacen sin ningún motivo, y las mentiras son frecuentes, además no lo reconocen ni aún mostrándoles la evidencia… y sobre todo cuando la mayor preocupación es la de hacerlo por agradar a los demás… o para que castiguen a otros.

Cuando los niños mantienen sus mentiras pueden llegar incluso a desarrollar algunos TRASTORNOS… tales como:

  • Trastorno en el Control de Impulsos.
  • Juego Patológico (el fin de las mentiras es continuar jugando a videojuegos por ejemplo…)
  • Cleptomanía (roba objetos de forma impulsiva aunque no los necesite)
  • Trastornos ficticios (simulan enfermedades para tener atención u otros beneficios como por ejemplo no ir al cole).
  • Mitomanía: Aparece cuando el niño intenta convencer a los demás de una realidad que inventa.

 “La mejor forma de hacer buenos a los niños es hacerlos felices”

Oscar Wilde

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PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS

  1. PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS

Por Ángela Peco Psicología.

¿Te gusta escuchar?

¿Ayudar a los demás cuando lo están pasando mal?

¿Quieres ayudar o apoyar a alguien, pero realmente no sabes muy bien cómo reaccionar?

Todos los días suceden situaciones críticas en nuestro entorno, a las personas con las que nos relacionamos, y a nosotros mismos… situaciones con las que a veces tenemos que “lidiar”:

Ejemplos, hay muchos…:

  • Vas en el tren y a una pasajera se le pasa su parada y entra en una crisis de nervios…
  • Una persona mayor se mete con un niño por el color de su piel y éste se pone a llorar porque no entiende nada…
  • Vas por la carretera y ves un accidente de tráfico, paras pero no sabes cómo actuar hasta que lleguen los médicos…
  • Una amiga acaba de sufrir un ataque de ansiedad porque su pareja acaba de marcharse de casa…
  • Tu madre ha tenido una recaída de su dura enfermedad y no sabes como acompañarla…
  • Una vecina está en shock tras la muerte súbita de su hijo…

En casos como estos, aunque tengamos iniciativa… puede que no tengamos claro si lo que estamos haciendo mejora o empeora las cosas…

En este artículo te voy a dejar unas ideas básicas sobre los PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS, que quizá en algún momento puedan serte de utilidad.

¿Qué son los PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS?

Es el apoyo psicológico que se ofrece a alguien en un “momento de crisis” por el que está atravesando.

Normalmente los Primeros Auxilios Psicológicos se utilizan ante situaciones de emergencia, y se dirigen sobre todo a personal de emergencias… pero todos podemos enfrentarnos a situaciones de emergencia en un momento dado. El saber no ocupa lugar, y cuando se trata de mejorar la vida de las personas sobre todo en momentos críticos para ellas… ¡el saber es la mejor opción!

Varios estudios han demostrado que cuando una persona que acaba de sufrir una crisis, shock, accidente… la intervención psicológica en este momento es clave para un restablecimiento posterior más adecuado.

¿QUÉ SE SUPONE QUE ES UNA “CRISIS”?

Se puede definir como un “estado temporal de trastorno o desorganización que se caracteriza por la incapacidad de la persona para abordar una situación determinada”

En una situación de “crisis”, la persona se siente incapaz e ineficaz. Carece de habilidades en ese momento para gestionar la situación.

Esa situación normalmente va a conllevar un cambio radical, (o no, pero un cambio, al fin y al cabo), en la vida de las personas…

 ALGUNAS CLAVES…

  • BUSCA UN LUGAR donde no se esté en contacto directo con la situación traumática. Un lugar tranquilo donde poder dialogar, pero donde la persona se sienta cómoda… Dos ideas a tener en cuenta en este punto: PRIVACIDAD y CONFIDENCIALIDAD.
  • ACTÚA DE FORMA EDUCADA, GENTIL… con calma y mostrando tu solidaridad. Demuestra con tu forma de actuar que te importa la persona y que eres respetuoso con ella en la situación que está atravesando.
  •  Ayuda con las NECESIDADES BÁSICAS: Maslow hablaba de la importancia de cubrir las necesidades básicas en una persona… en una situación en crisis (aunque os parezca algo banal… es fundamental), facilitarle a la persona y a los suyos agua, alimento, un sitio seguro donde dormir, un teléfono para comunicarse con sus seres queridos si es el caso…
  • LO PRIMERO ES ESCUCHAR: Sí, escuchar. No, preguntar. Escucha cómo la persona en crisis visualiza la situación, cómo te la comunica (con palabras o sin ellas…). Es básico que la persona se sienta escuchada y entendida. Eso le ayudará a reducir su nivel de ansiedad. Nunca fuerces a la persona a contarte más de lo que realmente te quiere contar…
  • Deja que la persona se exprese cómo le surja en ese momento, como quiera… NO ES UNA CONVERSACIÓN. NO ES NECESARIO QUE COMPRENDAS LO QUE DICE… SÓLO NECESITA LIBERAR… Y QUE ALGUIEN LA ESCUCHE.
  • TRANQUILIZA… PERO CON REALISMO: No utilices frases hechas del tipo… “no pasa nada”… “todo va a estar bien…”, “tienes que ser fuerte…”. Intenta sustituirlas por otras como “lamento mucho lo que te ha ocurrido”… “no sé cómo te sientes porque nunca me ha pasado algo parecido… pero si quieres puedo escucharte”…
  • La persona NO NECESITA CONSEJOS, NI SERMONES TEÓRICOS… NO TIENES QUE DIRIGIR NADA… SÓLO ACOMPAÑAR.
  • ELIMINA FUENTES DE ESTRÉS AÑADIDAS: No sometas a la persona a ningún tipo de interrogatorio… sólo pregúntale y dale solución a cosas que le puedan estar generando ansiedad en ese momento, cosas cotidianas: buscar un lugar para pasar la noche, buscar a alguien que recoja a los niños de colegio
  • INDAGA SOBRE LO QUE HA PASADO: Pero con las ideas claras… céntrate en el pasado inmediato, el presente y el futuro inmediato… lo demás en ese momento nos sobra.
  • IDENTIFICA, CON LA PERSONA, POSIBLES SOLUCIONES: Junto a la persona intenta vislumbrar soluciones que cubran sus necesidades más inmediatas, así como para las que vayan a surgir al día siguiente, por ejemplo. De esta forma la persona pone su cerebro a funcionar quitando el foco de atención únicamente del evento traumático y poniéndolo en buscar opciones.
  • APOYA A LA PERSONA EN LA REALIZACIÓN DE UNA ACCIÓN: Simplemente es apoyar a la persona a dar “un paso” en el afrontamiento de la situación que le está tocando vivir. Tu función es de soporte, sólo acompañar, a su ritmo, acompasar.
  • NORMALIZA SUS REACCIONES… No se está volviendo “loco”, ni tampoco comportándose como un energúmeno/a… La persona ha de entender que sus reacciones son normales ante una situación anormal… Su forma de actuar es normal… lo que no es normal es lo que le acaba de ocurrir.

Cuando ofrecemos apoyo, seas profesional o no, a una persona en situación de crisis, su reacción va a variar dependiendo de si se trata de una gran catástrofe o una crisis cotidiana…

En cada situación de crisis hay que tener en cuenta tanto los factores de la situación, como las fortalezas y debilidades personales de quien la está afrontando… pero además su cultura, sus creencias… el respeto a esto último es igual de importante para que la persona a la que apoyas de verdad se sienta apoyada…

 

¿CÓMO SUELEN REACCIONAR LAS PERSONAS EN CRISIS POST-TRAUMÁTICA?

Podemos hablar de 4 momentos clave:

  • SHOCK: Cuando la persona ante la situación, siente que se desvanece por dentro… Le aparece la sensación de que se “acaba el mundo”.
  • NEGACIÓN: La persona intenta negar lo que le ha sucedido… Quiere creer que es un sueño…
  • BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN: Busca de forma ansiosa una forma de responder ante la situación que está viviendo…
  • EXPRESIÓN EMOCIONAL: Aparece el momento de duelo, expresando rabia, esperanza intermitente, llanto…

El conocer los PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS es fundamental en el día, tanto como conocer las técnicas de RCP o la maniobra de Heimlich…

Somos cuerpo… pero también mente…

 

“No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo”.

Albert Camús

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LA VIDA EN PAREJA…

Por Ángela Peco Psicología.

Toda relación es un vínculo entre varias personas.

En la relación de pareja el vínculo es entre dos personas.

Vivir en pareja es muy bonito, pero a la vez complicado, muy complicado…

Generar vínculos sanos, requiere sobre todo, que las personas que los forman lo estén también… y eso no siempre es así, ya que todos en mayor o menor medida tenemos “esas heridas”… y normalmente subconscientemente, buscamos y encontramos la “horma para nuestro zapato”…

Para que los vínculos funcionen, y sean sanos… han de darse dos ingredientes básicos: AMOR y RESPETO.

En las relaciones son inevitables los conflictos y son esos dos factores son los que nos ayudan a solucionar las discrepancias, a suavizarlas y QUERER solucionarlas…

Otros dos ingredientes que también complementan la receta son: COMUNICACIÓN y CONFIANZA.

Cuando estas cuatro importantes “patas de la silla” existen en una pareja, es difícil que pueda romperse… pero si alguno de estos factores se debilita o desaparece… los esfuerzos de ambos miembros de la pareja deberían centrarse en restablecerlo, para que todo pueda seguir funcionando… bien.

La pareja no es un ente estático, al contrario, crece, evoluciona, cambia… pasa por diferentes etapas.

Te voy a escribir algunas pinceladas, como siempre digo, conocer el mapa, quizá nos ayude a ver con más claridad si nos hemos desviado del camino, o si las piedras que han aparecido, es normal que aparezcan y sólo hay que dar un salto para salvarlas…

FASE 1: ENAMORAMIENTO: Época de las famosas “mariposas en el estómago”. Deseo, pasión. Fantasía y mucha creatividad con la que sorprender a la persona de la que estamos enamorados. Es la fase más dulzona, más ciega… casi ni se perciben las cosas que nos alejan. Se evitan discusiones, se cede… ¡todo es magia!

FASE 2: CONOCIMIENTO: El enamoramiento se acaba pasando y entonces se entra en una fase de conocimiento más profundo, con un mayor grado de intimidad… y entonces descubrimos las peculiaridades del otro. Empezamos a mostrarnos como realmente somos… Con lo bueno, y lo no tanto… La idealización da paso al realismo.

FASE 3: CONVIVENCIA: Tras superar la fase anterior, suele tomarse la decisión de afrontar la vida en común, compartiendo convivencia y hogar. Curiosamente en esta etapa, la vida sexual se vuelve más pobre, y aparece la famosa rutina. El amor se expresa de forma más afectiva y en forma de apoyo. A la hora de resolver los conflictos que surgen en clave para el buen funcionamiento la NEGOCIACIÓN.

FASE 4: AUTOAFIRMACIÓN: Tras la novedad de la convivencia, aparece una etapa donde afirmarse individualmente es necesario. Existe compromiso y vínculo, pero respeto a la individualidad. Suelen aparecer “crisis personales” no resueltas… (hacer lo que siempre quise y no pude…). Aparece el reencuentro con uno mismo. Aquí es importante la COMUNICACIÓN y el RESPETO al otro. Acompañar. Comprender.

FASE 5: CRECIMIENTO: Entramos en una etapa más madura de la relación. Más estable. Ya con las bases más sólidas se plantea la decisión de ampliar la familia. Apareciendo de nuevo emociones desconocidas, nuevo entusiasmo, ilusión por un proyecto común.

FASE 6: ADAPTACIÓN: Y al igual que la vida cambia, cambia la pareja, adaptándose, moviéndose al son que nos va marcando. Este momento suele ser clave… o consolidación o ruptura. Surgen nuevos intereses, problemas que afrontar: jubilación, enfermedades, nido vacío… Al superarse, puede ser un momento de nuevo reencuentro, ya que suele coincidir con un momento de menos responsabilidades y cargas familiares, laborales…

 

¿Has detectado ya en qué fase te encuentras?…

Este mapa es sólo orientativo, es el mapa, pero no el territorio… cada pareja es un mundo, y las etapas pueden recorrerse de muchas maneras.

Hay parejas que transitan por estas etapas de una forma armónica, y otras con mil turbulencias…

 

¿PERO CÓMO SE LLEGA A TERMINAR UNA RELACIÓN…?

Normalmente el dejarnos llevar por una confianza mal entendida, una pasividad cómoda y otras conductas de este tipo, pueden romper esas cuatro patas de “la silla del amor” … y hacer tambalear nuestra relación, que tan idílica se presentaba en un principio…

¿De qué conductas hablo?

A ver si te suenan estas… si te ves realizándolas en relación a tu pareja o de tu pareja hacia ti… cuidado, no vais por buen camino…

DESPRECIAR AL OTRO, O LO QUE HACE (aunque sea en broma… el subconsciente recuerda que no las entiende). Faltas de respeto, insultos, humillaciones, aunque sean pequeñas o en broma, críticas hirientes… ¿Si hay amor, de verdad crees que puede tratarse así?

IGNORARLO. Hacer el vacío es una de las conductas que más daño hacen. Si esa es vuestra forma de solucionar los conflictos, dejaros de hablar… no es la mejor manera. La persona que es ignorada, no siente atendidas sus necesidades de comunicación, de apoyo… puede acabar con su autoestima muy herida, ya que en el fondo es una forma de humillación.

ANULAR AL OTRO. Si tu pareja te dice cómo te tienes que vestir, qué tienes que hacer, dónde, con quién, quiénes han de ser tus amigos, cómo tienes que hablar… te está anulando. Si alguien te quiere cambiar… no te quiere.

DEPENDENCIA EMOCIONAL. La conducta anterior suele dar paso a esta otra. Personas que están tan anuladas emocionalmente que se sienten incapaces de vivir sin su pareja.  Tienen la autoestima tan herida que las críticas, la indiferencia, las humillaciones… les dotan de identidad. Este tipo de conductas pueden terminar en otras más destructivas y dolorosas aún para ambos miembros de la pareja.

MÍNIMOS ESFUERZO. Como siempre os digo, el punto medio es fundamental para todo, en la pareja también. Hemos de mantenernos en nuestro lugar, pero también, en ocasiones es necesario ceder, siempre con la actitud de ganar-ganar. Es decir… pequeños sacrificios por el otro, y del otro por ti… “hoy por ti, mañana por mí…”.

 

A veces estas feas conductas son soportadas durante años y años en las parejas… conductas que no son ocasionales, sino que se hacen crónicas, continuas, recurrentes…

Muchas parejas en esta situación son conscientes de su toxicidad y de que no les hace bien seguir juntos… sin embargo no se toma la decisión de terminar… ¿pero por qué?

Normalmente, la respuesta mayoritaria es POR MIEDO A LA SOLEDAD, aunque le ponemos otros adornos (los hijos, los medios económicos, la familia…)

Quizá estamos confundidos con la idea de SOLEDAD, quizá debamos reconciliarnos con ella y dejar de verlo como algo catastrófico…

Quizá huimos de la soledad, porque no nos atrevemos a estar solos con nosotros mismos… Quizá este sea el punto clave…

De cualquier forma… lo mejor es que, aunque duela, seamos SINCEROS CON NOSOTROS MISMOS, analizar nuestra relación de forma objetiva, y tomar una decisión firme.

Los problemas, los baches, las dificultades, van a estar ahí… superarlos juntos nos ayuda a crecer de forma individual, y a la vez como pareja.

¿Qué podemos hacer para que nuestra pareja sea sana y fuerte?

  • NO PERDÁIS LA INDIVIDUALIDAD. Es la gran paradoja de la pareja, juntos sí, pero dos. Es inevitable compartir gustos, intereses… claro, ¡eso fortalece el vínculo entre vosotros!, sin embargo, nunca dejes tus gustos de lado por miedo a perder al otro, no dejes de expresar lo que piensas por ese miedo. Si lo haces te estás traicionando, y a la larga… no te lo vas a perdonar. En una pareja sana, cada uno sigue siendo él mismo, es uno de los secretos de la fortaleza de la pareja.
  • NO ESCONDAS TUS DEBILIDADES. La sinceridad ha de ser la base de toda pareja. No somos perfectos, no tenemos que aparentar serlo. Debajo de ese disimulo, existe una falta importante de amor propio.
  • CUIDADO CON LA RUTINA. Cuando llega la rutina, suele llegar para quedarse, es como una visita pesada… además llega a veces sin darnos cuenta… El truco para evitar esto… es la vida individual plena, y sobre todo estar atentos a vuestra zona de confort, salir de la zona de comodidad solo requiere una cosa: Voluntad.
  • FLEXIBLE POR FAVOR: La pareja perfecta 100% no existe. Tampoco ha de cumplir por completo nuestras expectativas. Tolerancia y respecto. Los extremos recuerda que no son buenos.
  • DEJA CLARO LO QUE NO ES NEGOCIABLE PARA TI: Para eso has de tener claro primero qué es eso que no estás dispuesto/a a negociar, y después transmitirlo a tu pareja. La comunicación es tan importante… Dejar claros ciertos aspectos nos evitarán muchas discusiones en el futuro.
  • PREGÚNTALE AL OTRO TAMBIÉN POR SUS LÍMITES: De nuevo la comunicación, y la consideración. Tú tienes tus límites, pero el otro también. Observar que no sean contradictorios los tuyos con los suyos… y en caso de que lo fuesen… de nuevo NEGOCIACIÓN.

Reconoceros en estos errores, identificarlos y tener predisposición para reflexionar juntos como resolverlos, cediendo ambas partes, es la clave para continuar.

PLANTEATE ESTAS PREGUNTAS… QUIZÁ TE DEN ALGUNA PISTA…

¿DÓNDE ESTÁN TUS PROPIOS LÍMITES?: ¿Qué cosas no son negociables para ti?  ¿Qué es lo que no están dispuesto/a a tolerar bajo ningún concepto en la pareja?

¿TE ENCUENTRAS EN UNA SITUACIÓN DE CONFLICTO CON TU PAREJA? ¿Qué parte del conflicto es por la relación y qué parte es por una expectativa personal no cumplida? A veces solemos culpar al otro por no cumplir aquello que deseamos…

¿CUÁLES SON TUS CARENCIAS AFECTIVAS? Son tuyas, no son responsabilidad de tu pareja. Son tu responsabilidad solucionarlas.

¿ERES FLEXIBLE? ¿Estás dispuesto/a a negociar las diferencias?

Lo que hace bonito una relación es aprender, crecer, amar, divertirse, disfrutar… juntos.

Para lograrlo, lo primero que hemos de hacer es amarnos a nosotros mismos… Abandonarnos a nosotros mismos, rechazarnos a nosotros mismos son los primeros pasos de un fracaso anunciado…

No puedes dar lo que no tienes…

 

“No dejes que tu pareja ocupe todo tu ser y tu mente, de tal manera que no haya lugar para ti. Amar no es desaparecer”.

Walter Riso

Artículos Ansiedad, Artículos Depresión

AGOTAMIENTO PSICOLÓGICO: DAR DEMASIADO…

Por Ángela Peco Psicología.

Para muchos… ¡los días de 24h son demasiado cortos!

Para muchos… vivir de esta manera conlleva un “no puedo más” que arrastran cada día…

Esta situación se origina porque existe un desequilibrio en sus vidas, y así lo percibe la persona, aunque no sepa expresarlo en muchas ocasiones…

El DESEQUILIBRIO aparece cuando hay falta de equilibrio entre dos dimensiones… es decir, por un lado, existe un DEMASIADO DE ALGO (decisiones, trabajo, obligaciones, interrupciones, ansiedades…) y por otro lado existe un MUY POCO DE ALGO (tiempo, horas de sueño, refuerzos, calma…).

Entrega desmesurada al trabajo, a tu familia, a problemas que surgen con los demás, a las tareas de la vida diaria… La balanza se va cargando de un lado, y en el otro, el que compensa, no se carga…

No hay tiempo para descansar o relajarse, no recibimos la atención o el cariño que necesitamos…

Las personas agotadas psicológicamente:

  • No tienen tiempo para sí mismas.
  • No reciben reconocimiento, afecto o la consideración suficiente.
  • Los demás la perciben como alguien más fuerte que el resto, como personas que pueden aguantarlo todo.

Sin embargo… cuando sólo das… cuando no tienes la sensación de recibir por lo que das… si sólo gastas y no ingresas… ¡bancarrota!

Cuando este desequilibrio se mantiene en el tiempo… el AGOTAMIENTO PSICOLÓGICO aparece debilitando nuestra mente y nuestro cuerpo.

Se trata de un proceso lento, de esos que van gota a gota… El problema viene cuando el vaso acaba rebosando por una sola gota, una situación a veces banal, sin importancia… pero que acaba por desbordarnos por completo.

Científicamente, incluso, se ha demostrado que un cerebro agotado psicológicamente, percibe la realidad de forma negativa y posiciona a la persona en un estado de sensibilidad emocional.

Quizá podáis visualizarlo mejor con este cuento, EL CUENTO DE LA RANA HERVIDA:

Si a una rana se la pone en una olla, sobre un fuego intenso, buscará saltar y escaparse, mientras que, si la ponemos en una olla en agua a temperatura ambiente, y no la asustamos, se queda tranquila. Cuando se va aumentando muy despacito la intensidad del fuego, la rana quedará cada vez más aturdida y finalmente no estará en condiciones de salir de la olla

Este cuento me ha parecido la forma ilustrativa de mostraros lo que significa el AGOTAMIENTO PSICOLÓGICO… No sucede porque nos hayamos equivocado muchas veces o hayamos tenido muchas decepciones… sucede como resultado de un “cansancio no atendido”, porque has asumido “demasiados tengos que…” sin darte tiempo a percibir que todo eso… te estaba superando… te has acomodado a lo dañino…

¿Y a ti… crees que puede pasarte como a la rana del cuento?… ¿dónde está el límite de tus fuerzas?

Aunque no lo parezca… muchas personas, demasiadas… sufren esta situación de estrés. Personas que lo tienen todo en la vida… todo a su alrededor es satisfactorio, sin problemas demasiado importantes… pero que sin embargo, no pueden dormir, les cuesta decidir, su humor es apagado, les cuesta concentrarse…y esa extraña sensación de que “no me gusta la vida que llevo”… (vidas demasiado llenas de responsabilidades, necesidades, proyectos, exigencias y autoexigencias… necesidad de perfección).

Cuando tenemos poco… podemos controlarlo mejor.

Cuando es mucho lo que hemos de controlar… aparece la sensación de “falta de control” de que la situación se nos escapa de las manos.

HAY PERSONAS QUE TIENEN MÁS PAPELETAS PARA SUFRIR EL AGOTAMIENTO PSICOLÓGICO QUE OTRAS… Observa estas características y si coinciden contigo… toma nota:

  • Personas perfeccionistas: Con un alto grado de autoexigencia. Todo lo terminan haciendo ellas… eso conlleva una alta dosis de estrés.
  • Con dificultad para delegar: Suelen asumir más responsabilidades de las que les corresponden, porque “nadie como ellos lo hacen”… No confían en las capacidades de los demás.
  • Presentan una empatía extrema. Se ponen en exceso en el lugar de los demás sin establecer una distancia psicológica de protección adecuada.
  • No saben relajarse… siempre están en modo ON, con su cerebro a mil por hora…

CÓMO PUEDES DETECTAR EN TI EL AGOTAMIENTO PSICOLÓGICO…

  • Fatiga física, vivir sin energía. Te levantas por la mañana con la sensación de estar ya agotado, de no saber si vas a poder llegar “entero” a la noche…
  • Insomnio. Puede ser desde despertarte de pronto y ya no poder dormirte… o simplemente no poder conciliar el sueño… por muchas ovejas que cuentes…
  • Pérdidas de memoria. La atención y por lo tanto, la memoria, es uno de los primeros procesos que se alteran cuando estamos agotados… No es pérdida de memoria como tal, es un fenómeno que se conoce como «efecto de desinformación”, que consiste en que confundimos datos, cambiamos la información recibida o la trasmitimos de forma incorrecta, mezclamos situaciones, confundimos personas… Fallos de memoria.
  • Desmotivación. Si nos encontramos agotados, no hay fuerza ni ilusión para embarcarnos en nuevas ideas, proyectos… Aparece un sentimiento de desencanto general… un “realismo” peligroso.
  • Alteraciones del estado emocional: Alternamos estados de apatía con otros de sensibilidad excesiva, irritables, pesimistas… El nerviosismo es uno de los síntomas más característicos… interpretamos el entorno como un lugar amenazante, y vivimos a la defensiva constantemente.
  • Anhedonia… Para mí es el síntoma más incapacitante… es la INCAPACIDAD DE SENTIR PLACER, de disfrutar de las cosas, de sentir alegría, de ilusionarte… es ver la vida de color grisáceo…
  • Alteraciones físicas: Siempre os hablo de la relación CUERPO-MENTE y viceversa… El agotamiento psicológico puede desarrollar en ti consecuencias físicas tales como cefaleas, insomnio, dolor muscular, desordenes digestivos, hipertensión arterial, problemas en la piel, bajada de defensas…

Si has identificado estos síntomas en ti… páralos a tiempo, tómate tiempo y sobre todo no permitas terminar como la ranita del cuento…

TOMA ALGUNAS DE ESTAS MEDIDAS

  • Asume que ALGO TIENES QUE CAMBIAR y AFRONTA EL PROBLEMA: Analiza con calma qué es lo que te está pasando y qué crees que lo está provocando… No culpes a nadie de lo que te sucede. El poder sobre esta situación es tuyo, cuando culpas… tu poder se lo concedes a los demás.
  • A veces te sientes agotado/a porque tienes tantas cosas que hacer… que no haces, que sólo pensarlo es como una tortura que te va agotando cada día… “El peor cansancio llega por el trabajo que no realizas”. BAJA TU NIVEL DE AUTOEXIGENCIA… eso hará que tu nivel de frustración y de ansiedad baje también. Realismo, sin culpas…
  • Concédete PERMISO PARA “PARAR”… DESCANSA. Reconecta contigo mismo. Estás tan identificado/a con tus “tienes que…”, tus “deberías…” que te has olvidado de ti. Sólo tienes que buscar un momento al día para PARAR. Sí, sólo eso… Sentarte en un lugar tranquilo… al aire libre, sin ruido artificial, sin luces artificiales. Sólo para, respira… permítete SER, ESTAR PRESENTE… nada más.
  • PRIORIZA. Decía mi abuela siempre… “lo primero es antes”… ¿Qué es para ti lo primero…? Pues eso, siempre tiene que ser antes que todo lo demás. Invierte tu tiempo, tu energía en lo que de verdad te aporta, en lo que de verdad te importa.
  • PRACTICA LA COMPASIÓN… No exijas tanto a los que te rodean… y tampoco a ti mismo/a. Confía en los demás, obsérvate el tiempo que pasas al día recriminando, criticando (aunque lo hagas internamente…). Esa forma de pensar o de hablar lo que hace es añadir más estrés a tu vida.
  • REALIZA EJERCICIO FÍSICO de forma periódica: El agotamiento puede llevarte a la depresión, y una de las mejores formas de combatirlo es a través de la serotonina que vas a liberar al hacer ejercicio físico.

“Nada ha cambiado… Sólo yo he cambiado… Por lo tanto, todo ha cambiado”.

Proverbio hindú.

Artículos Ansiedad

HIPOCONDRÍA: ENFERMEDADES IMAGINARIAS

Por Ángela Peco Psicología.

Como alguna vez os he dicho… vivimos en el mundo de las paradojas… de los sin sentidos…

En el momento histórico en que más adelantos científicos existen, más avances médicos, más larga es la esperanza de vida de las personas… en este momento… también es cuando más está aumentando la HIPOCONDRÍA.

Te ves una pequeña mancha en un sitio que no solía estar, puede ser un cáncer de piel…

Una espinilla que no se va nunca, un tumor…

Un dolorcito en un sitio sospechoso, un principio de infarto…

¿Me está pasando algo grave?…

Personas que sienten una preocupación exagerada, miedo extremo e incluso convencimiento de que padecen una enfermedad grave, aunque no tengan ninguna prueba diagnóstica, aunque un médico, dos, diez… les hayan dicho que no tienen nada… a pesar de esto, se comportan como si tuvieran esa enfermedad grave y tuvieran que luchar contra ella. Su cabeza no para de darle vueltas sin parar…

Cualquier percepción sobre la fisiología del cuerpo se sobredimensiona: una herida, una rojez, incluso los latidos del corazón…

La hipocondría es un trastorno de ansiedad. El DSM-5 la cataloga como TRASTORNO DE ANSIEDAD POR ENFERMEDAD.

El mecanismo mental que dispara la hipocondría es la interpretación de forma catastrófica de cualquier señal corporal.

Normalmente las personas que padecen hipocondría, responden a este patrón:

– Personas que hablan continuamente de enfermedades, no sólo de las suyas, sino también de las de los demás. Sociabilizan la enfermedad. Por otro lado, las personas le responden… dándoles más información de los síntomas… y eso hace que les creen más dudas y se vean “obligados” a buscar más soluciones… de modo que cada vez sienten más malestar.

– Miran continuamente en internet o leen sobre enfermedades: Al leer sobre temas o palabras que no se entienden, aparecen más dudas… que no hacen sino generar más ansiedad aún…

– Personas que viven con mucha ansiedad y angustia cualquier malestar físico que les sucede, pareciéndoles algo insuperable.

– Personas con mucho miedo a la muerte, al dolor, al sufrimiento, a sentirse débiles…

– Viven en constante estado de alerta y controlando de manera minuciosa su cuerpo, haciéndose todo tipo de pruebas médicas para que les detecten esa enfermedad que creen tener.

– La opinión médica no les es suficiente, buscan continuamente opinión de conocidos, de familiares, de los farmacéuticos, de más médicos… eso les tranquiliza… por un tiempo… hasta que vuelven de nuevo a “enredarse” con la preocupación.

La ansiedad que sufren estas personas ante un leve síntoma es tan intensa, que esta misma ansiedad les genera alguna enfermedad o dolencia… adentrándose en un círculo (el famoso círculo del que siempre os hablo…) complicado de romper, ya que la angustia y el estrés que les genera las sensaciones refuerzan el no poder salir del mismo.

No, no quieren estar así…

No, no lo hacen por llamar la atención…

No, no se lo inventan…

La persona que sufre hipocondría lo pasa realmente mal.

Siente la enfermedad como si realmente la estuviera padeciendo.

Además ha de afrontar la incredulidad de su familia, de los médicos… de todos los que ven que “no le pasa nada”. Y además se lo dicen: “es psicológico, no hagas caso”… y esta persona se siente así… ofendida, incomprendida, dolida…

Las enfermedades psicosomáticas son reales, su origen, lo que las desencadenan es psicológico, pero los síntomas son reales.
Así una vez más… vemos lo íntimamente relacionado que está lo psicológico con lo fisiológico.

SI TE SIENTES IDENTIFICADO/A CON ESTA SITUACIÓN que he intentado describir… recuerda estas pautas:

– Aprende a detectar tus pensamientos catastrofistas sobre las sensaciones corporales que experimentas. Son reacciones a un grado elevado de estrés que se retroalimenta por esos pensamientos.

– No te va a suceder nada malo. El cuerpo está preparado para afrontar el estrés. Eres fuerte. Pasará…

– Corta de forma radical los pensamientos que te hacen no poder salir del círculo. Quítales importancia, si no lo haces pueden desencadenar un ataque de pánico… calma el cuerpo, calma el pensamiento y la emoción pasará… Si no peleas con tu miedo, ni le das atención… se irá por aburrimiento.

– Centra tu atención en el aquí y ahora… no anticipes cosas que no son verdad.

– Cuando empieces a sentirte mejor, felicítate por haberlo logrado… Analiza con calma que es lo que te ha ayudado a superarlo, esa será tu mejor arma para prevenir.

– Aunque te parezca ilógico… ponte “una cita”, un momento al día, siempre el mismo, para mirarte observarte… anota las anomalías que ves en ti y a qué se pueden deber… (Esta ténica “maniobra paradógica” o “chek up”, lo que intenta es despistar a tu cerebro): Por un lado tomarás el control tú de cuando observas y qué observas en ti… y no tu mente, que no para de hacerlo a cualquier hora, en cualquier momento… Por otro lado, descubrirás que cuanto más busques… menos encontrarás…

– Has de controlar el hecho de no parar de salir a buscar diagnósticos a diferentes especialistas… Es una práctica peligrosa…

Lo que crees… creas… si crees que tu cuerpo se va a enfermar… ¡se enfermará!… Es ley de vida estar sano, enfermarse, recuperarse. El cuerpo está preparado para todo eso. No te adelantes a nada… cuida tu cuerpo, obsérvalo, tócalo… ¡pero sin obsesiones!

SI ERES EL FAMILIAR DIRECTO DE UNA PERSONA QUE SUFRE HIPOCONDRÍA…

Sé que no es fácil tampoco para ti…

Lo mejor que puedes hacer es:

– Ayuda y acompaña a tu familiar a terapia. Anímale a que pida ayuda psicológica.

– Evita hablar constantemente del tema, ya que si le aportas información, al principio le va a tranquilizar… pero después lo va a utilizar para seguir dándole vueltas a su preocupación.

– No le apoyes en los peregrinajes médicos… Ten un médico competente como referencia, pero no más. Se firme en esto.

– Intenta no responder a sus miles de dudas del tipo: “¿Crees tú que tendré “esto”?” “¿No tendré nada grave verdad?”… La inseguridad que siente… hará que le digas, lo que le digas, nunca sea suficiente, y cada respuesta le generará una duda nueva…

“La investigación de las enfermedades ha avanzado tanto que cada vez es más difícil encontrar a alguien que esté completamente sano.”

A. L. Huxley

Artículos Infancia

¿NIÑOS HIPERACTIVOS?… DETRÁS DE CADA CASO «LATE» EL FRACASO DE TODOS…

  • Por Ángela Peco Psicología.

Es raro no conocer a alguna familia que no te diga que su hijo o hija ha sido diagnosticado de TDAH: TRASTORNO DE DÉFICIT DE ATENCIÓN CON o SIN HIPERACTIVIDAD.

Cuando sobre todo hay problema de atención: Suelen ser niños que se distraen fácilmente, que parece que no escuchan, que viven soñando despiertos… que les cuesta empezar a funcionar, que pierden y olvidan cosas… que cualquier ruido o “cosa-que-pasa” les dispersa de lo que están haciendo.  

Cuando sobre todo hay un problema de impulsividad o hiperactividad: Son niños que se mueven mucho, continuamente, se balancean, se levantan mil veces, van de un lugar a otro, de una actividad a otra…, interrumpen conversaciones, actividades… responden sin pensar, sin haberte dejado tiempo para terminar la pregunta…

En cualquier caso… el comportamiento de estos niños resulta… MOLESTO…

El TDAH es el trastorno infantil por excelencia, aunque es inusual que se presente de forma aislada. Es decir… la mayoría de los casos presentan a la vez otros trastornos tales como: Trastorno negativista desafiante, trastornos de ansiedad, trastorno bipolar, trastorno disocial…

Actualmente el TDAH queda plasmado en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5). Y también en la Clasificación internacional de trastornos mentales de la OMS.

Períodos de atención breves, escasa concentración, impulsividad, incapacidad de estarse quieto, inestabilidad emocional, e incapacidad para retrasar las gratificaciones… Todo esto se suele plasmar a la vez en problemas escolares.

Que no se centra en el colegio, que se porta fatal, que no para quieto… salvo… cuando ven la tele o juegan a los videojuegos… que pueden aguantar horas…

Lo curioso de todo esto es que hace unos años, todos recordamos que, en clase, con nuestros vecinos o nosotros mismos respondíamos a estos patrones… pero era muy difícil encontrar casos de niños diagnosticados y tratados por este trastorno…

…lo que nos puede llevar a pensar que se está sobrediagnosticando…

Su diagnóstico es muy polémico.

Quizá y vamos a partir sólo del quizá… podría darse el caso de niños que son inquietos, que se mueven mucho, que no atienden… y que no cumplen las EXPECTATIVAS de los padres y profesores…

Quizá y sólo quizá… el adulto, que ve que el niño no cumple con unas determinadas expectativas (LAS SUYAS PROPIAS)… acaba por otorgar la etiqueta de “síntoma” a esas conductas molestas… y a partir de ahí se busca un diagnóstico.

Lo peor de todo esto… es que en muchos casos… el niño diagnosticado… acaba siendo medicado.

Nuestro modo de vida actual es tan abrumador, tan lleno de todo… que nos mantiene todo el día ocupados y preocupados. El trabajo, la casa, las facturas…

Esta forma de hacer de los mayores, la trasladamos a los niños… colegio, deberes, academia, actividades extraescolares, música, inglés…

Vivimos de tal manera, que una inmensa mayoría vivimos estresados, cansados… y cuando llegamos a casa, tanto padres como hijos compartimos un tiempo de calidad baja y de carácter pasivo.

Esas imágenes idílicas que vemos en algunas revistas, en algunos programas de televisión, en algunas películas… de padres hablando con sus hijos tranquilos, o jugando juntos, o riendo juntos, o cocinando juntos… son bastante utópicas…

En muchas ocasiones, el aliado común para afrontar el cansancio y la relación con nuestros hijos… es la tecnología, las pantallas que nos rodean por todos lados…

Los niños tienen una ENERGÍA FÍSICA que necesitan canalizar… y la mayoría de ellos… tienen muy pocas oportunidades de hacerlo. Eso puede hacerles sufrir ansiedad, tristeza, agotamiento, aburrimiento… y claro… los padres nos preocupamos de ver así a nuestros hijos…

Muchos (no digo todos… pero sí muchos) niños diagnosticados como “hiperactivos” son niños con problemas de conducta… niños que necesitan tiempo y atención.

Quizá en lugar de hablar de un trastorno infantil… tengamos que re-plantearnos DE QUIÉN ES EL TRASTORNO…:

  • DE LA SOCIEDAD… Hemos tomado como “normal”: niños que estén tranquilitos, calladitos, que no den mucho ruido. Es decir… consideramos trastorno en este caso, lo que está fuera de la norma social que se establece, independientemente del funcionamiento de base neurológica que exista. Sin tener en cuenta la diversidad que puede existir en cualquier tipo de comportamiento, y más si hablamos de niños.
  • DEL SISTEMA EDUCATIVO… Que se apoya en un sistema obsoleto, donde premia al niño que se está quieto, donde se “iguala” a todos los niños independientemente de sus circunstancias…, un sistema en el que se califica “intelecto”, y donde no se tienen en cuenta otros aspectos del niño, de su desarrollo… Donde para que te ofrezcan un “apoyo” que ayude al niño a llegar al estándar que piden, y evitar así la frustración que le genera no llegar… hay que librar una carrera de obstáculos… porque “no se dan apoyos tan fácilmente” …

El déficit de atención, la hiperactividad… no expresan una patología del cerebro… Expresan un conflicto de adaptación a un sistema creado sin tener en cuenta las necesidades reales de los niños.

No digo que el TDAH sea un trastorno inventado… (aunque así lo dijo el mismo Leon Eisenberg que fue el psiquiatra estadounidense que lo descubrió, antes de morir) … pero sí digo que deberíamos ser más responsables y más cuidadosos a la hora de diagnosticarlo, porque las etiquetas son peligrosas, porque el diagnostico en muchos casos conlleva “medicalizar” la vida de un niño.

¿¿No se está cambiando así el jarabe de palo (el bofetón, el golpe de regla en la mano…) por el psicofármaco??

Un dato curioso, que debería pararnos a pensar: Muchos de los niños que lo “padecen” tienen un alto coeficiente intelectual.

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO EN NIÑOS CON “TDAH”:

El tratamiento psicológico se lleva a cabo de manera individualizada, atendiendo tanto al niño como a la familia.

Objetivo:

  • Disminuir los síntomas, así como el impacto negativo de los mismos.
  • Control de la irritabilidad.
  • Mejorar la comunicación.

Filosofía del tratamiento cognitivo-conductual:

  • Premiar lo positivo.
  • Evitar castigar.
  • Trabajo con técnicas de autocontrol, habilidades sociales y resolución de problemas.

Población:

  • Con niños menores de 6 años: El tratamiento se centra en el “entrenamiento” a los padres.
  • Con niños mayores: El tratamiento se centra en entrenamiento a padres y niños de técnicas cognitivo-conductuales, entrenamiento en habilidades sociales y en autoinstrucciones.

ALGUNAS PAUTAS PARA PADRES:

  • Busca en tu hijo aquellos comportamientos que haga que te gusten, y refuérzalos, prémialos (con un beso, un alago, un “que orgullosa estoy de ti”…), busca también sus actitudes positivas, sus intentos por hacer las cosas bien, reconóceselo.
  • Extingue sus conductas negativas. Ignora sus conductas negativas (siempre que no le hagan daño, ni dañe a los demás). Has de ser muy constante en esto. Si no les prestas atención… cesarán (aunque es verdad que al inicio de esta técnica las hará más aún, tanto en frecuencia como en intensidad, pero si persistes, llega un momento que llegan a su pico más alto y tienden a caer).
  • Utiliza la “Economía de fichas”. Es decir, que para que el niño pueda lograr un reforzador (normalmente material) que le guste mucho, ha de conseguirlo logrando una serie de fichas que tú le darás si se comporta del modo establecido y que podrá canjear por su deseado reforzador.

En la economía de fichas, para que resulte efectiva es necesario dejar claras las “reglas del juego” (lo que gana con cada conducta, cuánto vale cada ficha, cuánto tiempo ha de hacerlo…)

  • Sobrecorrección. Consiste en que ha de reparar o sustituir lo que rompa o dañe. Cuando lleve a cabo una mala conducta de modo romper, dañar, ensuciar… ha de corregir los efectos negativos dejando las cosas igual o incluso mejor de lo que estaban.

 

  • Práctica positiva: Cuando se haya llevado a cabo una mala conducta por parte del niño… tendrá que corregir y llevar a cabo la conducta positiva alternativa y repetirla varias veces (para anclarla): p.e cierra la puerta con un portazo… pues ha de volver a cerrar la puerta bien, de forma suave, varias veces.
  • Utiliza las rutinas: Los niños en general, necesitan rutinas en sus vidas, ambientes estructurados, con rutinas organizadas que creen un ambiente que les refuerce y les motive a la vez.
  • Habla con tu hijo, escúchalo. No tomes la posición de “yo soy el adulto, y mando yo”…
  • Juego Libre y al Aire Libre, sin tus normas.
  • No lo compares ni con otros compañeros, ni con sus hermanos, ni con sus primos… Tu hijo es un ser único y especial por eso.

…En cuanto a los NIÑOS:

Con el fin de mejorar su AUTOCONTROL, las técnicas más utilizadas son las cognitivas: Aquellas que se apoyan en el lenguaje interno (el que se dicen a sí mismos) para regular su propia conducta.

  • Autoobservación. Para que se dé cuenta de cómo se comporta.
  • Autorreforzamiento. Para que se gratifique cuando que comporte adecuadamente.
  • Autoinstrucciones. Para que aprenda a hablarse interiormente y así le sea más sencillo pensar y tomar conciencia de lo que hace o quiere pensar.

Lo que se persigue con esta forma de trabajar con los niños es que sean capaces de relacionar que toda conducta tiene una consecuencia posterior.

Que sean capaces de evaluar cómo es su conducta en relación a lo que las normas establecidas en casa, en la clase o en la calle pide de ellos.

 

 “El TDAH es un ejemplo de enfermedad sobrediagnosticada. La psiquiatría infantil debe determinar detalladamente las razones psicosociales que pueden conducir a problemas de conducta. ¿Hay peleas con los padres?, ¿la madre y el padre viven juntos?, ¿hay problemas en la familia?… Estas preguntas son muy importantes, pero lleva mucho tiempo responderlas. Es más rápido prescribir una píldora. La predisposición genética para el TDAH está completamente sobrevalorada”.

Leon Eisenberg

 

Mujer Salvaje
Lecturas recomendadas

LA MUJER SALVAJE

Mujer Salvaje

Por Ángela Peco Psicología.

El Arquetipo de la Mujer Salvaje. Una Mirada Profunda.

Hoy me voy a tomar la libertad de recomendaros una lectura que va directa a tu autentico ser MUJER, al de la mujer salvaje…

Una lectura que abre el alma… porque usa la psicología y la envuelve en cuentos y poemas… contados por abuelas, madres, hermanas, brujas, curanderas… MUJERES…

Por lo tanto, este libro te conecta con una parte olvidada de dentro… que late… cuando se reconoce en las palabras de esta obra.

Me refiero a:

 “MUJERES QUE CORREN CON LOBOS” de Clarissa Pinkola Estés.

Además, en este estupendo libro se habla del arquetipo de la “mujer salvaje”, la “mujer loba”.

Es decir, vamos a hablar del espíritu salvaje que TODA MUJER lleva dentro de sí.

Se trata de la energía que se mueve dentro…, de la feminidad y la fuerza que una mujer es capaz de sacar para protegerse de los depredadores que se aprovechan de su inexperiencia o ingenuidad.

La loba dormida: Despertando a nuestra naturaleza instintiva

Ella… siempre está ahí. Aun cuando parece dormida… está.

Así, a lo largo de sus páginas, la autora nos adentra en este arquetipo, enseñándonos a mirar en el fondo de la esencia y la energía “MUJER”.

Una mujer llena de fuerza, y a la vez de inocencia y ternura… pero sin edulcorantes, al natural. Una mujer que es líder y protectora de su manada, sin miedo, sin complejos, sin necesidad de depender… que se cae una y mil veces y que se levanta siempre una más…

MUJER…

¡Es una palabra tan llena de contenido, tan rica… con tantos matices…  que no sé por dónde empezar!

Estoy segura que cuando has leído las palabras MUJER y SALVAJE… algo ha resonado dentro de ti… eso es por algo…

Aquí, no quiero hablar de la mujer que se empeñan en hacernos creer que somos, o que se empeñan en que tenemos que ser… Una mujer sorda y ciega a lo que realmente es…

Por todo esto, quiero basarme en la esencia que se defiende en esta lectura que os digo… Centrándonos en la verdadera MUJER que nos habita a todas y cada una de nosotras, independientemente de nuestra raza, cultura, costumbres, historias…

Por lo tanto, en esa que sabe que su verdadera esencia es la creatividad, la pasión, el instinto, el cuidado, el saber…

Sacar esa loba… que en estos tiempos se encuentra tan dormida en nosotras… La loba que asomaba en los ojos de nuestras abuelas que nos congregaban a todos, como una gran manada y mantenían unida la familia.

Antes “la loba” ocupaba su lugar dentro de la mujer…

Ahora… está dormida… (despertando… pero aún muy dormida…). Nos confundimos, o nos confunden… haciéndonos creer que la igualdad consiste en imitar a los hombres… haciéndonos creer que ahí está la verdadera autonomía… la verdadera libertad…

Nos han engañado… Nos hemos dejado engañar…

La loba aprecia lo femenino que la constituye. No acepta que la dominen otros… (ni los machos, ni las modas, ni la publicidad, ni el dinero…)

Baila bajo la luna, sola o en compañía… pero baila.

Abraza y a la vez sostiene.

Conectada a su ser… indiferente a lo que los demás opinen sobre lo que tiene que pesar… los hijos que ha de tener… o con quién… Ella sabe.

Dejar ir y aceptar: El camino hacia el crecimiento personal

La loba no es buena, ni mala…  no atiende a esos conceptos, lo único que sabe es que no está domesticada…

Nada la ata, vive sin miedo a perder, sabe que es libre, siente su poder… por eso la loba no pide…

Sus valores son grandes… como ella… El arte, la vida… crear.

Sólo hay que adentrarse… liberarse de los esquemas patriarcales, redescubrirse… volver a nuestra verdadera esencia FEMENINA.

Dentro de cada una de nosotras se encuentra esa fuerza poderosa… un ciclón de pasión, creatividad, expresión que busca aflorar, salir, correr…

Os dejo algunos fragmentos… profundos…

Este… donde aclara a nuestras esencias el sentido de la fortaleza, del afrontamiento… la verdadera fuerza de la mujer no es la física:

«Ser fuerte no significa ejercitar los músculos o la flexión. Significa encontrarse con lo luminoso de uno sin huir, viviendo activamente con la naturaleza salvaje de una manera propia. Implica ser capaz de aprender, ser capaz de sostener lo que sabemos. Significa sostenerse y vivir».

O este otro… donde nos refleja el mundo de dependencia y debilidad al que nos relega la sociedad actual… centrada en lo de fuera, en los demás, en las medidas que nos igualan…

«Nuestra hambre secreta por ser amados no es hermosa. Nuestro desuso y mal uso del amor no es hermoso. Nuestra falta de lealtad y devoción es poco amorosa, nuestro estado de separación del alma es feo, son verrugas psicológicas, insuficiencias y fantasías infantiles».

O este otro… que nos habla del crecimiento real, el de dentro…

«Si vivimos como respiramos, tomando y soltando, no podremos equivocarnos».

Aprendes, dejas ir, aceptas y avanzas… y empieza de nuevo el ciclo… fluyendo con la vida… sin resistencias… con diferentes personas, en diferentes lugares… reflexionando, aprendiendo…

MUJER… permítete conocerte a ti misma, respetarte, darte espacio, aprender de los errores y alejarte de quien te daña…

Reconoce tu propia naturaleza… tus necesidades, tus deseos…  los de verdad.

“Aunque nos sintamos presionadas por los más deformados mensajes culturales o psicológicos, aunque un depredador ande suelto en la cultura o en la psique personal, todas podemos oír las instrucciones salvajes iniciales y seguirlas”

“Confío en que salgas y dejes que te ocurran cuentos, es decir, vida y que trabajes con estos cuentos de tu vida, la tuya, no la de otra persona, que los riegues con tu sangre y tus lágrimas y tu risa hasta que florezcan, hasta que tú misma florezcas. Ésta es la tarea. La única tarea.”

La loba, la vieja, la Que Sabe, está dentro de nosotras. Florece en la más profunda psique del alma de las mujeres, la antigua y vital Mujer Salvaje. Ella describe su hogar como ese lugar en el tiempo donde el espíritu de las mujeres y el espíritu de los lobos hacen contacto. Es el punto donde el Yo y el Tú se besan, el lugar donde las mujeres corren con los lobos”.

Clarissa Pinkola.

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Artículos Ansiedad

TOC, TOC, TOC… TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO

Por Ángela Peco Psicología.

OBSESIONES (pensamientos que invaden la conciencia, de repente, sin permiso, muchas veces…):

  • Miedo terrible a ponerte enfermo o a contaminarte o a contagiarte de algo.
  • Miedo a que les pase algo a nuestros seres queridos.
  • Ideas agresivas contra uno mismo o hacia los demás.
  • Religiosidad excesiva.
  • Necesidad de orden extrema.
  • Necesidad de confesar o decir los pensamientos “prohibidos” que se nos pasan por la cabeza.
  • Dudas continuas y necesidad de comprobar todo continuamente…

Así, es vivir con TOC… TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO.

Se trata de un trastorno de la ansiedad, que se caracteriza por presentar unos pensamientos (obsesiones) que nos asustan, que nos incomodan y que sólo hay un antídoto para ellos… llevar a cabo la compulsión que nos tranquiliza, que neutraliza ese pensamiento…

Una compulsión es una conducta que nos “vemos obligados” a hacer para “detener” el pensamiento repetitivo que nos atormenta.

COMPULSIONES (conductas improductivas, sin control, estereotipadas…)

  • Lavarse las manos de forma repetida.
  • Limpiar constantemente.
  • Asegurarnos de haber cerrado la puerta, de haber cerrado el grifo, de haber apagado la luz, de haber apagado la plancha…
  • Tocar algo determinado número de veces.
  • Contar hasta determinado número, contar escalones, baldosas, ventanas…
  • Repetir la misma palabra una y otra vez…
  • Buscar el orden: que las sillas estén colocadas en línea, que los folios de la mesa estén igualados, que los platos estén bien colocados, que el florero esté “en su sitio”… ni un centímetro menos, ni un centímetro más…
  • Rezar, hacer rituales: acostarse o levantarse de la misma manera, escribir con un bolígrafo determinado para según qué documentos, rezar una oración determinada antes de salir de viaje…

La persona que sufre este trastorno, sabe que lo que piensa es absurdo, que no tiene sentido, que está exagerando… pero la ansiedad que desarrolla es tan elevada, y el malestar tan alto… que se siente impulsada a neutralizarla mediante una conducta que se conoce con el nombre de compulsión.

Las compulsiones hacen que, la ansiedad que sientes cuando aparece la obsesión, disminuya…

Por ejemplo…

Acabo de tocar un tirador de una puerta de un lugar público… aparece el pensamiento obsesivo: está muy sucio, te vas a contaminar, hay muchos virus y bacterias, de muchas personas… Estos pensamientos empiezan a atormentar tu mente. La ansiedad se dispara a niveles muy altos. Sólo te neutraliza esa ansiedad… Lavarte las manos, una vez… y otra, y otra… porque esa conducta te relaja, neutraliza tu ansiedad…. EL PROBLEMA ES QUE A LO LARGO DEL DÍA HAY MUCHOS TIRADORES QUE TOCAR, MUCHOS BOTONES QUE APRETAR, MUCHAS PUERTAS… La persona con TOC experimenta esas sensaciones y lleva a cabo esas conductas en todas y cada una de esas situaciones…

Todos tenemos manías, obsesiones… seguro que sin tener un TOC te sientes identificado con alguna…

Pero una persona que sufre este trastorno tiene estas compulsiones de manera recurrente y, además, el hecho de llevarlas a cabo le ocasiona pérdidas de tiempo muy significativas (más de 1 hora cada día…). Todo esto unido a que a nivel social y personal su vida se complica…

Además, el hecho de realizar la compulsión… acto seguido de reducir la ansiedad generada por la obsesión… puede producir más ansiedad de nuevo… ya que la persona es consciente de lo “absurdo” de lo que le está pasando, y la indefensión de no poder controlarlo… La falta de libertad… porque no pueden elegir no hacerlo…

De modo que una persona que sufre TOC, presenta síntomas muy fuertes de ansiedad, y problemas muy grandes de control de los propios impulsos.

Las obsesiones y las compulsiones toman el control de la vida de la persona… vive en un círculo (el círculo que está presente en la mayoría de las patologías… y que las mantiene…): Obsesión-Compulsión. Obsesión-Compulsión… y a veces por el miedo y para prevenir la obsesión, no paro de hacer la compulsión…

– Limpiar sin parar. Librarse de cualquier tipo de suciedad, en el cuerpo, en el hogar…

– Necesidad de ordenar…

– Acumular, guardar…

– Comprobar muchas veces… varias veces al día…

¿QUÉ CREES QUE HARÁ ENTONCES UNA PERSONA CON TOC… ANTE ESTA SITUACIÓN DE LA QUE NO VE ESCAPATORIA…?

La persona intentará evitar por todos los medios afrontar esas situaciones que o bien, no le permiten realizar la compulsión o bien evitará aquellas situaciones que le exponen a la obsesión. Esto significa:

  • No salir de casa.
  • Si salen, es a distancias cortas.
  • Grupos muy reducidos de amigos.
  • Poca vida social.

Las personas que viven con un TOC… se van aislando poco a poco… se avergüenzan de lo que les pasa, tienden a ocultarlo… quieren cambiarlo, pero no pueden. Sienten frustración… Miedo a la locura…

Saben que están exagerando… Saben que es irracional… pero su ansiedad y el miedo que sienten es más potente. Y son estas dos emociones las que le llevan a seguir en un bucle que no pueden romper.

PARA DEBILITAR AL TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO…

  • Atacar las Distorsiones Cognitivas: Abrir los ojos a lo irreal de la realidad que mantiene esas obsesiones mediante terapia cognitivo conductual.
  • Actividad física. Canalizar la ansiedad mediante deporte.
  • Practicar la atención plena. Meditar. Mindfulness…
  • Focalizar tu atención en la felicidad…
  • Aceptar que sufres ese trastorno, saber que está ahí y que te acompaña. No lo niegues… identifícalo… y pasa a otra cosa.
  • Busca apoyo… no eres el único al que le pasa…

 

“Si la verdad contradice creencias profundamente arraigadas…, algo está mal”

Eysenk

Artículos Ansiedad

ASÍ FUNCIONA MI CEREBRO… CUANDO TENGO ANSIEDAD

Por Ángela Peco Psicología.

Voy a empezar aclarando dos términos que podemos llegar a confundir en un momento dado: ANSIEDAD y ESTRÉS…

En el ESTRÉS se produce un proceso de activación fisiológica que está respondiendo a factores externos: presión en el trabajo, problemas familiares… Y nos damos cuenta de que no tenemos los recursos suficientes para abordarlos bien: nos falta tiempo, dinero, habilidades…

La ANSIEDAD es algo más complejo… Puede desencadenarse como efecto del estrés. Se trata de un estado interno, algo que se repite una y otra vez, en diferentes momentos. Una respuesta fisiológica que nos prepara para escapar o luchar ante algo que nuestro cerebro detecta como amenaza (sea real o no…)

Para un cerebro en modo “ansiedad” todo es una amenaza. Vivir con ansiedad… es como vivir defendiéndonos del mundo de forma continua…

Ante esta situación… Si nuestro cerebro nos envía continuamente señales de alarma… nosotros lo que vamos a hacer es llevar a cabo las acciones oportunas en función de lo que nuestro cerebro nos está diciendo…

¡¡Y es justo ahí donde está el error!!

Pero no nos conformamos con pararnos ahí… nuestro cerebro se encuentra tan activo… que nos ponemos a  hacer más cosas:

  • Imaginamos todo lo “que puede” pasar…
  • Construimos diferentes versiones de la realidad en nuestra mente… como si fuesen diferentes guiones de una película (eso sí… todos trágicos).
  • Incluso si algo ya ha pasado… lo que también hacemos es analizar diferentes lecturas de lo que ha ocurrido… (cuando me ha dicho tal cosa, quizá lo ha dicho por esto, o por esto otro… se habrá dado cuenta de que… lo mismo ha pensado que soy…)

A este tipo de actividad de nuestros pensamientos la conocemos con el nombre de PROCESOS COGNITIVOS… y dentro de estos procesos, el que es más significativo de todos a la hora de explicar el proceso de la ansiedad, es el de los PENSAMIENTOS ANTICIPATORIOS (los pensamientos que anticipan lo que va a pasar… aunque no tengamos ni idea…).

Y como la función de nuestro cerebro (o una de las más importantes) es protegernos… pues lo que hace es movilizarnos ante situaciones que “no controlamos” avisándonos de que pueden ser posibles “amenazas”, y por eso se activa la ansiedad antes de que se materialice realmente el peligro… para “salvarnos” de él.

Es decir, es como si nuestro cerebro (la amígdala en concreto…, ahora después hablaremos de ella) en base a nuestra experiencia vital (almacenada en el hipocampo, del que también hablaremos ahora), y a otros parámetros, evaluara una situación como potencialmente peligrosa y anticipara las consecuencias.

¡Y todo esto lo hace en microsegundos!

No somos conscientes de lo que está pasando por nuestro cerebro… como mucho tenemos… esa extraña sensación…

Y a partir de esa evaluación de lo que sucede, nuestro cerebro nos puede emitir varios mensajes… :  “Todo controlado. No pasa nada”. O bien… “¡ALERTA!! Peligro… cuidado…”

Y es con esta última opción… cuando nuestro pensamiento activa fisiológicamente a la emoción.

Tan sólo la imaginación puede llegar a generarnos: Excitación, náuseas e incluso salivación… (imagina un limón, imagina cómo lo cortas por la mitad, imagina como ese limón jugoso y grande, amarillo y fresco suelta un ácido zumo que salpica cuando lo cortas, siente su aroma y su sabor… ¿qué te acaba de pasar? ¿has generado saliva…?)

Pues con la ansiedad pasa lo mismo… Si mentalmente anticipamos un daño, un perjuicio, esos pensamientos activan los pulmones, el corazón, el estómago… y se ponen a funcionar como si de una emergencia se tratara…

Pero la ANSIEDAD no se apoya solo en este proceso cognitivo de anticipación… también utiliza otro proceso que se conoce con el nombre de RUMIACIÓN, y que se basa en la “fijación mental” de los pensamientos o en un pasado que pudo ser doloroso o traumático o en la invención de un futuro imaginario que imaginamos que será negativo.

A través de la rumiación de estos pensamientos vamos creando conexiones neuronales que nos “anclan” al sufrimiento.

Cada pensamiento es una orden que le damos a nuestro cerebro. Ante cada pensamiento… nuestro cerebro responde poniendo en marcha nuestro organismo y nuestra conducta.

Cuando nuestros pensamientos están enfocados de forma compulsiva en ese pasado terrorífico o ese futuro negativo… ¿nuestro cerebro qué interpreta? Que es ahí donde queremos estar.

Entonces en nuestro cerebro se crean una serie de circuitos neuronales cerrados, que hacen que nuestra atención entre en una especie de bucle.

Es decir… NUESTROS PENSAMIENTOS “SECUESTRAN” NUESTRA ATENCIÓN. Así es como generamos los traumas, las depresiones, la ansiedad…

Si perdemos el control sobre nuestra atención, entonces nuestra voluntad y nuestra capacidad de elegir estarán también en peligro.

Pero… A NUESTRO FAVOR… tengo que decir que la ATENCIÓN es un ACTO DE VOLUNTAD.

Esto significa que la atención puede entrenarse, educarse…

Al enfocar nuestra atención conscientemente en lo que realmente queremos, hace que podamos generar nuevas conexiones neuronales: ¡NEUROGÉNESIS!!

¿Pero… si es tan sencillo… porqué las personas con ansiedad y o depresión no pueden salir de esa dinámica de pensamientos negativos que tanto daño les hacen?

Pues la respuesta es… porque han perdido su habilidad para controlar su atención.

Así es que… Si, ¡¡puedes empezar cuando quieras a entrenarla!! De esa forma ¡puedes empezar a cambiar, modificar incluso eliminar las rutas neuronales que se relacionan con tu ansiedad o tus estados de depresión!

  • Practica a enfocar y dirigir tu atención hacia aspectos positivos.
  • Gestiona tu reactividad hacia lo que sucede… es decir… no saltes a la primera de cambio… ¡PARA!… y después decide cómo reaccionar…
  • Reflexionar está bien… pero sin pasarse… La introspección obsesiva es la antesala de la ansiedad y la depresión. No le des mil vueltas a lo mismo…

Y ya para terminar… otro ingrediente fundamental en la ansiedad… es el MIEDO. Un miedo a todo y nada, miedo difuso, sin una causa clara…

¿También tiene nuestro cerebro algo que ver con esto?

Pues sí…  ya os he comentado antes que había dos partes del cerebro muy relacionadas con la respuesta de la ansiedad, muy relacionada a su vez con el miedo…

En nuestro cerebro se encuentra la AMÍGDALA y el HIPOCAMPO.

La AMÍGDALA, es una pequeña estructura con forma de almendra (han encontrado que su tamaño es mayor, hiperdesarrollado, en las personas con ansiedad) que se encuentra en la parte más profunda de nuestro cerebro.

Se encarga de avisar al resto del cerebro de posibles amenazas y de activar la respuesta de miedo o ansiedad… Es como si este pequeño centro fuese el cuartel general de las neuronas del miedo, que se encargan de responder a estímulos externos con el mensaje de “cuidado” “por si acaso” … El hecho de optar por el miedo… es lo que nos ha protegido como especie…

El HIPOCAMPO una estructura que se vincula sobre todo a la memoria emocional (han encontrado que su tamaño es menor, atrofiado, en las personas ansiosas). Una de las memorias más potentes.

Entre otras cosas, se encarga de almacenar las “cosas peligrosas” o “que nos han hecho daño” … en forma de recuerdos (si de pequeño metiste los dedos en un enchufe, lo almacena… si sonaban las llaves cuando tu padre llegaba y eso significaba problemas, lo almacena…)

Es una de las estructuras cerebrales que más sufre con la ansiedad… ya que según estudios recientes en este lugar se encuentran las neuronas responsables de la ansiedad y que (al menos en roedores…) han conseguido desactivar con rayos de luz… o activarlas de la misma manera… (aunque aún hay mucho que estudiar a este respecto… sin duda es una línea de investigación que puede ser clave).

La activación de ambas estructuras provoca que se genere un cóctel temible: El cortisol, la adrenalina y la norepinefrina son el cóctel de la ansiedad. Nos ponen en alerta y a la defensiva.

 Para simplificarlo un poquito, sería algo así:

  • La amígdala y el hipocampo identifican el peligro.
  • Los neurotransmisores nos impulsan a la acción.
  • Nuestros órganos aceleran sus funciones: corazón, pulmones…

Si la amenaza es real… todo va bien. Cuando se pasa…, nuestro cerebro racional desactiva la amenaza, y ya está.

Si la amenaza no es real… y ese estado de activación no para… entonces, aparecen los problemas…

¿PERO CÓMO PODEMOS CONTROLAR ESTOS ESTADOS?

  • No intentes convencer a tu cerebro con razonamientos del tipo «me tengo que calmar», «tranquila»… es más efectivo que convenzas PRIMERO a tu cuerpo de que no hay peligro por el que alarmarse. Tu cerebro es muy “terco”… así es que mejor comienza por lo físico, lo corporal: relajación, respiración profunda… si paras el cuerpo, si lo relajas… el cerebro se parará también a continuación porque interpretará que no hay nada que nos amenace.
  • Cambia tus hábitos, tus rutinas…: sal a pasear, disfruta de actividades de ocio, de arte, de música, apúntate a Yoga… Es importante que cambies la percepción de alarma en tu cerebro.
  • Haz deporte. Sé que suena a tópico… pero es indudable que mover el corazón llevando a cabo un ejercicio moderado y adecuado a ti, te generaría mejoras indudables en tu estado de ánimo.
  • Practica el Mindfulness o atención plena… ahora que está tan de moda. Te ayudará a reeducar tu atención y por lo tanto a crear vías neuronales alternativas a las que activan tu ansiedad.

 

“Responde; no reacciones. Escucha; no hables. Piensa; no asumas”…

Raji Lukkoor

Artículos Relaciones Personales

MALTRATO PSICOLÓGICO… LOS GOLPES INVISIBLES.

Por Ángela Peco Psicología.

El maltrato físico convive con el maltrato psicológico… aunque puede haber maltrato psicológico sin dar ni un solo golpe…

El arma de quien maltrata psicológicamente… la PALABRA.

Nadie lo sabe… es un acto privado, que al no evidenciarse físicamente queda oculto, silenciado…

Una palabra hiriente, una mirada fría, una mirada de desprecio, silencio, sentirse acosado/a, vigilado/a, no querido/a…

Todo comienza de forma sutil… y eso hace que la persona maltratada vaya disculpando esas pequeñas sutilezas… hasta que ya no puede salir de ese agujero… su autoestima está demasiado débil.

Hoy no te voy a explicar mucho más sobre mecanismos, fases, qué hacer… todo eso.

Hoy solo quiero que te respondas a estas preguntas:

  1. ¿Controla el dinero que te gastas? ¿tienes que pedirle el dinero a tu pareja? ¿le pides permiso a la hora de comprar algo, ya sea para ti o para la casa?
  2. ¿Te dice cómo vestirte? ¿si vas de alguna manera que no le gusta se enfada contigo y para evitarlo decides cambiarte de ropa? ¿Hay ropa que ya no te pones porque sabes que no le gusta?
  3. ¿Se enfada si quedas o llamas con tus familiares o amigos?
  4. ¿Mantienes relaciones sexuales aunque no te apetezcan porque si no, se enfada?
  5. Intenta contar las veces que haces cosas que no te apetecen o con las que no estás de acuerdo para evitar una discusión.
  6. ¿Controla tu móvil y tus redes sociales?
  7. ¿Tienes que contarle lo que haces en cada uno de tus horarios?
  8. ¿Le quita importancia a tus logros personales o profesionales? ¿los ridiculiza? ¿los minimiza?
  9. Cuando haces algo por tu pareja, ¿te lo agradece o te hace sentir que es tu obligación?
  10. ¿Organiza tu tiempo libre? ¿Sientes que no puedes hacer lo que quieres en tus ratos de ocio?
  11. ¿Cuando tienes algún problema lo minimiza con comentarios del tipo: eso no es nada…, te quejas de vicio, etc.?
  12. Cuando se ha dado una discusión, en la mayoría de las ocasiones ¿cedes tú aunque tengas razón porque podría pasarse días sin hablarte y haciéndote el vacío?
  13. ¿Si tiene un problema fuera del ámbito de la pareja (con su familia, en el trabajo, con sus amigos…), te hace sentir responsable de ello?
  14. ¿Te hace sentir que no sabrías salir adelante si no estuvieras a su lado?
  15. ¿Te sientes culpable cuando te enfermas?
  16. Si estáis en público, ¿sueles decir lo que opinas, o prefieres no opinar por si acaso te trae consecuencias con tu pareja?
  17. ¿Te chantajea emocionalmente a menudo para lograr sus objetivos?
  18. ¿Te recuerda una y mil veces los errores que has cometido?
  19. ¿Has dejado de contar tus problemas de pareja a tu entorno (amigos, familia…) porque sabes que si se enterase se enfadaría?
  20. ¿Temes el decirle algunas cosas porque sabes que su reacción puede ser desproporcionada?
  21. ¿Sientes que cuando un mismo hecho lo realiza otra persona lo valora más positivamente que si eres tú quien lo realiza?
  22. ¿Te sientes incómodo/a si te mira alguien del sexo opuesto por si acaso tu pareja se diera cuenta y pudiera ser motivo de otra discusión?
  23. ¿Sientes que necesitas su aprobación en cada cosa que haces, o incluso piensas?
  24. ¿Te sugiere, te pide o te ordena?
  25. ¿Sientes que no puedes ser tú mismo/a cuando estás con tu pareja?
  26. ¿sientes que aún sin que esté, cuando quieres ser tú mismo/a piensas en que tal vez le moleste y dejas de hacer las cosas que querías?
  27. ¿Te trata como si fuera tu padre/madre en lugar de tu pareja?
  28. ¿Las decisiones importantes las toma sin tener en cuenta tu opinión?
  29. ¿Te hace dudar de tus capacidades, de tu valía personal?
  30. ¿Le tienes miedo?

La persona que maltrata psicológicamente, se apoya en el PODER que tiene sobre la otra persona… a través del miedo que le hace sentir, o a través del sentimiento de culpa… poco a poco la persona maltratada se convierte en su marioneta, hasta tal punto que cree merecerse todo lo que le haga.

Personas con la autoestima totalmente destruida, con el alma rota.

Personas que incluso… protegen a quien las maltrata (Síndrome de Estocolmo)

Si te has identificado con las preguntas anteriores, te encuentras en el primer paso para asumir la idea de que has de empezar a llevar a cabo cambios drásticos en tu vida…

Ahora… no lo justifiques, tampoco pretendas que cambie, tampoco te creas eso que te dice de que “va a cambiar…”.

Firmeza.

Sigue adelante…

No olvides que puedes utilizar el teléfono anónimo 016 para solicitar ayuda.

 

“Pero a mí lo que me preocupa es el otro maltrato, el que no deja marcas en la piel”

Walter Riso