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Artículos Relaciones Personales

PERSONAS QUE «ENVENENAN»…

Por Ángela Peco Psicología.

Normalmente rodearnos de personas “nos recarga las pilas”. Cuando nos sentimos abatidos, quedamos con algún amigo y vemos todo de otra manera. Somos seres sociales, y estar y compartir con personas es una de las acciones que más nos engrandecen personalmente.

Pero otras veces… ¡ocurre justo al contrario!… cuando nos vemos con alguien con quien nuestro ánimo cambia, … pero a peor.

chica maleta

Y aun sabiéndolo (…aunque nos demos cuenta de que estamos en una relación tóxica es muy difícil salir de ella…) somos incapaces de reaccionar cuando estamos con estas personas… Pero cuando llegas a casa, sientes como si te hubiera absorbido toda tu energía: te sientes mal, cansado, enfadado, sientes que te ha humillado sutil o abiertamente, o que te ha manipulado… Y te das cuenta, que te sientes de así cada vez que te relacionas con esa persona en concreto.

Para estas personas, las “víctimas perfectas” son personas con un carácter más débil (en apariencia) que siempre ceden a sus pedidos, por más caprichosos o arbitrarios que resulten. El resultado es que siempre se salen con la suya… por encima de quien sea… y tú se lo estás permitiendo, e incluso estás colaborando para que eso sea así…

No pienses que sólo te pasa a ti…

Todos tenemos cerca a personas de este tipo en nuestra vida… se las conoce como “PERSONAS TÓXICAS” … y puede ser cualquiera. Lo importante es que aprendas a reconocerlas, y a hacerte consciente de cómo te sientes en su presencia y ante sus artimañas y… ¡te alejes de ellas!.

A veces no es fácil alejarte… lo sé, porque pueden ser personas de nuestra propia familia, o de nuestro entorno laboral… pero al menos haz algo para “protegerte” de ellas…

¿De qué personas hablamos?

  • Personas a las que les cuentas cómo te sientes con su actitud, y son capaces de “dar la vuelta a la tortilla” con una gran habilidad, haciéndote sentir culpable de cada situación que le has planteado…
  • Carecen de empatía: Aunque saben hacerlo, no les “sale de dentro” hacerlo. Son incapaces de ponerse en el lugar de los demás. Cuando lo hacen, es puro pose… buscan algo detrás, siempre con un beneficio a su favor. No les importa si sus palabras o su forma de actuar influye de manera negativa en los demás.
  • Personas miedosas, que todo les asusta, que nunca quieren hacer nada distinto… Y lo peor no es eso, lo peor es que tratan de convencerte de que tú tampoco cambies, arriesgues, avances… sembrarán la duda y el desánimo en todo lo que les cuentes que quieres hacer.
  • Amigos que sólo te llaman para contarte problemas, y cuando les ayudas, después … “se esfuman”.
  • Personas que te desvalorizan en público, porque es la manera en que ellos pueden “engrandecerse”. Son personas que realmente tienen una baja autoestima, y lo que hacen es crecerse rebajando a los demás, aprovechándose de ellos, y quedándose con sus méritos.
  • Personas que continuamente critican a otros… ¿crees que no te critica a ti cuando está con otros?… no seas ingenuo… ¡también lo hacen! Siembra la desconfianza de todos con todos, busca siempre crear desacuerdos dentro de los grupos, siempre hay algo que no le parece bien de alguien… enfrenta a unos con otros contando mentiras, tergiversando conversaciones… Son como “apisonadoras emocionales” que destruyen a base de constantes críticas, miedo, culpa y negatividad…
  • Personas que no se alegran cuando la “vida te sonríe”, incluso se permiten lanzar sus comentarios envenenados… poniendo en juicio tu esfuerzo o lo que vales. No es que a ellos les vayan mal las cosas… lo único que no soportan que te vayan bien a ti.
  • Personas en “modo queja” constante. Ellos son lo que están peor que nadie… sin embargo, no hacen nada para cambiar esa situación. Quieren que continuamente les escuchemos y les reafirmemos en cómo se encuentran… vuelvan en ti toda su “basura psicológica”.

En definitiva… son personas que no saben valorar nada que no sea lo suyo, expertas en encontrar siempre un fallo a todo y a todos. Nada es suficientemente bueno… siempre encuentran algo que está mal.

Pero… ¿sabes una cosa…? ¡PUEDES ALEJARTE DE ELLAS!

Ponles distancia…

¿Cómo puedes distanciarte de este tipo de personas?

Si tú toleras que te traten mal… pasará algo que es evidente… TE TRATARÁN MAL.

Si no quieres que nadie te trate así, tú tienes que ser capaz de transmitir ese mensaje…

¿Cómo hacerlo?

Con ASERTIVIDAD.

Sí, estas personas están ahí para que tu entiendas que tienes que mostrarte más asertivo. Que tienes que mostrar a los demás que quieres que te traten con RESPETO. Has de aprender a: Ser capaz de poner límites… Frenar el exceso de confianza de los demás… Aprender a “decir NO”, sin sentirte culpable por ello. ¡Tienes derecho a hacerlo!

Quizá la opción de alejarte es complicada cuando estas personas son parte de tu familia, amigos, o trabajo… Pero… EL HECHO DE QUE VIVAN CONTIGO O COMPARTAS CON ELLOS PARTES DE TU TIEMPO… NO LES DA DERECHO A QUE TU TENGAS QUE CALLARTE Y AGUANTAR…

No es fácil… pero quizá sea el momento de que empieces a tomar decisiones al respecto.

Sabes perfectamente quien te aporta, y quien te agota… y sabes que quien te agota, quien es falso, quien te utiliza… cada vez te importa menos… porque además te daña.

Sólo te falta el valor para poner distancia.

Hazlo… verás todo con más claridad. Y ya fuera de sus redes y con toda tu energía podrás darte cuenta de que ha sido la mejor decisión que has podido tomar.

Quizá caigas en la trampa psicológica de querer ayudar a estas personas a que… cambien

Inténtalo si quieres… pero la experiencia me dice… que NO PODEMOS AYUDAR A QUIEN NO QUIERE SER AYUDADO. Ellos no quieren cambiar… ¡quieren que cambies tú!

Algunas pautas para que “entrenes” …

  • No les des tanta importancia. Réstales tu atención.
  • Sácalas de tu vida y deséales lo mejor.
  • No polemices con ellas, no pretendas caerles bien… rodéate de gente buena.
  • Ve siempre con precaución… no les cuentes lo que no quieras que sepan.
  • No hables de ellas cuando no están. Cuanto más tiempo las tengas en tu pensamiento, más grande se hará su presencia en ti.
  • Perdónalas internamente… no hace falta que se lo digas a ellas.

Poner distancia en una relación tóxica NO SIGNIFICA QUE SEAS EGOÍSTA… es el camino que eliges para proteger tu salud emocional.

   “En la vida no todo el mundo es reemplazable. Ten cuidado de no hacer daño; deja tu huella, no cicatrices…”

Anónimo.

Artículos Depresión

DESPUÉS DEL PARTO…

Por Ángela Peco Psicología.

“No debería ser así…”  (Pero es…)

“Es cuando debería estar más feliz…” (Eso dicen…)

Sin embargo, muchos estudios han indicado que al menos el 80% de las mujeres después del parto, experimentan lo que se conoce como “Baby Blues” (síntomas de depresión leve: tristeza, preocupación, cansancio…).

Sobre un 15% de las madres primerizas experimentan un cuadro de Depresión Postparto.

botitas

Si hay algo que es seguro en esta vida… paradójicamente es el cambio. Sin embargo, nos da tanto miedo cambiar… nos genera tanto estrés adaptarnos a los cambios…

Cuando llega un bebé a la vida de una pareja todo se acumula…: preocupaciones, cansancio, atender visitas, tareas de la casa…

Todo cambia de golpe… ya lo imaginábamos… pero no es lo mismo pensarlo, que vivirlo en realidad.

Además de todo esto… la mujer, toda mujer, desde la más fuerte, a la más débil… todas… en el momento que se convierte en madre ha de afrontar un gran número de cambios, a los que se enfrentará con más o menos miedo o curiosidad, más o menos apoyos, más o menos dolor o alegría…

Entre otros, los cambios que ha de afrontar serán:

  • Cambios evidentes en su cuerpo.
  • Cambios en su actividad laboral.
  • Cambios en lo social (amistades, familiares)
  • Cambios con su pareja.
  • Cambios en su autonomía: deja de vivir sólo para ella misma… deja de poder dedicarse a sí misma todo el tiempo y dedicación que se mostraba unos meses atrás…

Esta situación, de adaptación a un nuevo ritmo, a una nueva vida… requiere que pongamos a funcionar nuevas estrategias de afrontamiento… que irán aflorando, al ritmo de cada mujer.

Pero… ¿Cuándo hablamos de Depresión Postparto?

Las semanas después dar a luz, suponen una etapa de vulnerabilidad para la mujer, ya que puede experimentar gran variedad de emociones, que no tiene que ser, y de hecho no son, todas ellas positivas como quizá tenía previstas en sus expectativas.

Es en estos momentos cuando suelen aparecer entre otros:

  • Sentimiento de tristeza, desesperanza, vacío…
  • Llanto frecuente y sin motivo.
  • Preocupación excesiva hacia el bebé.
  • Dolencias físicas (dolor de cabeza, musculares, problemas digestivos…)
  • Problemas con la alimentación: o sobreingesta o ingesta pobre…
  • Irritabilidad, inquietud, mal humor…
  • Exceso de sueño o de insomnio.
  • Problemas para concentrarse, tomar decisiones…
  • Pérdida de interés en lo que antes le gustaba, y con lo que disfrutaba.
  • Aislamiento social.
  • No consigue vincularse con el bebé.
  • Cree que no tiene capacidad para cuidar bien del bebé.
  • Pensamientos negativos continuos, sentimientos de culpa, pensamientos de suicidio o de dañar al bebé…

Pero como siempre… todo esto hay que tomarlo con precaución. Con mucha precaución, ya que no podemos hacer patológico aquello que no lo es, aquello que es normal ante una situación de adaptación al cambio…

Es normal estar cansada, agotada, preocupada… sobre todo cuando eres madre por primera vez. Es normal que no duermas, que te genere ansiedad no saber si cuidas bien al bebe… ¡nadie nace enseñado! Ser madre es algo que se aprende con la experiencia del día a día.

¿Dónde está el problema entonces?

El problema viene, cuando esa tristeza, típica de la adaptación a una situación nueva, no desaparece… sino que se incrementa y se cronifica… cuando ante esta situación, que te desborda… como a cualquiera en tu lugar… tú lo solucionas tomando la decisión más disfuncional de todas:

  • Renuncias a cuidar de tu bebé… y delegas la responsabilidad de cuidarlo en otras personas… esto hace que a tu subconsciente le lleguen 2 mensajes: “te ayudan porque te quieren” … “te ayudan porque saben que tú no puedes…”. Esto aumenta tu sentimiento de incapacidad…

La depresión postparto tiene una importante causa biológica. Se debe a los cambios en los niveles hormonales que se dan durante el embarazo y después del embarazo… parte de la culpa puede tenerla la rápida caída tras el parto de estrógenos y progesterona. Pero que se mantiene por otros factores: sociales y psicológicos.

Normalmente todos esos síntomas aparecen entre las primeras semanas y el primer año después del parto, aunque hay mujeres que comienzan a sentirse mal justo cuando son madres o mucho después de esos primeros meses de vida del niño.

¿Qué puedes hacer para ayudar a una mujer que sufre depresión postparto?

Si eres pareja o familiar directo de una mujer que padece este problema… NO EMPEORES EL PROBLEMA. Muchas veces hacemos más mal que bien con las buenas intenciones…

  • Ayudar a la mujer con las tareas de la casa, pero NO LA AYUDEIS CON TAREAS RELACIONADAS CON EL BEBÉ. La mamá ha de esforzarse en generar el vínculo con el bebé. Si el bebé se acostumbra a ser atendido por otra persona, la madre reforzará su sensación de que ella no sabe cuidarlo… Profecía autocumplida… Ha de comprender, y sentir que el bebé es su responsabilidad.
  • Es aconsejable que la madre y el bebé tengan ESPACIOS DE INTIMIDAD, de SOLEDAD… Sin embargo, cuando una mujer presenta síntomas de depresión postparto, tendemos a evitar que se quede sola con el bebé por miedo a que pueda hacerle o hacerse daño… Sé que puede generarte ansiedad como familiar… pero esa sensación de estar continuamente vigilada empeorará las cosas ya que afianza su sentimiento de incapacidad.
  • Intentar NORMALIZAR LA VIDA… cuando os centráis continuamente en el problema, se le pregunta continuamente, se les habla de lo que es “normal” y lo que no lo es… la mujer se encasilla en su papel de víctima, en el sentimiento de inutilidad, en las elevadas expectativas… todo el mundo sabe lo que ha de hacer… menos ella.
  • NO CULPABILICES A LA MUJER por sus cambios en el estado de ánimo… eso agudizará su sentimiento de soledad. Sé tolerante y comprensivo. Es una persona cuya biología y psicología se encuentra en pleno proceso de adaptación. Necesita que la acompañes, no que hagas las cosas por ella, no que la critiques, no que la ataques…
  • ANÍMALA a planear tiempo para ella misma, distraerse y, sobre todo, ESCÚCHALA. El hecho de sentirse querida y escuchada la ayudarán a dar los pasos que le toca dar en el camino de su vida.

“Ser madre… ha sido el encuentro con mi propia sombra…”

Anónimo

Artículos Duelo, Artículos Etapas Vitales

A PESAR DEL OLVIDO…

Por Ángela Peco Psicología.

A pesar del olvido…

A pesar del Alzheimer…

Cuando veo a una persona que sufre la enfermedad de Alzheimer y a sus familiares más directos… no puedo evitar pensar en todos los momentos que “mal usamos” a lo largo de la vida…, las palabras que no decimos y el tiempo que no aprovechamos para decir lo que sentimos a quienes más queremos…

Veo tanta ternura en los ojos del enfermo, como tristeza, rabia y amor… en los ojos de quien lo cuida.

abuela alzheimer

Cuando la enfermedad de Alzheimer aparece en el cerebro de una persona…, tanto ella, como las personas que la rodean, desde ese momento tienen que acostumbrarse a vivir bajo su sombra.

La enfermedad de Alzheimer es una de las enfermedades neurodegenerativas más conocidas y frecuentes.

Actualmente, es una enfermedad irreversible, cuyas causas se desconocen a pesar de las muchas investigaciones que se centran en lograr este descubrimiento que cambiaría la vida de tanta gente.

Al no conocerse las causas… el diagnóstico definitivo de esta enfermedad, se realiza post mortem, es decir, una vez que la persona fallece, al analizar los tejidos cerebrales. Por eso, los diagnósticos que se llevan a cabo hablan de “posible o probable enfermedad de Alzheimer”…

Esta enfermedad, como  media de edad, comienza a aparecer alrededor de los 65 años. Aumenta su prevalencia con la edad.

También puede aparecer en personas más jóvenes. Cuando es así, se considera una “demencia pre-senil”.

A menor edad de comienzo… peor diagnóstico, ya que avanza mucho más rápidamente.

Al comienzo, el deterioro se centra sobre todo a nivel de la corteza cerebral, pero a medida que avanza el deterioro puede afectar también a niveles subcorticales (bajo la corteza cerebral).

Se dice que esta enfermedad es de “inicio insidioso” … eso quiere decir que a lo largo del tiempo y hasta que “da la cara”, van pasándole cosas a la persona… se desorienta un día en su propio dormitorio, en otra ocasión se le olvida el nombre de su hija, en otro momento puntual no es capaz de saber el año o el mes en que se encuentra… Pero al ser olvidos normales, ocasionales… todo es normal.

Sus síntomas…

  • Alteraciones COGNITIVAS:
    • Pérdida de Memoria: Afecta sobre todo a la memoria reciente, y a medida que avanza la enfermedad se van afectando otros recuerdos más lejanos en el tiempo… Afecta también a la capacidad de atención, comprensión, adquisición de nuevos aprendizajes…
  • Afasia-Apraxia-Agnosia: Estos nombres nos indican que el enfermo de Alzheimer va perdiendo poco a poco su capacidad de hablar, entre otras…:
  • Se les olvida el nombre de las cosas, empiezan a utilizar palabras-tipo para nombrar todo… por ejemplo “chisme”, “trasto”, “eso”, “cacharro”, “aparato” … o por otro lado, pueden explicar para que sirve algo, porque no encuentran en su mente el nombre del objeto… por ejemplo, “trae aquí el cacharro ese que sirve para cortar el papel”…
  • Se les olvida la realización ordenada y adecuada de acciones que conllevan secuencias… por ejemplo: vestirse (primero ponerse la ropa interior, después la ropa de calle, después abrigo…), preparar una comida (primero se calienta el agua, se pone la sal, se añaden las patatas…)
  • Las fases finales de la enfermedad conllevarán mutismo e inmovilidad…
  • Desorientación Temporal-Espacial: En un principio se da la desorientación en el tiempo… les cuesta recordar el año que es, o el mes, o el día… para poco a poco desorientarse también en el espacio… no saber si se encuentran en su pueblo de siempre, o en una ciudad porque están de vacaciones, buscan continuamente su casa, porque en la que se encuentran no la reconocen como tal…
  • Alteraciones CONDUCTUALES y EMOCIONALES: Éstas están muy relacionadas con los descuidos o conductas extrañas no habituales en la persona, olvidar el valor de las cosas, no reconocer incluso a personas cercanas. Estas alteraciones son muy significativas en las primeras etapas de la enfermedad, donde además el enfermo tiende a “disimular” lo que le está ocurriendo y a “negar” evidencias ante familiares directos con los que pueden darse continuos conflictos.

Estos síntomas resultan muy complicados de manejar por parte de los cuidadores y familiares…

  • Alteraciones SOCIALES: Para evitar situaciones desagradables debido a sus problemas de memoria… el enfermo de Alzheimer tiende a aislarse socialmente, a no querer salir de casa, a no querer participar en actividades a las que solía asistir antes…
  • Alteraciones FISIOLÓGICAS: A medida que la enfermedad avanza, el enfermo va perdiendo poco a poco su autonomía a todos los niveles, también a nivel fisiológico, dependiendo con el tiempo del cuidado de una tercera persona:
  • Ritmo del sueño
  • Alimentación
  • Control de esfínteres

Las fases…

Aquí os voy a hablar de las tres fases más características.

INICIO

Son los momentos en que la persona sólo muestra pequeños olvidos, pequeños problemas de memoria que hacen saltar las alarmas… problemas al no recordar lo que ha comido, lo que acaban de decirle… Aparecen síntomas como la anomia, o la imposibilidad de recordar el nombre de algunos objetos (síntomas explicados más arriba).

Por otro lado, observa como rinde menos en su trabajo habitual, o en sus tareas normales diarias…

La persona se da cuenta de que “algo le está pasando” y esta sensación es lo que va a originarle síntomas de depresión, ánimo triste, anhedonia (incapacidad de disfrutar), ansiedad… aparecen la apatía, la irritabilidad, el retraimiento social… la persona pierde el interés por lo que antes le gustaba.

Aparecen alteraciones del pensamiento: delirios de robo, de abandono, de que los intentan perjudicar o envenenar… Se inventan historias sobre su pasado, mezclando anécdotas…

La persona se defiende del mundo. Sus familiares no entienden lo que sucede y le “piden explicaciones” de por qué hace lo que hace… suele ser una fase donde los conflictos familiares se acentúan.

PÉRDIDA DE LAS CAPACIDADES

Es en esta segunda fase donde aparece el síndrome afaso-apraxo-agnósico, del que os he hablado anteriormente.

La persona además de los problemas de memoria, comienza a mostrar problemas en su comprensión, en el lenguaje, problemas para realizar actividades secuenciadas, reconocer objetos, personas…

Son típicas en esta fase las ilusiones y alucinaciones: percepciones distorsionadas o falsas. Pueden ser visuales, auditivas, olfativas…

Anímicamente aparecen explosiones de ansiedad: sentimiento de pérdida de control, mezcladas con euforia: carcajadas exageradas o alegría desproporcionada… Todo es cambiante en su mundo mental, se dan episodios de irritabilidad, cambios de humor injustificados…

También comienzan los problemas para recordar algunos hechos pasados…

El enfermo empieza a necesitar supervisión con mucha mayor evidencia. Necesita apoyo para vestirse, comer… puede ser habitual que incluso se pierda en su propia localidad.

FASE AVANZADA

Se trata de la última fase de la enfermedad.

El deterioro aquí es muy intenso y evidente. Su pérdida de memoria se remonta incluso a la infancia.

La persona ya no reconoce a sus familiares, y la pérdida de la memoria semántica también es evidente.

Puede incluso no reconocerse a sí mismo cuando se ve delante de un espejo…

Puede llegar a darse un mutismo total, descoordinación y alteración de la marcha.

Esta fase se caracteriza por una pérdida de autonomía total, siendo incapaces de sobrevivir sin los cuidados de una tercera persona.

Tratamientos

Hoy día, la enfermedad de Alzheimer sigue siendo incurable.

Los tratamientos se basan sobre todo en la prevención y retraso del deterioro cognitivo.

  • Tratamiento farmacológico: Trata de alargar el tiempo de la enfermedad, para que la persona esté más tiempo con menos síntomas o éstos sean menos graves. Los tratamientos actuales retrasan el avance de la enfermedad alrededor de medio año.
  • Tratamiento psicológico: Suele utilizarse la terapia ocupacional y la estimulación cognitiva como estrategias para frenar el avance del deterioro. Por otro lado, la psicoeducación es fundamental en las primeras fases de la enfermedad, cuando el paciente es aún consciente de lo que le está sucediendo.

Es fundamental también trabajar con el entorno familiar, los que serán los cuidadores directos del enfermo de Alzheimer, el segundo enfermo, el cuidador. El asesoramiento, e información a la hora de afrontar el proceso degenerativo de su familiar… será clave a la hora de “cuidarse adecuadamente para afrontar el cuidado” y tomar las mejores decisiones en cada momento.

EL CUIDADOR: EL SEGUNDO ENFERMO DE ESTA HISTORIA…

Esta es una enfermedad muy complicada de afrontar por las familias…  El cuidador principal ha de afrontar un doble duelo en vida… el duelo por la pérdida psicológica de su familiar, que derivará en el duelo por su pérdida física final.

El día y la noche se juntan en muchas ocasiones con un único objetivo: vigilar continuamente a nuestro familiar enfermo, controlar su higiene, su alimentación, su piel, sus cuidados…

Poco a poco el cuidador va dejando su vida para dedicarse en cuerpo y alma a la vida de su familiar enfermo.

Esta situación de estrés continuado por el hecho de tener que cuidar a otra persona, se agrava en el momento en que aparecen otra serie de problemas habituales en la vida de  cualquier persona…, tales como descuidos laborales (faltar al trabajo por tener que cuidarlo…), problemas económicos (pagar a cuidadores externos…), de pareja (tu mundo se reduce a tu familiar, descuidando a amigos, pareja…), con hermanos, cuñados (surgen muchos conflictos familiares sobre quién se encarga de administrar los cuidados, herencias…), etc…

En su vida afloran conflictos diarios, así como emociones negativas y autodestructivas tales como la ira, la tristeza, la culpa por desear incluso, en ocasiones, la muerte de tu ser querido… porque ya no puedes más…

Además de encontrarnos en esa espiral de negatividad emocional, físicamente aparecen problemas derivados también de toda esta situación: trastornos psicofisiológicos la mayoría de las ocasiones. Estos son enfermedades físicas que se causan o empeoran por motivos emocionales o psicológicos.

¡No permitas que la corriente de negatividad te arrase ¡

Bastante difícil es la situación por la que estás pasando, como para añadirle aún más ingredientes que la empeoren…

Lo principal es que valores que SI TÚ NO TE CUIDAS… NO VAS A PODER CUIDAR BIEN… Así es que, por favor, si te ves sobrepasada (y hablo en femenino porque la mayoría de las personas que cuidan son mujeres y mayores de 50 años…) ¡PIDE AYUDA!…

Cuando cuentas con unos vínculos sociales fuertes, con los que puedes afrontar relevos en los cuidados, conversar sobre tus emociones, tus sentimientos… Personas que reconozcan la función que cumples… (sé que puede no ser necesario… pero todos necesitamos un aliento…), todo esto hará que la sensación de “carga” disminuya.

Exprésate también con él o ella, con la persona enferma. Háblale en el único idioma que aún preserva, el último que pierde, el que está almacenado en su Sistema Límbico… el idioma del corazón: caricias, música, tono cariñoso de voz.

Aprende a ver el blanco dentro del negro… aprovecha cada momento para acercarte emocionalmente a esa persona para la que eres TODO… ayúdala a salir a ratitos de su mundo de sombras para traerla por instantes al tuyo… lo que no puedes hacer bajo ningún concepto, es abandonar tú este, para entrar también en la oscuridad…

 “Morimos en las palabras que no llegamos a pronunciar, morimos en la tristeza de los que pierden la vida esperándolas”

Gustavo Martín Garzo

Artículos Hábitos Saludables

¿FIBROMIALG… QUÉ?

Por Ángela Peco Psicología.

Cuando hablamos de SALUD, según la Organización Mundial de la Salud, hemos de referirnos, no sólo a la salud física, sino al conjunto formado por factores biológicos, psicológicos y sociales. Es lo que se conoce como Modelo Biopsicosocial. En otras palabras, si una persona presenta alteraciones o daños en cualquiera de estas tres áreas (la biológica, la psicológica o la social) puede decirse que su SALUD no es completa.

escultura mujer

Una persona que sufre Fibromialgia siente dolor de manera crónica en la mayor parte de su cuerpo sin que haya una dolencia clara que lo esté provocando. Destacamos también un proceso conocido como “hiperalgesia” en determinados “puntos-gatillo” del cuerpo; son zonas en las que el mínimo roce “dispara” un intenso dolor. El umbral del dolor de estas personas en esas zonas de su cuerpo disminuye notablemente (es decir, necesitan menos intensidad de dolor para percibir un dolor muy fuerte…).

El hecho de que no haya indicios de que “algo” esté provocando esta enfermedad en nuestro cuerpo…, durante mucho tiempo se la considerado incluso una ENFERMDAD SOMATOMORFA (es decir, creada desde la “psique” del paciente). Actualmente se considera una enfermedad reumática. Y afecta a más mujeres que a hombres.

Algunos estudios han descubierto como posible causa un descenso significativo de la hormona de la Serotonina (que ya os he comentado en alguna ocasión es responsable, junto a otras, de la felicidad que percibimos) y un aumento de la Sustancia P (sustancia que se relaciona con la percepción del dolor que sentimos) … PERO NO HAY RESULTADOS CONCLUYENTES AÚN…

Las personas diagnosticadas de fibromialgia… hablan de un cambio radical en sus vidas…: disminuye su capacidad física, intelectual, emocional, social y laboral.

Por este motivo es tan importante el apoyo psicológico en personas que sufren esta incapacitante enfermedad, porque no sólo afecta al físico… sino que daña todo lo demás.

Siguiendo dentro de la línea del Modelo Biopsicosocial de Salud, dentro de las tres patas del taburete de nuestra salud, en el tratamiento de una persona con fibromialgia habría que incluir:

  • Tratamiento farmacológico (prescrito siempre por un facultativo).
  • Actividad física suave y adaptada.
  • Tratamiento psicológico.

Objetivo: Mejorar la CALIDAD DE VIDA de la persona.

¿Sus síntomas?

Cuando una persona sufre Fibromialgia… ya no puede realizar su trabajo como antes… incluso tiene que dejarlo. No puede realizar, como cualquiera, como hacía desde siempre, las actividades diarias del hogar…

Realizar una sola actividad ya la deja agotada…

Incluso leer un libro es una tarea complicada, ya que la atención mantenida también se resiente.

Entre otros muchos, los síntomas más comunes son:

  • Síntomas de Depresión y Ansiedad a consecuencia del continuo dolor, de no saber de dónde viene esta enfermedad o que la provoca en tu cuerpo y porqué… (Algunos autores informan que también estos síntomas pueden ser parte del mismo trastorno).
  • Problemas de sueño: Lo que aumenta la fatiga y cansancio durante el día…
  • Rigidez muscular: calambres, temblores, agarrotamientos…
  • Dolores de cabeza y migrañas
  • Síndrome del intestino irritable

Pero… ¿Psicología en Fibromialgia… por qué?

Muchos estudios han demostrado que determinados procesos psicológicos tales como: pensamientos que tenemos sobre el dolor que sentimos, estrategias que utilizamos para afrontarlo, sensación de control que poseemos respecto a la enfermedad, focalización continuada de nuestra atención en la fuente del dolor… hacen que haya diferencias importantes en la calidad de vida y ¡en los síntomas! de unos pacientes respecto a otros medicamente hablando de personas que tenían un mismo diagnóstico.

Estos resultados a la vez que son sorprendentes ¡son muy alentadores!

Pero en psicología, como en casi todo en la vida, se necesita que el paciente sea un agente activo de su cambio.

No te dejes llevar por el derrotismo, la ACTITUD es el 50% del éxito. El otro 50% es la PRÁCTICA.

Trabajar sobre ti mismo/a aspectos como:

  • Aceptación de la enfermedad: NO ES RESIGNACIÓN ¡Para nada es lo mismo! Es entender que ahora toca vivir a otro ritmo, pero VIVIR…
  • Romper el círculo vicioso de dolor-ansiedad-más dolor. Aprendiendo técnicas tales como la respiración, relajación, meditación, visualización… que disminuyan la respuesta fisiológica de dolor. Cuando nos encontramos más nerviosos, nuestro cuerpo se tensa… cuanto más tenso está… más duele. Si notamos que duele, nos ponemos más tensos…  A eso me refiero con lo de “circulo vicioso”. Estas técnicas ayudan a calmar el cuerpo, calmando la mente…
  • Aprender técnicas de regulación emocional.
  • Reforzar tu adhesión a la actividad física, para no abandonarla.

Y lo más importante, que tomes el control: TIENES UN PAPEL CLAVE EN LOS RESULTADOS DE TU ENFERMEDAD.

  • Practica el EXPRESAR TUS EMOCIONES, tus miedos…
  • PIENSA BONITO por favor… Que un aspecto negativo del día no pese más que diez positivos.
  • Busca toda la INFORMACIÓN que puedas al respecto de tu enfermedad y sus síntomas, así como de maneras de abordarla… ¡TODO menos derrotarte!… y no es una carrera de fondo, sino de resistencia.
  • Trabaja sobre tu sentimiento de CULPA. No es tu culpa, no estás inventando nada, no quieres estar así, no te resistas, no finjas nada que no sientas, compréndete tú primero a ti mismo/a…  los demás te apoyarán en la medida de sus posibilidades…, de ahí la importancia de que tu entorno también esté formado e informado de todo lo relacionado con la Fibromialgia. Todos remando en la misma dirección es más sencillo.
  • Aprende a GESTIONAR TU TIEMPO de otra manera. No “te metas auténticas palizas” de limpiezas o tareas, el día que mejor te encuentres… eso va a significar que al día siguiente vas a estar “K.O”… Planifica muy bien las tareas, establece prioridades de lo que sea realmente urgente, dosifica tu energía… AHORA LO PRIORITARIO ERES TÚ. Busca el equilibrio entre esfuerzo y descanso.

CURIOSIDADES… PSICOLÓGICAS… “EL CUERPO HABLA LO QUE LA BOCA CALLA…”

  • Muchos estudios han detectado semejanzas en estos pacientes:
  • Han vivido situación de estrés mantenida en el tiempo.
  • Han sido personas muy activas que han soportado sobrecarga de trabajo: se han hecho cargo de familiares enfermos durante años, u otras situaciones complicadas…
  • Con dificultades para delegar y pedir apoyo…

Determinadas molestias corporales pueden ser resultado de haberlas llevado a cabo a través de un continuado cultivo en nuestro mundo emocional… no entender algunas experiencias que nos han provocado dolor, ira, insatisfacción… Esas experiencias quedan guardadas en el inconsciente… hasta que afloran reflejándose en el cuerpo.

El cuerpo refleja la forma en cómo pensamos y sentimos la vida.

Probablemente no creas esto… lo entiendo… no estamos “programados” para creer algo así… simplemente te invito a que:

Identifiques tus pensamientos diarios.

Los anotes.

Observes si existen en ellos palabras con carga negativa.

Las anotes.

Transfórmalas… en palabras positivas, en acciones positivas…

Interioriza ese cambio… (tendrás que pillarte pensando mal y cambiando esa forma de pensar… muchas veces…)

Poco a poco… cambiará tu forma de sentir… y tu forma de vivir.

“La cuestión no es que enfermedad tiene una persona, sino quien es, la persona que tiene la enfermedad”

                                                                                 William Osler

Artículos Capacidades Diferentes

DI…CAPACIDAD

Por Ángela Peco Psicología.

¿Qué te sugiere el escuchar la palabra
“discapacidad”?

Cuando esa palabra se escucha por primera vez dentro
de una familia, suele generar miedo, inquietud, preocupación, incertidumbre,
rabia, tristeza …

A lo largo de la historia han sido muchos los
modelos que han intentado explicarla.

En este artículo me voy a centrar en la visión del
modelo de la diversidad funcional. Porque creo con rotundidad que así debe de
ser.

Ya no estamos viviendo en una era de patrones
iguales… estamos viviendo en la era de la diversidad. A todos los niveles.

Sólo unas pinceladas de cómo ha evolucionado el
término para que te hagas a la idea del gran avance que supone hoy día hablar
de diversidad.

Se ha recorrido un camino que va desde lo
demonológico (lo que no era normal… era paranormal).

Los avances médicos y sociales, así como la apertura
cultural de cada época histórica afectaban a la definición de “discapacidad”, y
esto a su vez, a cómo la sociedad respondía frente a estas personas.

Así… más o menos ha sido la evolución:

EDAD MEDIA: La discapacidad era un castigo de Dios. Era objeto de
vergüenza social y las personas con discapacidad eran recluidas o escondidas en
el mejor de los casos. Se llegaron a dar incluso asesinatos para no contagiar…

SIGLO XX: Modelo Organicista. Ya Hipócrates y
Galeano lo defendieron… Se centran sobre todo en la patología física y
orgánica. Es decir, la discapacidad era un fallo
del organismo
. Propugnaba la protección de las personas con discapacidad,
la institucionalización era la medida a adoptar.

POSTGUERRA: Aumenta del número de personas con
discapacidad debido a las secuelas físicas y mentales de la contienda. Surge la
necesidad de reintegrar a estas personas en la sociedad. El modelo organicista
deja de tener sentido y ahora se van a centrar en un modelo Socioambiental. Las personas con discapacidad han de estar
destinadas a volver a su vida normal. Se ofrecen las ayudas técnicas como
opción.

ACTUALIDAD: Somos conscientes de que la persona
tenga o no discapacidad, es un ser que se involucra de forma activa, en su
proceso de rehabilitación. La sociedad ha de reconocer a estas personas como
individuos de pleno derecho. Pone el peso en la forma diversa en que todos
funcionamos, y se da especial importancia a los Factores Ambientales, ya que estos pueden provocar más o menos
minusvalía en la persona.

Con el concepto de DIVERSIDAD FUNCIONAL lo que se pretende es terminar con la idea de
que las personas con discapacidad sufren un trastorno. Todos tenemos
discapacidad en algo… Todos funcionamos de formas diferentes…

Mirando esta evolución podemos darnos cuenta, sin
analizar mucho más… que no es tan importante el nombre que se ponga o se deje
de poner… que lo realmente peligroso es que los miembros de la sociedad sean
los que determinen si “se acepta o no” a las personas con diversidad funcional…

Es la sociedad la que decide o no, incluir a estas
personas dentro de la “normalidad”.

Hoy día, vivimos en una sociedad donde INCLUIR
cuesta más esfuerzo que EXCLUIR.

Vivimos en la sociedad de lo inmediato, del mínimo
esfuerzo…, la sociedad de las mayorías… aunque cada vez surgen más minorías y
personas que las apoyan, cada vez hay más conciencia de “universalidad”.

Podemos decir que nos estamos adentrado en un Modelo Integrador. Ya no tiene sentido
que nos centremos en cómo podemos cambiar la persona para que se adapte a la “normalidad”,
sino que vemos la discapacidad como una diversidad funcional, y en este caso ha
de ser el entorno el que otorgue a la persona todos los apoyos que necesite
para alcanzar ese “funcionamiento normal”.

Vemos que ahora
el énfasis está centrado en la diferencia, y no tanto en las carencias
.

Aun así, seguimos estando lejos de que todo el mundo
entienda el significado rotundo de las palabras “DIVERSIDAD FUNCIONAL”. No sólo
entender… sino comprender este término (sentirlo de verdad, ¡desde las
tripas!).

El hacerlo, supondría llegar a un nivel tal de
respeto que desaparecería la discapacidad en el mundo… porque todos seríamos
considerados autónomos, independientes, capaces… y todos apoyaríamos esta visión con naturalidad.

Pero… ya estoy con mis utopías… volvamos al aquí y
ahora.

Me voy a centrar en la unidad social más pequeña de
todas, la FAMILIA. Y en cómo una persona como yo, desde la PSICOLOGÍA, podemos ser fuente de apoyo.

Cuando desde la psicología trabajamos con personas
con diversidad funcional, no sólo nos centramos en ellas, lo ideal es hacer
partícipe a todo su entorno, concretamente a su núcleo familiar.

Lograr que una persona sienta que vive con Calidad de Vida es clave en nuestro
trabajo, y para ello hay que lograr que esa calidad en la forma de vida recorra
un camino que va desde la persona con diversidad funcional a todo su núcleo
familiar.

Lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos
en familias con hijos con diversidad funcional, es que lo que más necesitan son
apoyos económicos, de infraestructuras en el hogar… (Y estamos en lo cierto,
las necesitan y mucho…). Pero…  hay más.

Están también otro tipo de necesidades, las
afectivas, las sociales, las de información… que también son cruciales a la
hora de afrontar de manera positiva la vida.

CLAVES en el trabajo con familias:

  • Informar.
    Lo primero que necesitan las familias con hijos con discapacidad es
    información.  Dar respuestas a esa
    avalancha de preguntas que surgen en la mente cuando conocemos que nuestro hijo
    tiene una discapacidad. Saber qué es lo que ocurre es el primer paso a dar, es
    el paso necesario para lograr dar el siguiente, el de la aceptación. La realidad es que esta necesidad informativa no
    desaparece nunca. En cada etapa vital van a ir surgiendo nuevas situaciones que
    van a requerir necesidad de más conocimiento.

Fundamental: Compartir esa información con todos los
agentes implicados en la vida de la persona con diversidad funcional.

  • Acompañar en las
    necesidades afectivas. Apoyo
    emocional ante la incertidumbre del paso del tiempo y el miedo a lo
    desconocido. Tener un hijo con diversidad funcional dispara las preocupaciones.
    Surge impotencia, incluso en ocasiones culpabilidad. Aparecen a lo largo de sus
    vidas situaciones marcadas por la ansiedad, la tristeza, la ira… Información,
    apoyo y comprensión harán que estas emociones bajen su intensidad y duración.

  • Fomentar el apoyo social. Las familias con hijos
    con diversidad funcional necesitan de vínculos fuertes con sus amigos, otros
    familiares… para gestionar su día a día de una manera positiva. Contar con
    personas con las que expresarnos libremente, compartir emociones, pensamientos
    sin sentirnos juzgados… nos ayuda a afrontar mejor cualquier reto que vaya
    surgiendo en nuestro día a día.

Entre los problemas que más dificultan la vida de
una persona con diversidad funcional y sus familias aparecen los TRASTORNOS
EMOCIONALES.

Generalmente son consecuencia de la “no aceptación” de
la condición de diversidad funcional, por la incomprensión de su situación
personal, por el shock que supone enfrentarse a estas limitaciones cuando se
diagnostican, por el duelo de aquellos que la viven (bien en primera persona o
en su entorno familiar) …

Se viven situaciones de depresión, estrés, duelo,
baja autoestima… así como otros trastornos que suelen aparecer asociados (en
muchos casos como medios compensatorios que utiliza nuestro cerebro para
afrontar esta situación de estrés extremo), tales como esquizofrenia,
demencias…

Las HERRAMIENTAS:

  • La empatía: Escuchar y comprender el
    trastorno emocional de la persona.  

  • Aportar a la
    persona mecanismos para que la
    persona logre controlar sus emociones negativas, para que sea capaz de aceptar
    sus limitaciones y desarrolle sus fortalezas. Apoyar a la persona para que
    aprenda a reaccionar de una forma emocionalmente positiva ante situaciones
    desagradables que tendrá que afrontar diariamente.

  • La estimulación cognitiva, sobre todo en
    casos de personas con diversidad funcional intelectual.

  • Fomentar la inclusión social y laboral, mediante la
    concienciación social, institucional y empresarial. Eliminar prejuicios,
    cargas, miedos, falsas expectativas…

Hemos de lograr transmitir la importancia de acabar
de salir del modelo paternalista que no hace bien a ninguno de los actores
principales, es decir, ni a la persona con diversidad funcional ni a sus
familias.

Hemos de reflexionar sobre lo que estamos haciendo
para que las personas con diversidad funcional logren desarrollar sus
capacidades.

Hemos de reflexionar como sociedad sobre lo que
estamos haciendo para apoyar que las personas con diversidad funcional puedan
desenvolverse libres y tomar sus propias decisiones…

El mayor error radica en enfocarnos en lo que las
personas no pueden hacer, en sus limitaciones… CADA PERSONA POSEE UN TALENTO,
descubrirlo y desarrollarlo es lo que nos hace únicos.

“La discapacidad no te define; te define cómo haces
frente a los desafíos que la discapacidad te presenta”

Jim Abbott

Artículos Infancia

¿Y SI ENSEÑAMOS A LOS NIÑOS INTELIGENCIA… EMOCIONAL?

Por Ángela Peco Psicología.

Educar es muy complicado… Educar bien, es más complicado aún.

Emoción, pensamiento y acción son los tres pilares que apoyan momento a momento nuestro camino en la vida, nuestro destino…

Este es el motivo por el que conocer estos pilares nos puede ayudar a vivir de una manera mucho mejor, sintiéndonos más plenos… de ahí que sea tan importante enseñar a nuestros niños también a hacerlo.

El cómo seamos capaces de manejar nuestras emociones, de controlarlas y no de que ellas nos controlen a nosotros, puede convertirnos bien en personas integradas socialmente o excluidas por los demás.

manos color

Propongo… y no soy la única… que en el colegio se enseñe este tipo de inteligencia por encima de la inteligencia cognoscitiva… No me cabe duda que construiríamos un futuro lleno de personas más amables, menos frías, menos astutas, más empáticas, menos frustradas…

Desde siempre se ha asociado el éxito a la inteligencia cognoscitiva, pero en los últimos años se ha comprobado que esta inteligencia no se relaciona directamente con resultados positivos en el colegio y menos aún con la felicidad. Hay niños muy listos, cognitivamente hablando, que no se sienten felices y que tampoco son brillantes en nada concreto… Para poder lograr que lo sean, es necesario que vivan con un desarrollo emocional adecuado.

Enseñar a que nuestros hijos sean inteligentes, emocionalmente hablando, conlleva ayudarles en aquellos momentos en los que tienen que enfrentar emociones complicadas, enseñándoles habilidades para conseguir tranquilizarse, regular sus estados y convivir adecuadamente con los demás.

Cuando les enseñamos este tipo de inteligencia, estamos dándoles herramientas para que reconozcan sus emociones, y las organicen.

Enseñarles inteligencia emocional les ayuda a comprenderse.

Te anoto algunas pautas que quizá puedan ayudarte para desarrollar en tus niños este tipo de inteligencia:

  • Enséñales a reconocer y nombrar las emociones básicas: Alegría, tristeza, miedo, ira… Se trata de ofrecer al niño un conjunto de estrategias que les ayude a conectar con su interior para que logren sintonizar con lo que realmente les pasa y logren a su vez poner palabras que expliquen para los demás, pero sobre todo para él mismo qué es lo que le está pasando.

En algún momento escuché que para reconocer que algo existe hay que tener palabras para nombrarlo… algo así ocurre con las emociones. Para reconocer que están, hemos de poder nombrarlas. A partir de los 5 años ya podrían comenzar a hacerlo: “estoy enfadado porque no me has dejado comer helado”, “estoy contento porque esta noche viene los Reyes Magos”, “tengo miedo cuando salgo del cole y no estás esperándome” …

  • A partir de los 10 años, ya pueden, también, reconocer las emociones secundarias: amor, vergüenza, ansiedad… Hablar con ellos de forma abierta sobre estas emociones, les hará mitigar la ansiedad que les provoque, y con ello disminuirán sus conductas inadecuadas. Pero sobre todo no fuerces nada… acompaña, sin forzar.
  • Ponte las gafas para ver lo que hay detrás: Normalmente un niño no quiere portarse mal. Cuando lo hace, esa conducta viene como expresión de un sentimiento que lo desborda, de una necesidad sin cubrir… Es necesario enseñar al niño a identificar qué es eso que le genera esa emoción… abordar estas conductas problema de raíz, es básico para que en un futuro no sean una fuente de problemas más importantes.
  • Enséñale después de la tormenta… no durante: El enfado es la válvula de escape que utilizamos todos para expresar nuestro desacuerdo con algo o con alguien. Por esta razón es preciso que, aunque pongamos límites a nuestros hijos, porque su actitud o conducta no son adecuadas, lo hagamos permitiendo que el niño muestre lo que siente. Aunque en esos momentos las emociones que salgan no sean las más bonitas que tenga: rabia, enfado, decepción…  Una vez que pase el momento de enfado, el niño estará más abierto y cooperativo. Entonces podremos enseñarles, por ejemplo, que antes de gritar o pegar es mejor expresar en voz alta qué es lo que les ha molestado… Cuando pueden entender lo que sienten, pueden regular su comportamiento. Autocontrol.
  • Espejito de los seres… lo que ves es lo que eres: Tus hijos no siempre van a hacer lo que les dices que hagan… pero no te quepa duda que van a hacer lo mismo que haces tú. Somos su espejo, nos miran todo el rato y aprenden de lo que ven en nosotros. Por eso… mantén la calma pase lo que pase… tus hijos están aprendiendo eso también, que “a pesar de los pesares…” es posible mantener una actitud correcta. Siempre ten en cuenta su punto de vista como niño, te ayudará a entender por qué hace las cosas que hace o dice lo que dice… Evita culpar o castigar… Pero por favor, establece límites… Estamos haciendo mucho daño a los niños al no establecerles unos límites adecuados por miedo a traumarlos. Estamos consiguiendo justo aquello de lo que huimos.
  • Recordar que la ira es una defensa que utilizan cuando sienten miedo, dolor o tristeza… Cuando esto lo sabes… ante la ira de tu hijo, empieza a funcionar tu empatía. En lugar de hacerle sentir que es una mala persona por sentirse de esa manera, le ayudas a aceptar su enfado y a sacarlo de su interior, en lugar de quedarse atrapado en ese estado que tanto daño le hace.
  • Padres…, no sois vosotros… son ellos… Están aprendiendo a experimentar emociones que a veces les quedan grandes, luchan por entenderlas y utilizan las estrategias que tienen para hacerles frente… No penséis que se portan mal porque tienen algo personal contra vosotros. Entiende que se siente confundido porque no sabe cómo controlar sus sentimientos. Ponte en su lugar, el niño es él, no tú… Nuestra misión como adultos es calmar la tormenta no aumentarla. Este es momento de poner en práctica el amor incondicional…

Si te paras en un parque… no te costará encontrar ejemplos de niños que no toleran la frustración, que no obedecen las indicaciones que les dan sus padres, que pegan o insultan a otros niños… Puedes ver niños cuyo control emocional es prácticamente nulo. Niños a los que los padres no pueden negarles nada porque están acostumbrados a que se les permita y consienta todo.

El día de mañana estos niños, si no aprenden en algún momento de sus vidas a gestionar sus emociones…, están condenados a una realidad donde la infelicidad va a ser el hándicap con el que van a tener que vivir al no ser capaces de comprenderse, ni tampoco a ponerse en la piel de los demás…

Los componentes más potentes de la inteligencia emocional son:

  • La EMPATÍA. “Ponerse en el lugar de los demás”. Para trabajarla con tus hijos, intenta razonar siempre con ellos utilizando preguntas como, por ejemplo: ¿Cómo crees que se ha sentido papá cuando le has dicho…? ¿Por qué crees que está llorando tu primo? ¿Crees que el abuelo está hoy contento?…
  • La COMUNICACIÓN. Enseñar a nuestros hijos a dialogar, a expresar lo que sienten, a exponer su opinión sin miedo, a razonar sus respuestas… Habla con tus hijos, hazles preguntas, ponles ejemplos, pídeles que te los pongan ellos…

Pero la comunicación no sólo es hablar… también es escuchar. Enséñales a guardar silencio, háblales despacio para asegurarte no sólo de que te oyen, sino que también están comprendiendo lo que oyen. Háblales a la altura de sus ojos. Intenta utilizar con ellos frases como “¿me has entendido?”, “¿te parece bien?” …

Enséñales a negociar, que aprendan que en esta vida todo no es ganar o perder… está la opción de que ellos ganen y el otro también. El diálogo para lograr este punto es clave… Enséñales que todo tiene un “precio”. Que expliquen por qué necesitan algo, para qué… qué han de hacer para lograrlo, que pacten contigo, llega con ellos a acuerdos democráticos.

  • La CONFIANZA. Que nuestros hijos sientan que cuentan con el espacio de confianza suficiente para contarnos lo que les preocupa o lo que les hace felices.

Una gran y fundamental fuente de confianza son los amigos.

Para un niño el tener amigos, pertenecer a un grupo, recibir apoyo de sus iguales cuando lo necesita, compartir juegos, aventuras…, intereses, todo esto le ayuda a construir una adecuada imagen de sí mismo.

Estas pautas puedes aplicarlas sabiendo que no todos los niños son iguales… pero teniendo clara una cosa: todos necesitan lo mismo, sentirse queridos, escuchados y atendidos…

Nosotros de esta manera cumpliremos bien con nuestra función y ellos crecerán con optimismo, sintiéndose queridos y felices.

“Al menos un 80% del éxito en la edad adulta proviene de la Inteligencia Emocional”

                                                                         Daniel Goleman

Artículos Ansiedad

AUTOSABOTAJE… MIEDO A LOS CAMBIOS

¿TIENES MIEDO AL CAMBIO?

Por Ángela Peco Psicología.

Cambiar es una de las cosas que más nos cuesta a nivel personal y profesional. Nos aterra cambiar… y nuestro cerebro, que de buscarse las mañas para protegernos sabe un montón, aprovecha para sacar sus artes: la pereza, resignación, autoengaño… y si le hacemos caso… nos quedamos ahí, anclados en nuestra zona de confort (que a veces de “confort” tiene solo el nombre).

Cambiar significa modificar nuestra conducta o nuestra forma de pensar ante una determinada situación, que también puede ser nueva… o no.

Cambiar es sano y, además, es algo inevitable.

niño caminos

Siempre estamos cambiando, aunque no lo quieras. Hay personas que se pasan la vida huyendo de los cambios sin saber que son los cambios los que los nos acaban encontrando tarde o temprano.

Mira estos datos: El 1% de nuestras células se renueva cada día y cada 10 años lo hacen todas las células de nuestro esqueleto.

Además, a lo largo de la vida… perdemos a nuestros seres queridos, te casas, te divorcias, te enfermas, te toca la lotería, cambias de trabajo, de casa… al final, aunque quieras huir… los cambios nos alcanzan. Por eso lo mejor que podemos hacer es tener una actitud abierta para hacerles frente, y por lo tanto hacer frente a la vida.

El miedo es uno de los principales enemigos de la felicidad… cuando hacemos caso a todos nuestros miedos, al final vivimos una vida que no está mal… pero que generalmente no nos satisface por completo.

Tener miedo a los cambios es algo que todos hemos podido experimentar varias veces a lo largo de nuestra vida, pero que no por eso, tenemos que permitir que la dirija. Ten presente siempre una idea: ¡Tú puedes tener el control de tu vida en todo momento!

¿A cuántas personas conoces que han dicho alguna vez “pues es que yo soy así y he sido siempre así”…?, o ¿cuántas veces has escuchado el refrán “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”?

Pero sin embargo… si nos paramos a analizar nuestra vida y nos comparamos ahora con quienes éramos hace 10 o 20 años… encontramos bastantes diferencias ¿verdad?…

Entonces… ¿Qué opciones tenemos cuando hemos de afrontar un cambio?

Pues, se me ocurren estas:

  • Resistirnos y no querer afrontarlo. Así es que, lo atacamos.
  • Aceptarlo:
    • Aparentemente: Ya que inconscientemente lo boicoteamos: llegamos tarde, se nos olvida algo importante que teníamos que hacer, nos manchamos la ropa antes de salir de casa…
    • Sufriendo: Lo acepto, con actitud de víctima.
    • Con visión positiva:
      • Reconocemos nuestros miedos y lo que nos preocupa, lo analizamos y así los afrontamos.
      • Recurrimos a nuestras fortalezas para examinar los obstáculos que puedan surgir y buscamos soluciones.
      • Tenemos en cuenta que siempre podemos aprender y progresar.

Si no nos diese tanto miedo cambiar, seguro que tendríamos mejores resultados. Pero… ¿por qué nos da tanto miedo cambiar?

El proceso del cambio va ligado a un duelo por lo que dejamos, y ahí es donde la resistencia nos empuja con más fuerza a posicionarnos en una encrucijada entre el “quiero cambiar” y “no quiero cambiar” porque ese duelo conlleva “perder algo” … (pero… también “ganar” otras cosas… aunque nuestro cerebro esto intenta mantenerlo en secreto).

Entre otras, estas son las razones que nos impiden adentrarnos en los cambios:

  • Porque no sabemos cómo manejar situaciones nuevas. Cambiar significa pasar de una realidad conocida que nos guste más o menos, la controlamos, a otra que no conocemos. Nos sentimos cómodos dentro de la incomodidad que nos pueda generar, estamos estabilizados. El contemplar la posibilidad de que este escenario cambie, nos genera inseguridad, aparece la incomodidad, el miedo, la ansiedad…
  • Nos podemos equivocar y ser criticados por los demás e incluso por nosotros mismos.
  • Inconscientemente obtengo algún beneficio por no cambiar. Huir de situaciones desagradables, huir de mis responsabilidades, o quizá puede ser que si cambio no voy a obtener tanta atención como recibo ahora… Es decir, puede suceder que, una manera de actuar que nos hace daño o que no nos hace bien, al mismo tiempo nos esté provocando un beneficio del que generalmente no somos muy conscientes, como pueden ser: protegernos de los demás, evitar el fracaso, conseguir atención extra, apoyo, comodidad…

Tener miedo es normal. Sobre todo, cuando no sabemos si esos cambios van a ser para mejor o peor. Cuando cambiamos algo… realmente sentimos que estamos perdiendo identidad. Tememos dejar de ser como somos, nuestra vida será diferente… Pero cuando ese miedo es tan intenso que te impide decidir, avanzar, y te genera tanta ansiedad que te paraliza… tenemos que pararnos y revisar nuestra autoestima, ya que esta actitud implica un sentimiento de poca estima o poca confianza en ti mismo/a.

De hecho, la manera de afrontar los cambios va a depender de cómo de sana o no, tengamos nuestra autoestima.

Cuando nos sentimos seguros y miramos hacia delante, vemos los cambios como una motivación positiva.

Cuando nos sentimos incapaces o poco valiosos, el cambio nos enfada, nos asusta…

Lo que aprendimos en nuestra infancia, también va a determinar nuestra manera de afrontar las novedades en nuestra vida.

La autoestima se forma en la infancia a partir de las vivencias, percepciones y conclusiones a las que llegábamos como niños pequeños, con las pocas o muchas herramientas que teníamos. Pero la autoestima podemos fortalecerla en cualquier momento de nuestra vida.

Fortalecer la autoestima requiere paciencia y tiempo. Es como cuidar una pequeña plantita…  cuando menos lo esperas, se ven los resultados.

¡Ve dando pasos hacia delante!

  • Toma decisiones: en lugar de estresarte y obsesionarte con la decisión ideal, plantéate que tomes la decisión que tomes será la correcta. Las personas tenemos una capacidad de adaptación extraordinaria, sea cual sea el resultado, sabrás afrontarlo, no te quepa duda… y en cualquier caso siempre puedes cambiar de opinión.  Lo importante es que empieces a asumir toda la responsabilidad de tu vida y tomes el control de la situación.
  • Vive en el aquí y ahora. Suelta ya el pasado: las malas experiencias, los traumas infantiles… Sal de eso y céntrate en quién eres ahora. Por otro lado, no dejes que el futuro te atrape tampoco. Anticipar las cosas y preocuparnos… no tiene sentido. No es real.
  • Deja de esperar que alguien venga a salvarte. Poner tu vida en manos de algo o de alguien no es buena idea. Si quieres conseguir algo… tienes que ponerte manos a la obra.
  • Acepta el fracaso y los errores como parte de la vida, sólo son un paso más hacia tus objetivos. El intentar las cosas varias veces, hasta conseguirlo, a pesar de los errores, y las caídas… esa es la clave del éxito. Entrena tu determinación más a menudo.
  • Cambia poco a poco: Tampoco quieras cambiar todo de la noche a la mañana… sin prisa, pero sin pausa. Busca información sobre la situación que tienes que vivir. No tienes por qué saber de todo. Si necesitas ayuda, pídela. Pedir ayuda no te hace poco valioso.
  • Pase lo que pase, acepta: Nadie puede adivinar o controlar 100% lo que va a ocurrir en los próximos años, ni tampoco de lo que ocurrirá en nuestro entorno. Pero sí podemos crear condiciones favorables para lograr muchas cosas. Es bueno aceptar lo que nos ocurre, no vivir bajo la negación toda la vida, aunque duela en lo más profundo. Hazte amigo del miedo.

Es importante que al afrontar un cambio, te hagas una pregunta ¿qué es lo peor que puede pasar?

Al fin y al cabo… nada es tan grave, nada es tan dramático como lo pinta tu cerebro, tu cerebro sólo está programado para protegerte y por eso como una madre recelosa “se pasa de la raya con sus advertencias”, tranquilízalo… y ¡¡adelante!!

“Se obediente. Estudia. Trabaja. Cásate. Ten hijos. Hipotécate. Mira la tele. Pide préstamos. Compra muchas cosas. Y sobre todo, no cuestiones jamás lo que te han dicho que tienes que hacer”.

    George Carlin

Artículos Fobias

NOMOFOBIA… ADICCIÓN AL MÓVIL

Por Ángela Peco Psicología.

“NO-MObile-phone PHOBIA”, la nueva enfermedad del S. XXI.

Nuestra forma de relacionarnos socialmente, no tiene mucho que ver con la forma en que se relacionaban hace 30 o 40 años…

Es difícil conocer a alguien de entre 12 y 65 años que no esté literalmente pegado a su móvil: en el autobús, en las salas de espera, en la cola del supermercado, en el semáforo, caminando, en los parques, en las cafeterías…

personas móvil

Hoy día con el móvil podemos hacer de todo: fotografías, editar videos, consultar el correo, utilizar aplicaciones para el supermercado, la gasolinera, las recetas de cocina, control de peso, control de gasto, hay aplicaciones que te dicen hasta cuando tienes que levantarte de la silla para ir a beber agua… ¡ah! ¡¡Y también sirven para llamar!!

Además, el teléfono móvil hace que comunicarnos se haya vuelto además de muy rápido, muy cómodo, ya que muchas veces podemos decir determinadas cosas (hasta las más incómodas) de una forma muy fácil y sin tener que abordar la comunicación de manera física ante los demás, ¡es como nuestro escudo protector! (hasta hay parejas que se acaban por mensaje). Esto…, además de los cientos de ofertas con las que nos bombardean cada día… hace que nos hayamos rendido a sus pies…

Vivimos en la era del “postureo”, nos encanta decirle al mundo lo bien que vivimos o lo guapos que somos… Pero este no es el problema… El problema viene cuando tenemos una “necesidad imperiosa” de hacerlo.

La Nomofobia, puede definirse como el miedo irracional a salir de casa sin el móvil o a no llevarlo con nosotros. Esta adicción al móvil, comparte muchas similitudes con otros trastornos de dependencia, como, por ejemplo, el de dependencia a sustancias: El síndrome de abstinencia, la tolerancia y la pérdida de control por no usarlo…

La nomofobia afecta al 53% de los usuarios de teléfonos móviles. Más al sector masculino que al femenino; 58% frente a un 48% de las mujeres. Es decir, que aproximadamente, una de cada dos personas  que utilizan móvil sienten ansiedad cuando por alguna circunstancia no disponen de red, batería o cobertura…  ¡Eso es muchísimo!

¡Pero no te alarmes!…  Sigue leyendo… Sólo hablamos de dependencia cuando su uso es excesivo, inadecuado y cuando existe una necesidad patológica de estar pendiente de él sin perderlo de vista.

La persona que la sufre, encuentra placer en un comportamiento repetitivo vinculado al móvil, bien revisando constantemente las redes sociales, enviando mensajes, realizando llamadas, jugando…

¿QUIÉN sufre Nomofobia?

Son personas que viven conectadas las 24 horas, normalmente con poca confianza en sí mismas y baja autoestima. Es habitual que sean personas con carencia de habilidades sociales y de resolución de conflictos. Dedican su tiempo de ocio al uso del móvil y es una de las mayores fuentes de su disfrute personal.

Aunque los adultos también pueden sufrir este trastorno, resulta muy alarmante que la población de mayor riesgo sea los adolescentes. Hablamos de niños desde 11 y 12 años, que, por su edad, además de tener más necesidad de ser aceptados por los demás, están más familiarizados con todo lo que tiene que ver con la tecnología. Estos chicos y chicas pasan demasiadas horas “enganchados”, a sus propios móviles o a los de sus padres, hasta tal punto de desarrollar parte de su identidad en las redes sociales. Muchos de ellos, han vivido desde su nacimiento rodeados de móviles, tablets, cámaras, videojuegos…

¿Cuáles son los SÍNTOMAS que puede sufrir una persona con nomofobia?

  • Síntomas físicos como: Taquicardias, dolor de cabeza, dolor de estómago, palpitaciones, temblor, agitación, sensación de ahogo o de falta de aire, sudoración…
  • Abandono o descuido de algunas actividades cotidianas importantes ya que se pierde la noción del tiempo al estar centrados en la pantalla.
  • Actitud de hipervigilancia. Estar pendiente del móvil, mirarlo cada cierto tiempo para confirmar si ha entrado algún mensaje o ha recibido alguna llamada perdida…
  • Sentimiento de frustración, nerviosismo, agresividad… cuando no se puede utilizar el teléfono.
  • Miedo, angustia y temor irracional a que el móvil se quede sin batería, o nos quedemos sin conexión… (la persona se da cuenta de que esto es excesivo… pero aun así no puede controlarlo).

¿Qué CONSECUENCIAS tiene el sufrir este trastorno?

  • Problemas de comunicación: Al utilizar cada vez más la tecnología para relacionarse socialmente, las habilidades sociales se acaban deteriorando, sobre todo en los jóvenes, ya que, en la adolescencia, estas habilidades aún no se han desarrollado completamente.
  • Alteraciones de conducta: Tensión e irritabilidad, la persona se vuelve menos paciente, menos amable y se muestra más agresiva de lo habitual.
  • Dificultades para dormir: la excesiva exposición a la luz azul que emite el móvil inhibe la producción de melatonina, la hormona que induce el sueño. Por este motivo, las personas que utilizan continuamente el móvil pueden padecer insomnio. A esto se une, la continua preocupación por si llega un mensaje o una llamada…
  • Cambios en el estado de ánimo: las adicciones normalmente provocan desequilibrios emocionales que originan otros trastornos como la depresión y la ansiedad…
  • Alucinaciones: el 80% de las personas que tienen un teléfono móvil han escuchado su teléfono sonar cuando en realidad no lo hacía. En las personas con nomofobia este fenómeno es más potente aún, aparecen las “alucinaciones fantasma”, provocadas por la obsesión de estar pendientes del móvil, les lleva a imaginar que este vibra o suena.
  • Problemas de atención y memoria: al estar continuamente pendientes del móvil, estas personas comienzan a presentar problemas de atención y concentración, que terminan provocando dificultades en la memoria.
  • Síndrome de abstinencia: angustia, ansiedad e irritabilidad cuando no se tiene el móvil o no tiene posibilidad de utilizarlo.
  • Aislamiento social: la persona pasa cada vez más tiempo conectada al móvil y descuida sus relaciones “in person”.
  • Inestabilidad emocional y ansiedad por estar siempre pendiente de la lucecita que nos avisa que nos han escrito o llamado.

Es curioso… pero en un porcentaje alto de casos, el móvil se utiliza realmente como un objeto «contra-fóbico», esto quiere decir, que la persona siente la necesidad de tenerlo siempre en la mano, incluso si no lo usa, como por ejemplo cuando duerme, como una especie de talismán que libera a la persona de su ansiedad, su miedo, su sentimiento de baja valía personal…

El primer paso para romper este hechizo es hacernos conscientes de que esta dependencia al móvil puede causarnos graves daños personales, emocionales y físicos: pérdidas de empleo, de relaciones personales, rupturas matrimoniales, accidentes de tráfico…

Y como en muchos otros aspectos de la vida… la EDUCACIÓN es la clave para PREVENIR este tipo de trastorno. No se trata de prohibir… sino en educar desde niños en el buen uso de estos dispositivos, y aquí tanto las familias como los colegios tenemos una gran responsabilidad.

Para prevenir esta adicción digital:

– Evita que tus hijos tengan conexión a la red desde su habitación y sin control. Establecer unos horarios para un uso correcto de las tecnologías, es clave en la prevención.

– Separa momentos. La noche es para dormir…y, por lo tanto, el móvil debe de estar apagado; la cena es para cenar… y no para estar con el móvil…

El TRATAMIENTO de la nomofobia va a depender sobre todo del grado de autocontrol que muestre cada persona. Lo ideal es que, si la persona aún tiene algo de control sobre la situación, vaya comenzando a quitarse del móvil poco a poco…

En personas que ya se muestran incapaces de gestionar esta ansiedad, el tratamiento será de choque y siempre supervisado por un especialista que les enseña a afrontar las sensaciones negativas que se producen en su interior cuando no disponen de su teléfono.

Empieza utilizando medidas simples como estas que te anoto:

Técnicas para evitar la nomofobia

  • No priorices las llamadas sobre las personas que tienes delante. Si es importante, volverán a llamar más tarde. También puedes devolver la llamada después.
  • WhatsApp: Exactamente lo mismo, prioriza. Nuestro cerebro sufre cuando cambiamos de contexto continuamente.
  • Mantén el móvil fuera de la mesa cuando vayas a comer. Habla con tu familia o tus amigos o con quien comas en ese momento, y si comes solo simplemente concéntrate en la acción de comer.
  • Utiliza el modo avión. No es realmente necesario estar todo el día conectado. De esta forma puedes controlar cuando y donde estar conectado.
  • Desactiva el “chivatillo” azul del WhatsApp: Nadie tiene por qué saber si has leído o no un mensaje. Quítate ese sentimiento de urgencia y control. Lo mismo para el resto de notificaciones del móvil. Bórralas por favor.
  • Fija un horario: Es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro cerebro, que éste, esté preparado para lo que toca. Planificar los cambios de contexto es positivo para mantener una buena salud cognitiva (atención, memoria…). Intenta asociar el hecho de consultar el móvil a una recompensa, es decir, hazlo después de haber hecho algo que te haya costado un esfuerzo.
  •  Controla el tiempo que dedicas a las APPs… puede ser infinito y que pierdas la noción del tiempo en busca de tu chute de dopamina… y si puedes bórrate alguna APP, no todas te aportan valor.
  • Envía un mensaje explicando lo que tengas que explicar… evita enviar muchos mensajes pequeños… Escribir no es hablar.
  • Mantén el móvil lejos de tu alcance si necesitas concentración.
  • No uses el móvil para todo: utiliza cámara de fotos, despertador, calendarios, agendas… Se que es más incómodo, pero es una forma de decirle que no quieres que te domine…
  • Nunca lo utilices antes de irte a la cama, y menos aún estando en ella. Seguro que así dormirás mucho mejor.
  • Déjalo de noche cargando fuera del dormitorio o el baño. Así empezarás el día focalizado en otras cosas que no son el móvil: asearte, vestirte…
  • ¡No lo mires mientras conduces!, y tampoco cuando estés en un semáforo en rojo.

Si realmente quieres, puedes.

Utiliza el sentido común.

Si has detectado que sufres esta adicción, y no puedes controlarla sólo… lo mejor es que acudas a un psicólogo para atajar el problema lo antes posible.

“La adicción no es más que un sustituto muy degradado de una verdadera experiencia de gozo”

Deepak Chopra

Artículos Infancia

UN DIBUJO… VALE MÁS QUE MIL PALABRAS

Por Ángela Peco Psicología.

Una de las formas más bonitas de comunicación que utilizan los niños son sus dibujos.

Con ellos, expresan sus sentimientos, lo que les preocupa, sus deseos, sus emociones… La forma en la que ven el mundo.

sol dibujo rotu

Sus dibujos reflejan sus experiencias de vida. Las organizan en su cerebro, y después las exteriorizan a través de su creación particular.

En los niños… un dibujo vale más que mil palabras.

En la etapa infantil es muy difícil que el niño te exprese con palabras como se siente y porqué… bien porque no controlan el lenguaje bien, porque no saben explicar sus emociones, o simplemente porque tienen miedo a que los mayores se enfaden con ellos…

Podemos reconocer detalles de la personalidad de los niños cuando nos fijamos en su forma particular de dibujar, de coger el lápiz, de hacer los trazos, de organizar el dibujo en la hoja… Por eso, analizar estos aspectos nos puede ayudar a descifrar sus estados emocionales.

Como adultos, es fundamental que no les acotemos con nuestro criterio lo que tienen que dibujar y lo que no. Nuestra crítica siempre les va a condicionar, a impedir ser y hacer lo que son realmente. ¡Déjales expresar su Ser! Y ¡Aprende de ellos!.

Estas son algunas pinceladas en las que nos fijamos a la hora de “interpretar” una de sus obras de arte:

  • Forma en que sujetan el lápiz: Nos indica si el niño es relajado y tranquilo, o por el contrario si siente tensión o nerviosismo.
  • Presión del trazo: La presión con la que el niño utiliza el lápiz al dibujar sobre la hoja nos va a dar pistas sobre su temperamento. Si el trazo es firme y continuo nos habla de una personalidad segura, con confianza en sí mismo. Si el trazo es demasiado fuerte nos va a indicar agresividad. Por el contrario, un trazo tembloroso nos habla de una personalidad que necesita reasegurarse, que busca constantemente la aprobación de los demás: niños más inseguros y con baja tolerancia a las frustraciones.
  • Forma del trazo: Formas redondeadas nos hablan de un estado afectivo tranquilo, armonioso, conciliador, dócil. En cambio, formas quebradas, picudas, indican impulsividad, desconfianza, tensión…
  • Orden al dibujar y posición del dibujo: Si nos fijamos en este aspecto, podemos ver si el niño improvisa a la hora de dibujar o no… normalmente dibujan lo último aquello a lo que no le prestan demasiada atención, y suelen omitir, aquello que no les gusta… por ejemplo: la boca en una mamá que grita demasiado…

En cuanto a la forma de colocar el dibujo podemos tener en cuenta estas reglas:

  • Dibujo colocado en la parte superior del folio: suele indicar inteligencia, imaginación, deseo de descubrir cosas nuevas, curiosidad…
    • Colocado en la parte inferior del folio: tiende a indicar que siente necesidades físicas y materiales.
    • Si se sitúa en la parte izquierda del folio: representa que los pensamientos del niño giran alrededor del pasado. Bien que está preocupado por algo del pasado o bien porque recuerda algún hecho que le hizo feliz.
    • Situado en el centro: El dibujo representa el momento presente. No siente inquietud ni inseguridad.
    • Si se sitúa en la parte derecha: Representa que el niño piensa en su futuro.
  • Tamaño del dibujo: Si el dibujo está bien centrado en el folio, llenando la hoja entera, nos indica que muestra gran seguridad en sí mismo. Si el dibujo ocupa un espacio pequeño tiende a indicar lo contrario… aun así habría que analizar cada caso.

Aunque los niños normalmente no tienen desarrollado el sentido de la proporción en los dibujos, siempre es bueno prestar atención a los elementos que son claramente desproporcionados.

Como norma general: Si es grande, al niño le importa. Si es excesivamente grande, puede indicar miedo o agresividad, sobre todo si hay desproporción con el resto del dibujo.

  • Borrones o tachones: A veces hay niños que borran continuamente lo que acaban de dibujar, o que lo tachan para repetirlo de nuevo. Este signo indica insatisfacción. Se trata de niños con baja autoestima.
  • Colores: Normalmente los niños colorean las cosas sin adecuarse a la realidad, según les apetece. ¡Eso no es un problema! Estas son algunas pautas relacionadas con el color:
    • Si utiliza muchos colores indica que es alegre, expresivo, curioso y motivado, con ganas de hacer cosas, seguro de sí mismo.
    • Si utiliza siempre los mismos colores, dibuje lo que dibuje, puede estar expresando una falta de confianza en sí mismo.
    • Los niños más extrovertidos prefieren los colores cálidos y vivos, y a veces complementarios como azules o verdes.
    • Los niños más sentimentales, suelen elegir colores fríos y oscuros.
    • Los niños que normalmente eligen no colorear los dibujos son niños temerosos.
    • Los niños más obsesivos y perfeccionistas tienen un cuidado extremo a la hora de no salirse de la línea del dibujo al colorear.  
    • Los niños más iracundos suelen mezclar mucho los colores, pintado uno encima del otro hasta que no se reconocen los diferentes tonos.
  • Temática del dibujo: Dejar que los niños dibujen de manera libre es la mejor forma de que expresen sus deseos y motivaciones. Además, hay algunos test específicos que nos ayudan a comprenderles mejor en determinados aspectos, estos son los test que analizan figuras como: un árbol, la figura humana y la familia.
  • El tiempo que tardan: El tiempo que tarda el niño en realizar su dibujo y entregarlo, nos da la idea de cómo es su carácter: calmado, relajado, impaciente, ansioso…  Los niños que terminan demasiado deprisa y entregan el dibujo casi antes de terminarlo bien, son niños impacientes, se aburren rápido, la tarea de dibujar para ellos deja de ser placentera con facilidad… Por otro lado, están los niños que van más despacito, que se paran mucho en pequeños detalles sin importancia… estos niños, suelen tener problemas de inseguridad, baja autoestima… muy preocupados de lo que los demás opinen de ellos, son niños influenciables y más vulnerables que el resto… Luego, hay otros niños, que son también meticulosos, pero en detalles más relevantes dentro del dibujo, son persistentes y hasta que no dejan el dibujo como ellos consideran que ha de quedar no paran, suelen ser niños más exitosos.

Pero por favor, ¡¡no te precipites!! NO TODOS LOS DIBUJOS SIGNIFICAN ALGO y otros sólo reflejan algo de un momento puntual.

Este artículo no es para que te obsesiones con los dibujos de tus hijos, ya que muchas veces no tienen más significado que el de divertirse mientras los hacen.

Aquí sólo te pongo unas pequeñas pinceladas.

Un dibujo nos puede aclarar muchas cosas, pero no nos va a dar la definición completa de un problema. Por ese motivo es fundamental conocer, además del dibujo, la situación familiar del niño, a quién va dirigido el dibujo, saber si ha sido totalmente libre al escoger los materiales …

Si vemos algo raro en los dibujos de nuestro hijo y no somos capaces de entenderlo, lo mejor será acudir a un especialista.

Normalmente utilizamos estas técnicas para generar hipótesis y abordar la expresión emocional de niños que han sufrido traumas o que sufren alguna patología.

Gracias al dibujo podemos ayudarles a expresar lo que les pasa por dentro, sin necesidad de presionarles a que hablen o expliquen cosas para las que no tienen palabras.

En los dibujos suelen representar con gran claridad su angustia dibujando, de forma a veces muy explícita, situaciones duras por las que han tenido que pasar.

Cuando un niño dibuja libera sus tensiones y airea sus miedos.

En el caso de niños que han sufrido catástrofes, o que han sido testigos de situaciones conflictivas graves, cuando dibujan sobre ello, su cerebro tiende a ordenar e integrar lo que han vivido y así les dan un sentido a todo que les ha tocado vivir, les ayuda a la hora de aceptarlo, a calibrar sus emociones y… al verlo fuera, plasmado en el papel, pueden tomar distancia. Sacan esa carga pesada de su interior. Aunque no será algo rápido, y tampoco sencillo.

 “En las cajas de lápices guardan sus sueños los niños”

Ramón Gómez de la Serna

Artículos Relaciones Personales

¿AMOR… PARA TODA LA VIDA…?

Por Ángela Peco Psicología.

Empezamos la temporada de bodas.

Declarar delante de todos que “Amas a alguien, para toda la vida”, firmarlo, grabarlo en oro… (el más puro de los metales).

Esa frase que está arraigada dentro de nosotros… (queramos o no) y que nos condiciona a la hora de elegir a esa persona con la que queremos compartir la vida en todas o muchas de sus facetas: “Para toda la vida”…

amor arena

Esta frase dota de solemnidad (casi asusta un poco) a un sentimiento “sencillo”, lleno de magia y presente en la vida de todos: el Amor.

Quizá en alguna ocasión te has preguntado al ver a una pareja mayor, o incluso al ver a tus padres… ¿cómo han conseguido mantener todo el tiempo su relación, sin rendirse, sin aburrirse y aún, mostrándose cariño…? Y quizá después de esta pregunta, te has respondido de una de estas dos maneras:

  • Porque se han resignado a vivir juntos.
  • Porque han aprendido a convivir, a respetarse, haciendo prevalecer el cariño por encima de todo lo demás.

Pero volviendo al presente… ahora todo es distinto.

Las relaciones de pareja cada vez duran menos tiempo, y es cada vez más complicado tener una pareja para toda la vida.

Cuando empezamos la aventura de una nueva historia de amor deseamos con toda el alma que sea “la definitiva”, que nos dure siempre. Pero… muchas veces, con el paso del tiempo y a pesar del “esfuerzo” que realizamos, el amor se acaba.

Muchos estudios han demostrado que lo que entendemos como Amor… dura ¡¡¡tres años!!! … sorprendente?? Realmente este tiempo es lo que dura la novedad, la sorpresa, lo que nos mantiene en modo ON… pero el AMOR es mucho más.

El que una pareja se mantenga en el tiempo puede relacionarse en gran medida con estos factores:

  • Admiración mutua. Quiero decir… admirar al otro por lo que es en su intimidad, no tanto por sus logros, su posición social o económica… no, me refiero a admirarlo porque valoras más sus aspectos positivos que los negativos, que también eres capaz de ver.
  • Compromiso. Muchas personas aún siguen pensando que el compromiso está relacionado con casarse, tener hijos, una mascota o tener una hipoteca común… Esos son compromisos sociales, por los que muchas “parejas” se mantienen atrapadas… pero no es a ese tipo de compromiso al que me refiero. Se trata de que cada miembro de la pareja sea consciente de sus valores principales, y que cada miembro se comprometa con los valores fundamentales del otro.
  • Confianza. Conceder y concederte espacio dentro de la pareja. Confianza no es control. Confiar es respetar la libertad.
  • Atracción. El mantener una vida sexual sana y satisfactoria para ambos, es igual de importante a la hora de lograr una pareja que perdure. Esto también significa saber gestionar los periodos en los que, fisiológicamente, puede haber una pérdida de la libido.

Pero no quiero que nos quedemos aquí…

Es clave que entendamos que estos factores han de ser bidireccionales en la pareja. No pueden ejercerse sólo en una dirección, y tampoco ser estáticos… han de evolucionar en el tiempo, en ambas direcciones. Esto significa que los dos miembros de la pareja han de recibir del otro y ofrecer al otro admiración, compromiso, confianza y atracción, para que la relación no empiece a cojear.

Un par de apuntes para aterrizar estas ideas:

  • Bajar a Tierra: Normalmente cuando comenzamos una relación no podemos evitar “idealizar” al otro. De hecho, este fenómeno tiene la culpa de que muchas relaciones no vayan a ningún lado… El amor romántico de telenovela juega malas pasadas. Las buenas relaciones se construyen cada día.
  • Trabajar en Equipo: Crecer al lado de tu pareja es clave, conseguir su apoyo en tus logros, y apoyarlo en los suyos. Una pareja que se mantiene igual durante años, que se acomoda en sus avances, corre el peligro de que le ocurra lo mismo que al agua cuando se estanca… Marcarse objetivos juntos y por separado, con el apoyo del otro, revitaliza la relación. El amor que dura toda una vida trabaja en equipo. Son dos personas mirando en una misma dirección y apoyándose la una en la otra.

En referencia a este último apunte… sí, hablar de pareja es hablar de dos, si no, no sería pareja… pero hablar de dos no significa hablar sólo de dos, porque dos es igual a uno más uno… es decir, pareja es hablar de EQUILIBRIO entre Dependencia e Independencia.

Trabajar en equipo, ya sabes lo que conlleva:

  • Tener bien definidos los roles, pero sin rigideces, siempre actuando con flexibilidad, en un espacio de libertad.
  • Manejar bien los conflictos.
  • Saber cuándo perdonar, ceder, dar nuevas oportunidades…
  • Aliviar el estrés del otro.
  • Cuidar al otro, y saber cuidarse a uno mismo…

El amor es un viaje en compañía.

Este viaje no siempre es fácil, implica mantener el compromiso y la admiración a pesar de las dificultades y de las diferencias que surgen. Superar los cambios que aparecen en la vida interna y externa de las dos personas que conforman la relación. Afrontar los desafíos vitales con entendimiento y buscando siempre ese ganar-ganar para ambos. Porque Amar nunca es perder.

De hecho, si sientes que en tu pareja estás perdiendo… es que algún “enemigo secreto” del amor se ha colado en tu relación.

¿Cuáles son estos enemigos secretos?

Control. Desprecio. Crítica interna y abierta. Faltas de respeto. Falta de compromiso…

En el momento que se cuelan… tienden a multiplicarse, de forma sutil a veces, o descarada otras… y sientes que duele, que hace daño, y dañas, y entonces… el veneno está haciendo lo que sabe hacer. El antídoto: SÍNCERATE. Primero, contigo mismo/a. Nadie va a llenarte tus vacíos internos y tampoco puedes culpar a nadie por ellos.

Las personas pasamos a lo largo de nuestro camino vital por varios momentos críticos. Si estás en pareja, esos momentos los vives a su lado.

Me refiero a momentos negativos, pero también positivos como: Que no encuentras trabajo, que fallece una persona importante para ti, que no vienen los hijos o que sí habéis tenido un hijo, ¡o dos!, que has ascendido laboralmente…

Cuando ocurren hechos así, nuestro cerebro está afrontando esos cambios, porque nos tenemos que adaptar a nuevas circunstancias.

Pues la pareja, igual que el cerebro, ha de adaptarse a las mismas.

Y de nuevo aparece una palabra de la que os he hablado en ocasiones: la RESILIENCIA, que es fundamental en todos los aspectos de nuestra vida para lograr el éxito, y por supuesto, también lo es, cuando hablamos del éxito en la pareja.

RESILIENCIA: Capacidad que tiene una persona para superar una circunstancia adversa y que sale fortalecida de la misma, una vez que la supera. Importantes aquí cuatro palabras: Flexibilidad, creatividad, dinamismo y comunicación.

Cuando una pareja aplica estas cuatro palabras en las etapas de cambio en su vida común, se convierte en una pareja “inoxidable”, y en estas parejas, ninguno de sus miembros limita la libertad individual del otro.

“Un matrimonio de éxito requiere enamorarse muchas veces, siempre de la misma persona”

Mignon McLaughlin